10 castigos corporales horribles y vergonzosos

Si bien la mayor parte de los países piensan los castigos anatómicos como una herramienta anticuada, ciertos sitios como Arabia Saudita prosiguen empleando este despiadado y también injusto procedimiento de castigo, hasta el punto de que hace unos días un titular de prensa afirmaba: “Le cortan la mano a una criada india en Arabia Saudita”. “La utilización del castigo físico para ocasionar mal y desfiguración en vez de la privación de la independencia desaparece, pero todavía tiene bastantes seguidores en las partes mucho más oscuras de todo el mundo. Durante la historia del hombre, hemos encontrado las formas mucho más dolorosas de castigarnos por delitos reales y percibidos. Hete aquí varios de los peores métodos de castigo corporal de la historia.

10. Bilboes

Las temporadas precedentes eran enormes en la vergüenza pública usando gadgets que castigaban al sujeto vejando y degradando a esa persona a nivel popular. Bilboes, como grilletes para los tobillos, pero de hierro macizo, se fijaban a un poste en el que se aseguraba al criminal con los pies sobre la cabeza.

La degradación añadida para el infractor incluía estar descalzo mientras que era castigado, lo que significaba un estatus social y económico inferior. Este modo de castigo corporal era mucho más habitual en Inglaterra y las colonias americanas. Después, los palanquines se empleaban en el transporte de esclavos a través del Atlántico, donde se anudaba a los esclavos en especial fuertes a lo largo de todo el viaje.

9. Taburete agazapado y cuco

agazapado

En la mayor parte de las situaciones, los integrantes de la población ubicados en la parte de abajo del tótem eran víctimas de las peores maneras de castigo. Las mujeres se veían obligadas a aguantar ciertas peores maneras de castigo corporal, como la Taburetes en cuclillas y agachadas. Otra forma de degradación pública, los registros del empleo de los taburetes Cucking y Ducking se remontan al siglo XIII. Se usaban primordialmente contra las mujeres para charlar en contra, reñir o sencillamente enseñar un temperamento que los hombres consideraban no apto.

El taburete se semejaba a un balancín, con el infractor puesto en una silla a la visión de todos; el taburete inclinado lo llevaba un paso mucho más allí con las mujeres y después lo sumergía en agua fría “para enfriar su inmoderado calor”. Después, el taburete inclinado se emplearía en la temporada medieval para detectar a las brujas: se anudaba una cuerda a la cintura del acusado y se le lanzaba a un río o estanque profundo. Si la “hechicera” flotaba, era culpable y se encontraba en correo con el demonio, no obstante, si se hundía, se consideraba inocente. Un ámbito de perder, perder si en algún momento oímos uno.

8. Bridas y mordazas, asimismo popular como Scold’s Bridle

regañar

Otro caso horrible de castigo corporal contra las mujeres era la Brida de Reñir. Exactamente la misma el taburete en cuclillas y el inclinado, la brida se usaba contra las mujeres inglesas que eran percibidas como groseras, irritantes o que propagaban falsedades. Tenía que ver con una jaula de hierro, con frecuencia de enorme peso; la brida cubría toda la cabeza con una placa de púas o una lengüeta de hierro plana puesta en la boca para evitar que el infractor hablara o sintiese un mal agudo.

Para hallar un nivel de degradación pública terminado, las mujeres eran conducidas por la localidad o asignadas a un puesto. En las situaciones en los que las mujeres eran asignadas a un puesto en una plaza pública, de manera frecuente eran sometidas a “dolorosas tundas, untadas con heces y orina, y lesiones graves, en ocasiones fatales, singularmente en los pechos y el pubis”

7. La picota

la picota

La degradación pública era indudablemente un tema de temporadas precedentes: la picota era una composición de madera o metal erigida sobre un poste, con orificios para sostener la cabeza y las manos. Usada desde el siglo XVII hasta principios del siglo XIX, la picota podía humillar al criminal sosteniendo la cabeza de manera fuerte y, por consiguiente, a la visión del público.

El público exacerbaba la degradación lanzando “huevos podridos, mugre y mugre de las calles, a eso que proseguían gatos fallecidos, ratas” y “basura del matadero” En ciertos casos, las comunidades ponían en la picota a los infractores a lo largo de las horas de mercado público para acrecentar la exposición y, por consiguiente, la degradación. En casos extraños, los infractores asesinados por los elementos lanzados por la turba, otras variaciones incluían inmovilizar las orejas de los infractores a los dos lados del orificio de la cabeza o cortarlas para burlarse mucho más de ellos.

6. Romper el volante

bROKEN WHEEL

A fin de que nuestra lista esté completa, hay que integrar el peor género de castigo corporal, el que hace la desaparición ineludible del infractor. A pesar de que los términos acostumbran a estar separados, no son mutuamente excluyentes y, en nuestros casos, el mal y la tortura infligidos conducen a la desaparición de la víctima. Entre los ejemplos mucho más espantosos que mezclan los dos es la rotura de la rueda, asimismo famosa sencillamente como la rueda.

Este modo de castigo era fundamentalmente un dispositivo de tortura que rompía los huesos de la víctima hasta el momento en que moría. Una manera simbólica de castigo corporal, la rotura de la rueda tenía a la víctima atada a una enorme rueda de carro de madera con radios radiales y la víctima era golpeada con un palo o club de hierrocon los orificios de la rueda que dejan que las extremidades cedan y se rompan. El carácter circular de la rueda pretendía simbolizar la eternidad, dañando aún mucho más a la víctima y a su familia.

5. Empalado

Titulado

Otra forma de castigo que ve habitualmente la víctima padecer en agonía antes de la desaparición está el empalamiento Entre los métodos mucho más espantosos de nuestra lista, el empalamiento de un traidor o enemigo del Estado, continuó de alguna forma hasta el siglo XX en el Imperio Otomano. En resumen, el empalamiento es la penetración de un humano con un elemento como una estaca, un palo, una lanza o un gancho, con frecuencia atravesando todo o una parte del torso.

La razón por la cual el empalamiento debe considerarse asimismo un castigo corporal es el tiempo de supervivencia de sus víctimas. Los cuentos aseguran que las víctimas han vivido hasta ocho días tras ser empaladas; el encontronazo popular de semejante afirmación no puede ser exagerado. Ver a un hombre vivir en agonía a lo largo de ocho días indudablemente evitaría que nos rebeláramos.

4. Bastinado

bastinado

Una de las maneras mucho más viejas de castigo corporal es la flagelación de los pies. Se han encontrado pruebas de su empleo en muchas etnias y su referencia como castigo asimismo se detalla en la Biblia. A lo largo de la administración del castigo, la víctima está descalza y los golpes se centran en el arcos del pie pero en ocasiones los talones y los dedos de los pies asimismo tienen la posibilidad de ser la meta.

Se emplea un bastón o una fusta para pegar a la víctima y en muchas etnias se realiza en un espacio público, continuando con el tema de la degradación pública. El bastinado fue muy usado por el régimen nazi y todavía es empleado por los regímenes opresivos como forma de tortura, puesto que no deja prueba física de la paliza.

3. Nalgadas

nalgadas

La manera más frecuente y famosa de castigo corporal es la flagelaciónasimismo llamado azotamiento o flagelación. Se ejerce en todas y cada una de las etnias y asimismo se administra a hombres, mujeres e inclusive pequeños. La única diferencia es el instrumento de empleo, en tanto que ciertos usan palos, encallas, correas, látigos y otros muchos elementos.

En casos severos, las espaldas de las víctimas eran azotadas hasta el punto de arrancar la piel del hueso. La flagelación es asimismo un procedimiento que se usaba en las academias contra los pequeños, y si bien era mucho más semejante a una paliza, la utilización de un látigo o un interruptor dejaba a los pequeños llorando y fué legalmente contraindicado en la mayor parte de los países civilizados.

2. Mutilación

mutilación

Lamentablemente, la mutilación es una manera de castigo corporal que prosigue estando hoy día. Como ahora se ha citado, según la ley islámica, los ladrones tienen la posibilidad de ser castigados con la amputación de su mano derecha. La utilización de la mutilación como castigo era bastante más habitual en siglos precedentes. Como otros muchos ejemplos de nuestra lista, el ingrediente popular era increíblemente esencial para el castigo, en tanto que las víctimas se veían obligadas a interaccionar en la sociedad tras ser marcadas o algo de este modo.

Entre los ejemplos de este género de degradación pública están James Gavin de Douglas, Lanarkshire, al que le cortaron las orejas por negarse a abandonar su fe religiosa, y Nebahne Yohannes, un aspirante fallido al trono imperial de Etiopía al que le cortaron las orejas y la nariz, pero entonces fue liberado. Es atrayente ver que, si bien las generaciones precedentes entendían nuestra conexión con el resto, en concepto de percepción pública y vida, estaban prestas a hacerse cosas tan horripilantes.

1. Dibujo y despiece

dibujo en cuadrante

El castigo mucho más perturbador de nuestra lista es el sorteo y descuartizamiento, asimismo llamado desmembramiento. En estas situaciones, la víctima es atada a 4 caballos que tiran en distintas direcciones. seguramente la situacion mucho más popular de su administración enlaza con todos las causas de nuestros castigos precedentes. La víctima era Tupac Amarulíder rebelde en Perú, que dirigió a los indígenas peruanos contra los españoles coloniales.

La desaparición de Amaru por sorteo y descuartizamiento no solo revela la utilización de semejantes castigos contra un nivel inferior de la sociedad, sino los españoles asimismo usaron las unas partes de su cuerpo desmembradas como procedimiento de terror, exhibiendo su cabeza. Y a pesar de que los castigos anatómicos no se usan con tanta continuidad como en siglos precedentes, dado que las mujeres de ciertas secciones de todo el mundo prosigan siendo víctimas de mutilaciones fundamentadas en leyes religiosas revela lo bastante que nos queda por recorrer.

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