10 conceptos erróneos sobre los pitbulls

A inicios del siglo XX, los pitbulls eran considerados el perro de familia número uno gracias a su lealtad y amabilidad hacia los pequeños. En los últimos tiempos, casos muy publicitados de anillos de riña de Pit Bull llevaron a varios conceptos equivocados sobre estas etnias. Los pitbulls tienen la posibilidad de ser los perros mucho más enigmáticos estadounidense: amados por sus dueños, temidos por otros y sensacionalizados por los medios.

10. El pitbull es una raza concreta

El Pit Bull se conoce generalmente como una raza de perro concreta. En verdad, los pitbulls forman un conjunto de múltiples etnias de perros distintas. Particularmente, el American Staffordshire Terrier, Staffordshire Bull Terrier y American Pit Bull Terrier. Todas y cada una estas etnias distribuyen semejanzas en lo que se refiere a constitución, color y temperamento. En varias áreas, la legislación selectiva de etnias llevó a que las etnias enormes no relacionadas se tengan en cuenta pitbull, como el Cane Corso o el Alano Español.

9. Los pitbulls son beligerantes con los humanos

Muchas personas piensa que probablemente los pitbulls hagan ver agresión humana o se “vuelvan” contra sus dueños de súbito y sin previo aviso. En verdad, los pitbulls fueron criados inicialmente para no enseñar agresión hacia ningún humano, singularmente hacia sus dueños. Los pitbulls adecuadamente entrenados no tienen mucho más posibilidades de ser humanos beligerantes que cualquier otra raza de perro.

8. Los pitbulls tienen mandíbulas bloqueadas

Diríase que los pitbulls tienen mandíbulas que se fijan en lo que muerden, lo que provoca que sea irrealizable sacar al perro del objeto. Varias personas asimismo piensan que un Pit Bull de todos modos puede dislocar su mandíbula para agarrar un elemento mucho más grande que la boca del perro. Un trabajo de investigación hecho por la Facultad de Georgia rebate este mito. En verdad, los científicos no hallaron ninguna característica única en un Pit Bull que les dejara denegar sus mandíbulas.

7. El cerebro del pitbull jamás deja de medrar

Este término erróneo probablemente empezó por la cabeza inusualmente grande que se ve en varios Staffordshire Terriers estadounidenses. Muchas personas piensa que el cerebro de un Pit Bull empieza a medrar desde el nacimiento y jamás se detiene. Como resultado, el perro se volverá orate a determinada edad o va a tener una cabeza verdaderamente colosal. En verdad, las cabezas con apariencia de ladrillo que están en la mayor parte de los pitbulls dejan de medrar en el momento en que el perro consigue la madurez.

6. Los pitbulls se crían generalmente para luchar

Casos extensamente publicitados como el ring de pelea de pit bull de Michael Vick llevaron a la creencia de que la mayor parte de la gente crían pit bulls para combatir contra ellos en un ring. Inicialmente, los pitbulls fueron criados para tareas físicas como apresar y esporádicamente luchar. No obstante, la mayor parte de los criadores modernos eligen por criar pitbulls a fin de que sean el compañero de la familia, no un luchador.

5. Los pitbulls no son tan capaces como otras etnias

Varias personas piensan que un Pit Bull no tiene el intelecto de otras etnias enormes como los labradores. Los pitbulls son bastante simples de entrenar. La intención de The Pit de estudiar y el deseo de agradar a sus dueños les posibilita estudiar de manera rápida aun los trucos mucho más avanzados. Los pitbulls asimismo son enormes escaladores (varios tienen la posibilidad de escalar a los árboles) y adoran los juguetes de puzzles y los juegos de ocultarse y buscar.

4. Los pitbulls tienen un PSI mucho más fuerte que otras etnias

Muchas personas piensa que un Pit Bull tiene libras por pulgada cuadrada de presión de mordida ferozmente fuertes, hasta 10,000 PSI, lo que quiere decir que Pit Bull podría morder mucho más fuerte que cualquier otra raza. Nat Geo completó una investigación de control de mordeduras de animales usando múltiples especies distintas. Los cocodrilos encabezaron la lista, con 2.500 PSI, al tiempo que los perros llegaron en el final de la lista, con un promedio de 320 PSI. El estudio empleó tres etnias enormes de perros, un pastor alemán, un rottweiler y un pitbull. Se descubrió que el Pit Bull tenía la menor presión de bocado de los tres, según la American Humane Association.

3. Ataque de pitbulls sin previo aviso

Los pitbulls, como todos género de perro, acostumbran a cambiar en extrañas oportunidades y siempre y en todo momento con provocación. Todos y cada uno de los perros emiten señales de observación, como endurecer el cuerpo, antes de agredir a cualquier otra criatura. Con un entrenamiento conveniente, una aceptable socialización y la compromiso del dueño, es tan improbable que un pitbull ataque a otro perro oa un individuo como cualquier otra raza de perro.

2. Los pitbulls no sienten mal

Varios criadores te afirmarán que un pitbull tiene una alta tolerancia al mal o sencillamente no siente mal. En verdad, todas y cada una de las etnias de perros distribuyen exactamente el mismo sistema inquieto. Este sistema les deja sentir un mal afín al que sentiría cualquier humano. La iniciativa errada de que un pitbull no siente mal procede de la inclinación de la raza a reaccionar mal en ocasiones físicamente agobiantes. Los pit bulls fueron criados inicialmente para un prominente nivel de “juego”, lo que quiere decir que proseguirán tratando llenar una labor pese a la irritación física. Más allá de que bastante gente sienten que un pitbull no se detiene a plañir o plañir en el transcurso de un entrenamiento agotador o sesiones de caza es un signo de falta de mal, de todos modos es un signo del deseo de la raza de llenar una labor y agradar a sus dueños.

1. Los pitbulls muerden mucho más que cualquier otra raza

La exageración de los medios es en parte importante responsable de este fallo. Los reportes de novedades de solo una mordedura de Pit Bull con frecuencia hacen que el número de asaltos de Pit Bull en humanos se infle en buena medida. En verdad, USA hoy día no tiene un sistema que regule el número de mordeduras o asaltos de perros de cualquier raza. Según la American Humane Association, el Centro para el Control de Patologías efectuó una investigación sobre los asaltos de perros en los USA a lo largo de los años 1979 a 1998. El estudio no resultó concluyente, eminentemente gracias a la contrariedad de conceder una raza de perro para cada ataque y la elevado número de asaltos en la vivienda que no se denuncian.

Fuente:

http://www.americanhumane.org/assets/docs/protecting-animals/PA-resources-pit-bull-myths.pdf

Angela Colley

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