10 cadenas perpetuas increíblemente injustas

En el momento en que escuche sobre alguien que cumple cadena perpetua, probablemente se piensa que cometió un delito muy grave para acabar después de las rejas. De forma frecuente, eso es verdad. En las situaciones siguientes, no obstante, los delitos que resultaron en cadenas perpetuas son bien difíciles de opinar por el hecho de que semejan inverosímiles y / o triviales. Aquí hay 10 casos en los que el castigo (cadena perpetua) superó con creces al delito.

10. Redactar un poema

Mientras que empuñar una espada puede ser en una sentencia para toda la vida, conque, supuestamente, empuñar un boli. En 2012, tras un juicio misterio, Mohammed al-Ajami (asimismo popular como Mohammad ibn al-Dheeb), un poeta de Qatar, fue culpado a cadena perpetua por en teoría insultar al emir de Qatar y alentar el derrocamiento del gobierno de Qatar, escribiendo un poema. No está totalmente claro cuál de los poemas de Ajami lo llevó a la prisión. Se mencionó que la situacion se encontraba apoyado en un poema de 2010 que criticaba al ex- emir, a pesar de que los activistas dicen Jazmín tunecino, que se publicó en 2011, fue el primordial impulso de los cargos. En ese poema, Ajami acompañamiento expresado por el alzamiento en Túnez, diciendo: “Todos somos Túnez en frente de la élite represiva” y denunció a todos y cada uno de los líderes árabes como “ladrones”.

Tras una apelación de 2013, la sentencia de Ajami se redujo a 15 años. Tras cumplir mucho más de 4 años en prisión, incluyendo un año en confinamiento solitario, Ajami fue liberado después recibir un perdón del emir.

9. Mandar algo de LSD

Timothy Tyler tenía solo 24 años en el momento en que se declaró culpable de distribución de LSD en 1994, una condena que resultó no en una, sino más bien en 2 cadenas perpetuas sin oportunidad de independencia condicional. Tyler, un Deadhead con antecedentes de problemas médicos mental, tenía 2 condenas anteriores por posesión de LSD en el momento en que fue detenido por mandar LSD por correo a un amigo, que resultó ser un informante confidencial de la DEA. Ya que el peso del papel en el que estaba el LSD se encontraba incluido en la proporción de drogas que Tyler fue acusado de repartir, la declaración de responsabilidad de Tyler provocó 2 cadenas perpetuas obligatorias.

En 2016, tras cumplir mucho más de 20 años de sus condenas, Tyler recibió el indulto del presidente Obama.

8. Hurtar unos cuantos calcetines

Curtis Wilkerson tuvo una niñez bien difícil, medró con una madre soltera adepta a las drogas. En el momento en que Wilkerson tenía 16 años, su madre murió y él se unió a una multitud, sirviendo como vigía en una secuencia de latrocinios. Fue tomado, culpado y cumplió 6 años de prisión. En el momento en que salió, cambió su historia y pasó el resto de sus 20 y 30 años eludiendo inconvenientes. Todo eso cambió un día de 1994 en el momento en que, mientras que mataba el tiempo en el centro comercial aguardando a su novia, metió unos cuantos calcetines blancos planos en una bolsa en una tienda departamental de Mervyn. Los guardas de seguridad lo detuvieron en el momento en que salía de la tienda y discutieron llamar a la policía. Lo hicieron, mudando para toda la vida la vida de Wilkerson.

Wilkerson fue culpado por robo, y gracias a sus 2 condenas en 1981, este fue considerado su “tercer strike”, lo que provocó una sentencia de 25 años a cadena perpetua. En una entrevista desde la prisión, Wilkerson expresado su convulsión de que los calcetines que pasaba (“calcetines blancos ordinarios. No tenían rayas”, que tenían un valor de venta al público de 2,50 dólares americanos) habían dado sitio a la oportunidad de que pasara el resto de su historia después de las rejas.

7. Hurtar vídeos de Kmart

Leandro Andrade era un veterano del ejército y padre de tres hijos en el momento en que fue asombrado deslizando vídeos para pequeños de 2 Kmarts distintas en 1995. Comunmente, tal hurto (nueve vídeos con un valor de venta de precisamente $ 150) se clasificaría como robo menor, un delito menor punible con un multa o 6 meses o menos o en la prisión. No obstante, ya que Andrade tenía una hoja de antecedentes penales que incluía una secuencia de hurtos residenciales 10 años antes (a lo largo de los que Andrade se encontraba desarmado y no había absolutamente nadie en las viviendas robadas), Andrade fue acusado de 2 cargos (por el hecho de que los latrocinios habían tenido sitio en 2 distintas Kmarts) de robo menor con un previo, un delito grave. En el momento en que fue proclamado culpable de los cargos, bajo la ley de tres strikes de California, recibió una sentencia obligatoria de 25 años a cadena perpetua, por todos los 2 cargos.

El letrado de Andrade argumentó que esta sentencia era un castigo despiadado y también excepcional. La situacion por último fue a la Corte Suprema de los USA, que decretó que, gracias a que Andrade ocasionalmente va a ser seleccionable para la independencia condicional (a los 87 años), la sentencia no fue inadecuadamente severa.

6. Régimen del mal crónico

En el momento en que piensa a un narcotraficante, un hombre de mediana edad educado en la Ivy League en una silla de ruedas probablemente no sea la primera imagen que le viene a la cabeza. No obstante, Richard Paey, de 45 años, que padece de esclerosis múltiple y mal crónico por las lesiones sufridas en un grave incidente automovilístico de unos 20 años, fue sentenciado a un mínimo de 25 años de prisión por posesión de Percoset y otros calmantes que pesen mucho más de 28 gramos. Esta proporción de calmantes fue bastante para clasificarlo como narcotraficante según la ley de Florida, más allá de que la policía que lo había puesto bajo supervisión no ha podido indicar ninguna prueba de que hubiese vendido o intentado vender ciertos calmantes en su posesión.

En un inicio, el médico de Paey, que había recibido seguir recetándole a Paey (mandando recetas por correo) en el momento en que se mudó de Novedosa Jersey a Florida, apoyó la narración de Paey en entrevistas con la DEA y al contrastar las recetas de Paey en el momento en que los farmacéuticos las examinaron. No obstante, en el momento en que las autoridades han comenzado a tratar al médico como sospechoso, entonces demandó ciertas recetas eran falsificaciones. Paey rechazó un convenio con la fiscalía, tanto por el hecho de que sostenía su inocencia como pues temía que una condena por drogas le imposibilitara conseguir los calmantes que precisaba para llevar una vida habitual. Irónicamente, Paey recibió régimen para el mal en dosis mucho más altas en prisión, por medio de una bomba de morfina pagada por el estado, que el nivel de calmantes que fue culpado por tener en el exterior. Tras cumplir prácticamente 4 años en prisión y tras un profundo escrutinio de los medios, Paey fue perdonado por el gobernador Charlie Crist y su gabinete de Florida.

5. Hurtar su casa para socorrer la vida de su madre

Lance Saltzman Tuvo una niñez bien difícil. Tras ser mutilado por un pitbull en el momento en que tenía 17 meses, Saltzman luchó con los déficits cognitivos resultantes del ataque. En el momento en que era joven, Saltzman desarrolló un serio problema de drogas, abandonó la escuela secundaria y fue culpado por una sucesión de delitos inferiores. Saltzman vivía en el hogar, donde su madre y su padrastro tenían una relación volátil. En el mes de marzo de 2006, en el momento en que Saltzman tenía 21 años, su padrastro apuntó con un arma cerca de su madre a lo largo de una febril discusión y disparó. Se llamó a la policía y se llevó el arma, pero se la devolvió al padrastro unos días después. Poco después, el padrastro apuntó con el arma a la madre de Saltzman y conminó con disparar.

Temiendo por la vida de su madre, unos meses después, en el momento en que no había absolutamente nadie mucho más en el hogar, Saltzman entró en la habitación de su madre y su padrastro y tomó la pistola de su padrastro. La madre de Saltzman le da crédito a su hijo por salvarle la vida, diciendo, “Por lo que a mí respecta, estaría fallecida en este preciso momento si no hubiese tomado el arma”. Saltzman vendió el arma a un amigo, quien la usó en un hurto. Saltzman fue juzgado y culpado por hurto a mano armada (en tanto que se usó el arma que robó), hurto de un arma (de su casa) y ser un criminal en posesión de un arma. Gracias a que fue en los tres años de la liberación de Saltzman de la prisión por un hurto que cometió en el momento en que tenía 16 años, se le impuso una sentencia obligatoria de cadena perpetua sin independencia condicional según la Ley de Reincidencia en Independencia de Prisión de Florida. La madre de Saltzman, que se encontraba “estupefacta” por la condena, pregunta: “¿De qué forma se birla en su casa?” Ella asimismo cree que si su hijo le hubiese disparado a su padrastro, en vez de tomar el arma, probablemente sería un hombre libre bajo las leyes de Florida Protege tu lote. Aun el padrastro de Saltzman afirma que si hubiese conocido que su hijastro encararía una cadena perpetua, jamás habría denunciado el hurto a la policía.

4. Hurtar una rodaja de pizza

Absolutamente nadie discute que sacarle una rodaja de pizza a un conjunto de pequeños, el cargo que encara Jerry Dewayne Williams, no es un movimiento imbécil. Pero, ¿es una vida después de las rejas el castigo correspondiente? Según la ley de tres strikes de California, Williams, quien mantiene que los pequeños le brindaron la pizza, fue sentenciado a 25 años a cadena perpetua en el momento en que fue proclamado culpable de hurto menor por tomar una porción de pizza en el verano de 1994. Williams tenía múltiples condenas anteriores por hurto y drogas y había cumplido 2 años de prisión por intento de hurto y por violar su independencia condicional. No obstante, tras ser liberado, Williams trabajaba para cambiar su historia y había conseguido una liberación adelantada de su independencia condicional.

En el momento en que regresó a la prisión, Williams era popular por sus compañeros de prisión como “pizzero” y compartía celda con un asesino convicto, un asesino convicto que tenía una sentencia mucho más corta que la que encaraba Williams por hurto de pizza. En el momento en que la Corte Suprema de California al final decretó que los jueces podían pasar por prominente condenas precedentes para socorrer una vida criminal en prisión bajo la ley de los tres strikes, Williams le solicitó al juez que lo sentenció que reconsiderara la resolución. Tras cumplir mucho más de cinco años, Williams fue liberado. Él afirma desconfía de regresar a prisión por cualquier delito menor y apunta que en el momento en que sale a comer pizza con amigos, “me aseguro de que haya gente cerca en el momento en que la solicito”.

3. Hurtar fajitas

Para ser claro, Gilberto Escamilla no solamente se robó unos cuantos fajitas. En cambio, Escamilla, un ex- usado del Departamento de Justicia Juvenil de Texas, robó mucho más de un millón de dólares estadounidenses en fajitas, que había entregado a su empleador y después revendido, en el lapso de nueve años. El plan de Escamilla había sido increíblemente simple de hacer; Las autoridades solo alcanzaron a Escamilla en el momento en que faltó un día de trabajo en el centro de detención de inferiores. En el momento en que apareció la distribución de fajitas, sus sorprendidos colegas le afirmaron al conductor que la instalación no servía fajitas. Por su parte, el conductor de distribución asombrado les notificó que había estado dejando pedidos regulares de fajitas a lo largo de prácticamente una década.

Escamilla, quien tenía 53 años en el instante de su sentencia de 2018, se declaró culpable y fue sentenciado a 50 años de prisión, tal como multa y restitución por el valor de las fajitas. La sentencia fue tan severa por el hecho de que la ley de Texas trata los hurtos de sobra de $ 200,000 como un delito grave de primer nivel, lo que deja sentencias de hasta 99 años de prisión y, además de esto, deja penas mucho más severas para todos los que cometen delitos mientras que actúan como servidores públicos. Escamilla apeló su sentencia, pero desde la primavera de 2019, continuó confrontando la visión de fallecer en prisión por sus delitos contra el estado relacionados con las fajitas.

2. Matar a alguien (en el momento en que tenía 1,5 años)

Todos entendemos que los pequeños pequeños tienen la posibilidad de parecer delincuentes a veces, pero el gobierno egipcio lo llevó al próximo escenario en el momento en que condenó a un niño de 4 años a cadena perpetua por asesinato, con relación a un motín de 2014. El niño fue entre las mucho más de 100 personas condenadas con relación a los altercados. Si eso no fuese suficientemente absurdo, el niño de todos modos solo tenía un año y medio en el instante en que se cometieron los presuntos crímenes, que incluían 4 homicidos.

Abogados del padre del niño notificó que el tribunal se negó a estimar el certificado de nacimiento del niño como prueba de que había estado implicado en los altercados y el padre del niño notificó que había sido puesto bajo custodia policial en el momento en que se negó a dar a su hijo pequeño a la policía. El ejército egipcio por último aceptado que gracias a una confusión con un chaval de 16 años de nombre afín, la condena del chaval fue un fallo. El niño y su padre, que habían estado huyendo desde el momento en que la policía procuró detenerlos a los dos, regresó a su casa en el sur de Egipto una vez que los gobernantes asegurasen que ninguno de los 2 sería detenido.

1. Insultar al rey de Tailandia en Fb

Tailandia lèse-majesté leyes, codificadas en Sección 112 del Código Penal de Tailandia, resguarda a la familia real de Tailandia de los insultos. El artículo exacto de la ley afirma:

La definición de lo que forma un insulto o una amenaza jamás se detalla, pero los tribunales tailandeses han aplicado un estándar amplísimo al enseñar cargos. Se han anunciado casos contra personas por realizando comentarios sarcásticos sobre el perro del rey online, llamando a un vestido una princesa tailandesa desarrollada para una concursante de Miss Cosmos “fea” y un cuestionamiento académico de la cuenta de una guerra donde participó el rey de Tailandia—Una guerra que sucedió en el siglo XVI.

La sentencia mucho más dura dictada por violar la ley de Tailandia lèse-majesté leyes (por lo menos a inicios de 2019) forma parte a Vichai Thepwong, un ex- vendedor de seguros que fue sentenciado a 70 años de prisión por 10 violaciones de la lèse-majesté ley y 11 delitos de difamación, por difundir contenido que insultaba a la familia real tailandesa en una cuenta de Fb que creó con el nombre de otra persona. Gracias a que Vichai se declaró culpable de su delito, su sentencia se redujo a la mitad a 35 años. Letrado de Vichai correcto que ponía sus esperanzas en la oportunidad de un indulto real. Vichai dicho de su oración, “No está alén de mis esperanzas. No puede ser peor que esto “.

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