10 cosas que enseñamos a los niños (que están mal)

La niñez es una temporada de increibles opiniones. A los pequeños se les enseña que esos que se porten bien van a ser retribuidos ​​con la visita de un “elfo viejo y alegre” en Nochebuena. Un conejo prodigioso visita en Pascua, dejando canastas de gominolas y huevos ocultos, si bien la relación entre conejos y huevos todavía es enigmática. Por qué razón un hada desearía los dientes perdidos de los pequeños, intercambiándolos en efectivo en la obscuridad de la noche, es otro secreto que queda en parte importante sin argumentar, a pesar de que los pequeños ponen aplicadamente los dientes que no precisan bajo sus almohadas esperando de una recompensa financiera.

Transcurrido un tiempo, esas opiniones se sobrepasan, pero varios de los conceptos que se enseñan a los pequeños se preservan hasta la edad avanzada, transmitidos equivocadamente por las generaciones venideras. La mayor parte son inocuas, si bien falsas. Ciertos continúan como fábulas, como la demostración de honestidad de George Washington tras utilizar su novedosa hacha para eliminar el apreciado cerezo de su padre. Otros representan una fácil falta de conocimiento, compartida con los pequeños en las academias y en la vivienda. Aquí hay 10 ejemplos de cosas que se enseñan a los pequeños y que prosiguen siendo extensamente creídas, si bien demostrablemente incorrectas.

10. Los camellos guardan agua en sus jorobas

Todo el planeta sabe que los camellos viajan grandes distancias por desiertos áridos, pasando días e inclusive semanas sin agua. Tanto los camellos bactrianos (2 jorobas) como los dromedarios (una joroba) tienen la aptitud de perdurar mucho más que algún otro animal de transporte sin recurrir al agua. Sus jorobas sirven como tanques de almacenaje de agua, reduciendo gradualmente de tamaño conforme el animal absorbe el líquido. Los camellos vuelven a atestar sus jorobas con agua en el momento en que llegan a un arroyo o un oasis en el desierto, y se organizan para viajar en otra extendida caminata mediante tierras baldías. O de este modo se les enseñó a los pequeños a lo largo de un buen tiempo. De verdad, la joroba de un camello no guarda agua en lo más mínimo. Las jorobas de camello guardan grasa.

La grasa deja que el animal continúe nutrido a lo largo de largos periodos entre comidas, un atributo por el que los camellos son menos populares. Conforme el metabolismo del animal quema la grasa, las jorobas se hunden y se restituyen en el momento en que el camello regresa a poder ingresar a la comida. Los camellos toman enormes proporciones de agua, hasta 20 galones al unísono, que se guarda en su torrente sanguíneo, no en sus jorobas. De hecho, la joroba de un camello tiene dentro poca agua y ninguna como almacenaje para largos viajes por el desierto.

9. La goma de mascar tragada continúa en el estómago a lo largo de años.

La observación a los pequeños contra la ingestión de chicle de manera frecuente contenía la amenaza velada de que dicho chicle continúa en el estómago a lo largo de años, formando una enorme bola conforme se unen piezas auxiliares. La observación llegó a los pequeños eminentemente por medio de los profesores que se opusieron a su goma de mascar en clase. Las imágenes de tractos digestibles obstruidos con fajos de Juicy Fruit o Big Red sirvieron para disuadir tal accionar malicioso, o cuando menos de esta manera se suponía. Si un niño escupía su chicle, una admisión obvia de mala conducta, se presentaba una ocasión para asegurar su autoridad. Tragar el chicle negó tal ocasión, de ahí la creación del mito de los chicles colosales en el estómago.

Si bien a ciertos se les enseñó que la goma de mascar continuó en el estómago hasta por siete años, era y es absolutamente falso. La goma de mascar continúa en el estómago no mucho más tiempo que algún otro alimento ingerido, que en dependencia del metabolismo individual es de 30 minutos a 2 horas. Para la mayor parte de la gente sanas, el estómago se vacía en ese período temporal, que es una de las razones por las cuales la multitud acostumbra comer bocadillos entre comidas. La goma de mascar no está destinada a ser tragada, pero la iniciativa de que continúa en el estómago indefinidamente, medrando hasta transformarse en una masa mucho más grande, es completamente falsa.

8. La Enorme Muralla de China es el único objeto realizado por el hombre aparente desde el espacio.

Los profesores que describen la civilización china vieja de forma frecuente apuntan la Enorme Muralla China como el único objeto realizado por el hombre en la Tierra aparente desde el espacio exterior. La NASA no está en concordancia. El muro no es aparente desde la “órbita terrestre baja”, como la mantenida por la Estación Espacial En todo el mundo, y todas y cada una de las metas exclusivas tripuladas de la historia, salvo las mandadas a la luna a lo largo de el software Apolo en las décadas de 1960 y 1970. La Enorme Muralla se puede “ver” con cámaras y telescopios, pero el ojo humano sin asistencia no puede advertirla desde el espacio, salvo en condiciones de observación poco comúnes, como la luz de fondo en la Tierra.

Otras construcciones fabricadas por el hombre son perceptibles desde el espacio, dentro, naturalmente, las ciudades, en especial a la noche en el momento en que están alumbradas. Es aparente el complejo español de invernaderos de Almería, que genera la mayoría de las frutas y hortalizas que se venden en España y en toda Europa occidental. Con condiciones de observación visibles, los astronautas y cosmonautas ven los canales y embalses artificiales. Asimismo ven la mina de cobre Kennecott, la excavación mucho más grande efectuada por el hombre en cualquier lugar de este mundo.

7. La mayoría del calor corporal se escapa por la cabeza, conque use un sombrero en invierno

Este no se restringe a los pequeños. Hasta recientemente, aun el Ejército de los EE. UU. Instruía a sus reclutas que prácticamente medio calor corporal se escapaba por la cabeza, lo que hacía que la utilización de sombreros fuera fundamental para supervisar la hipotermia. A lo largo de la década de 1950, los ensayos respecto a la pérdida de calor en humanos llevaron a la conclusión de que la mayoría del calor corporal escapaba por la cabeza, si bien indagaciones siguientes señalaron que los ensayos precedentes tenían fallas. Los sujetos se cubrieron cálidamente excepto la cabeza, lo que quiere decir que se escapó mucho más calor de la parte expuesta del cuerpo.

En el siglo XXI, los estudiosos se dieron cuenta que las estimaciones de investigaciones precesoras eran erradas. Mucho más calor se escapa de las extremidades que de la cabeza. Según una informe en el British Medical Journal, anunciado en 2008, cerca del 7 al 10% de la pérdida de calor sucede por medio de la cabeza en el momento en que está expuesta, en vez del prácticamente 50% que se creía previamente. Naturalmente, en temperaturas frías, todas y cada una de las áreas de la piel tienen que cubrirse para protegerse contra la congelación, incluyendo la cabeza y la cara.

6. Las gotas de lluvia tienen forma de lágrimas.

De qué manera y por qué razón brotó este mito es un secreto, pero las gotas de lluvia por norma general no tienen la manera de lágrimas en lo más mínimo. Según la NASA, Las gotas de lluvia, en el momento en que caen a la Tierra, tienen una manera afín a la mitad superior de un pan de hamburguesa, la parte de abajo aplanada por la resistencia del aire. Asimismo cambian de manera conforme caen, damnificados por el viento, su masa, el encontronazo con otras gotas y otros componentes. La imagen de las gotas de lluvia con apariencia de lágrima se ve reforzada por los reportes meteorológicos retransmitidos por televisión ​​y en la obra de arte dibujada por pequeños pequeños, pero es falsa.

Tampoco las gotas de lluvia van de las nubes de una forma afín al agua que gotea de un grifo que gotea. Mientras que están alojadas en una nube, las gotas son globulares, mantenidas en forma por su tensión superficial. Preservan la manera redonda en el momento en que empiezan su viaje hacia el suelo, antes que los otros causantes convocados hagan que se aplanen en la parte de abajo. Exactamente la misma tensión superficial que los sostuvo redondos mantiene la manera circular de la tapa hasta el momento en que llega a su destino. Las gotas mucho más enormes tienen la posibilidad de aun desarrollar una manera de paracaídas, pero la parte de arriba continúa circular, en vez de estilizarse con apariencia de lágrima.

5. Colón probó que la Tierra era redonda.

Esta se encuentra dentro de las primeras distorsiones de la historia que se les muestra a los pequeños en la escuela y la diversión. Cristóbal Colón no se ha propuesto demostrar que el planeta era redondo, ni halló resistencia a su razonamiento por la parte de los hombres de ciencia y religión. Prácticamente todas la gente educadas sabían que el planeta era redondo. antes que Colón zarpara en 1492. Había libros que describían la Tierra en ese instante, entre los cuales acompañó a Colón en su viaje. Sin nombrar que, para muchos el día de hoy, Colón no probó nada de eso, y la Tierra es, en verdad, plana.

Los terrestres planos en general piensan que el mundo es chato, con el Polo Norte en el centro y los bordes exteriores bordeados por la masa de hielo famosa como Antártida. Otros piensan que la Tierra es plana por el hecho de que la Biblia afirma que es plana, refiriéndose de manera frecuente a los “confines de la Tierra” (28 ocasiones en la versión King James). seguramente sea seguro decir que hay mucho más fieles en una Tierra plana el día de hoy que en la temporada de Colón. Aun los eclesiásticos enormemente predominantes de su temporada admitieron la iniciativa de que la Tierra era esférica. El mito que debió sobrepasar su oposición apoyado en la creencia de una Tierra plana brotó en el siglo XIX, con las proyectos de Washington Irving y otros.

4. Los camaleones cambian de color para ocultarse de los predadores

Los camaleones han fascinado a lo largo de bastante tiempo a pequeños y mayores, gracias a su aptitud para cambiar de color. A los pequeños se les enseñó que el pequeño lagarto modificaba de color para amoldarse a su ambiente, camuflándose en verdad de los predadores. En verdad, cambian de color, pero no por la causa de ocultarse de sus contrincantes naturales. Ellos cambiar su color para atraer la atención de otros camaleonesy para regular su temperatura corporal, oscureciéndose en el momento en que quieren retener mucho más calor y mucho más refulgentes para repeler las elevadas temperaturas.

Los camaleones cambian de color múltiples ocasiones en todo el día. Si algo les hace sentir el riesgo, normalmente se oscurecen, al paso que la emoción los hace relucir. Solo los camaleones machos cambian de color, con frecuencia para captar las hembras. Su piel tiene dentro nanocristales que tienen la posibilidad de extenderse y contraerse. Cambiar su forma perjudica la manera en que reflejan la luz, creando el cambio de color, en vez de cambiar la pigmentación de su piel a través de la liberación de aceites o tintas como se creía previamente.

3. Albert Einstein reprobó matemáticas y generalmente fue un estudiante pobre en la escuela.

Los alumnos con bajo desempeño de manera frecuente escuchan la afirmación de que Albert Einstein reprobó matemáticas en la escuela principal, pronunciada por alumnos y progenitores como un medio para motivarlos. La afirmación está apoyada por websites, biografías, vídeos y decenas y decenas de otras fuentes. Es falso. En el momento en que Ripley repitió el mito en su Por extraño que parezca columna, Einstein respondió señalando había gobernado el cálculo integral a la edad de 15 años. Aprendió álgebra por sí solo, desde los 12 años. Jamás falló en matemáticas, y por qué razón a los pequeños se les enseña lo opuesto es un secreto.

Esto es, hasta el momento en que se considere que solicitó entrar en la Escuela Politécnica Federal Suiza de Zurich a la edad de 17 años, un año y medio antes. Aprobó las unas partes de matemáticas y ciencias del examen de ingreso, pero reprobó las partes de historia y sociología. Einstein estudió en una escuela de oficios a lo largo de otro año antes de regresar a tomar el examen de ingreso, que aprobó. Gradualmente, el fracaso en aprobar el examen de ingreso en el primer intento se convirtió en el mito de que entre las psiques mucho más enormes de la historia fallaba en matemáticas básicas en la escuela.

2. La sangre humana es azul antes de ser oxigenada

El tono de los vasos sanguíneos perceptibles por medio de la piel humana llevó a la creencia, con frecuencia reforzada al enseñarle a los pequeños, que la sangre en las venas es azul, al paso que en las arterias es roja. Dado que la gente siempre y en todo momento sangren de color colorado en el momento en que se cortan se enseña al asegurar que la exposición de la sangre al aire lo oxigena rápidamente, de ahí el color. El razonamiento se sostiene en la aparición de venas, que se ven azules por medio de la piel, un efecto de los ojos mucho más que de la sangre que poseen las venas. La sangre humana siempre y en todo momento es roja.

Es verdad que la sangre en las arterias, que está oxigenada y en sendero de alimentar las células de todo el cuerpo, es de un colorado mucho más refulgente que la que vuelve al corazón por las venas. Las venas se muestran de color azul por el hecho de que la luz que penetra en la piel para hacerlas perceptibles está en distintas longitudes de onda, y la luz azul penetra mucho más con eficacia en la piel y, en consecuencia, es mucho más visible para el ojo. Es una ilusión óptica, que llevó a que a los pequeños se les enseñara incorrectamente que su sangre de forma frecuente era azul.

1. Se incluirá en su registro persistente.

Utilizado como una observación para supervisar el accionar de los pequeños, va a ir a su registro persistente aplicado a una extensa selección de ocupaciones. No dar la labor a tiempo podría finalizar en el registro persistente. Saltarse las clases era una infracción récord persistente. Censurar una prueba de inglés de cuarto nivel bien podría manifestarse en el registro persistente de uno, de la misma el accionar perturbador en clase. El récord persistente se cernía sobre la niñez, una presencia premonitoria, si bien dónde se sostenía y por quién, continuaba algo vaga. Sin embargo, el registro persistente conminaba con excluir a uno de una vida triunfadora, más allá de que las entradas datan de primer nivel e inclusive antes.

No hubo un registro persistente, un hecho aprendido conforme evolucionó la vida, cuando menos para la mayor parte de las ocupaciones que llevaron a la horrible observación. Lamentablemente, en este momento hay uno. Las comunidades y también Internet guardan para la posteridad todo cuanto se ingrese allí, aun una vez que hayan sido eliminados por quien publicó los elementos primeramente. Lo que se publica está de manera fácil a lo largo de las verificaciones de antecedentes para el empleo, para las admisiones institucionales y para las verificaciones de carácter. En verdad, una pequeña indiscreción en las comunidades puede transformarse en una parte del registro persistente, mantenido en la nube a fin de que todos lo vean.

About the author

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *