10 casos que dieron forma a la Unidad de Análisis de Conducta del FBI

La Unidad de Análisis del Accionar del FBI (BAU), se formó por vez primera en 1972 con el nombre de Unidad de Ciencias del Accionar. La base de la unidad fueron los agentes Robert Ressler y John Douglas. Ressler y Douglas deseaban integrar elementos de psicología para contribuir a desarrollar un perfil de fiestas no identificadas o asesinos en serie, a los que llamaron sujetos extraños o UNSUB. A Ressler asimismo se le asigna haber acuñado el término “asesino en serie. “

Desde sus comienzos, la unidad ha investigado varios de los casos mucho más viles de la historia estadounidense. Además de esto, durante las décadas, la unidad se ha dividido en campos mucho más concretos y la BAU como solo una entidad se disolvió en 2014. Al instante de redactar estas líneas, la unidad que se enfoca en crímenes como asesinos en serie y en juerga en este momento se conoce como BAU-2.

No obstante, la BAU es una división impresionante de la pelea contra el delito y hace aparición en programas como Criminal Minds y Hannibal. Estos son las situaciones que asistieron a ofrecer forma a la BAU de la vida real.

10. George Metesky

Entre 1940 y 1956, la localidad de Novedosa York era aterrada por alguien que ponía bombas en sitios al azar, como cines, plataformas de metro, bibliotecas y inmuebles propiedad de la compañía energética Consolidated Edison (Con Ed). En suma, Se pusieron 33 bombas y 22 detonaron. Por fortuna, absolutamente nadie murió, pero 15 personas resultaron lesiones.

No hubo pistas sobre la identidad de la persona que se realizó famosa como el “Bombardero orate”. El inconveniente era que la policía no podía quedarse sentada y aguardar a que el Bombardero Desquiciado la arruinase o lo atrapara in fraganti por el hecho de que personas inocentes, incluidos pequeños, podían fallecer cualquier ocasión. Sin nombrar que se había estado saliendo con la suya a lo largo de 16 años.

Atormentado por una pista, la policía de Novedosa York procuró la asistencia de James A. Brussel, un psiquiatra privado que trabajó en la elaboración de concretes de contrainteligencia en la Segunda Guerra Mundial y la Guerra de Corea. Le solicitaron que desarrollase un perfil de personalidad apoyado en los crímenes del Bombardero y las áreas donde se pusieron las bombas.

En su perfil, Brussel tenía múltiples conjeturas, introduciendo:

  • Él era un extranjero de Europa.
  • Trabajó en Consolidated Edison
  • Tenía entre 40 y 50 años.
  • Era un soltero que vivía con familiares femeninas.
  • Estaría bien afeitado y bien vestido con una constitución atlética.
  • Sería un paranoico de libros de artículo
  • Llevaría un traje cruzado abotonado

En este punto, debemos tener en consideración que este fue el primer perfil criminal real, con lo que Brussel fue un tanto ambicioso con sus conjeturas, singularmente en lo relativo a la ropa del Bombardero.

No obstante, usando el perfil, la policía de Novedosa York publicó una carta apuntada al Bombardero en el New York Journal American. En la carta le afirmaban que se entregase. El Bombardero le escribió al Departamento de Policía de Novedosa York una carta de contestación donde afirmaba que deseaba llevar a cabo una tregua, pero que aún precisaba derruir a Con Ed. En la carta, el Bombardero Orate dio una pista esencial sobre sí mismo: había resultado herido en el trabajo. La policía de Novedosa York escribió una contestación y la publicó, y de nuevo, el Bombardero respondió.

Las dos cartas del Bombardero Ido se han publicado en los diarios locales y esto llevó a un usado de ficheros de Con Ed a investigar sus ficheros. En el momento en que lo logró, se halló con el fichero de un ex- usado llamado George Metesky. Se lesionó en el trabajo y fue despedido tras recibir solo 26 semanas de salario. Después se enfermó gracias a la lesión que recibió mientras que trabajaba en Con Ed, pero en el momento en que volvió a pedir las ventajas, llegó bastante tarde y su reclamo fue rechazado.

El usado próximamente se cercioró de que Metesky era el Bombardero Orate pues había enviado una carta a Con Ed. En la carta, Metesky usó estos y oraciones afines que el Bombardero Orate usó en sus cartas. La policía interrogó a Metesky y después consiguió una orden de registro.

Metesky fue detenido, proclamado no capaz para ser juzgado y murió a la edad de 90 años en un hospital estatal.

En lo que se refiere a la precisión del perfil, Brussel llevaba razón en varias cosas. Metesky trabajaba para Con Ed y era un soltero paranoico de 48 años. Pero Brussel asimismo se confundió en varias cosas, particularmente Metesky nació en USA, vivía solo y no llevaba un traje cruzado abotonado.

9. Ted Bundy

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Una cosa de la que probablemente se va a dar cuenta al leer esta lista es que Robert Ressler entrevistó a los asesinos mucho más aterradores y espantosos de la historia actualizada estadounidense. No obstante, el asesino en serie que mucho más incordió a Ressler fue “Ted” Theodore Bundy.

Bundy, quien era popular por su buena fachada, sabiduría y carisma, provocó tal racha de crueldad durante la costa oeste estadounidense entre 1974 y 1978, que su nombre aún puede ocasionar escalofríos a la multitud con solo mentarlo. Se estima que Bundy mató por lo menos a 30 mujeres, pero desde el instante en que fue ejecutado en 1989, probablemente jamás sepamos la auténtica proporción de víctimas que demandó.

Se le solicitó a la BAU que se involucrara en la situacion Bundy en 1977 una vez que Bundy escapase de la biblioteca de un tribunal en Aspen, Rojo, mientras que se preparaba para su próximo juicio por asesinato. Usando la narración de Bundy, la BAU desarrolló un perfil de víctima para avisar a las chicas jóvenes y lindas con pelo obscuro que se encontraba dividido en el medio, que podrían ser atacadas por Bundy, con lo que es la primera oportunidad que se emplea el perfil para avisar al público sobre un riesgo depredador.

Otra forma en que Bundy cambió la pelea contra el delito en USA, particularmente la BAU, fue el resultado de que Bundy se mudó de un estado a otro. O sea lo que le dejó a Bundy reclamar tantas víctimas, pues la policía no ha podido vincular los crímenes en distintas estados. Para emprender este inconveniente, la BAU puso en marcha una banco de información nacional fundamentada en el modus operandi, la personalidad y el género de víctima.

Años después, tras entrevistar a Bundy, Ressler mencionó que Bundy era un animal. Asimismo se preguntaba con frecuencia si Bundy se metía en su cabeza, mucho más de lo que se metía en la de Bundy.

8. John Wayne Gacy

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Entre 1972 y 1978, John Wayne Gacy atrajo 33 hombres jóvenes a su casa en Chicago, donde los asesinó y sepultó varios de sus cuerpos en el espacio de ingreso debajo.

Los perfiladores no fueron llamados antes que arrestaran a Gacy por el hecho de que en el momento en que Gacy cayó bajo sospecha de la policía, fue solo por un asesinato y absolutamente nadie consideró verdaderamente la llegada horrible de sus crímenes. En cambio, Ressler se implicó en la situacion una vez que sacaran los cuerpos de su espacio de ingreso.

En una de esas coincidencias galácticas impresionantemente extrañas, Gacy, que en ese instante era el asesino en serie estadounidense mucho más prolífico, era del mismo vecindario que Robert Ressler. En verdad, Ressler asegura que los 2 estaban juntos en los Boy Scouts.

Gacy fue un caso esencial para la BAU por el hecho de que fue el primer asesino en serie ordenado que entrevistó Ressler, y los 2 tuvieron discusiones francas y muy gráficas sobre sus crímenes. Esto asistió a remarcar lo que Ressler creía sobre los asesinos organizados.

Antes de ser ejecutado, Gacy pintó a Ressler un cuadro de sí vestido como un payaso y en la espalda afirmaba:

Ressler preguntó qué significaba y Gacy respondió misteriosamente: “Bueno, señor Ressler, usted es el perfilador criminal. Eres el FBI. Te diste cuenta.”

Gacy invitó a Ressler a ayudar a su ejecución y el perfilador se negó.

7. Richard Chase

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Los asesinos en serie organizados se piensan el género de asesino mucho más arriesgado pues son metódicos y esquivos. Esto les deja a varios de ellos apresar a lo largo de años sin despertar supones sobre ellos mismos. En el otro radical del fantasma están las publicaciones seriadas desorganizadas. Lo que provoca que los asesinos en serie desorganizados sean tan peligrosos es que son impredecibles y la policía jamás sabe a quién matará ahora o qué impulsa su necesidad de matar.

Un caso de muestra de un asesino en serie desorganizado fue el Vampiro de Sacramento. En el primer mes del año de 1978, Ressler recibió una llamada del Departamento de Policía de Sacramento. Mucho más temprano esa noche, una mujer de 22 años había sido asesinada de una forma tan sanguinolenta que aun la policía tuvo adversidades para ver la escena del delito.

Desde el instante en que empezó la BAU, solo desarrolló concretes para casos sin solucionar pues es entonces en el momento en que los estudiosos estaban suficientemente agobiados para procurar hacer concretes. Pero con la situacion Vampire, por vez primera, Ressler fue una parte de una investigación activa.

Su perfil inmediato pronosticó lo siguiente:

  • Hombre blanco
  • 25-27
  • Angosto y luciría desnutrido
  • La vivienda va a estar sucia y descuidada, asimismo va a haber prueba del asesinato allí.
  • Historia de patología mental
  • El consumo de drogas
  • Solitario que pasa la mayoría de su tiempo en el hogar
  • Desempleado y probablemente recibiendo pago por discapacidad
  • seguramente padece de psicosis paranoide

Ressler dio su perfil oficial a la policía de Sacramento, pero días después, tres personas, incluyendo un niño de seis años, fueron encontradas fallecidas a balazos y una cuarta persona que se encontraba en la vivienda se encontraba desaparecida. La policía piensa que el asesino raptó a la cuarta persona empleando entre los coches de la víctima.

Con la información de los recientes homicidos, Ressler determinó que el asesino era soltero y viviría en un radio de una a 2 millas del rincón donde se abandonó el automóvil.

Poco tras los homicidos, la policía recibió una llamada telefónica de una mujer que tuvo un acercamiento con alguien con quien acostumbraba a proceder a la escuela secundaria, un hombre de 30 años llamado Richard Chase. El combate ocurrió no lejos de donde sucedió el primer asesinato de vampiro. Lo que fue tan inquietante para la mujer fue que el aspecto de Chase era dramáticamente diferente. Se veía desnutrido, angosto, despeinado, tenía una costra amarilla en torno a la boca y vestía una sudadera cubierta de sangre. Chased trató de ingresar en su coche, pero ella salió y llamó a la policía en el momento en que llegó a casa.

En el momento en que examinaron la llamada, la policía se percató de que Chase vivía a menos de una cuadra de donde se encontraba descuidado el automóvil y a menos de cinco millas de 2 de las situaciones del delito. El apartamento de Chase fue registrado y hallaron prueba de los homicidos, incluida sangre que Chase había estado tomando.

Chase fue detenido y la mayor parte de las conjeturas en el perfil original de Ressler eran adecuadas. Chase, quien padecía de esquizofrenia, charló con Ressler tras su arresto y se encontraba claro que Chase era un enfermo mental; más que nada charlaba de Ovni y control mental nazi.

En conjunto, Chase asesinó a seis personas, pero jamás fue juzgado por sus crímenes. Se suicidó el día siguiente de Navidad en 1980 por una sobredosis de sus antidepresivos, que había estado economizando a lo largo de semanas.

6. Wayne Williams

Desde 1979, los cuerpos de pequeños jóvenes afroamericanos, en su mayor parte hombres, se hallaron descartados en toda la localidad de Atlanta. Todos ellos habían sido estrangulados. La situacion se conoce como los homicidos de pequeños de Atlanta.

Al comienzo, la policía pensó que, ya que todas y cada una de las víctimas eran pequeños negros, los homicidos tenían fundamentos raciales y los sospechosos mucho más probables eran el Ku Klux Klan o los neonazis. No creían que fuera un asesino en serie pues, hasta el momento, los asesinos en serie solo habían sido hombres blancos que mataban a personas de su raza y no había asesinos en serie negros populares.

En la primavera de 1980, una vez que se descubriera el cuerpo número 16, la policía fue atormentado por pistas. El agente de BAU, John Douglas, fue a Atlanta y su perfil fue bastante discutido. Douglas no pensaba que los homicidos fuesen delitos de odio por el hecho de que los cuerpos eran lanzados en áreas principalmente o de forma exclusiva negras, lo que recomienda que el asesino se sentía mucho más cómodo en esas áreas. Además de esto, si el asesino fuera blanco, probablemente se habría señalado en estos distritos. Al comienzo, la policía, singularmente los oficiales afroamericanos, se resistieron a la iniciativa de que los horripilantes homicidos fuesen obra de un asesino en serie que se encontraba de su red social.

Otro aspecto del perfil, que resultó ser impresionantemente útil, fue que el asesino probablemente lanzaría el cuerpo de su próxima víctima al río. La policía observó el río Chattahoochee y el 22 de mayo de 1981, en torno a las 3:00 am, escuchó un chapoteo en el agua. En el momento en que fueron a la orilla del río, capturaron a Wayne Williams, de 23 años, manejando. A Williams, que era afroamericano, se le dejó escapar del área por el hecho de que, en ese instante, la policía no se encontraba segura de qué ocasionó el chapoteo, con lo que no tenían fundamentos para retener a Williams. Un par de días después, el cuerpo de un hombre de 27 años fue encontrado en el río y Williams fue detenido.

Williams fue culpado por 2 homicidos y los dos eran mayores. Williams negó los homicidos y jamás absolutamente nadie fué culpado por los homicidos del 22 pequeños, más allá de que se sospecha de él en la mayor parte de ellos. No obstante, bastante gente, incluido Douglas, no piensan que él sea responsable de todos ellos.

5. Joseph Paul Franklin

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Los asesinos en serie que asimismo son indigentes son varios de los asesinos mucho más bien difíciles de seguir pues, antes de Internet, era bien difícil vincular los homicidos de un estado a otro y los indigentes con frecuencia utilizan medios no comúnes para sostenerse fuera de la red.

Entre los primeros casos de indigentes en los que se implicó la BAU fue el de James Clayton Vaughn, Jr., quien nació en Mobile, Alabama, en una familia pobre y padeció horripilantes abusos en el momento en que era niño. De adulto, quedó fascinado con el evangelismo y el nazismo, llegando aun a cambiar su nombre a Joseph Franklin para honrar Evangelista Benjamín Franklin y el nazi Joseph Goebbels.

Tras leer Mein Kampf de Adolf Hitler, Franklin decidió comenzar una guerra racial. En el mes de julio de 1977, empezó a hostigar sinagogas y en el mes de octubre de ese año se graduó en asesinato. A lo largo de los próximos un par de años, Franklin vagó por la costa este, matando a personas que creía que eran inferiores a él. Con frecuencia lo hacía a distancia empleando un rifle de francotirador. Esto incluyó disparar contra el líder de derechos civiles Vernon Jordan y inmovilizar al editor de la gaceta Hustler, Larry Flynt.

El FBI sabía que varios de los crímenes de odio estaban relacionados con un UNSUB, pero no tenían ningún rastro de que fuera Franklin, ni sabían el auténtico alcance de sus crímenes. En el mes de septiembre de 1980, un oficial de policía de Kentucky apreció una pistola en la parte posterior del automóvil de Franklin. El oficial solicitó una verificación de antecedentes de Franklin y descubrió que tenía una orden de arresto pendiente, con lo que Franklin fue detenido. Poco tras ser llevado a la comisaría, Franklin escapó de la detención. En el momento en que registraron su coche incautado, hallaron prueba que lo relacionaba con múltiples tiroteos en todo el este de los USA, y se percataron de que habían dejado que un hombre peligrosísimo escapase de su custodia.

El inconveniente era que Franklin había sido un vagabundo a lo largo de años y era impresionantemente ocurrente, que es la razón por la cual ha podido matar a lo largo de tanto tiempo mientras que evitaba la detección. Asimismo lo hacía peligrosísimo por el hecho de que la policía no tenía iniciativa de adónde iba Franklin, lo que quiere decir que no podían avisar a la multitud, y bastante menos apresarlo.

La buena nueva fue que en este momento que la BAU sabía quién era Franklin, descubrieron de qué forma se las arregló para vivir como un vagabundo. Creyeron que se quedaría en la costa este y que él donaría sangre por dinero o cometer un atraco a un banco. Lanzaron un memorando a los bancos de sangre de la costa este informándoles que estuviesen alerta a alguien que coincidiese con la descripción de Franklin. Algunas semanas después, un operador de un banco de sangre en Florida se puso en contacto con el FBI diciendo que un hombre que coincidía con la descripción de Franklin había entrado a conceder sangre. Desde allí, lo rastrearon hasta Lakeland, Florida y fue detenido el 28 de octubre de 1980.

Se estima que Franklin asesinó cuando menos 15 personas. Fue ejecutado en el mes de noviembre de 2013 por el primer asesinato que cometió.

4. Edmund Kemper

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Entre los asesinos en serie estadounidenses mucho más atrayentes y espantosos es Edmund Kemper. Kemper, que es un genio capaz con un coeficiente intelectual de 136, cometió sus primeros homicidos en el momento en que tenía 15 años. En 1964, mató a balazos a sus 2 abuelos. Fue internado en un hospital siquiátrico, donde fundamentalmente se burló del personal y lo entregaron al precaución de su madre en el momento en que tenía 20 años.

Como adulto, Kemper era físicamente impresionante: medía 6 pies y 9 pulgadas y pesaba mucho más de 300 libras. Su madre trabajaba en una facultad en Santa Cruz y mientras que vivía allí, Kemper recogió y asesinó a seis compañeros, lo que le valió el alias ”.El asesino mixto. ” La ola de crímenes de Kemper llegó a su fin en 19793, en el momento en que mató a su madre y a su amiga. Kemper detestaba a su madre gracias a años de abuso, y una vez que ella murió, Kemper sacó esa furia de su cuerpo.

Kemper fue impresionantemente articulado y esto llamó la atención de la BAU. Un día, Ressler visitaba a Kemper solo en una salón de entrevistas y en el momento en que Ressler presionó el botón de los guardas, absolutamente nadie vino. Ressler se percató velozmente de que se encontraba encerrado solo con un asesino en serie que era del tamaño de un luchador profesional y empezó a sentirse ansioso. Kemper lo sintió inmediatamente y ha dicho, “Si yo fuera a tener sexo con los monos aquí, estarías en un montón de inconvenientes, ¿no? Podría arrancarte la cabeza y ponerla encima de la mesa para recibir al guarda “.

Kemper no hirió a Ressler y mencionó que solo se encontraba bromeando. Increíblemente, Ressler, que por supuesto vio el mérito de charlar con Kemper, continuó entrevistándolo. No obstante, jamás volvió a llevarlo a cabo solo.

3. John Joubert

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En el mes de septiembre de 1983, un niño de 13 años desapareció mientras que repartía periódicos en Bellevue, Nebraska. Unos días después, su cuerpo fue encontrado lanzado en una zanja. Lo habían apuñalado múltiples ocasiones y tenía fabricantes de mordeduras en el cuerpo. Debido al salvajismo y la edad de la víctima, se llamó a la BAU. La BAU sabía que había un factor sexual en los homicidos, con lo que detuvieron a los atacantes sexuales en la región. No obstante, ninguno de los hombres encajaba en el perfil que desarrollaron, con lo que fueron eliminado como sospechosos.

Tristemente, en el mes de diciembre de 1983, un niño de 12 años en Papillion, Nebraska, fue secuestrado y ejecutado mientras que paseaba hacia la escuela. De la misma la primera víctima, el segundo niño asimismo tenía fabricantes de mordeduras en el cuerpo.

Seis semanas después, un trabajador de un anterior a la escuela vio a un hombre deambulando cerca. Ella lo confrontó y el hombre la empujó antes de escapar en su coche. El trabajador anotó la matrícula y llamó a la policía. La policía rastreó el automóvil hasta John Joubert, de 19 años, un hombre que se encontraba alistado en la Fuerza Aérea y estacionado en una base no lejos de donde sucedieron los homicidos. Joubert, quien igualó el perfil de la BAU, confesó el homicidio de los 2 pequeños.

Poco tiempo tras los homicidos, Ressler hablaba en un curso de capacitación del FBI, donde presentó la situacion de Joubert a los ayudantes. 2 detectives que fueron de Portland, Maine, apreciaron semejanzas entre los homicidos de Nebraska y el homicidio sin solucionar de un niño de 11 años en su localidad. La policía y Ressler próximamente se enteraron de que Joubert había vivido en Portland y piensan que se unió al ejército para alejarse del asesinato de Portland.

El ladrón de pequeños de Nebraska La situacion probó que los concretes no solo eran útiles para hallar probables sospechosos, sino asimismo eran realmente útiles para remover a los sospechosos. Con menos sospechosos, la policía puede enfocar mejor su atención y lleva a menos arrestos falsos; que es precisamente lo que sucedió en el homicidio de Portland. Otro hombre fue juzgado por el homicidio y proclamado no culpable. La policía y el fiscal de distrito pasaron un año concentrados en el hombre equivocado, tiempo a lo largo del como Joubert fue a Nebraska y mató a 2 pequeños inocentes.

Joubert fue proclamado culpable de los tres homicidos y culpado a muerte. Él Fue ejecutado en el mes de julio de 1996 a la edad de 33 años.

2. John Crutchley

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A lo largo de la semana de Acción de Gracias en 1985, un automovilista en el condado de Brevard, Florida, se halló con una mujer desviste de 19 años que se encontraba esposada. Se llamó a la policía y una ambulancia la llevó al hospital. Instantaneamente le hicieron una transfusión de sangre pues el 40 por ciento de su sangre había sido drenada. En el momento en que la policía la entrevistó, les mencionó que 22 horas antes, un hombre la recogió mientras que hacía autostop. Se detuvieron en su casa pues mencionó que precisaba algo para trabajar. En el momento en que lo hicieron, la sorprendió arrojándole una cuerda al cuello. El hombre la llevó a su casa donde la hirió y torturó. Asimismo le drenó la sangre y la tomó. En el momento en que ella le preguntó por qué razón, él mencionó que se encontraba un vampiro.

La mujer ha podido ofrecer a la policía la localización de la vivienda y pertenecía a John Crutchley, de 39 años, que vivía en la vivienda con su mujer y su hijo pequeño. En el momento en que la mujer estuvo cautiva, el hijo y la mujer de Crutchley estaban fuera de la región a lo largo de las vacaciones.

En el momento en que la policía estudió la vida de Crutchley, precisamente no parecía un vampiro. Era un hombre manso y angosto que tenía un trabajo bien retribuido como especialista en informática. Un genio de las matemáticas con su maestría en ingeniería, Crutchley tenía autorización del Pentágono y trabajó en múltiples proyectos, incluyendo el avance de un lenguaje informático para la Marina.

La vivienda de Crutchley fue registrada y dentro hallaron bienes de complementos BDSM, identificaciones de mujeres, docenas de collares de mujeres, recortes de pelo y equipos empleados para drenar la sangre.

No bastante una vez que Crutchley fuera detenido por secuestro, la policía empezó a investigar mucho más de 30 muertes y desapariciones de mujeres de las que podría ser responsable. No obstante, no hubo prueba física directa que lo vincule con los homicidos. Con solo pruebas ocasionales, los fiscales eligieron llegar a un convenio con Crutchley. Podría declararse culpable de secuestro, violación y hurto de sangre, y no sería acusado de ninguno de los homicidos.

Más allá de que el fiscal de distrito no iba a acusar a Crutchley de asesinato, le solicitaron a Robert Ressler que lo entrevistase. Entonces, en el juicio de sentencia de Crutchley, Ressler testimonió que Crutchley tenía todas y cada una de las especificaciones de ser un asesino en serie. Como resultado, Crutchley recibió la sentencia máxima, que fue de 25 años de prisión con 50 años de independencia condicional.

La situacion Crutchley mostró lo lejos que había llegado la BAU desde sus principios. En sus primeros días, el FBI se resistía a emplear la elaboración de concretes por el hecho de que no tenía que ver con pruebas concluyente. 13 años después, Ressler ha podido testificar sobre la personalidad de un individuo en una audiencia de sentencia y tuvo un encontronazo en el resultado.

No obstante, gracias a las leyes de Florida, Crutchley, asimismo popular como Vampire Rapist, fue liberado, para sorpresa de varios, tras cumplir solo 11 años. Pero exactamente el mismo día que fue puesto en independencia condicional, fue detenido por tener mariguana en su sistema y por violar la independencia condicional. Esto ascendió a tres strikes y Crutchley fue enviado de regreso a prisión para cumplir el resto de su sentencia. Crutchley fue encontrado fallecido en su celda en 2002.

1. Jeffrey Dahmer

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En el mes de julio de 1991, en el momento en que los crímenes del caníbal de Milwaukee Jeffrey Dahmer se hicieron públicos, sorprendió a la multitud de cualquier sitio que ocupase los sucesos. Lo que a tanta gente le costó comprender fue, si las acciones de Dahmer no son un signo de disparidad, ¿entonces qué es? Ahí es en el momento en que Dahmer’s le preguntó el letrado defensor a Ressler para testificar que Dahmer murió a lo largo de capítulos psicóticos. Ressler, quien terminaba de jubilarse del FBI, se encontraba fascinado con la iniciativa de que alguien que actuaba como un asesino en serie ordenado sencillamente perdiese el control en el momento en que cometió el homicidio, que es un factor de un asesino en serie desorganizado. Hasta la actualidad, todos y cada uno de los asesinos en serie con los que se había encontrado estaban organizados o desorganizados, no los dos.

Ressler entrevistó a Dahmer múltiples ocasiones y halló que el joven era satisfactorio, pese a ser entre los asesinos en serie mucho más horripilantes que había popular. Lo que apartaba a Dahmer de personas como Gacy y Bundy, a quienes Ressler había entrevistado años antes, era que Dahmer era muy abierto y franco y dejó que Ressler entrara en su cabeza. Gacy y Bundy, por otra parte, habían sido precavidos y tímidos.

En último término, si bien Dahmer mostró ámbas peculiaridades de un asesino en serie ordenado y desorganizado, a Ressler no se le dejó testificar en el juicio. Ressler mencionó que entrevistar a Dahmer le dio una exclusiva visión de su trabajo. Se percató de que los asesinos que cometieron estos crímenes inhumanos son de todos modos personas de carne y hueso con familias, exactamente la misma el resto de nosotros.

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