10 batallas ganadas de formas extrañas y contra todo pronóstico

En la guerra, en el momento en que las cosas están bajas y las posibilidades están en oposición a una unidad militar, puede ser el instante de retar el los pies en el suelo y ser creativo. Como es natural, la vida real estuvo llena de varios casos de ejércitos pequeños y dominados que procuran tácticas poco comunes y son destrozados, pero como no hay valor de novedad, la historia los olvida de forma rápida. Lo que lo realiza aún mucho más asombroso en el momento en que una banda de soldados de manera comparativa pequeña o mal pertrechada gana el día contra lo que semeja una fuerza trascendente.

10. Guerra de Gaugamela

Esta guerra del 332 a.C. fue la última entre el imperio persa bajo el dominio de Darío III y nuestro Alejandro Magno de Macedonia. Si bien esos que vieron las películas del 300 La serie podría agacharse a meditar que los ejércitos persas eran bastante confiados y también inútiles, Darío cuando menos había premeditado bien esta guerra. Escogió un área grande y abierta donde su ejército de sobra de 240,000 no estaría abarrotado de ningún modo y barrió el lote para contribuir a sus 200 vehículos a marchar a su máxima aptitud. En el momento en que se aproximó el ejército de 47.000 personas de Alejandro, Alejandro se sintió tan intimidado que llamó a un detente por un día para planear su estrategia.

Al día después, los helenos se aproximaron a los persas en un ángulo de 40 y cinco grados con el ala izquierda sobresaliendo hacia los persas, a sabiendas de que incitaría a los persas a procurar mandar su caballería en torno a esa ala, lo que hicieron inmediatamente. Darío asimismo envió sus vehículos a los helenos, que fueron tratados con el procedimiento fácil pero efectivo de verdaderamente saliendo del sendero de ellos, aguardando a que los aurigas se detuviesen y también intentaran ofrecer la vuelta, y después descendieron sobre ellos en masa. Alejandro dejó su campamento con sus abastecimientos y botín sin supervisión, lo que indujo a una gran parte de la caballería persa a atacarlo en vez de combatir contra los helenos, con lo que Darío fue atraído hacia el ala izquierda del ejército heleno, donde con suerte podría recobrar el control.

En el momento en que estuvo en el alcance, Alexander y su conocida guarda personal, los Compañeros, cargaron contra la guarda personal de Darius y los abrumaron, lanzando tal susto a Darius que él en lo personal escapó de la guerra y desgastó al ejército persa de su espíritu de pelea, transformando ciertamente el control de el Imperio Persa a Alejandro.

9. Guerra de Chancellorsville

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A lo largo de esta guerra de la Guerra Civil Estadounidense de 1863, el ejército del Norte había 134.000 soldados al paso que el Ejército del Sur tenía 62.000. Tal y como si eso no fuese bastante virtud, tenga presente que este Ejército del Sur se encontraba lleno de tropas que estaban regularmente hambrientas y muchas de ellas estaban descalzas. Los 2 ejércitos se confrontaron a través del río Rappahannock en Virginia (unas escasas docenas de millas al norte de la ciudad más importante del sur de Richmond y esencialmente una victoria instantánea para el norte si lo atrapaban). Entonces, el comandante del norte, Joseph Hooker, decidió que sostendría a la mitad de su colosal ejército en su situación de hoy para distraer a los sureños. al tiempo que 70.000 salió río abajo, lo cruzó en misterio, entonces subió por la retaguardia de las líneas del sur para golpearlas en el flanco.

La contestación de Lee fue esencialmente emplear nuestra estrategia de Hooker en contra suya. Él envió en torno a una tercer parte de su ahora pequeño ejército para ir tras los 70.000 soldados que terminaban de llegar tras él. Para seducir a los nórdicos de que su pequeña unidad de flanqueo era de todos modos todo el ejército en retirada, los sureños brindaron la vuelta y marcharon por exactamente la misma ruta antes de llevar a cabo la caminata de 12 millas hacia la retaguardia del ejército del norte. En el momento en que atacaron, Hooker se puso tan inquieto que al día después su ejército ahora se encontraba en retirada en su mayor parte.

Merece la pena apuntar que los desenlaces de esta guerra fueron que le costó la vida a Stonewall Jackson, uno de sus tres mejores en general, y también logró que el general Robert Y también. Lee se sintiese peligrosamente bastante confiado para la Guerra de Gettysburg, donde ciertamente arruinó la última promesa del Sur de victoria. En ocasiones, lo malo que puede realizar un ejército es tener un enorme éxito.

8. Guerra de Muret

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La estrategia de Alejandro de llevar al comandante enemigo a una situación de puerta de inseguridad personal fue llevada a otro nivel a lo largo de esta guerra de 1213 cerca de Muret, entre los franceses bajo el mando de Simón Montfort y los soldados españoles invasores bajo el mando de Pedro II. Ya que solo había menos caballeros franceses y mucho más de 34.000 en el lado contrario, las tácticas comúnes estaban fuera de discusión, con lo que Montfort decidió tomar una ruta considerablemente más directa.

Ordenó a sus caballeros que no tengan la posibilidad de quedarse, sin importar un mínimo qué recia fuera la resistencia, que debían todo el tiempo presiona adelante hasta el momento en que mataron al propio Pedro II. Mientras que Pedro II desplegaba sus fuerzas para una guerra usual, Montfort fue de manera directa a por Pedro en una iniciativa de vida o muerte que valió la pena en el momento en que el ejército español se derritió a su alrededor una vez que mató al rey enemigo.

7. Guerra de Singapur

El teniente general Percival y su partido llevan la bandera de la Unión en su camino para entregar Singapur a los japoneses.

Al principio de la guerra de El país nipón con Enorme Bretaña a lo largo de la Segunda Guerra Mundial en 1941, el conjunto de islas llamado Singapur se consideró inexpugnable contra las fuerzas niponas. Tenía una fuerza protectora considerablemente mayor (90.000) de lo que los nipones podrían arrojarle (65.000, si bien ciertas fuentes lo estiman considerablemente más pequeño). El 9 de diciembre de 1941, las fuerzas terrestres niponas se infiltraron en la isla por medio de selvas y pantanos mientras que la primordial fuerza británica aguardaba un ataque aéreo y marítimo y había puesto a sus tropas en el otro lado de la isla, aguardando una invasión naval.

Para sostener la agilidad a peligro de parecer tontos, su infantería viajaba en bicicleta en el momento en que llegaban a tierra estable, desnudándose habitualmente para camisetas deportivas. Asimismo hallaron un vehículo blindado británico descuidado que contaba sus situaciones protectoras en él, lo que dejó a los nipones adivinar con perfección en sus propósitos y atrapar todos sus propósitos bastante antes de lo que aguardaban, incluyendo los importantes aeródromos británicos. En el momento en que hicieron eso, los aeroplanos nipones lograron hundir de forma fácil los buques de guerra que se mandaron para remarcar las defensas de la isla.

Conforme los nipones avanzaban, de manera rápida desgastaron los neumáticos de sus bicicletas y comenzaron a montar sobre las llantas, e inclusive eso funcionó en su favor pues los sonidos de las bicicletas sin llantas repiqueteaban. sonaba a los británicos como tanques, y asumir que venían mucho más tanques nipones llevó a mucho más retiradas. Por último, millones de soldados británicos fueron hechos presos y se perdió una de sus bases mucho más esenciales.

6. Guerra de Sabine Pass II

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Para esta guerra de la Guerra Civil De america de 1863 en la costa de Texas, el Norte trajo 4.000 soldados y 4 navíos con dieciocho cañones. El sur, por contra, tenía seis cañones y 44 tropas, lo que era menos un ejército que una línea de coros. Además de esto, uno de esos cañones se encontraba en tan estado deplorable que de forma rápida quedó fuera de servicio. Y los cañones del norte eran suficientemente poderosos para hostigar el pequeño fuerte mientras que se sostenían fuera del alcance de la artillería del sur.

Los sureños salieron y poner marcadores cerca del campo donde sabían que el enemigo se aproximaba, lo que quería decir que los sureños podían apuntar con una precisión impactante. No fue un acto de planificación capaz, sino más bien sencillamente pues los sureños estaban desanimados. Aumentó de enorme manera la precisión de sus tiros de cañón en el momento en que 4 cañoneras del norte estuvieron en el alcance y en solo media hora, habían hundido 2 de los navíos atacantes y convencido a los otros 2 de que se retiraran, lo que fue bastante para seducir al comandante del Norte de que lo llamara. desembarcando el resto de sus tropas. Entonces los sureños han tomado trescientos presos. Fue una suerte que los treinta y seis sureños no padecieran bajas o probablemente no hubiesen podido conducir tantas.

5. Guerra de Leuthen

El asalto de la brecha por las tropas prusianas durante la batalla de Leuthen, 1757

Federico el Grande fue entre los en general mucho más efectivos de Alemania (entonces Prusia) aparte de sus capacidades como rey. Era escencial para la supervivencia de Alemania hasta hoy, en tanto que en la Guerra de los Siete Años en la década de 1750 Prusia se encontraba en guerra con Austria, Suecia, Rusia y Francia al unísono y sus ejércitos fueron superados en número mucho más de tres a uno.

En esta guerra de 1757 Derrotó a un ejército austriaco un par de veces mayor que el de el a través de un procedimiento tan fácil en el papel como bien difícil de poder en la práctica. Empezó organizando a su ejército en una extendida fila, entonces marchó hacia el ala norte del enemigo, forzando a los austriacos a desplazar una gran parte de su ejército allí pese a su colosal virtud numérica. Frederick entonces ordenó a sus soldados que giraran a la derecha como uno solo, y después corren hacia el sur en formaciones que instantáneamente se transforman en columnas, entonces corren cerca del enemigo en su flanco izquierdo, tomando a los austriacos absolutamente desprevenidos con la velocidad con que se movían en capacitación.

El ejército austriaco era tan basto y se encontraba tan desconcertado que en el momento en que procuraron plegar su línea en el medio, sus tropas se transformaron en un embrollo raro, que la artillería prusiana ha podido recortar de manera fácil. La victoria en esta guerra fue escencial para sostener viva a Prusia hasta el desenlace de la guerra.

4. Guerra de Longewala

Un tanque paquistaní en Longewala de la guerra de 1971.

Más allá de que precisamente se han descrito peleas a mayor escala en esta lista, la situación en esta guerra de 1971 no fue menos trágica que alguno de las otras. Picaba una cantidad enorme de paquistaníes con docenas de tanques como una parte de una invasión sorpresa de la India contra menos de 120 soldados indios desprevenidos con un jeep. La única promesa que tenían los indios era la oportunidad de recibir acompañamiento aéreo si resistían a lo largo de la noche.

Entre los trucos que usaron los indios para parar el progreso de los paquistaníes fue poner falsos “campos de minas” con apariencia de áreas rodeadas apuradamente de alambre de púas, que era la manera usual de designar los campos de minas. Esto dejó a los indios encauzar a los paquistaníes hacia arenas profundas, que empantanaron tanto sus tanques que ciertos de ellos se incendió. Estas tácticas se combinaron para parar a los paquistaníes hasta un ataque aéreo por la mañana. Los indios solo padecieron 2 bajas impresionantemente leves al paso que los paquistaníes perdieron cientos y cientos de automóviles, deteniendo completamente su avance.

3. Guerra de Auerstadt

Las tropas prusianas se retiran tras la desastrosa doble batalla de Jena y Auerstadt.

Si bien Napoleón Bonaparte acaparó prácticamente toda la gloria que los militares franceses triunfaron en las primeras décadas del siglo XIX, hasta donde el público sepa, su victoria conseguida con las mayores posibilidades fue ganada por su subordinado, el mariscal de campo Davout. En el mes de octubre de 1806, Napoleón se preparaba para agredir lo que creía que era el primordial ejército prusiano mientras que mandaba a Davout al norte con 26.000 hombres para recortar cualquier retirada agobiada de los prusianos hacia el ejército ruso. Resultó que lo tenía del revés, pues el primordial ejército prusiano de 63.000 hombres venía por Davout, con posibilidades de considerablemente más de 2 a uno.

En un inicio, las tropas francesas se atrincheraron lo destacado que lograron y detuvieron los ataques iniciales, pero tras un tiempo, Davout se percató de que si los prusianos no atacaban con su fuerza, debía haber algo con su composición organizativa. Conque Davout ordenó a sus tropas de reserva finales que atacaran, lo que habría semejante un suicidio con tantas posibilidades. Pero en cambio, tomó a los prusianos por sorpresa y los derrotó.

Napoleón pagó a Davout por sus afecciones descartando su victoria. Aseveró que Davout había exagerado el tamaño del ejército prusiano al decir que “Vi doble” (no lo logró, los propios registros prusianos lo testimonian) y después se tomó años para ofrecerle a su mejor general algún honor. A varias personas sencillamente no les resulta conveniente ser fieles.

2. Guerra de Alesia

Asedio de Alesia

En el 52 a.C., el ejército de roma de 50.000 a 60.000 bajo el mando de Julio César se encaró los 90.000 Ejército galo (francés) a cargo del rey Vercingetorix (que era suficientemente hábil para juntar a un conjunto de tribus galas por vez primera en la historia) en torno a la red social de Alesia en la cima de una enorme colina redonda. Vercingetorix había vencido a César a lo largo de una guerra previo, con lo que César no se encontraba presto a agredir a los galos en su fortaleza. Pero los galos tampoco deseaban apretar el ataque, en tanto que las legiones asimismo los habían vencido en muchas otras peleas. Y de todas maneras, Alesia era esencialmente inexpugnable, conque ¿por qué razón arriesgarse?

Conque César, en cambio, edificó una sucesión de torres protectoras (tanto como diez pies de altura), trincheras y óbices cerca del pueblo que se extendía por dieciocho km, tal y como si César hubiese traído la Primera Guerra Mundial a Francia unos cuantos milenios antes. Antes que se completaran las fortificaciones, un conjunto de caballería galo escapó y César supo que indudablemente retornarían con un enorme ejército de socorro. Conque edificó un segundo anillo exterior de defensas de quince millas viendo hacia el otro lado, como un general intentando de sostener un castillo mientras que solo controlaba el muro exterior con un colosal ejército afuera y el santuario interior controlado por el enemigo.

En el momento en que el ejército de socorro de 100.000 efectivos apareció y atacó a los romanos al tiempo, los que estaban en el anillo de defensas procuraron agredir asimismo. Toda vez que daba la sensación de que los galos estaban a puntito de abrirse paso, César mandaba Caballería alemana para agredir a las fuerzas atacantes en cualquier punto de la línea en el flanco y la retaguardia hasta el momento en que se agotaron los recursos del Vercingetorix y se rindió.

1. Guerra de Saragarhi

Archivo: Sikh Regt Soldiers.jpg

Esta guerra va a ser muy distinta a el resto, pues en un caso así acabó costando todo a los superados en número. Pero fue una victoria colosal, prácticamente irrealizable en un sentido mucho más extenso. Ganó una guerra.

En el transcurso de un alzamiento de 1897 en Pakistán, Saragarhi fue un puesto de comunicaciones defendido por veintiún soldados sij. Estaba entre Fort Gulistan, un bastión escencial pero sin personal bastante para la presencia británica en Pakistán y un ejército de 10,000 pastunes rebeldes que estaban muy decididos a tomar Gulistan. Tras negar las promociones de rendirse a las 9:00 am, sostuvieron a raya a los atacantes hasta entrada la tarde, en el momento en que se abrió una brecha en sus defensas y los pocos defensores sobrevivientes debieron retirarse a un fortín. Los pastunes al final no terminaron con los últimos soldados sij, sino debieron recurrir a abrasar el edificio.

Pero en el final veintiún soldados habían soportado a 10.000 a lo largo del suficiente tiempo en el fuerte primordial y el premio se fortaleció y derrotó a los atacantes, lo que quiere decir que, generalmente, la última resistencia había ganado a los sijs el día aun a costa de sus vidas. Los reportes sobre el número de bajas que infligieron los sijs cambian, pero la mucho más baja de ellas es 180 y procedía de sus contrincantes, que tenían escasas causas para exagerar la efectividad con la que los sijs habían luchado contra ellos.

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