10 canciones famosas (que son ampliamente incomprendidas)

De forma frecuente diríase que las canciones están impulsadas en buena medida por la emoción mucho más que por el concepto o la dificultad de la música. Esto indudablemente explicaría por qué razón unos pocos tres acordes y un corte de pelo fantástico son realmente útiles y tienen la posibilidad de contribuir a vender una tonelada de discos. Por contra, en ocasiones la letra puede evocar sentimientos del mismo modo poderosos, aun en el momento en que se malinterpreta completamente el concepto de una canción.

Desde The Clash hasta The Kingsmen, aquí hay únicamente una fracción de las armonías tradicionales que la multitud prosigue amando, pese a no entender completamente lo que los músicos procuraban decir.

10. “Entrenar en balde” (The Clash)

Desde su publicación de lo seminal London Calling álbum doble, “Tren en balde” Llegó a la estación envuelto en secreto, en parte importante por el hecho de que la pista no figuraba en la primera plana ni en la contraportada. El nombre de la canción asimismo se confundió una vez que los fanes comenzaran a llamarla por su coro, “Stand By Me”, tal como el título real jamás se mentó en la letra; Además de esto, la armonía de los dedos de los pies no posee nada que ver con el transporte o el ejercicio. En este momento, 40 años después, el corazón de la disputa reside en un fácil fallo de impresión y una novia obstinada.

Escrito por Mick Jones, “Tren en balde“Inicialmente se encontraba designado a ser empleado como una promoción de disco maleable para la gaceta británica de música, NME. Pero en el momento en que el trato fracasó en el último minuto, la banda decidió agregarlo al profesor de su álbum recién terminado. Esto, no obstante, resultó en un pequeño inconveniente: la obra de arte, la letra, las notas, etcétera. ahora se habían enviado a la impresora. Como resultado, aterrizó en el lado 4 como pista 5 con el título crudamente rayado en el vinilo original en el área de salida de la aguja. Las ediciones siguientes incluirían después el título preciso del álbum, si bien en los EE. UU. Contenía la variación, “Train In Vain (Stand By Me)”.

La historia tras el concepto tiene sus raíces en la ex- novia de Jones, la guitarrista de Slits, Viv Albertine. Si bien Jones se mantuvo un poco mudo sobre la relación sentenciada, el icono de rock feminista fué mucho más sincero: “Estoy muy orgulloso de haber inspirado eso, pero de forma frecuente él no lo acepta. Él acostumbraba a tomar el tren a mi casa en Shepherds Bush y yo no lo dejaba ingresar. Se encontraba balando en la puerta. Eso fue despiadado “.

Las hembras Slits apoyaron a The Clash en su da un giro White Riot, y la seductora Albertine gozó de una bien ganada reputación de romper varios corazones punk, incluidos Sid Vicious, Johnny Thunders y Joe Strummer.

9. “Ahí va ella” (The La)

Una balada sin lugar a dudas pegadiza y estridente, “Ahí va ella” semeja ser una fácil historia amorosa no correspondido. No obstante, la letra “Corriendo por mi cerebro … pulsando por mi vena” revela un lado no tan inocente. Además de esto, el accionar excéntrico y solitario del líder Lee Mavers solo fomentó la especulación alimentada por las drogas de que la canción habitual se inspiró en las amapolas. Sí, hablamos de heroína.

Lanzado como single en 1988, la pista le valió a la banda proto Britpop de Liverpool encomios de la crítica antes que se generaran las habituales luchas internas y el caos de la banda. Si bien la canción sería relanzada un par de años después en su álbum debut bajo el título Go! Etiqueta de disco, La de ahora había sido apartado al estado espectacular de un solo golpe.

Después, el conjunto de rock católico alterno Sixpence None The Richer cubrió la armonía y gozó de un enorme éxito en USA, lo que revela que Jesús tiene un espacio en su corazón para todos y cada uno de los beatos y pecadores.

8. “Fuego y lluvia” (James Taylor)

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Este asimismo hablamos de bofetadas. Lo siento. Taylor escribió “Fuego y lluvia”Como un reflejo intensamente personal del sendero lleno de baches de la vida, capturando sus giros y vueltas y dolores y alegrías. Una hazaña destacable estimando que solo tenía 20 años en ese instante. De su segundo álbum, Dulce bebé James, la composición de la canción se lleva a cabo como una obra teatral en tres actos con un principio, un medio y un final. Taylor enseña en una entrevista de 1972 con Rolling Stone:

“‘Fuego y lluvia‘tiene tres versos. El primer verso tiene que ver con mis reacciones frente la desaparición de un amigo. El segundo verso es sobre mi llegada a este país con un mono en mi espalda, y allí Jesús es una expresión de mi desesperación por intentar sobrepasar el instante en que me dolía el cuerpo y se aproximaba el instante en que debía llevarlo a cabo. … Y el tercer verso de esa canción tiene relación a mi restauración en Austin Riggs (centro siquiátrico) que duró unos cinco meses “.

El resultado final le valió al joven artista y compositor un disco multiplatino y una carrera que todavía es sólida el día de hoy, mucho más de cinco décadas después. Pero el “mono en la espalda” se transformaría en una aflicción recurrente. Taylor empezó a consumir heroína tras llegar a la localidad de Novedosa York en 1966, un hábito que se acentuó en Londres mientras que firmaba resumidamente con el sello Apple Records de The Beatles. Pese a sus reveses personales y expertos, Taylor vendió mucho más de 100 millones de discos y en 2000 se consagró en el Salón de la Popularidad del Rock & Roll.

7. “Bailando conmigo” (Billy Idol)

En sus memorias reveladoras, Bailando conmigo, el título es tanto una metáfora como el nombre de uno de sus mayores éxitos. Asimismo es un descarado doble sentido para golpear al mono. Ya conoces, el movimiento de los cinco nudillos. Jackin ‘el tallo de las habas. Acosar al testigo. Sacudiendo el pepinillo. En concordancia, es ya bastante, hablamos de la masturbación.

La canción fue grabado por vez primera en 1979 por la banda previo de Idol, Generación X, y después relanzado como single en 1981 para la publicación a solas del artista. Redactada por Idol y el bajista de la Generación X, Tony James, la canción se inspiró en parte a lo largo de una da un giro de la Generación X por El país nipón en 1979. Según Idol, él y James visitaron una disco de Tokyo, donde se sorprendieron al conseguir a la mayor parte de la multitud allí. bailando solos en frente de una pared de espéculos en vez de entre ellos.

No obstante, en el momento en que se presionó sobre el tema, Idol aceptó después que hay mucho más de una cubierta: “Asimismo hay un factor masturbatorio. Hay un factor masturbatorio en esos pequeños que bailan con sus reflejos. No va bastante alén de la masturbación sexual. La canción verdaderamente tiene que ver con estas personas que están en un planeta privado de derechos en el que se quedan desposeídos bailando con sus reflejos “.

Umm, claro, Billy, lo que afirmes. Las canciones vídeo musical (que vio una enorme rotación en los días contentos de MTV) muestra a un ídolo semidesnudo empujando y moliendo con zombies postapocalípticos. Raramente, no se relata la ansiedad popular, la desilusión o la desesperación del hastío. Pero entonces, ¿qué se estima de alguien que empieza el prólogo de su autobiografía con historias sórdidas de “alcohol, tías y bicicletas sin fin, aparte de una dieta incesante de mariguana, cocaína, éxtasis, bofetadas, opio, cuaaludes y colorados”.

¡Viva el rock & roll!

6. “Imagínese” (John Lennon)

En la área, esta fácil balada con piano es un elixir de ensueño para el alma, que solicita el objetivo de la guerra, las fronteras, la religión, la avaricia y el apetito. La canción no solamente se transformaría en una suerte de himno moderno por la paz y la unidad mundiales, sino asimismo asistió a solidificar el legado perdurable de Lennon como una deidad sin dependencia del rock and roll. Pero el ex- Beatle, que comprendió precisamente el poder de la celebridad, asimismo fue un tanto enigmático con el mensaje oculto, uno que entonces caracterizó como su forma de dar un manifiesto comunista “endulzado”.

Fabulosamente arreglada y coproducida por el pre-criminal, Phil Spector, en 1971, “Piensa” todavía es tan importante el día de hoy como siempre y en todo momento y ocupa el puesto número 3 en las 500 mejores canciones de siempre de la gaceta Rolling Stone. Pero la primordial conclusión que de manera frecuente se pasa por prominente no es únicamente una oda hippie a que todos se amen, sino incita a la gente a utilizar métodos y también ideas revolucionarios para realizar de todo el mundo un espacio mejor. ¿Significa esto que John Lennon pasó su momento de libertad fumando puros con Fidel Castro en La Habana o viajando en la parte posterior de la moto del Che Guevara por las selvas bolivianas? Difícilmente.

Lennon prefería la compañía de su mujer y co-cooperadora, Yoko Ono, en su increíble finca en Ascot (y localización para el vídeo musical de la canción). Además de esto, Lennon dejó las cosas visibles respecto a las afiliaciones partidistas, aseverando “No soy especialmente comunista y no pertenezco a ningún movimiento”.

5. “Cara de póker” (Lady Gaga)

Cualquier persona que haya visto a Gaga en la quinta temporada de Historia de horror de america sabe esta dama puede bajar. En verdad, su convincente actuación aun le valió un Globo de Oro, lo que no debería ser muy asombroso dado su increíble talento en la vida real para el cambio de marchas. Y no, no hablamos de béisbol. En lo que se refiere a esa pequeña cancioncilla que lanzó la carrera de Gaga a otra galaxia, “Cara de póker” poco debe ver con jugar a las cartas. Hablamos de bisexualidad.

Coescrito de Gaga con su colaborador de siempre, Red One, diríase que la pista es un tributo a las conquistas pasadas en el salvaje viaje de Gaga hacia la popularidad y la fortuna. Fue publicado por vez primera en 2008 desde su álbum debut (y proféticamente nombrado), Popularidad, y se transformó en entre los fáciles mucho más vendidos de siempre. Con mucho más ganchos que un Bass Pro Shop, la canción asimismo se favorece de ese vídeo musical exagerado que lo acompaña, un jugueteo formidablemente hot que desde ese momento se vió mucho más ocasiones que todas y cada una de las cintas sexuales de Kardashian juntas. Bien quizás.

En contraste a otras canciones de esta lista, las letras son bastante con transparencia y unicamente se pierden en el resplandor cegador de la estrella hiper brillante del artista. Sin embargo, no se precisa mucha imaginación para transcribir lo que significa en el momento en que bromea de broma: “Solo estoy fanfarroneando con mi muffin”. Comprendido, Gaga. Mensaje recibido, sin distorsión.

4. “Cada respiro que tomas” (La policía)

Irónicamente, la policía debería haber encerrado a estos tipos hace un buen tiempo por dejar que este Stalker Anthem no oficial se transformara en un éxito tan enorme. De todos modos, no es culpa suya, pero creerías que alguien tan capaz puesto que Sting (solo su nombre es imbécil) habría adelantado que sus letras serían tan mal interpretadas como una canción de amor cursi y una licencia para arrastrarse. Lamentablemente, el subtexto sobre un apasionado posesivo con un celo orwelliano por el espionaje jamás quedó muy registrado entre los entusiastas. Quizás la banda debería haber llamado al álbum de otra forma que Sincronicidad.

Sting escribió “Cada respiro que tomas”A lo largo de una coyuntura crítica de su historia, tanto personal como profesionalmente. Si bien The Police había gozado de una carrera voluble con arenas agotadas y discos de platino múltiple, Sting se sintió acorralado y amado. Asimismo se había visto envuelto en una aventura con su futura mujer, Trudie Styler, mientras que, inconvenientemente, todavía se encontraba casado con su mejor amiga, Frances Tomelty. Incómodo. Entonces, como cualquier estrella de rock con bastante dinero y ingreso a jets privados, partió hacia el Caribe, donde halló cobijo en la finca Goldeneye de Ian Fleming. Allí escribió la canción que se transformó en el mayor éxito de la banda y ganó el Grammy de 1983 a la Canción del Año.

En una entrevista de 1993, Sting enseña la inspiración: “Me desperté en la mitad de la noche con esa línea en mi cabeza, me senté al piano y lo había escrito en media hora. La armonía en sí es genérica, un añadido de cientos y cientos de otras, pero las expresiones son atrayentes. Suena como una reconfortante canción de amor. En ese instante no me percaté de lo siniestro que es. Pienso que pensaba en Enorme Hermano, supervisión y control ”.

3. “Muerte o gloria” (The Clash)

Los rockeros con origen en Londres vuelven con otra entrada en la lista, lo que no habría de ser una sorpresa para el conjunto popular sencillamente como “la única banda que importa”. Asimismo de su London Calling álbum, “Muerte o Gloria” es una sátira sobre esos que charlan un enorme juego pero no lo respaldan o acaban vendiéndose al hombre.

Un tempo ilusionado y una armonía exitosa acompañan probablemente al mayor letra en la historia del rock & roll: “El que se folla a las monjas, después se unirá a la iglesia”. La entretenida metáfora destaca el punto de que esos que luchan mucho más duro contra la conformidad ocasionalmente se transformarán en lo que prometieron eludir. Supuestamente fue entre las canciones preferidas de la banda en el álbum, grabado en Wessex Studios en Highbury, Londres para CBS Records. Según la historia de historia legendaria, su excéntrico productor, Guy Stevens, corrió por el estudio como un ido, lanzando sillas y escaleras a lo largo de la sesión e inclusive arrojó una botella de vino en el piano de Joe Strummer.

Raramente, la canción asimismo refleja la aceptación del cambio por la parte de la banda en concepto de lidiar con su éxito mientras que procuran sostenerse fieles a sus raíces de clase trabajadora. Desgraciadamente, Strummer murió en 2002, pero en contraste a las generaciones precedentes de rockeros que se comprometieron a fallecer antes de envejecer, este líder de todos modos lo logró.

2. “Nativo de los USA” (Bruce Springsteen)

Si bien varios todavía piensan que este 1984 mega-hit refleja la excelencia de patear traseros estadounidense, el auténtico concepto cuenta una historia muy distinta. Pero la confusión es comprensible. El coro simple de rememorar, adjuntado con la voz grave y formal de Springsteen, prácticamente chilla béisbol, perros calientes y tarta de manzana. No obstante, The Boss lo escribió como una acusación mordaz del complejo militar-industrial estadounidense y la debacle de la guerra de Vietnam.

Sin embargo, empezando con Ronald Reagan, los políticos prosiguen realizando un mal empleo de la canción como herramienta de publicidad en la campaña electoral. Quizás tomarse el tiempo para percibir la letra, o mejor aún, tener las expresiones explicadas para ellos por el hombre mismo asistiría a aclarar el tema: “en el momento en que piensas en todos y cada uno de los hombres y mujeres jóvenes que fallecieron en Vietnam, y cuántos fallecieron desde el instante en que retornaron – subsistiendo a la guerra y retornando y no subsistiendo – hay que meditar que, en ese instante, el país se aprovechó de su altruismo. Hubo un instante en el que fueron verdaderamente espléndidos con sus vidas “.

En “Nativo de USA,“Springsteen rinde un homenaje concreto al infierno experimentado en Khe Sanh, donde en 1968, una guarnición de la Infantería de Marina de los EE. UU. resistió con valentía 77 días de inexorables bombardeos en entre las peleas mucho más largas y sanguinolentas de la guerra.

Como se debe a nuestro propósito, Springsteen una vez llamó a “Born in the USA” la “canción mucho más incomprendida desde ‘Louie, Louie’”.

1. “Louie Louie” (The Kingsmen)

Ninguna lista de canciones incomprendidas estaría completa sin integrar ese viejo dorado de 1963, “Louie Louie” por The Kingsmen. Presentando primordialmente letras indescifrables, ocasionalmente se transformaría en la canción mucho más grabada de la historia con mucho más de 1,000 ediciones, desde Barry White hasta Motorhead. Pero el extraño y serpenteante sendero que condujo al panteón del rock n roll es tan turbio como las voces distorsionadas de una obscura banda de estacionamiento de jovenes de Portland, Oregon.

En un giro del mismo modo extraño y también irónico, con voz dorada Harry Belafonte merece algo de crédito por la salvaje odisea de la canción. Tras todo, su álbum “Calypso”, que encabezó las listas de éxitos en 1956, inspiraría a un artista de doo-wop en Los Ángeles llamado Richard Berry redactar apuradamente la letra original de “Louie Louie” en un rollo de papel del váter (sí, enserio) con la promesa de sacar beneficio de la habitual moda del sonido de la isla. En 1957, Berry y su banda, The Pharaohs, grabaron la canción sobre un marinero jamaicano que ansiaba una muchacha mientras que se lamentaba frente a un cantinero llamado Louie.

Si bien la canción gozó de una transmisión regional aceptable, Berry vendió los derechos unos años después por $ 750 para contribuir a abonar su boda (sería precisamente compensado años después). Entonces, en 1961, un artista del nordoeste del Pacífico llamado Rockin ‘Robin Roberts cubrió la armonía con su banda, The Wailers, y fue entonces en el momento en que Los Reyes por último entra en la imagen.

Lynn Easton y Jack Fry, amigos de la escuela de la niñez y compañeros de banda, habían escuchado la versión de Roberts en las máquinas de discos locales de la región y eligieron evaluar una grabación propia. Y de esta manera, el 6 de abril de 1963, tras gastar 50 dólares estadounidenses para abonar una sesión de estudio veloz, los chicos entraron Grabación de Northwest Inc. y una cita con la infamia.

El pequeño estudio había sido configurado solo para un arreglo instrumental, lo que forzó a Ely a ponerse de puntillas para ser escuchado en un micrófono que colgaba del techo. Aparte de la contrariedad, asimismo utilizaba aparatos protésicos en ese instante, generando sus expresiones murmuradas que próximamente van a ser legendarias. En el mes de octubre de ese año, el single había subido en las listas de éxitos, impulsado en parte importante por el sonido crudo y su mensaje obsceno percibido.

El simple fue contraindicado por múltiples estaciones de radio y proclamado indecente por el gobernador de Indiana, y después investigado por el FBI. Transcurrido el tiempo, los chicos de Bridgetown solo serían declarados responsables de una pronunciación pobre (aparte de que Fry estropeó el tercer verso 2 acompases bastante próximamente), pero jamás se presentaron cargos. No obstante, debe tenerse presente que se puede percibir a Easton chillando “f ***” a la marca de cincuenta y 4 segundos tras permitir que caiga su baqueta.

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