10 artefactos fuera de lugar que la gente tomó demasiado en serio

Un aparato fuera de sitio es un hallazgo arqueológico que no semeja cuadrar con el sitio y el periodo del que se piensa que procede. Con frecuencia se considera que son una prueba de civilizaciones viejas, extraterrestres y otros hechos paranormales. Aquí hay una ojeada a 10 de esos elementos y las extrañas historias tras ellos …

10. Aparato Chisme

En 1961, tres personas estaban intentando encontrar piedras valiosas en los aledaños de Olancha, California, en el momento en que se hallaron con un enigmático aparato de aspecto viejo. Inicialmente la habían confundido con una geoda, que es una roca hueca que tiene dentro minerales refulgentes. No obstante, este nódulo mineral particularmente escondía algo considerablemente más extraño: un tubo hecho de material afín a la cerámica y un eje angosto de metal refulgente, todo encerrado en una vaina exagonal de cobre y otro material no reconocido. Este era precisamente un elemento tecnológico, lo que era extraño pues las geodas tienden a tener por lo menos 500.000 años. No hay forma de que el “Aparato Chintófano”, como se le conoció, pudiese ser realizado por el hombre si fuera tan viejo.

La ciencia usual o la arqueología jamás se han tomado seriamente el aparato. Aún de esta manera, instantaneamente se transformó en un tema de mucha especulación pseudocientífica y arqueológica opción alternativa, y lo prosiguió siendo a lo largo de décadas. Ciertos afirmaron que era de la vieja Atlántida. Otros creyeron que lo habían dejado visitantes extraterrestres o aun pasajeros en el tiempo. Al final, en 1999, un conjunto escéptico tomó ciertas imágenes y radiografías del supuesto “aparato viejo” (o mucho más probablemente una copia, por el hecho de que lo real probablemente se perdió en la década de 1960). Habían sentido que el aparato Chisme se parecía bastante a una bujía vieja y enseñaron las imágenes a múltiples coleccionistas. Instantaneamente reconocieron el aparato: en verdad, era una bujía vieja y deteriorada de la década de 1920, con ciertas de sus partes metálicas oxidadas.

9. Las piedras de Beringer

Johann Beringer, científico de principios del siglo XVIII y pez gordito de la Facultad, fue un médico y también historiador natural respetado. Se encontraba especialmente entusiasmado en el enfrentamiento sobre los orígenes de los fósiles, que rabió al rojo en los círculos científicos de la temporada. Asimismo era un hombre muy decidido, que creía que no podía confundirse.

Un día, a lo largo de una excursión para buscar fósiles, Beringer’s estudiante decidió hacerle una broma. En una montaña, plantaron fósiles falsos que de todos modos no eran mucho más que ranas, arañas, pájaros, lagartijas y cosas por el estilo esmeradamente talladas. Beringer se enamoró completamente y creyó que estas formas poco a poco más absurdas eran fósiles reales. El estudiante decidió ver hasta dónde podían llegar, con lo que logró mucho más fósiles. Los nuevos presentaban inscripciones en estilos hebreo, sirio y babilónico. Uno aun tenía el nombre “Jehová”. De nuevo, Beringer creyó absolutamente en sus ojos. Empezó a desarrollar la teoría de que los fósiles eran sencillamente una suerte de grafiti poco entretenido de Dios mismo. Entonces, escribió un libro sobre esto. Y después, justo en el momento en que salió el libro, halló otro “fósil de Beringer” … uno que tenía su nombre. Fue entonces en el momento en que amaneció una horrible entendimiento.

Ciertas ediciones de la historia comentan que el humillado Beringer gastó su fortuna intentando de obtener cada copia de su absurdo libro, y murió pobre y con el corazón roto. De todos modos, su destino fue menos trágico: Beringer descubrió que la broma había sido orquestada por 2 colegas recelosos y los demandó inmediatamente. Fueron deshonrados y Beringer tuvo una carrera ilustre y escribió múltiples libros mucho más.

8. El dedo Abominable hombre de las nieves de Pangboche

Hay un factor enigmático con la etiqueta “Dedo de Abominable hombre de las nieves”En las cúpulas del Museo Hunterian del Royal College of Surgeons en Londres. El aventurero que lo trajo allí afirma que lo descubrió en 1958, en el momento en que formaba una parte de un conjunto que visitó el monasterio de Pangboche en Nepal. A lo largo de su estadía, vieron la apreciada reliquia del monasterio: una mano grande, similar a un humano, con uñas afiladas y piel negra crocante. El aventurero se encontraba intrigado y también logró un arreglo con los custodios del templo: en lugar de un remplazo conveniente y una donación al monasterio, conseguiría un dedo de la presunta mano del abominable hombre de las nieves. Su cómplice de alguna forma logró comprar una mano humana, se realizó el trueque y el dedo terminó en las cúpulas de un museo.

En 2008, alguien al final ha podido efectuar pruebas en el dedo arruinado y con garras, y prácticamente con seguridad era de un humano. Si bien la condición del dedo explicaba prácticamente con seguridad la parte “prácticamente”, todavía estaban suficientemente intrigados para procurar conseguir mucho más muestras de Pangboche. Lamentablemente, alguien había robado la mano original, con lo que los estudiosos jamás tuvieron la posibilidad de desacreditarla (o contrastar) absolutamente.

Como un pequeño epílogo extraño, WETA Taller (los desarolladores de utilería de The Señor de los Anillos películas) después presentó el monasterio con réplicas de la mano esmeradamente desarrolladas y otra reliquia robada, un supuesto casquete de abominable hombre de las nieves. Así, los frailes podrían proseguir exponiendo los elementos extraños a la multitud y conseguir un pequeño beneficio para el monasterio.

7. Piedra rúnica de Kensington

La piedra de Kensington es una vieja Piedra runa vikinga que se halló en Minnesota, de todos y cada uno de los sitios. En 1898, el granjero Olaf Ohman desenterró esta roca gris de 200 libras con escritura rúnica vieja, y a lo largo del siglo siguiente, debates sobre su auténtico origen enfurecido. Los arqueólogos apasionados han invertido dinero en reunir pruebas de la vericidad de la piedra. Los académicos sienten que los vikingos probablemente no navegaron hasta el lago Superior y pasaron décadas intentando de probar que la piedra rúnica de Kensington es falsa.

En 2011, un trabajo de investigación sueco halló alguna prueba de que la piedra es una falsificación. Hallaron y descifraron un código numérico tallado en la piedra. Afirmaba: “Los Ohman hallaron. Guardamos / recogimos leña en la piedra “. Lamentablemente, esto causa que parezca que la piedra de Kensington fue únicamente una desarrollada broma de Olaf Ohman, quien no ha podido combatir la vergüenza de descubrir la realidad en el momento en que la historia explotó.

6. Tamil Bell

El secreto de la Campana tamil no es quién lo logró, ni cuándo. Tiene visibles inscripciones y fabricantes de la civilización tamil, y los especialistas estiman que se realizó en algún instante entre 1400 y 1540 d.C. No obstante, el interrogante es la próxima: ¿De qué forma acabó la campana en una recóndita aldea maorí en Novedosa Zelanda, donde los originarios la utilizaban como cazuela para cocinar? No hay ningún otro rastro de que el área haya sido visitada por otras etnias antes de 1840, en el momento en que el europeo William Colenso los conoció. Aún mucho más extraño, los campesinos le afirmaron a Colenso que habían encontrado la campana en las raíces de un enorme árbol que había sido derruido por una tormenta varios años antes.

Jamás se demostró de forma concluyente de qué forma llegó precisamente la campana a la aldea. Aún de esta manera, bastante gente se han entusiasmado en su crónica, y una investigación cautelosa nos dió un concepto de una razón realmente posible, que los especialistas llaman la “teoría dejada”. No tiene visitantes extranjeros viejos a Novedosa Zelanda ni fuerzas paranormales. Según la teoría dejada, el dueño original de la campana era un hombre llamado Moslem Tamil, que probablemente pertenecía a entre las conocidas familias dueñas de navíos con base en el puerto de Nagapattam, en el sureste de la India. Entre los navíos de Tamil fue abrumado por el mar y descuidado, pero su casco de madera continuó suficientemente intacto para sostenerse a flote a lo largo de años. Transcurrido un tiempo, las corrientes llevaron el barco vacío a Novedosa Zelanda, donde fue lanzado a tierra. Pasaron los siglos y los elementos pasaron factura, hasta el momento en que la campana fue lo único que quedó descansando bajo el árbol que había crecido sobre ella hasta el momento en que los maoríes por último la hallaron.

5. Saqqara Bird

El “pájaro de Saqqara” es un pequeño, de madera escultura con apariencia de pájaro que fue excavado en 1898 de una tumba en Saqqara, Egipto. Los especialistas estiman que tiene en torno a 2.000 años, y los primordiales estudiosos aseguran que fue un juguete, un bumerang o quizás una suerte de veleta temprana. No obstante, otra gente con una forma de pensar mucho más mística han sentido que tiene algunas características aerodinámicas que lo hacen parecer un modelo a escala de un avión tipo planeador increíblemente eficaz. O sea lo que escribió un vanguardista de semejante pensamiento, el Dr. Khalil Messiha, sobre estas características:

“El ala está llevada a cabo de solo una parte de madera y su extensión es precisamente de 18 content management system. La una parte del cuerpo es la mucho más gruesa: 8 milímetros. Entonces se angosta en espesor hacia las puntas. Asimismo se puede ver que hay un ángulo diedro levemente dispar en los dos lados gracias a una rápida deformación de la madera, causada por el correr del tiempo ”.

Merece la pena apuntar que, más allá de que las características que detalla son adecuadas, asimismo acepta que el pájaro Saqqara acostumbraba a tener un chato de cola en su día. Esto no le hace ningún favor a su teoría por el hecho de que no hay pruebas de que el objeto haya tenido en algún momento una, y sin ella el pájaro no posee bastante seguridad aerodinámica para volar de manera confiable. Aun edificó una réplica de madera de balsa del Pájaro para evaluar sus teorías, y voló realmente bien … a lo largo de unos pocos metros, y solo con el chato de cola añadido.

Otra gente asimismo han intentado evaluar réplicas del pájaro Saqqara, con o sin tubo de escape y con desenlaces cambiantes. seguramente jamás entenderemos qué se suponía que era verdaderamente el pájaro, pero probablemente sea seguro asumir que si los viejos egipcios emplearon este modelo para crear aeroplanos, tuvieron mucho más accidentes aéreos de los que les correspondía.

4. Lámpara Dendera

El viejo templo de Hathor en Dendera, Egipto, tiene una secuencia de cavernas y corredores subterráneos. Entre las paredes de este complejo muestra el Lámpara Dendera: Una extraña imagen jeroglífica que se semeja bastante a un “tubo de Crookes”, una versión temprana de la lámpara. Exhibe como Alienígenas Ancestrales y entusiastas paranormales como el creador Erich Von Daniken han afirmado que la imagen es una prueba de enigmáticas tecnologías viejas: una serpiente ondulada representa un filamento, una flor de loto representa el casquillo de la lámpara y un “pilar djed” es una imagen de un aislante . Asimismo hay una imagen de un babuino, que según Von Daniken es una observación de que el dispositivo podría ser arriesgado para la gente que no tienen la posibilidad de utilizarlo apropiadamente.

Es una teoría fabulosa. Si es acertado, cambiaría completamente la manera en que pensamos sobre los viejos egipcios. Es una lástima que, de todos modos, cualquier historiador egipcio logre decir que la “lámpara” y la “luz” que emite de ella de todos modos representar una flor de loto y su aroma.

3. La cazuela Dorchester

El Dorchester Pot era un elemento metálico extraño y ornamentado que se halló en 2 partes en un espacio de explosión a lo largo del siglo XIX. Según los reportes, había sido escondido en la piedra a lo largo de precisamente 500 millones de años, lo que precisamente quería decir que no fue desarrollado por el hombre. ¿Era un aparato de una vieja civilización probablemente alienígena? Cualquier persona que sea la realidad, precisamente fue bastante para atraer a la multitud. The Pot aun apareció en Científico americano, en un producto que lo llamó “una reliquia de una temporada pasada”.

Naturalmente, la historia real es considerablemente más mundana. El aparato es prácticamente seguro un portapipas indio de la temporada victoriana, y en consecuencia tenía solo unos pocos años en el instante de su descubrimiento en 1852. ¿Por qué razón no se reconoció en el instante con lo que era? Lamentablemente, no lo entendemos. Quizás los buscadores web sencillamente no estaban cada día con los diseños distinguidos de los portapipas, o quizás verdaderamente deseaban opinar que las etnias viejas de hace cientos y cientos de millones de años tenían una estética muy afín a la suya.

Aún de esta manera, portapipas indio o no, ¿de qué manera entró el aparato “Dorchester Pot” en la roca en teoría de 500 millones de años primeramente? La contestación es deprimentemente fácil: probablemente no fue de esta forma. El objeto roto se halló entre los escombros tras la explosión, con lo que no hay completamente ninguna prueba de que en algún momento estuvo en la roca. Lo mucho más posible es que alguien sencillamente haya descartado el objeto cerca del ubicación y quede atrapado en la explosión.

2. Helicóptero Abydos

La Helicóptero Abydos es otro secreto jeroglífico que a la multitud le agrada representar de la forma mucho más extraña viable. Es un bajorrelieve egipcio que es absolutamente sencillo, salvo por un hecho extraño: parte de este viejo aparato semeja ser una imagen de un helicóptero muy moderno. Las imágenes del aparato circularon en múltiples listas de correo con temas paranormales de la década de 1990. Varias personas aun creyeron que había mucho más en la imagen que solo el “helicóptero”: vieron múltiples aeroplanos, un submarino e inclusive un OVNI.

No obstante, los especialistas en egiptología están muy familiarizados con el (in) popular helicóptero y están muy contentos de argumentar qué es verdaderamente. Primeramente, las imágenes que circulaban en los círculos de entusiastas de lo paranormal con frecuencia se manipulaban a fin de que pareciesen aún mucho más enigmáticas que las reales. A pesar de que los glifos reales se semejan un tanto a un helicóptero, o sea únicamente una coincidencia ocasionada por la erosión y ciertos trabajos en piedra perezosos: transcurrido el tiempo, los trabajadores volvieron a tallar y completar la piedra para sustituir varios de los glifos, y en el momento en que el relleno por último se cayó, unas partes de los glifos se superpusieron y combinaron para conformar “nuevos signos enigmáticos”. Aun hay un término técnico para ello: ‘Palimpsesto‘. La inclinación del ojo humano a conocer formas familiares donde no las hay se hizo cargo del resto, y de esta manera nació el helicóptero Abydos.

1. Cilindros Baigong

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La Cilindros Baigong pertenecen a los artefactos fuera de rincón mucho más enigmáticos nunca descubiertos. Son una vasta y delicada serie de cilindros metálicos oxidados engastados en la roca del monte. Baigong, en una zona especialmente dura de la provincia china de Qinghai. El diámetro de las cañerías cambia de una fracción de pulgada a 16 pulgadas, y la manera en que están sepultadas en la geología del área quiere decir que finalmente no se instalaron con tecnología actualizada. En verdad, las cañerías, que semejan conectar una extraña gruta de montaña y un lago de agua salobre próximo, son prácticamente con seguridad precedentes a la historia humana famosa.

Es casi irrealizable que Baigong Pipes sea una falsificación. Está prácticamente garantizado que son viejos. Una vez, se creyó que podrían ser un subproducto de la actividad volcánica que forzaba al magma con contenido elevado de hierro a atravesar grietas en la roca, pero eso no es muy probable por el hecho de que hay un campo petrolífero cerca; Los campos petrolíferos tardan bastante en formarse y su relación con la actividad volcánica tiende a ser bastante inflamable.

Entonces … ¿por último podemos encontrar el auténtico negocio? ¿Son las cañerías Baigong un emprendimiento de construcción de visitantes extraterrestres de hace varios milenios?

No, probablemente no lo sean. E inclusive si lo fuesen, es prácticamente seguramente esos extraterrestres no eran plomeros, eran jardineros. Investigación reciente señala que las enigmáticas cañerías son de todos modos moldes fosilizados de viejas raíces de árboles. Las raíces fueron llevadas una vez a su rincón de reposo de hoy por un desbordamiento de un lago obsoleto hace un buen tiempo, y transcurrido un tiempo, fueron sometidas a las fuerzas de la pedogénesis (el desarrollo de capacitación del suelo) y la diagénesis (la transformación del suelo en roca). . Esto los cubrió con un yeso metálico oxidado, que continuó y fue sepultado por la geología una vez que las raíces se marchitaran. Para asegurar esta teoría, los científicos recolectaron muestras de las cañerías y descubrieron material vegetal viejo e inclusive anillos de árboles microscópicos.

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