10 animales reales y sus hazañas legendarias

Tabla de contenidos

  • 10. Mocha Dick, la ballena enorme
  • 9. Lady Wonder, el caballo psíquico
  • 8. Tirpitz, el cerdo deficiente
  • 7. Maudine Ormsby, la vaca del regreso a casa
  • 6. Jimmy, el cuervo de la pantalla plateada
  • 5. Horrible Ted, el oso luchador
  • 4. Rob, el perro que se arroja en paracaídas
  • 3. Simon, el gato resiliente
  • 2. Cher Ami, la paloma héroe
  • 1. Gua, el chimpancé humano

La historia está llena de animales atrayentes que el día de hoy solamente se recuerdan. Desde la vida salvaje en tiempos de guerra hasta la fauna fraudulenta y las estrellas de todo el mundo del espectáculo, estas son sus historias.

10. Mocha Dick, la ballena enorme

Los que leen de la literatura estadounidense tradicional indudablemente van a estar familiarizados con Moby Dick, la ballena blanca enorme de la novela homónima de 1851 de Herman Melville. seguramente no sepan que la criatura histórica se inspiró en un cachalote de la vida real llamado Mocha Dick.

El cetáceo vivió en el Océano Pacífico a inicios del siglo XIX. Fue visto con cierta frecuencia cerca de la isla chilena de Mocha, de ahí su nombre.

Los estadounidenses como Herman Melville probablemente se percataron de Mocha Dick por los escritos del explorador JN Reynolds. En 1839, publicó su relato que se titula Mocha Dick: o la ballena blanca del Pacífico. Describió a Mocha como una “vieja ballena toro, de tamaño y fuerza espectaculares” que era “blanco como la lana. ” El animal subsistió a cien encuentros con balleneros y destrozó, por lo menos, 20 navíos. Como su contraparte falsa, tenía un pico excepcional. Según Reynolds, Mocha Dick llegó a su fin tras agredir un barco ballenero que terminaba de matar a un ternero.

9. Lady Wonder, el caballo psíquico

Claudia Fonda era una mujer que vivía en Richmond, Virginia, a inicios del siglo XX. Ella pensaba que su caballo, Lady Wonder, se encontraba dotado y empezó a probarla empleando bloques de madera con números y letras. Esto no solamente la persuadió de que Lady Wonder era capaz, sino asimismo era psíquica.

Fonda no fue la única persona que creyó esto. Una cantidad enorme de personas vinieron de todo el país para hacerle al caballo tres cuestiones por un dólar. Entre ella promocionada encomios, Lady Wonder en teoría ha podido adivinar el género de los bebés por nacer, acertar los apellidos de soltera de las mujeres, localizar aceite y denominar adecuadamente a los triunfadores de los partidos y las selecciones. Aun asistió a hallar el cuerpo de un niño desaparecido en Massachusetts.

Los talentos del caballo sacaron a la luz a varios incrédulos con apariencia de entrenadores de caballos, instructores e inclusive magos. Al tiempo que ciertos estaban persuadidos de que Lady Wonder era el auténtico negocio, otros pensaban que era sencillamente un caso de la Hans capaz efecto.

Unas décadas antes, otro caballo llamado Clever Hans se encontraba sorprendiendo al público. Si bien jamás se pretendió que fuera psíquico, en teoría podía realizar aritmética. Una investigación mucho más detallado descubrió que el entrenador del caballo le daba señales sensoriales involuntarias para asistirlo a seleccionar la contestación adecuada. Varios pensaban que Fonda logró lo mismo con Lady Wonder.

8. Tirpitz, el cerdo imperfecto

En el último mes del año de 1914, la Marina Real Británica derrotó a la Armada Imperial Alemana en la Guerra de las Islas Malvinas. El único buque de guerra alemán que logró huír fue el mensaje de texto. Dresde. Escapó hacia el sur y llegó a la isla chilena de Mucho más a Tierra, en este momento famosa como isla Robinson Crusoe. No obstante, los cruceros socios estaban persiguiéndolos y alcanzaron a Dresde. Sin sitio adonde ir, los alemanes hundieron su barco y se rindieron.

Abordo del Dresde era un cerdo que se quedó atrás en el momento en que todos brincaron por la borda. Se las arregló para llegar a la área y empezó a nadar por su historia. A dios gracias para ella, los marineros británicos deambulaban por las aguas en busca del botín del buque de guerra que se hundía. Un suboficial del HMS Glasgow salvó al cerdo y lo subió dentro.

Los marineros británicos llamaron al cerdo Tirpitz, en honor al almirante alemán Alfred von Tirpitz. Aun le agasajaron una Cruz de Hierro en una liturgia simulada por ser la última en dejar el barco. Se quedó un rato como mascota dentro del Glasgow antes de ser enviado a una escuela marítima en Whale Island en Hampshire, Inglaterra.

Daría la sensación de que Tirpitz se incordió un tanto y fue devuelta al ex- comandante del HMS. Glasgow, Capitán John Luce. A fines de 1917, la subastó y las ganancias se destinaron a la Cruz Roja Británica. Ella colectó en torno a £ 20,000 en dinero de el día de hoy.

Los próximos años de la vida de Tirpitz son un tanto enigmáticos. Murió en 1919 bajo la propiedad de William Cavendish-Bentink, sexto duque de Portland. Le tapó la cabeza y la donó al Museo Imperial de la Guerra en Londres, donde todavía está el día de hoy.

7. Maudine Ormsby, la vaca del regreso a casa

En 1921, la Facultad Estatal de Ohio (OSU) empezó su tradición de seleccionar reinas del regreso a casa. Cinco años después, el comité nombró a Maudine Ormsby como Reina del Regreso a Casa de 1926. Lo peculiar de esto fue que Maudine era una vaca Holstein.

No obstante, no era una bóvida alguno. En verdad, Maudine fue un productor de leche récord mundial. Esto la logró muy habitual entre los alumnos de agricultura de OSU que la nominaron en la rivalidad. Lamentablemente, daba la sensación de que Maudine no sería seleccionable para competir. No rigurosamente pues fuera una vaca, sino más bien por el hecho de que no se encontraba registrada en el directorio de alumnos.

El día de las selecciones, los gobernantes de la OSU declararon que hubo “irregularidades” o, en otras expresiones, desenfrenadas infiel. Si bien solo se habían impreso 3.000 papeletas, se hallaron mucho más de 12.000 en las urnas.

Técnicamente, una estudiante llamada Rosalind Morrison ganó las selecciones de 1926. No obstante, ya que era irrealizable saber qué votos eran lícitos y cuáles fraudulentos, amablemente se retiró de la rivalidad.

Ya que no se ha podido detallar con precisión ningún ganador humano, los gobernantes de la OSU eligieron plegar un tanto las reglas y nombraron a Maudine como la reina del baile de bienvenida. Lamentablemente, no se le dejó ayudar al baile de bienvenida pues sus dueños temían que todo el estruendos y la emoción tengan la posibilidad de cuajar su leche.

6. Jimmy, el cuervo de la pantalla plateada

La comedia romántica de 1938 No puedes llevártelo contigo de Frank Capra fue un enorme éxito. Ganó 2 premios Oscar a Mejor Película y Mejor Directivo y fue la película mucho más taquillera del año. Asimismo lanzó entre las carreras mucho más prolíficas de Hollywood: la de Jimmy the Raven.

Capra sintió que encajaría con la naturaleza de la excéntrica familia Vanderhof de su película si tuviesen un pájaro. Se volvió hacia el adiestrador de animales Curly Twiford, quien terminaba de ser el actor emplumado para él. En 1934, mientras que andaba por el desierto de Mojave, Twiford se halló con un nido descuidado con un polluelo de cuervo adentro. Se llevó el pájaro a casa, lo llamó Jimmy y lo crió en su casa.

Próximamente se realizó visible que Jimmy era extraordinariamente capaz. Le enseñaron varios trucos como prender cigarros, utilizar una máquina de redactar, permitir que caiga monedas en una alcancía e inclusive conducir una pequeña moto. Capra se encontraba tan feliz con el desempeño del pájaro que usó a Jimmy de manera regular desde ese momento.

El cuervo amontonó cientos y cientos de créditos cinematográficos en una carrera que englobó prácticamente 2 décadas. Entre ellos estaban tradicionales de la Edad de Oro de Hollywood como El mago de Oz, Arsénico y encaje viejo, y Es una vida extraordinaria. Mientras que grababa este último, Jimmy Stewart ovacionó al cuervo como “el actor mucho más capaz del equipo” pues precisaba la menor proporción de reiteraciones.

5. Horrible Ted, el oso luchador

Continuando en el planeta del diversión, en este momento observamos a un luchador canadiense de 7 pies de altura y 700 libras llamado Horrible Ted … que asimismo resultó ser un oso. Trabajó en distintas ofertas en Norteamérica desde la década de 1950 hasta la de 1970. Se enredó con múltiples futuros integrantes del Salón de la Popularidad de la WWE, como “Superstar” Billy Graham, Bobby “The Brain” Heenan y Jerry “The King” Lawler.

Si bien no es común actualmente, la pelea de osos fue una vez una atracción habitual en el circuito de carnaval. No fue tan interesante para el oso al que le sacaron los dientes y las garras para llevar a cabo la riña mucho más segura. Ese fue el comienzo para Ted, quien empezó a batallar a inicios de la década de 1950. En el momento en que el carnaval quebró, un luchador llamado Dave McKigney lo adoptó.

La mayor parte de las noches, McKigney peleaba con nuestro Ted, si bien esporádicamente se involucraban otros luchadores. En ocasiones, el entrenador ofrecía premios en efectivo a los ayudantes que se atrevían a retar a Horrible Ted y ganar. En múltiples oportunidades, esto lo metió en inconvenientes con la ley por no abonar en el momento en que la multitud inmovilizó al oso.

En 1978, la novia de McKigney, Lynn Orser, de 30 años, fue mutilada hasta la desaparición por otro de sus osos luchadores llamado Smokey. Consecuentemente, la Sociedad Protectora de Animales de Ontario se llevó a los dos osos y su destino final todavía es irreconocible.

4. Rob, el perro que se arroja en paracaídas

La Medalla Dickin se instauró en 1943 y se entregó a los animales que sirvieron con valentía en la Segunda Guerra Mundial. En un comienzo, unicamente se adjudicó entre 1943 y 1949, más allá de que se ha reactivado en los últimos tiempos. A lo largo de su ejecución inicial, la Medalla Dickin se dio a 54 animales, 18 de los que eran perros. El mucho más atrayente La historia, no obstante, forma parte al único receptor que resultó ser un estafa. Su nombre era Rob el collie y su único delito era ser bastante amado por su unidad.

Rob se crió en una granja en Shropshire, Inglaterra. En 1942, sus dueños, Basil y Heather Bayne, lo alistaron en el Special Air Service (SAS). Tres años después, fue honrado en Londres por formar parte en 20 saltos en paracaídas a lo largo de incursiones en Italia y el norte de África y por accionar como centinela mientras que las tropas dormían.

El único inconveniente fue que jamás sucedió nada de eso. Rob se desempeñó eminentemente como compañero del gobernador. Un día, los Bayne escribieron a la unidad y solicitaron que les devolviesen el perro. Fue entonces en el momento en que los soldados formaron todos y cada uno de los heroicos para enseñar lo incalculable que era para el ahínco de guerra. De todos modos, sencillamente no deseaban abandonar él. Los dueños del perro estaban tan orgullosos que le enseñaron la carta al Dispensario del Pueblo para Animales Enfermos, quien decidió que Rob era digno de la Medalla Dickin.

3. Simon, el gato resiliente

De los 70 animales que han recibido la Medalla Dickin, solo uno era un gato. Su nombre era Simon y fue premiado con la distinción por su servicio dentro del balandro de la Royal Navy HMS. Amatista a lo largo del hecho del Yangtze.

Simon fue encontrado deambulando por las calles de Hong Kong por un tripulante británico del Amatista en 1948. Si bien se encontraba en oposición a las reglas, el marinero llevó a Simon de contrabando dentro del barco, donde velozmente se congració con la tripulación. Aun el capitán, el teniente comandante Bernard Skinner, deseaba a Simon y le dejó quedarse en su camarote.

En el mes de abril de 1949, el Amatista viajaba por el río Yangtze en el momento en que fue atacado por baterías de cañones de campaña operadas por el Ejército Habitual de Liberación (EPL) a lo largo de la Guerra Civil China. Una explosión alcanzó la cabina del capitán. Mató a Skinner y también hirió dificultosamente a Simon.

Otros navíos británicos procuraron asistir en asistencia del Amatista, pero asimismo fueron bombardeados y debieron retirarse. El barco quedó atrapado en el río, inútil de desplazarse sin ser alcanzado. Estuvo asediada a lo largo de 101 días.

A lo largo de ese tiempo, Simon se recobró increíblemente de sus lesiones. Próximamente reinició su frecuente deberes de apresar ratas que tenían como propósito los menguantes recursos de alimentos del barco. Pese a las quemaduras y las lesiones de metralla, Simon probó ser un cazador capaz, aun derruyendo a una rata enorme especialmente despiadado que los marineros llamaban “Mao Tse-tung”. Eso, mucho más el impulso ética que trajo a la tripulación, logró a Simon mucho más que digno de la Medalla Dickin.

2. Cher Ami, la paloma héroe

“Nos encontramos en la carretera paralela a la 276,4. Nuestra artillería está lanzando un bombardeo de forma directa sobre nosotros. Por el cariño de Dios, basta “.

Esas fueron las expresiones agobiadas del mayor Converses Whittlesey, quien dirigió el Batallón Perdido a lo largo de la Ofensiva Mosa-Argonne de la Primera Guerra Mundial. Su escuadrón terminado podría ser diezmado si no fuese por una paloma llamada Cher Ami que logró dar el mensaje vital pese a recibir un tiro en pleno vuelo.

En el mes de octubre de 1918, múltiples compañías de la 77.a División de los USA fueron recluidas por fuerzas contrincantes en el bosque de Argonne. Tal y como si eso no fuese suficientemente malo, una falta de comunicación los llevó asimismo a ser bombardeados por fuego amigo.

Precisaban reportar al cuartel general de su situación para redirigir la artillería hacia las fuerzas alemanas. Su única forma de comunicación era la utilización de palomas mensajeras, pero el enemigo se encontraba entrenado para advertir y disparar a los pájaros del cielo. Se mandaron múltiples palomas, solo para ser abatidas a balazos.

Solo un pájaro llamado Cher Ami se sostuvo. Prácticamente tan rápido como despegó, recibió un tiro y cayó al suelo al lado de las últimas esperanzas que quedaban de las tropas estadounidenses. No obstante, volvió a levantarse. Si bien resultó herido, prosiguió volando a lo largo de 40 km hasta llegar al cuartel general. Cher Ami había sido golpeada en el pecho, se encontraba ciega de un ojo y tenía una pierna colgando, pero entregó el mensaje y salvó la vida de 194 soldados.

1. Gua, el chimpancé humano

Gua, la chimpancé, tuvo una educación diferente a cualquier otra de su clase. Fue criada como humana por un sicólogo estadounidense que deseaba ver si un ambiente humano haría que un chimpancé se comportara, aun pensara como un individuo.

Winthrop Kellogg se encontraba fascinado por el papel que desempeñaba el medioambiente en el avance de uno. Particularmente, hubiese amado estudiar a un niño criado totalmente en la naturaleza sin contacto humano. No obstante, aun hace un siglo, tal ensayo habría estado fuera de discusión, con lo que Kellogg decidió llevar a cabo precisamente lo opuesto: crió un animal salvaje en la civilización.

En 1931, el sicólogo y su mujer adoptaron a Gua, un chimpancé de siete meses y medio. Han comenzado a manejarla como a su bebé, criándola al lado de su hijo real, Donald, que era un par de meses mayor.

La presenciar duró nueve meses. Tanto a Gua como a Donald se les asignaron tareas físicas y mentales de forma regular para poder ver de qué manera se desempeñaban. Al comienzo, gracias a su avance mucho más veloz, Gua superó a su hermano humano. No obstante, en el momento en que el lenguaje comenzó a ingresar en juego, Donald siempre y en todo momento la superaría. Con independencia del precaución y el entrenamiento que recibió, Gua proseguía siendo un chimpancé y no podía charlar.

Los Kellogg acabaron el ensayo de forma bastante áspera sin una razón clara por qué razón. Ciertos especularon que temían que Gua pudiese dañar a su “hermano”. Otros detallaron que se debió al efecto que tuvo en Donald. Más allá de que Gua podría ser inútil de asumir las especificaciones de un humano, empezó a imitar sus ruidos y a accionar como un chimpancé.

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