10 asombrosos rituales de muerte

La desaparición es un hecho bastante lamentable en la vida humana. No obstante, ciertas prácticas que recuerdan o aun causan la desaparición con algún propósito verdaderamente se usa para hacerla mucho más inquietante. Dejando a un lado todas y cada una de las perspectivas, el día de hoy descubrimos objetivamente varios de los rituales mucho más espectaculares de todo el mundo relacionados con la desaparición o que ocasionan la desaparición. Desde el entierro en el cielo hasta la coche-momificación, echemos una ojeada a lo realmente destacable y macabro.

10. Entierro suspendido

En la vieja China, el pueblo bo fue encontrado sepultado en ataúdes que estaban suspendidos, colgando de enigmáticas grutas donde se completaron pinturas en cinabrio, un mineral de mercurio. El pueblo Bo estableció una civilización de dificultad vieja pero desapareció de la Tierra hace 400 años. Debido al cuidado de registros con limite, la saga de los Bo todavía es enigmática, evitando respuestas visibles, no obstante, sus artefactos dejados proponen prueba específica de la naturaleza peculiar de la manera en que vivieron y fallecieron. La provincia china de Hubei tiene dentro el condado de Zigui, cerca de la presa de las Tres Gargantas, donde el hallazgo de cientos y cientos de ataúdes encajados, suspendidos o guardados en caché en sitios precarios desconcertaron a los estudiosos.

Varios de los ataúdes se hallaron ocultos en fisuras en barrancos, otros suspendidos y aún mucho más puestos en grutas de ladera. Otros fueron sepultados en las paredes de los barrancos, subidos sobre tablas que se extendían desde las alturas pedregosas. La contrariedad para llevar los ataúdes a estos sitios prácticamente inalcanzables habría sido grande. Las causas tras estas acciones van desde lo impresionante hasta lo macabro. ¿Se estaban escondiendo los ataúdes a los ladrones de tumbas? ¿Protegido de contrincantes que asaltan las tumbas? ¿O había un concepto espiritual en ser sepultado cerca de todo el mundo de los espíritus en vez de en el suelo, mucho más lejos de los dioses adorados por la multitud?

9. Sati

Bastante horrible para meditar en él por bastante tiempo, Sati es el ritual de la quema de novias, donde la mujer de un difunto es quemada en una pira funeraria. Desde la antigüedad, ciertos accidentes han ocurrido en la era actualizada pese a estar prohibidos. La práctica se causó en unas partes de la India, donde formó parte de determinados rituales hindúes nombrados en honor a la diosa Sati. Tras la desaparición de su marido, una mujer haciendo Sati se inmolaría hasta fallecer en la pira funeraria, siendo incinerada viva con su marido fallecido. Sati no en todos los casos implicó fuego, no obstante, con ediciones elecciones que veían a la víctima ahogada o sepultada viva.

El sati es ilegal en la India, pero aún se conoce que el ritual perturbador sucede clandestinamente, en ocasiones en oposición a los deseos de la víctima, y ​​en ocasiones de manera voluntaria como un acto suicida de devoción articulo-mortem. No obstante, Sati no solo tenía que ver con honrar al marido. Ciertos creían que el autosacrificio era una manera de huír verdaderamente del mal karma y liberarse de la conducta pecaminosa. No se estimó que los competidores se hubiesen suicidado, lo que se ve de forma negativa en todo el hinduismo, pero se creyó que estaban comprometidos en un acto de integridad.

8. Rituales de muerte vikingos

Los vikingos eran conocidos por sus incursiones, pero ciertos de sus rituales de muerte eran otra cosa. Las crueles prácticas de “honor” tras la desaparición de un cacique vikingo harían que sus fieles participaran en bebidas y orgías, consecutivas de sacrificios humanos. El estimado erudito musulmán, hombre de fe y especialista legal Ahmad Ibn Fadlan fue asombrado por el accionar que observó en la civilización vikinga y describió los horrores de los rituales de muerte llevados a cabo por integrantes de la tribu con todo aspecto. Los vikingos habían estado en Bulgaria, donde Fadlan dirigía y presenciaba sus rituales.

Los hombres vikingos que eran pobres fueron descritos como puestos en botes, que fueron soltados y asimismo incendiados, al paso que los ricos han recibido un trato preferencial que implicó nada menos que el citado sacrificio humano. El valor del hombre rico se dividió de tres formas: una tercer parte para la familia, uno para la ropa del funeral y el tercio sobrante para obtener bastante bebida alcohólica para emborrachar a la tripulación del funeral. Lo que se festejó no fue solo el recuerdo del difunto, sino más bien asimismo la desaparición de la esclava que fue apuñalada por el líder matriarcal de la aldea para abrasar su cuerpo al lado del profesor vikingo.

7. Amputación de dedos en Novedosa Guinea

Más allá de que no es precisamente mortal para los competidores salvo que se constituya una infección, una manera de rememorar a los fallecidos que se estableció en Novedosa Guinea consistió nada menos que eliminar los dedos en reconocimiento a la gente fallecidas. Contactada por vez primera a inicios del siglo XX, la tribu Dani se realizó famosa en el planeta primordialmente a través del turismo. Viviendo en el valle de Baliem de Papúa Novedosa Guinea, cerca del centro de la isla, las hembras Dani deliberadamente quitó un dedo para admitir el fallecimiento de la familia.

Las familiares femeninas cortaban la una parte del dedo con una herramienta afilada, lo quemaban y después dejaban las cenizas a un lado en un espacio de recuerdo. Por suerte, la inquietante tradición de la amputación seguida de la cremación de unas partes del cuerpo en este momento está prohibida en Novedosa Guinea. Horrorosamente, aun las pequeñas fueron obligadas a cortarse los dedos en honor a los fallecidos. Esto se debió a que la tradición requería que todas y cada una de las familiares femeninas del difunto amputaran en recuerdo. Si bien poco popular en comparación con muchas prácticas, la práctica de la amputación empezó a ganar notoriedad en trabajos antropológicos Mundial.

6. Tótems mortuorios

Las tribus de las Primeras Naciones originarias del conjunto de naciones estadounidense se conocen comúnmente por una rica variedad de tradiciones culturales. Entre estas tradiciones están los medios para proteger u honrar a los fallecidos. Más allá de que los tótems son muy conocidos por sus funcionalidades conmemorativas, es menos popular que el pueblo haida del nordoeste del Pacífico utilizaba tótems especialistas para un propósito mucho más macabro. Los ataúdes se tienen la posibilidad de estimar como contenedores de almacenaje para proteger los cuerpos, pero el Versión haida de un ataúd no solamente se instaló en un tótem para personas esenciales, sino se edificó de una forma que requería que un cuerpo fuera destruido antes de ser guardado.

En vez de ser lanzados a una fosa común, los restos de los amos, chamanes y guerreros se aplastaron hasta transformarlos en una masa pulposa con un palo de madera antes de ponerlos en una caja de madera parcialmente pequeña, no mucho más grande que una maleta promedio. Entonces, las situaciones se colocarían en un tótem mortuorio en frente de la vivienda comunal de cedro donde habían vivido los finados. Los diseños de los tótems estaban premeditados a proveer protección tras la desaparición. Ya que se sostenían sobre el suelo, se sabía que los restos creaban un fragancia al que los visitantes no estaban familiarizados.

5. Ritos de la desaparición de los indígenas australianos

Los indígenas australianos no forman un solo conjunto homogéneo, sino forman una pluralidad de etnias, cada una con diferentes prácticas de muerte y recuerdo que tienen la posibilidad de ser recientes o aun chocantes para los occidentales. La La multitud de Maranoa hace algo que es químicamente contrario a la cremación, y mucho más exótico. En vez de juntar cenizas, esos en el recuerdo cocinan ciertamente los cadáveres y después recogen los fluidos anatómicos. Entonces, los fluidos anatómicos se frotan sobre la piel de los jóvenes de la tribu para tener la posibilidad de ganar fuerza.

Otros integrantes de la tribu aborigen australiana eran populares por inmortalizar la memoria de un familiar próximo al tomar su cráneo y utilizarlo en un largo plazo como envase para bebidas, cada sorbo ofrecía la posibilidad de rememorar a los fallecidos. Otros conjuntos indígenas se han implicado en la colocación de complicados adornos en los cuerpos de los fallecidos. Sitios como Miriam Vale vieron rituales en los que los cuerpos se desecan, se dejan secar al sol y después se ponen en un espacio en un árbol silvestre para recordarlos y reconectarlos con el planeta espiritual por medio de la naturaleza.

4. Ritual de fumar Anga Body

El jamón ahumado o el salmón tienen la posibilidad de ser comidas apetecibles, pero la multitud de Anga de la zona de Menyama en el distrito de Aseki de Papúa Novedosa Guinea fuma cuerpos humanos de una forma mucho más relacionada con la cocina. El ritual de fumar cuerpo del Aseki se detiene antes de la cremación habitual y se utiliza para proteger los restos humanos de los campesinos muertos a fin de que logren ser preservados y exhibidos in situ. Los cuerpos fueron manchados con arcilla roja después de ser ahumados a lo largo de meses en lo que se conoce como “haus de los espíritus” y después izados en escarpados barrancos, anclados en su sitio con bambú.

Los cadáveres disfrutan de un prominente nivel de conservación merced a la meticulosidad de los preparativos. La inquietante fachada de los restos se ve acentuada, no obstante, por su sobresaliente exhibición, adjuntado con la coloración roja, la rigidez y la manera verdadera en que están preparados los cadáveres. Pero los cuerpos ahumados no solo son honrados. Las opiniones habituales proponen que se proporciona protección al pueblo bajo la atenta “mirada” de las momias ahumadas.

3. Día de los Fallecidos

México es popular por una gran variedad de tradiciones y supercherías que brotan de la combinación de opiniones habituales con el catolicismo de roma. Según una sociedad famosa por sus atrayentes festividades, la desaparición no se impide ni se impide, como es en varias etnias que manejan las realidades de la vida de una forma sombría. En cambio, los finados son anunciados y reconocidos en celebraciones estridentes y coloridas socias con el acontecimiento. Día De Los Fallecidos – verdaderamente “Día de los Fallecidos”.

Primeramente, los disfraces interesantes pero macabros que emplean los celebrantes hacen que Halloween parezca una celebración de Pascua. Además de esto, la tradición se distingue por la exhibición de incontables adornos, máscaras y exhibiciones con temas de calaveras y esqueletos de todas y cada una de las formas. Las etnias indígenas de México, incluyendo los aztecas y los toltecas, vieron el desafío como un accionar irrespetuoso, y en cambio pensaron que festejar a los finados no solo era una manera de honrarlos, sino más bien asimismo de devolver por un tiempo a los fallecidos a la Tierra. La desaparición se veía comúnmente como un paso en un largo viaje, no el desenlace de la presencia del alma. Tras la colonización de México, las tradiciones católicas, incluyendo las fiestas, se combinaron con las celebraciones auténticos para hacer un festival mucho más singular.

2. Ritos Conmemorativos del Árbol Caviteño

Filipinas es un espacio culturalmente diverso, y con esa variedad vienen ciertos rituales de muerte y prácticas conmemorativas bastante peculiares. La Pueblo caviteño integrar el envejecimiento, una suerte de exilio parcial y, al final, la desaparición y el entierro en una práctica fundamentada en el bosque que ve a la gente sepultadas, parado en un árbol hueco. Al tiempo que el entierro forestal ganó lote entre los ecoconscientes con una cabeza en la opción alternativa, los Caviteño tienen una virtud en el entierro forestal y lo llevan considerablemente más lejos.

En el momento en que alguien llega al punto próximo a la desaparición, así sea por edad o patología, el moribundo escoge un árbol. Ahora, su familia edifica una pequeña cabaña al lado del árbol, donde van a vivir hasta el punto de fallecer. Tras la desaparición, la persona no solo es sepultada en el bosque, lo que alimentaría a un árbol. En cambio, el cuerpo se pone en un árbol, que todavía está de pie pero fué excavado por la familia de los fallecidos. Vivir al lado del árbol en sus últimos días y al final ser puesto en el árbol exhibe respeto por de qué forma los árboles dan vida, ofreciendo madera y frutos, al transformarse en una parte del árbol.

1. Rituales Aghori

En formas elecciones de hinduismo y en marcado contraste con el hinduismo ortodoxo, que no aprueba las prácticas de Aghori, Shaiva sadhus, popular como Aghoris son hombres beatos quienes hacen ajustado contacto con los restos de los muertos. Los beatos hombres viven en cementerios, que son áreas de predisposición sobre el suelo para los cuerpos de los finados, repletas de restos en descomposición y humillación. Los Aghori no solo viven cerca de restos humanos, sino procuran una pluralidad de usos para los elementos de los cadáveres. Los cráneos humanos se convierten en instrumentos de retención de líquidos llamados kapalas, que se usan como vasos para tomar. Los huesos se transforman en joyas preparadas.

Los hombres santurrones de Aghori asimismo frotan las cenizas de los calcinados sobre sus cuerpos, incrementando aún mucho más su conexión y el recuerdo de los fallecidos. A pesar de que los Aghori encaran el fantasma de la desaparición, la oposición de los hindúes ortodoxos no los disuade. En cambio, piensan que sus acciones les aportan habilidades curativas. Ciertos apelan al consumo de cadáveres y al corte de la cabeza de los cadáveres. Los líderes de los Aghori son héroes en varios segmentos de la civilización clásico, admirados por el público por sus acciones y supuestas capacidades.

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