10 cosas que no sabías sobre Howard Hughes

Winston Churchill una vez se refirió a Rusia como “un acertijo, envuelto en un secreto, en un misterio”. No obstante, el líder británico notoriamente mencionado de manera fácil podría estar describiendo Howard Hughes – el aviador, cineasta y recluso dependiente a las drogas que batió récords y que se transformó en el hombre mucho más rico de todo el mundo.

Si bien varios puntos de la vida bien publicitada de Hughes son muy conocidos (adicción a los opiáceos, falta de higiene, temor a los gérmenes, etcétera.), se las arregló esmeradamente para almacenar misterios enormemente almacenados que prosiguen siendo un secreto hasta hoy. Su participación en la industria del diversión por sí misma creó una intriga inexorable por la parte del público ofuscado con las celebridades, e inclusive articulo mortem, la personalidad mucho más extraña que la ficción de Hughes sigue maravillando y provocando incontables historias falsas que incrementan su legado perdurable.

10. Superhéroe de cómic

Icono de Marvel Comics Stan Lee vio a Howard Hughes como la inspiración perfecto para el personaje de Tony Stark, mucho más popular por su alter ego, Iron Man. Lee cooperó ​​con sus compañeros escritores / artistas Jack Kirby, Larry Lieber y Don Heck para hacer a Stark como un playboy y también industrial fabulosamente rico, que apareció por vez primera como personaje en la edición de marzo de 1963 de Semejantes of Suspense # 39.

Según Lee, El increíble modo de vida de Hughes dio el ajuste especial: “Howard Hughes fue entre los hombres mucho más coloridos de nuestro tiempo. Fue un inventor, un aventurero, un multimillonario, un mujeriego y al final un desquiciado “.

Iron Man (y después como una parte de los Vengadores) se transformó en una licencia de películas enormemente productivo interpretada por Robert Downey jr. en el papel de Stark. Raramente, Hughes y Downey distribuyen una evidente reputación de abuso de drogas y accionar errático; no obstante, el actor diminuto (5 pies 9 pulgadas) necesita ascensores superpoderosos para igualar la altura de Hughes de 6 pies 3 pulgadas.

9. Choque y gane

El interés de Hughes por la aviación se desarrolló a una edad temprana. Su padre, Howard Hughes, Sr.., un exitoso hombre de negocios de Houston que logró una fortuna construyendo equipos de perforación petrolera en Texas, le adquirió enseñanzas de vuelo en el momento en que Jr. tenía solo 14 años. Esto empezó una obsesión que implicaría gastar bastante botín estableciendo récords de vuelo cerca del planeta, mientras que asimismo ganando fajos de dinero construyendo aeroplanos avanzados para el gobierno estadounidense. Asimismo destrozó múltiples aeroplanos (y vehículos), prácticamente matándose en varias oportunidades.

A lo largo de la realización de su épica película de la Primera Guerra Mundial, Ángeles del Infierno, Hughes insistió en procurar una maniobra osada en un biplano pese a ser solo un conduzco novato en ese instante. Se estrelló fuertemente poco tras el despegue en Mines Field (en este momento campo de aviación LAX), rompiéndose huesos en la cara que requirieron una cirugía amplia. En la primavera de 1943, Hughes perdió el control de su anfibio Sikorsky-43 sobre el lago Orinad, matando a 2 personas dentro. No obstante, su próximo incidente alteraría drásticamente su historia para toda la vida.

El 7 de julio de 1946, Hughes asoló un vecindario de Beverly Hills, demoliendo tres viviendas mientras que conducía un X-11, un prototipo de reconocimiento militar de su diseño. Como resultado, padeció múltiples lesiones graves que lo llevaron a una adicción para toda la vida a los calmantes a partir de opiáceos.

8. Don Juan de Tejas

Prominente, guapo y resuelto a hacerse un nombre, Howard Hughes de manera fácil podría ser confundido con un joven actor a su llegada a Hollywood en 1925. Ser millonario tampoco le logró daño, puesto que velozmente se ganó la reputación de un actor esencial y conocido mujeriego. Sus coqueteos incluían un quién es quién de Las primordiales damas de Tinseltown como Katharine Hepburn, Rita Hayworth, Joan Crawford, Susan Hayward, Ginger Rogers, Lana Turner, Ava Gardner, e inclusive hermanas, Olivia de Havilland y Joan Fontaine.

Al paso que la Movimiento #MeToo prosigue exponiendo el pasado vergonzoso de la industria cinematográfica, la era Hughes bien probablemente halla representado la edad de oro del sexismo y la explotación. El poderoso jefe del estudio se hospedaba con cierta frecuencia en el Hotel Beverly Hills, donde sostenía a decenas y decenas de mujeres en distintas bungalós, lo que ofrecía la tranquilidad de ingresar y salir de múltiples nidos de amor sin ser detectado.

Además de esto, Hughes parecía gozar coleccionando estrellas tanto como acostarse con ellas; Logró una práctica para firmar contratos vinculantes en un largo plazo a los jóvenes solicitantes, un acto de engaño tortuoso que impedía que el talento trabajara para sus contendientes y al tiempo le dejaba vender sus servicios a los estudios de licitación. Además de esto, como un fanático del control total, sus lesiones debilitantes, la dependencia a las drogas y la parálisis TOC tendría bastante puesto en compromiso su libido y / o probablemente lo dejó impotente, y lo dejó ansiando otras maneras de acción.

7. Sobre la ley

Entonces y en este momento, ser rico y popular puede contribuir a llevar a cabo ocultar los inconvenientes, aun el asesinato. La noche del 11 de julio de 1936, Hughes se puso al volante de su Roadster de Duesenberg tras la cena y bebidas con una cita. Después atropelló a un peatón llamado Gabriel S. Meyer, un vendedor de 59 años, que murió en el sitio no lejos de Mansión de Hughes En los angeles. El rico texano fue fichado por sospecha de homicidio negligente una vez que presentes le afirmaron a la policía que Hughes había estado manejando de forma errante mientras que Meyer estaba en la región de seguridad de una parada de tranvía.

Tras la investigación de un forense, los cuentos de los presentes oculares habían cambiado ásperamente para asegurar la afirmación del conductor de que Meyer se había puesto enfrente de su automóvil que se movía poco a poco. La situacion de Hughes asimismo se favoreció del fiscal de distrito, Buron Fitts, cuya carrera accidentada implicó absoluciones convenientes en otros casos de prominente perfil, incluyendo el cuestionable suicidio de Paul Bern, el marido de su Ángeles del Infierno estrella, Jean Harlow. En el final, Hughes salió sin abonar menos los gastos judiciales y un obsequio simbólico de $ 10,000 para la familia de la víctima.

6. Fuerza Aérea Howard Hughes

Hughes no escatimó en costos comprando vintage Aeroplanos de la Primera Guerra Mundial en un esfuerzo por llevar a cabo las riñas de perros en Ángeles del Infierno mostrar lo mucho más verdadera viable. Las situaciones de combate aéreo emocionaron al público y asistieron a ser vanguardistas en múltiples técnicas de cámara originales. Además de esto, sus solicitudes maníacas llevaron a la muerte de tres pilotos de acrobacias y un mecánico.

A lo largo del rodaje de forma frecuente retrasado, Hughes logró comprar cinco Fokker D.VII alemanes, 2 Royal Aircraft Factory SE5 y 2 Sopwith Snipes. Los biplanos de fabricación estadounidense estaban disfrazados para parecerse a los pájaros de guerra tanto para los escuadrones socios para los contrincantes; Además de esto, un colosal Sikorsky S-29A bimotor recibió un enorme cambio de imagen para su transformación en un bombardero alemán Gotha.

En suma, Hughes adquirió o alquiló precisamente 40 aeroplanos (si bien de forma frecuente exageró el número a prácticamente 100) y contrató un cuerpo de élite de pilotos de acrobacias líderes, barnstormers y ases de la Primera Guerra Mundial para volarlos. Como hombre talentoso de la propaganda, el directivo / productor de manera frecuente se vanagloriaba de haber reunido la fuerza aérea mucho más grande de todo el mundo más allá de que la afirmación era lógicamente falsa.

5. El coche-promotor fuera de la ley

Para bastantes cinéfilos, la historia tras la realización de la película El forajido es considerablemente más divertido que el occidental torpe Hughes dirigió y causó. Sin embargo, pese a sus defectos y polémicas, la película se transformó en un éxito de taquilla y lanzó la carrera de Jane Russell – tal como engendrar la historia apócrifa de que el multimillonario fetiche de los senos inventó el sujetador push-up.

En 1940, Hughes descubrió a Russell como una morocha pechugona ignota de 19 años y también rápidamente le firmó un contrato único de siete años. Entonces, el magnate escogió a su último talento para el papel de “Rio”, una señorita hot atrapada en un triángulo amoroso entre los pistoleros Doc Holliday y Billy the Kid. El director enamorado instruyó a su legendario directivo de fotografía, Gregg Toland (Citizen Kane, Los más destacados años de nuestras vidas) para enseñar de forma sobresaliente el escote de Russell durante la película, e inclusive edificó una prenda ramplona con alambres para enseñar aún mucho más su voluptuosa figura. Russell, no obstante, tenía otras ideas.

En su autobiografía, la actriz describió el diseño torpe como “absurdo y también incómodo” y jamás lo usó. En cambio, engañó a su jefe ofuscado con el pecho sencillamente rellenando su sostén con papel de seda. “Él podría diseñar aeroplanos”, ha dicho. “Pero no era un Mister Playtex”.

La lencería desechada sería entre los varios incidentes para el blanco y negro. “Avena”. La Production Code Administration (PCA), una agencia que establece la diversión las pautas morales de la industria, condenaron el tema lascivo de la película en 38-D, que incluía situaciones que involucraban esclavitud y violación tácita. Tras la proyección limitada de un corte perturbado, los críticos estaban del mismo modo enfadados, lo que llevó a Hughes a sacar la película de los cines. Entonces inventó un plan ingeniosa, destacando sus fortalezas como empresario ocurrente y profesor de la autopromoción.

Hughes desató una inexorable campaña de publicidad, apuntada a líderes religiosos, clubes de mujeres y otros conjuntos conservadores para prohibir su ‘imagen lasciva’. El esquema al final funcionó, puesto que la queja pública demandó ver la producción publicitada, lo que llevó a su relanzamiento general en 1946, y se complementó con imágenes fijas de producción de mal gusto y avisos que afirmaban “¿De qué forma te agradaría luchar con Russell?”

4. Ponlo en cama

Hughes pasó un total de 37 días convaleciente en una cama de hospital después de su desastre prácticamente mortal del XF-11. El encontronazo violento y la explosión de los tanques de comburente lo dejaron con una clavícula rota, costillas rotas, un pulmón con múltiples perforaciones y quemaduras de tercer nivel. Como era de aguardar, el pronóstico temprano parecía sombrío y los médicos describirían su restauración como un milagro.

A lo largo de su tiempo de inacción en Good Samaritan en Los Ángeles (exactamente el mismo hospital donde Bobby Kennedy murió tras ser ejecutado), el magnate dependiente al trabajo procuró corregir fallas con el XF-11 pese a su condición comprometida y el estupor inducido por las drogas. Su situación estacionaria asimismo lo llevó a tomar notas sobre las actualizaciones en el diseño de su cama de hospital, en especial para pacientes en un largo plazo.

Los noteros de los jornales, hambrientos de cualquier información novedosa sobre su restauración, asistieron a fomentar el supuesto avance médico, especificando de qué manera el genio herido inventó una cama motorizada y ajustable que podía ser “dominada desde una desarrollada cabina estilo avión”. Si bien esta clase de periodismo sensacionalista asistió a vender periódicos, la certeza es muy discutible.

En el mes de noviembre de 1945, un año antes del infame incidente de Hughes, apareció un producto en Gaceta Life sobre el proyecto de un médico de Los Ángeles llamado “Cama con botón pulsador. ” La función, llena de fotografías, incluía el pasaje, “Pilotar la cama como un avión desde un panel de interruptores”, mientras que cuenta múltiples de exactamente las mismas funcionalidades atribuidas a Hughes.

Para ser justos, dados los antecedentes del popular aviador en diseño y mecánica, es elogiable que Hughes pudiese haber conjurado algo afín, pero en el momento en que se recobró y regresó a casa, jamás se presentaron patentes de camas.

3. Con licencia para perforar

Mientras que patrullaba en el Océano Pacífico en la primavera de 1968, un submarino soviético que transportaba misiles balísticos con armas nucleares se hundió de manera accidental, matando a los 98 integrantes de la tripulación dentro. La URSS pasó los próximos un par de meses intentando encontrar agitadamente los restos de K-129, pero por último jamás encontró su sub perdido. USA, no obstante, próximamente lo halló y lanzó con entusiasmo una operación enmascarada para recobrar el barco hundido, que se estima que tiene dentro información escencial. Naturalmente, llamaron a Howard Hughes al salve.

Nombre en clave Emprendimiento Azorian, los gobernantes del gobierno se asociaron con el popular industrial para crear un buque de perforación de $ 350 millones con la capacidad de obtener un submarino de 1.750 toneladas situado a tres millas bajo la área del agua. La CIA inventó una desarrollada historia de portada, aseverando que Hughes había construido el gran artilugio como una parte de su última aventura comercial para obtener minerales importantes en el fondo del océano. En un reciente nota desclasificada, un agente de sabiduría lo describió como el frente perfecto para hacer su plan de prominente misterio:

“Señor. Howard Hughes… es reconocido como un emprendedor vanguardista con una amplia y extensa pluralidad de intereses comerciales; tiene los elementos económicos precisos; frecuentemente trabaja en misterio; y sus excentricidades personales son semejantes que los reportes de los medios y las especulaciones sobre sus ocupaciones con cierta frecuencia van desde la realidad hasta la pura ficción “.

El Glomar Hughes Explorer empezó a operar de manera oficial en el verano de 1974 y prácticamente inmediatamente se vio perjudicado por inconvenientes mecánicos. Además de esto, han comenzado a aparecer comentarios en los medios sobre el subterfugio después de un hurto en la sede de Hughes en Summa Corporation que descubrió documentos que vinculan a la agencia con el Explorer.

Al final, todo el caro emprendimiento fue descartado para apaciguar a los soviéticos, pero en una nota efectiva, la artimaña después inspiró la trama de la película de James Bond. El espía que me amó.

2. El hombre que mató a John Wayne

La película de 1956 El conquistador, de RKO Pictures, propiedad de Hughes, por norma general se posiciona como entre las peores películas nunca efectuadas. La poco afortunada producción, interpretada por John Wayne en el irremisiblemente mal interpretado papel de líder mongol. Genghis Khan, no solo murió en la taquilla, sino provocó múltiples muertes del elenco y el equipo.

Rodada a lo largo de 12 semanas en el Snow Canyon del sur de Utah, la localización recóndita fue escogida para replicar la de Asia. el desierto de Gobi – un fracaso total consistente con el diálogo digno de vergüenza que incluía líneas como, “Siento que esta mujer tártara es para mí, y mi sangre afirma, ¡tómala!” El del mismo modo absurdo Fu Manchu de Wayne, la peluca negra y el maquillaje de ojos rasgados contribuyeron a llevar a cabo El conquistador un emprendimiento tajantemente derrotado. Pero la auténtica catástrofe ocurrió años después, en el momento en que prácticamente 100 integrantes del elenco y el equipo desarrollaron cáncer, tal como varios originarios americanos que sirvieron como plus interpretando a guerreros mongoles.

A lo largo de los años de la Guerra Fría entre 1951 y 1962, la Comisión de Energía Atómica (AEC) detonó mucho más de 100 bombas en el desierto de Nevada; la lluvia provocó gigantes columnas de polvo radiactivo que soplaron en pos del viento en los vales y cañones del sur de Utah, contaminando inadvertidamente todo a su paso. Hughes agudizó aún mucho más la situación al mandar 60 toneladas de tierra radiactiva de Utah a Hollywood a fin de que la filmación pudiese completarse en los niveles de sonido de RKO.

La riesgo tóxico afectaría dificultosamente a Wayne, al directivo Dick Powell y a sus coprotagonistas Susan Hayward, Pedro Armendáriz y Agnes Moorehead, quienes al final fallecieron gracias a distintas maneras de la patología mortal. Si bien el icónico y actor discutido popular como “El Duque” había sido un enorme fumador de 6 packs cada día, al final cedió a un cáncer de estómago (no de pulmón) en 1979.

Quizás por culpa, Hughes adquirió todas y cada una de las copias de la película, que sostuvo fuera de la visión del público hasta tres años tras su muerte.

1. Casa (blanca) a la venta

Tras perder frente John F. Kennedy en las selecciones de presidentes de 1960, Richard Nixon culpó de su angosta derrota a un escándalo persistente que implicó nada menos que a Howard Hughes. El hermano de Nixon, Donald, había recibido un préstamo de 205.000 dólares estadounidenses por su fallido lugar de comidas autocine en 1957, un pago que varios percibieron como un intento de ganarse el favor del entonces vicepresidente. Pero para 1968, y probar que el tiempo (y el dinero) cura viejas lesiones, el hombre popular como “Tricky Dick” aceptó con gusto $ 100,000 en efectivo de Hughes antes de mudarse a 1600 Pennsylvania Ave. Según el directivo ejecutivo de operaciones de Nevada de Hughes, Robert Maheu, su empleador le ha dicho reiteradamente, “no hay persona en el planeta que no logre obtener o eliminar”.

Avaricia, paranoia y un banquero relacionado con la mafia llamado Converses “Bebe” Rebozo todo sería aspecto en la eventual caída serpentina de la presidencia de Nixon. Rebozo, un inmigrante cubano que se transformó en un rico hombre de negocios y amigo próximo del presidente, se desempeñó como recaudador de los fondos ilegales de Hughes; Entonces, el dinero se usó en teoría para reparar el refugio de Nixon en Florida, apodado “La Casa Blanca de Invierno”.

La trama formidablemente retorcida asimismo implicó a un cabildero que trabajaba para Hughes llamado Larry O’Brien – y si ese nombre te suena es por el hecho de que después se transformó en el presidente del Comité Nacional Demócrata (DNC) con una oficina en un espacio llamado Watergate. Múltiples años después, O’Brien desempeñaría un papel primordial en la fusión ABA / NBA y asistiría a acrecentar el reconocimiento del baloncesto con rentables pactos televisivos mientras que se desempeñaba como Comisionado de la NBA, pero esa es otra historia.

Terry Lenzer, estudioso jefe de Watergate en el Senado, mencionó que pensaba que el soborno de Hughes a Nixon ha podido haber llevado al hurto que inició la cadena de acontecimientos y el encubrimiento, que acabó con la renuncia de Nixon en 1974. “El presidente se encontraba completamente concentrado en Larry O’Brien en el momento en que se transformó en presidente de el Comité Nacional Demócrata por el hecho de que el Sr. O’Brien asimismo había trabajado para el Sr. Hughes ”, ha dicho Lenzner. La investigación del Senado jamás implicó de forma directa a Hughes, en parte por el hecho de que ha podido haber dado dinero a otros políticos de prominente rango de los dos partidos.

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