10 cosas aterradoras sobre el espacio

Desde los tiempos del hombre (y la mujer), la raza humana ha mirado con melancolia las estrellas parpadeantes en lo prominente en pos de concepto, guía y también inspiración. Una progresión gradual en la ciencia y la tecnología nos ha enseñado bastante sobre nuestros cielos lejanos, o sea, que hace frío, está obscuro y es tentadoramente enigmático allí arriba. Asimismo es mucho más espantoso que el infierno.

Sin embargo, es bien difícil no soñar despierto con los límites exteriores o sencillamente reírse del Capitán Kirk y ese lagarto espacial en el peor escena de riña en algún momento grabado. Si bien varios elementos de la frontera final prosiguen siendo esquivos, descubrimientos recientes revelaron una sucesión de amenazas espantosas que sostendrán aun a los guerreros estelares mucho más valientes ocultos bajo las sábanas con las luces encendidas durante la noche.

10. Lluvias de meteoritos

Imagínese explorando en su Honda o Chevy GUV (Vehículo utilitario galáctico) emitiendo ondas de sonido en el viejo satélite en el momento en que, de pronto, de la nada, BLAMMO, lo llama la atención una gran roca. No solamente se va a disparar su tasa de seguro, sino la asistencia espacial mucho más próxima está a cientos de millones de millas de distancia. Gorrón.

Si bien este ámbito puede parecer una pesadilla de ciencia ficción, un hecho afín ocurrió en el mundo Tierra en 2013 tras una meteorito explotó sobre los montes Urales en Rusia. Para en el momento en que el polvo se asentó, mucho más de 400 personas habían resultado lesiones, lo que destaca la inquietante situación de que los escombros en cascada tienen la posibilidad de pegar sin previo aviso.

Por suerte, la mayor parte de los elementos enormes que caen se queman mientras que viajan por la atmósfera terrestre. Los pasajeros exclusivas más adelante, no obstante, deberán evitar una secuencia de otros riesgos potenciales, introduciendo meteoros, cometas y asteroides.

9. Orificios negros

P: ¿Qué captura la luz, desfigura el tiempo y trabaja a una escala colosal pero no se puede observar? A: Orificios negros. Leales a su misteriosa etiqueta, los orificios negros fueron míticamente confusos desde ese momento. Albert Einstein ingresó por vez primera la noción con su teoría general de la relatividad en 1916.

Últimamente, los astrónomos han tomado la primera imagen de un orificio negro a través del Event Horizon Telescope, una red de ocho telescopios conectados en el mundo entero. Si bien todavía quedan muchas cuestiones sin contestación, los orificios negros se identifican por la manera en que afectan los escombros, las estrellas y las galaxias próximas, y normalmente se forman desde la muerte de una estrella grande llamada supernova (mucho más sobre eso mucho más adelante). En contraste a un mundo o una estrella, un orificio negro no posee área, sino ocupa una zona donde la materia se ha desmoronado sobre sí. La proporción de masa concentrada es tal que nada puede huír de su atracción gravitacional, no la luz, y precisamente no un astronauta que hace un giro equivocado garrafal mientras que está perdido en el espacio.

Los orificios negros hay en varios tamaños distintas y, exactamente la misma los tornados, tienden a desplazarse a grandes velocidades, dejando un indicio de destrucción a su paso. Aun uno pequeño en nuestro Sistema Del sol sería catastrófico, lanzaría planetas fuera de órbita y haría trizas el sol. A pesar de que los navegadores intrépidos se van a sentir tentados a conocer estos oscuros vacíos, hasta la actualidad nada ha subsistido a un viaje a un orificio negro.

8. Llamaradas solares

Nuestro sol es una estrella gloriosa y también impresionante que da calor, luz y la temperatura que se requiere para que permanezca la hermosa vida. Asimismo se está expandiendo todo el tiempo, y cualquier día eliminar totalmente la tierra, incendiando nuestro amado mundo como un malvavisco que se dejó bastante tiempo en torno a una fogata. Por fortuna, eso no va a suceder hasta en cientos de millones de años, pero hasta entonces, las erupciones solares tienen la capacidad de infligir un daño espectacular con poca o ninguna observación.

A erupción del sol es una erupción beligerante que sucede en el momento en que la energía guardada en el sol se libera de repente. Esto genera otro de esos absurdos números mucho más calientes que el infierno, liberando un destello de radiación a través del fantasma electromagnético.

Los científicos clasifican las erupciones solares según su brillo y con relación a las longitudes de onda de los rayos X. La mayor de las categorías, las llamaradas de clase X, son acontecimientos enormes y perturbadores que tienen la posibilidad de dañar dificultosamente los satélites, terminar con las redes eléctricas y, esencialmente, relegar toda la tecnología “capaz” a estúpidos trozos de mierda.

7. Eridanus Supervoid

Primeramente, deje de reírse de forma juvenil. No, esto no es jerga para una evacuación intestinal épica ni nada parecido. La Eridanus Supervoid se estima que es una gran sección vacía situada en la constelación de Eridanus, al sur de Orión. No obstante, lo que provoca que este hallazgo sea tan intrigante es que no solo es la composición mucho más grande nunca observada en el Cosmos, sino le faltan unas 10.000 galaxias, o cerca de un 20 por ciento menos de materia que en otras zonas. Como resultado, la extravagancia probablemente podría contener una “situación opción alternativa” en este ominoso parche de cielo.

En 2004, los cosmólogos de la Facultad de Hawai observaron un transcurso de 1.800 millones de años luz de ancho y situado a unos 3.000 millones de años luz de distancia (1 año luz = 5,88 billones de millas). Identificaron un enorme punto frío en el Fondo de microondas cósmico (CMB), un mapa de la radiación que quedó del Big Bang, que da una herramienta primordial para estudiar el origen y avance del Cosmos en escalas de tiempo galácticas.

La asombroso revelación presentó un misterio desconcertante: la enormidad del punto frío no se alinea con nuestra entendimiento de hoy de de qué manera evolucionó el Cosmos. Más allá de que no es extraño localizar ciertos pequeños parches cálidos y fríos en el CMB, los parches fríos de esta intensidad son una anomalía que rasca la cabeza. Según un informe, es “bastante grande para existir”.

6. La paradoja de Fermi

En 1942, un físico italoamericano llamado Enrico Fermi dirigió un equipo estelar de científicos para crear el primer reactor nuclear de todo el mundo. Este esfuerzo monumental fue una parte del Emprendimiento Manhattan, una operación de prominente misterio del gobierno estadounidense que causó la bomba atómica. Más tarde, Fermi centró su atención y su excepcional perspicacia en solucionar otro tema complejo: ¿por qué razón no detectamos ninguna otra civilización extraterrestre pese a los una cantidad enorme de millones y cientos de millones de otros planetas del género de la Tierra que probablemente existan?

La teoría, que llegó a conocerse como “La paradoja de Fermi,”Expone de qué manera la alta posibilidad de vida extraterrestre es contradictoria con la carencia de prueba demostrable fundamentada en hechos que la respalde. Naturalmente, esta escuela de pensamiento desecha la considerable suma de declaraciones fabricadas por personas que en teoría han presenciado ovni o experimentado encuentros extraterrestres, sin nombrar fenómenos como Círculos de la cosecha y Teoría del culto a la carga.

Más allá de que es bien difícil debatir con un genio de la estatura de Fermi (en especial con nuestros cerebros réptiles limitados), nos preguntamos si es mucho más espantoso que estemos solos o que maneras de vida hostiles estén aguardando para devorarnos como un Enorme White Shark comiendo bocadillos de foca. De cualquier forma, es preferible sostener encendida esa luz durante la noche.

5. HyperNova

Varios temas relacionados con el cosmos implican un número irrealizable de entender. A hipernova es uno. En un caso así, la cifra astronómica se relaciona con la cantidad excesiva de calor y energía generada por una explosión. Pero primero, repasemos lo que se conoce sobre estas sorprendentes maravillas.

Las novas son erupciones parcialmente pequeñas que suceden en sistemas de estrellas dobles. En el momento en que la gravedad de una enana blanca distancia el material de una estrella compañera, el gas se amontona y ocasionalmente se regresa suficientemente espeso para prenderse en una chispa de fusión nuclear. Ahora, el Supernova, por norma general marca la desaparición de una estrella grande y la capacitación de una estrella de neutrones. El calor de una supernova puede lograr los 120 millones de grados, una temperatura cinco ocasiones mayor que la de una explosión nuclear.

Por último, una hipernova es una supernova ultraenergética que marca el nacimiento de orificios negros y la liberación de intensos estallidos de rayos gamma (GRB), la manera de luz mucho más energética. Como las mucho más capaces de la familia Nova, las hipernovas son de 5 a 50 ocasiones mucho más energéticas que una supernova. Además de esto, en labras de la finalización, “Supernova de champán“Es una canción de la mega banda de pop Oasis, con letras de las que los científicos aún deben transcribir el concepto …

4. Somos muy, pequeñísimos …

Si bien la madre tierra semeja ser una esfera gigantesca de océanos sin fondo y caminos inacabables, somos parcialmente insignificantes en comparación con otros planetas. ¿Qué pequeño? En concepto de escala relativa, Júpiter es 2,5 ocasiones mucho más grande que el resto de los planetas del Sistema del sol grupo. Pero si verdaderamente deseas sentirte minúsculo, no procures alén de nuestro sol, ese enorme infierno candente de 10,000 grados a 93 millones de millas de distancia.

Los soles El diámetro es 109 ocasiones mucho más grande que la roca que llamamos hogar y es tan enorme que 1.300.000 planetas Tierra podrían caber en ella. Más allá de que la bola radiante semeja ser la estrella mucho más grande del cielo, eso es solo por el hecho de que es la mucho más próxima. La estrella # 1 en el cosmos es la gigantesca UY Scuti, una supergigante roja con un radio en torno a 1.700 ocasiones mucho más grande que nuestro sol.

Pero no se desesperen, terrícolas. Cuando menos en este momento sabes de qué forma se siente una mariquita, aferrada a una fina brizna de yerba.

3. Planetas rebeldes

Estos indigentes errantes (asimismo populares como planetas nómadas, planetas libres, planetas huérfanos, planetas sin estrellas, etcétera.) son elementos con bastante masa para calificar como planetas pero orbitan de forma directa un centro galáctico. El Cosmos, pese a su vasta extensión, radica en un ámbito lleno de actividad que de manera frecuente se semeja a una danza bien coreografiada. Pero un mundo pícaro pausa este fluído, tropezando temerariamente al son de su zumbido sin ritmo mientras que choca con otros cuerpos galácticos como una bailarina borracha.

Los científicos piensan que los planetas indecentes tienen la posibilidad de ser expulsados ​​de un sistema planetario previo o jamás estuvieron unidos gravitacionalmente a otro cuerpo como una estrella. Además de esto, nuestra galaxia (asimismo famosa como la vía Láctea) solo tiene la posibilidad de tener cientos de millones de ellos.

Raramente, ciertos planetas rebeldes tienen un núcleo colado, que conjuntado con un exterior frío y apartado, podría tener océanos subterráneos que sostienen la vida. Un equipo de petrólogos de la Facultad de Rice Últimamente teorizó que un mundo rebelde del tamaño de Marte probablemente chocó con la Tierra hace 4.400 millones de años, y realmente bien podría haber plantado las semillas de la vida mientras que creaba suficientes escombros que entonces se transformaron en nuestra luna.

2. Basura espacial

Desde el principio de la carrera en el espacio, los elementos hechos por el hombre se fueron juntando en lo que se ha llamado cortésmente “escombros orbitales”. Pero eso es ser bastante amable. Llamémoslo como verdaderamente es: basura espacial. Una extensa selección de basura desechada en este momento incluye una cantidad enorme de extractos de metal, cámaras, propulsores de cohetes gastados e inclusive un satélite estadounidense terminado de 1958 (Vanguard-1) que en la actualidad es el trozo de metal artificial mucho más viejo que aún está en órbita.

Esta basura galáctica desbordada, afín a nuestros océanos contaminados, se está aproximando de manera rápida a una coyuntura crítica; las secuelas podrían ser dañinos tanto para los astronautas para los que están abajo corriendo para protegerse de la basura que cae. Hoy en día hay mucho más de 1.700 satélites en desempeño, pero representa menos del 10 por ciento de los escombros suficientemente enormes para rastrearlos desde el suelo. Una cantidad indecente de elementos mucho más pequeños asimismo podría ocasionar daños graves y, tristemente, la cantidad solo proseguirá subiendo.

En solo una acción de 2007, China destrozó un satélite meteorológico fuera de servicio a lo largo de una de sus pruebas de armas, rompiendo el objeto en mucho más de 150.000 trozos. No obstante, cualquier intento de adecentar el caos en espiral podría enseñar aún mucho más inconvenientes en concepto de seguridad nacional (equipos de supervisión) y / o ser en enfrentamientos sobre los derechos territoriales. Resumiendo, nos encontramos condenados.

1. Estrellas zombies

Justo en el momento en que consideras que no podríamos recibir mucho más películas, programas de televisión y libros sobre chupasangres y fallecidos vivientes, la red social científica se ha unido a la refriega con “Estrellas Zombies. ” ¿Seriamente? ¿Qué prosigue? Brainiacs, un Frankenplanet? Da igual.

Como se podría sospechar, una estrella zombi es algo que no va a morir. Siempre y en todo momento. La monstruosa explosión de una supernova normalmente reluce intensamente en el transcurso de un tiempo antes que la estrella moribunda se destroce y se transforme en polvo espacial. Eso es salvo que, por causas aún por saber, la estrella consigua eludir la desaparición. Aparte del espectáculo de terror, la estrella zombie puede transformarse en un estrella vampiro absorbiendo comburente y energía de una estrella próxima para rememorar.

El zombi mucho más popular (para los científicos, de todas formas) se conoce como iPTF14hls. La estrella apareció por vez primera en 1954 y se creía que había fallecido hace mucho más de medio siglo, pero un hallazgo en 2014 descubrió que todavía está viva sin proyectos de retirarse. Según el reconocido astrónomo, Iair Arcavi, becario postdoctoral Einstein de la NASA en la Facultad de California, Santa Bárbara (UCSB) y el Observatorio Las Cimas, el accionar inexplicable de la estrella es el “mayor acertijo que encontré”.

¡Uy! Si está desconcertado, amigos, todo cuanto tenemos la posibilidad de llevar a cabo es cerrar las puertas de la estación espacial y aguardar lo destacado.

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