10 conceptos erróneos sobre las fuerzas armadas del Tercer Reich

En el final de la Segunda Guerra Mundial, todas las primordiales partes implicadas tenía una razón para exagerar la rivalidad de la Wehrmacht, la Luftwaffe y la Kriegsmarine. La población alemana deseaba el con limite consuelo de entender que cuando menos sus fuerzas armadas habían peleado bien la guerra y que en algún momento había tenido la promesa de ganar. Los socios desearían hacer mas fuerte a su enemigo a fin de que su logro fuera mayor y su contrincante mucho más digno, por no nombrar todos y cada uno de los reveses al comienzo de la guerra.

Los autores de ficción y los supremacistas blancos asimismo se han aferrado a la iniciativa de que el poder militar nazi era mayor de lo que verdaderamente era; para los autores con objetivos narrativos, en tanto que el Tercer Reich les dio un “enorme mal” para desplegar en sus historias, y para los supremacistas blancos … bueno, puedes acertar por qué razón desearían inflar el poder de los nazis. El día de hoy, intentaremos aclarar ciertos de estos conceptos errados.

10. Erwin Rommel fue de los mejores en general de todo el mundo.

Rommel es cerca del único general de la Wehrmacht que un individuo alguno en la calle podría denominar. Nos encontramos familiarizados a conocer representaciones de él como un contrincante caballeroso y digno como en la película Patton de 1970, y un genio militar tan enorme que de manera regular es etiquetado como de los mejores en general de la historia. Rommel jugó un papel definitivo en la conquista de Libia por la parte del Eje al ganar la Segunda Guerra de Tobruk en 1942, lo que los dejó en situación de amenazar a Egipto y al escencial Canal de Suez. Asimismo tenía la práctica de no realizar sumariamente a los presos socios y él mismo fue ciertamente ejecutado por órdenes de Hitler, con lo que no tuvo precio para remarcar la noción de que había alguna fisura entre el Prominente Mando y el resto de las primordiales entidades militares alemanas en teoría venerables (mucho más sobre esto mas tarde).

Viendo su récord a mayor escala, la actuación de Rommel no fue tan ejemplar.

Por servirnos de un ejemplo, en el mes de abril de 1941, en el momento en que los recién llegados a África, ordenó un ataque que extendió sus líneas de suministro de una forma insostenible, y contra ordenes. El resultado fue un ataque fallido y la necesidad de retirarse hasta el año siguiente. Tras su victoria mucho más conmemorada en Tobruk, argumentó que podía entrar a Egipto con los abastecimientos británicos apresados, lo que llevó a su ejército a una confrontación donde lo superaron en número 2 a uno y, por consiguiente, lo dejaron en una situación singularmente mala tras perder en la guerra de El. Alamein. Tampoco es que la logística fuera una suerte de punto ciego para él: sus periódicos aseguran que una guerra se gana logísticamente aun antes de librarse.

En una nota mucho más general, sus colegas detallaron que era horrible delegando y se centró bastante en partes concretas de un campo de guerra. Esto quería decir que, de forma frecuente, en el momento en que no se encontraba físicamente presente, sus inferiores no podían tomar la idea adecuadamente. En el momento en que no se encontraba presente en lo más mínimo, como al principio de la citada Guerra de El Alamein, su sepa podía ser singularmente catastrófica.

Una parte de la razón por la cual Rommel se realizó tan popular fue que mientras que socializaba con Hitler, el ministro de Publicidad Joseph Goebbels juzgó que el general presentaba la cara pública idónea para la Wehrmacht. Rommel estuvo en concordancia. Alén de efectuar varias sesiones de fotografías antes de la invasión de Polonia, en el momento en que Rommel lideraba una división a lo largo de la conquista de Francia, viajó con un integrante de prominente rango del ministerio de publicidad y un escritor del primordial periódico de la Alemania nazi, Der Sturmer. Él en lo personal dirigió situaciones para noticiarios de publicidad. Resumiendo, cuando menos hasta determinado punto, todo el planeta se se encontraba enamorando de la publicidad del Eje. De todos modos, esto tuvo secuelas negativas bastante importantes para el Reich. Su relato de su actuación a lo largo de la Guerra de Francia fue un aspecto que contribuyó a que Hitler ordenara que los tanques se detuviesen a las afueras de Dunkerque y dejaran huír a la Fuerza Expedicionaria Británica. No significa que inadvertidamente condenó al Reich con su liderazgo de prima donna, pero difícilmente fue el dios de la guerra al que ciertos investigadores de la historia lo elevaron.

9. El invierno salvó a Moscú

Gracias a que asimismo se culpó al invierno ruso de la derrota de Napoleón a lo largo de su invasión de 1812, era interesante culpar de la derrota de la Operación Barbarroja en 1941 a lo mismo. Para los rusos, dio una sensación de inevitabilidad histórica que el Reich ocasionalmente fuera empujado de regreso a Berlín. Para el Reich fue una manera de atribuir su derrota a algo mucho más que a la perserverancia del Ejército Colorado, algo que sería esencial en la primavera de 1942. Visto que la Wehrmacht no tuviese ningún equipo de invierno asimismo fue bueno para frotarse. soberbia en sus semblantes.

La realidad era que antes que un copo de nieve tocara el suelo, el tiempo ahora se encontraba deteniendo a los Panzers. El otoño en Europa del Este fue singularmente lluvioso ese año, y solo se calcula que el 7% de las rutas soviéticas estaban adecuadamente pavimentadas para aceptar el paso de una cantidad enorme de caballos y automóviles blindados. Antes de Moscú, una lluvia de tres semanas de octubre a noviembre llevó a la Blitzkrieg a un punto en el que las entidades mucho más veloces solo podían conducir 2 millas al día. En un instante entre los 2do Conjunto Panzer, El 60% de todos y cada uno de los tanques se atascaron en el lodo.

En verdad, el invierno ruso afectó al Ejército Colorado cuando menos tanto como a la Wehrmacht. En el transcurso de un tiempo, el suelo helado fue suficientemente duro para dejar que los tanques hiciesen un último viaje hacia Moscú, pero para entonces los soviéticos habían reforzado la localidad. A lo largo del invierno de 1941-1942, el Ejército Colorado procuró contraatacar en todo el frente, y resultó que los rusos no tenían mucha ropa de invierno lista para sus tropas, ni traían los recursos precisos generalmente, ni coordinaban ataques. El resultado fue que centenares de miles de las tropas soviéticas han quedado atrapadas a lo largo del invierno y tomadas presas en primavera. Los alemanes, por contra, podrían sostenerse en situaciones protectoras que apodaron Hedgehogs para repeler los asaltos. Asimismo de forma frecuente sencillamente birlaban ropa de invierno de los civiles soviéticos. El invierno general es bastante traicionero.

8. El Bismarck era un súper acorazado

El Bismarck no fue el único acorazado de la Kriegsmarine que chocó con la marina real, pero su dramático viaje único que lo llevó cerca del Reino Unido aseguró que proseguiría siendo el mucho más popular. En ese instante era entre los 2 acorazados mucho más enormes de todo el mundo, adjuntado con el mucho más poderosamente armado y blindado. Asimismo se encontraba cargado de profundos defectos de diseño.

Un análisis posterior de su diseño mostró que muchas de las líneas de control no estaban correctamente blindado, dejándolos mucho más atacables que en la mayor parte de los navíos en servicio en ese instante. Además de esto, el retroceso de sus piezas de artillería de 15 pulgadas dañó su radar. Sus cubiertas tenían elementos de armadura separados, reduciendo su eficiencia. De manera casual el HMS capucha tenía un defecto afín, con lo que el Bismarck ha podido hundirlo tan de manera rápida. Además de esto, la popa del Bismarck asimismo se encontraba estructuralmente blindada. Este último aspecto fue en especial trágico para la tripulación, ya que el 27 de mayo en el momento en que la Royal Navy lo hundió con torpedos tras horas de bombardeo, la popa del barco fundamentalmente apagó, y la agilidad de hundimiento increíblemente rápida final explicó por qué razón, de sus 2.200 pasajeros, solo 110 subsistieron.

7. Los tanques alemanes fueron muy superiores

Dado a que la maniobra militar mucho más conocida que hicieron los alemanes en la Segunda Guerra Mundial, el Blitzkreig, se centró en la utilización de tanques, tiene sentido extrapolar que fueron capaces de diseñar los más destacados tanques. Más allá de que el infame tanque de guerra medio T-34 le ha ahorrado al Ejército Colorado la reputación de desplegar tanques de calidad inferior, los estadounidenses no tuvieron tanta suerte. Los tanques Panzer y Tiger estaban mucho más blindados y armados que los tanques Sherman estadounidenses. Brotó una oración común: “Cinco Sherman para un Tigre”. El ejército británico no asistió en este tema apodando a los tanques estadounidenses “Ronsons” (esto es, mecheros de cigarros).

Primeramente, el tanque Sherman era considerablemente más fiable mecánicamente que su rivalidad alemana, conduciendo periodos de empleo mucho más largos en terrenos menos hospitalarios antes. tolerando falla en el motor. Sabiendo que los tanques de la Wehrmacht tendían a no estar diseñados para un cuidado eficaz o piezas de máquinas remplazables, se averiaban con considerablemente más continuidad y quedaban fuera de servicio para toda la vida. Ya que las tácticas estadounidenses eran eminentemente agredir a la infantería de la Wehrmacht con tanques en vez de entidades Panzer, eso fue mucho más efectivo. Además de esto, las peleas tanque contra tanque a enorme escala eran parcialmente poco recurrentes en el frente occidental, puesto que los estadounidenses recurrieron con una mayor frecuencia al poder aéreo para eliminar entidades blindadas. Mucho más en concreto, el aspecto mucho más importante en el número con limite de peleas de tanques, según lo informado por Gaceta Discover, fue qué lado tomó al otro por sorpresa y, por consiguiente, ha podido disparar primero. Ya que los alemanes estaban peleando a la protectora, indudablemente lograron tender una emboscada a los estadounidenses con una mayor frecuencia. Pero en el momento en que los estadounidenses lograron capturar a los alemanes en un contraataque o desplazarse sus flancos, de manera frecuente eran capaces de noquear a Panzers o Tigres.

6. Las bajas soviéticas fueron absurdamente mucho más altas que las bajas del Reich en el frente oriental

https://www.youtube.com/watch?v=DwKPFT-RioU

Para impulsar la narrativa de que la Wehrmacht eran ubermensch que solo perdieron en el Frente Oriental gracias a la pura superioridad numérica soviética sin ningún sentido, en el transcurso de un tiempo se aseguraron que cuando menos tres integrantes del ejército soviético fallecieron en acción por cada soldado del Eje que caía. . Un vídeo viral lanzado en el mes de octubre de 2016 por Neil Halloran Inadvertidamente alimentó este fallo al asegurar que la población alemana padeció 2,3 millones de muertes militares en ese teatro, al paso que el Ejército Colorado padeció 8,7 millones.

Uno de los más importantes impositores a las muertes del Ejército Colorado, en comparación con las muertes de la Wehrmacht, fue el trato a los presos. De los 5,7 millones de soldados del Ejército Colorado hechos presos, 3,5 millones fallecieron en cautiverio. Los registros soviéticos declararon que 381.000 de los mucho más de tres millones de presos que han tomado fallecieron en cautiverio, y si bien las estimaciones alemanas son mucho más altas, todavía es bastante menor que el número de soldados soviéticos que jamás retornaron a casa.

Otro aspecto importante fue que muchas, muchas de las bajas que padeció la Unión Soviética fueron la pérdida de armas obsoletas al principio de la guerra gracias a la carencia de movilización de aeroplanos y entidades blindadas. Por servirnos de un ejemplo, hubo la pérdida de 4000 aeroplanos en la primera semana, pero varios no habían despegado. En 1943, el Ejército Colorado había amoldado sus tácticas mientras que mejoraba a sus soldados y material hasta cierto punto en el que las bajas con frecuencia estaban cerca de un Relación 1: 1 con sus contrincantes.

Claramente, si los soviéticos hubiesen intentado vencer a la Wehrmacht por pura superioridad numérica mientras que cargaban constantemente, probablemente habrían perdido, o la guerra habría durado años. A lo largo de 1941, una gran parte de la población y la aptitud industrial de la Unión Soviética habían sido conquistadas por el Reich, particularmente Ucrania. Durante 1942, el Reich se encontraba generando mucho más acero y carbón que la Unión y asfixiando una gran parte de los envíos de armas estadounidense. No son las situaciones en las que una nación puede sobrepasar a un enemigo eficiente a través de la pura fuerza bárbara.

5. La Wehrmacht era una unidad racialmente pura

Mein Kampf declaró explícitamente que uno de los más importantes motivadores de la Segunda Guerra Mundial fue purgar la Unión Soviética de sus pobladores a fin de que la tierra decomisada (etiquetada “Lebensraum”) podría ser ocupado por los arios. Dadas las declaraciones pseudocientíficas que logró el Reich sobre la superioridad racial, se podría sospechar que no considerarían aceptar a absolutamente nadie que no fuese por lo menos pasablemente caucásico en sus filas. Esto se encontraba lejos de la realidad.

Divisiones enteras de árabes, africanos y también indios lucharon en Europa con uniformes de la Wehrmacht. Las entidades árabes por el hecho de que compartían los valores antisemitas del Reich (Himmler se encontraba singularmente entusiasmado en la relación con las naciones de Oriente Medio, llegando aun a entablar mezquitas en Alemania); Africanos y los indios lo vieron como una ocasión para contribuir a quitar a sus naciones del control británico. Los indios vieron la acción mucho más destacable pues estuvieron comprometidos en la Guerra de Normandía tras los desembarcos del Día D.

Pero esos fueron eclipsados ​​por la considerable suma de eslavos que lucharon en la Wehrmacht, más allá de que, como los judíos, estaban marcados para su eventual exterminio. El Ejército de Liberación de Rusia tenía muchos como 200.000 soldados que lucharon como una parte de la Wehrmacht. La Ejército de Liberación de Ucrania numeradas entre 200.000 y 300.000. Varios de ellos fueron reclutados, pero al comienzo de la guerra regimientos enteros desertarían a la Wehrmacht. A la luz de la hambruna ucraniana de la década de 1930 famosa como Holodomor y otras crueldades, podría ser bien difícil culparlos.

4. Albert Speer fue un hacedor de milagros

No es solo el ganador quien redacta la historia; en ocasiones es el que puede sostener el cuello fuera de una soga. Ya que Albert Speer solo fue sentenciado a 20 años de prisión, el Ministro de Armamento y Producción ha podido redactar el bestseller En el Tercer Reich, que persuadió a los que leen de que Speer operaba de alguna forma a distancia del peor de los crímenes contra la raza humana del Reich. Esto llevó, por poner un ejemplo, a la miniserie Nuremberg que lo retrata con simpatía. Aún de esta manera, según él (por no charlar de la publicidad de Goebbels) la producción aumentó prácticamente prodigiosamente tras 1943, en el momento en que se le dio el control.

Lo que sucede es que aun los contemporáneos de Speer sabían que Speer se encontraba consiguiendo sus “milagros” eminentemente sobre la base de porcentajes mucho más que en concepto de cumplir cuotas prodigiosas. El Reich, pese a su impresión perdurable de ser belicistas eficaces, no se dedicó a la producción a lo largo del periodo en que Speer en teoría se encontraba actuando milagros; lo máximo que Hitler asignaría a la fabricación de guerra era el 12% de la economía del Reich (por contra, Enorme Bretaña dedicó 40% de su economía desde fundamentalmente el comienzo de la guerra). Tal era la necesidad de un modo de vida regular y parcialmente cómodo entre la población alemana pese a los bombardeos. No es que Speer estuviese sobre ese género de costos frívolos. Todavía un arquitecto de corazón, aun en las etapas finales de la guerra, se encontraba desaprovechando elementos en peculiaridades a enorme escala al lograr que los equipos de construcción rediseñaran inmuebles según con su gusto arquitectónico en 31 ciudades esenciales.

3. El mito de la “Wehrmacht limpia”

En el final de la guerra, la iniciativa de que todos y cada uno de los delincuentes de guerra del ejército alemán fuesen juzgados y ejecutados era bastante trascendente. Tanto las potencias occidentales como la URSS deseaban algún nivel de cooperación por la parte de los ciudadanos en sus respectivas partes de la Alemania ocupada. De esta manera empezó a propagarse la narrativa de que la realización de las crueldades en los países ocupados y el Holocausto por norma general había sido culpa de los Einsatzgruppen, al tiempo que la enorme mayoría de las bases se comportó primordialmente, si no admirablemente, por lo menos en la Convención de Ginebra. .

La única razón por la que existía un Einsatzgruppen separado era por el hecho de que el comandante oriental Johannes Blaskowitz se quejó a lo largo de la invasión inicial de Polonia de que el homicidio en masa de judíos se encontraba deshonrando a las bases y manejando a la pérdida de la especialidad. Esto no era un misterio; se extendió a través del resto de las fuerzas armadas en reportes. A lo largo de la guerra, el resto de la Wehrmacht facilitó la distribución de esclavos y víctimas a cargo de las SS. No obstante, a lo largo de la invasión de la URSS, la Wehrmacht se unió al asesinato en masa de judíos y eslavos sencillamente por el elevado número de víctimas que lo requería.

La descripción mucho más vívida de qué responsables eran la Wehrmacht y otras ramas del ejército, aun sin la participación de las SS, se realizó pública desde grabaciones segregas. 13.000 presos de guerra alemanes que iban en ramas desde la Luftwaffe hasta la infantería, sin saberlo, tenían mucho más de 17,500 transcripciones hicieron de sus diálogos en Buckinghamshire, Trent Manor y Fort Hunt. Habían sido concebidos como espionaje usual, pero de forma frecuente incluían confesiones de crímenes horripilantes a los pocos días de ingresar en las ubicaciones de guerra. Un cuento habitual vino de un conduzco reconocido como Pohl, quien pocos días tras la invasión de Polonia empezó a disparar a conjuntos de civiles desde el aire, solo sintiendo algún remordimiento en el momento en que mató caballos. Asimismo hubo diálogos sobre violaciones masivas de personas obligadas a efectuar trabajos manuales. Estos crímenes no eran únicos de los militares alemanes, pero iban totalmente en oposición a la iniciativa de que las SS estaban solas en sus crueldades al servicio del Reich.

2. Las cargas de la caballería polaca mostraron la superioridad instantánea de la Wehrmacht

Desde el principio de la Blitzkrieg contra Polonia en el mes de septiembre de 1939, que por norma general es considerado el comienzo de la Segunda Guerra Mundial, se ha propuesto la iniciativa de que las entidades de tanques alemanas eliminaran sin esfuerzo las cargas de lanzas montadas en caballos, obsoletas y desesperadamente obsoletas. En ocasiones se agregaban arrugas a estas historias que incluían la iniciativa de que los sobrevivientes polacos corrían hacia los tanques alemanes y los golpeaban con los puños por el hecho de que habían oído que eran falsos. No es de extrañar, sabiendo que a lo largo de años los alemanes habían intentado colorear a los polacos como estúpidamente inferiores mediante lo supuestamente benigno. Gracietas polacas.

La realidad, según lo informado por Historyanswers.co.uk, fue que a la caballería polaca le fue bastante superior de lo que se espera, realizando retroceder de forma exitosa a las entidades alemanas sin experiencia y descoordinadas mucho más ocasiones de las que fueron rechazadas. Las lanzas y los sables eran rituales. En la guerra, la caballería por norma general montaba cerca de la región de combate y después desmontaba para confrontar al enemigo.

El hecho cerca del como se edificó la publicidad fue una carga cerca de la aldea de Krojanty, donde el 18o Regimiento de Uhlan atacó a un alemán. fuerza de infantería. Derrotaron a sus contrincantes, pero en la persecución fueron emboscados por una unidad blindada alemana que llegó en acompañamiento. Solamente habían cargado de forma suicida contra los tanques con los sables relucientes.

La caballería se distinguió tanto que en un instante a lo largo de la Guerra de Mokra, de todos modos superó a una compilación de tanques alemanes. Una unidad desmontada de la Brigada de Caballería de Wolynska detuvo el ataque de una unidad blindada, que costó a los alemanes 50 automóviles. Hasta entonces, una unidad al cargo del capitán Jerzy Hollak atacó, y en el humo de la guerra no se percataron de que estaban cargando con los blindados alemanes. No obstante, la caballería espantó a los guardas de infantería de la armadura y forzó a retirarse. Pero eso difícilmente se ajusta a la narrativa de jinetes desesperadamente incompetentes.

1. Dresde no tenía valor militar

Entre las últimas patrañas oficiales transmitidas a los restos del Tercer Reich fue que el atentado con bomba en Dresde el 13 de febrero de 1945 por el ministro de Publicidad Goebbels había sido una atrocidad sin precedentes que resultó en 135.000 muertes (un análisis posterior lo aproximó a 25.000) sin justificación. Esto se ha usado para añadir sombra a la dificultad ética de la guerra desde ese momento, y para decir que, pese al Holocausto, los Socios no tenían una autoridad ética real sobre el Eje. Aun el creador Kurt Vonnegut Jr., precisamente ningún nazi, contribuyó a sostener vivas las falsedades gemelas de Goebbels tras la guerra en su novela tradicional. Matadero cinco.

En Bombardeo de civiles: una historia del siglo XX, los autores Yuki Tanaka y Marilyn Young apuntaron que había múltiples factorías en la localidad usadas con objetivos militares. Aparte de eso, muchas de las tiendas mucho más pequeñas se habían transformado en producción para las fuerzas armadas. Unos 70.000 habitantes civiles eran trabajadores de las fuerzas armadas. No obstante, el mayor aspecto de motivación para la resolución de los Socios de hostigar fue que fue un centro de transporte que dejó el movimiento de soldados que estaban a 120 millas del frente oriental en el instante del bombardeo, tal como el movimiento de presos hasta la desaparición. campamentos. No es que los socios fuesen éticamente puros (habían incluido la existencia de asilados del frente oriental como un “punto positivo” pues crearía el caos), pero se encontraba lejos del delito de guerra sin precedentes que se ha dicho después.

Dustin y Adam Koski escribieron el libro de fantasía obscura No pretendo entender.

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