10 desastres alimentarios mortales

Las catástrofes naturales pertenecen a la vida y debemos ajustarnos y amoldarnos a ellas lo más bien que se pueda. Pero para lo que poca gente pudo prepararse es para una catástrofe alimenticia. Y no del tipo que se podría meditar, como una hambruna o una mala intoxicación alimenticia. Resulta que durante los años se han producido ciertas catástrofes alimenticias muy destructoras.

10. La inundación de la cerveza en Londres

Se te excusaría que pensaras que un torrente de cerveza sería excelente o entretenido de alguna forma. Semeja una broma llevada a cabo a medida de Homer Simpson y, si sucediera en la vida real, ¿qué tan malo podría ser? La contestación es malo. Malísima.

17 de octubre de 1814, 320.000 galones de cerveza salieron de un colosal tanque de fermentación en la factoría de cerveza Horse Shoe. El tanque de 22 pies de altura contenía el semejante a 3500 barriles de cerveza. En el momento en que entre los anillos de hierro del tanque cedió, todo explotó. Y no solo se abrió y se derramó, sino explotó con bastante fuerza para eliminar la pared posterior del edificio.

El vecindario en el que estaba la Cervecería Herradura era una suerte de tugurio. Era una sección pobre de la región donde la multitud se apiñaba como sardinas. Las viviendas eran económicas y de mala calidad. En el momento en que la avalancha de cerveza llegó a las calles, lo logró con apariencia de una ola de 4 metros de altura. Hay que tener en consideración que la cerveza se las arregló para agarrar todos y cada uno de los escombros y la basura de las calles, conque en el momento en que por último llegó la multitud se encontraba alcoholizada y desorganizada.

2 viviendas se desmoronaron en el momento en que la ola las golpeó y en una de ellas fallecieron una madre y su hija. En casa de al costado se festejó el velatorio de un niño de un par de años, y todos y cada uno de los ayudantes asimismo fallecieron en la avalancha de cerveza. En el momento en que se calmó la borrachera, ocho personas en suma habían fallecido a raíz del caos y los daños. Y después hubo cuando menos un informe no afirmado de una novena muerte ocasionada por alguien que tomó hasta la saciedad del río de cerveza hasta la intoxicación por alcohol

9. El desastre de los cereales envenenados

Si bien la hambruna es indudablemente una de las maneras en que los alimentos tienen la posibilidad de matar, en ocasiones el intento de sanar una hambruna asimismo se regresa horriblemente contraproducente. En 1971 hubo una grave sequía que afectó al país de Irak y a una gran parte de Oriente Medio. Irak negoció un convenio con México para conseguir un cultivo de trigo de prominente desempeño que el gobierno mexicano había creado, aguardando que pudiese medrar en el tiempo desértico del país. Adquirieron 0,1 millones de toneladas y las mandaron a través del océano.

Para eludir que el trigo germine en condiciones de humedad en su largo viaje a través del mar, fue tratado con un fungicida que se encontraba hecho de mercurio. En este momento, por supuesto, el mercurio es una substancia tóxica y jamás hay que comer, pero este trigo jamás fue concebido para ser comido. Se suponía que había de ser plantado y que el fungicida no contaminaría la planta al medrar. Lamentablemente, las normas que detallaban esto estaban escritas en inglés y en castellano, lenguajes que no conocían quienes han recibido el cargamento en Irak.

El trigo llegó tarde para ser plantado, con lo que no había nada que realizar con él. Los campesinos, más allá de ser advertidos de no ingerirlo, no se fiaron de la observación. Tras dar de comer con él al ganado, comenzaron a realizar pan y otros alimentos con el trigo contaminado. En unas semanas, cientos de personas estaban en el hospital con intoxicación por mercurio y cientos habían fallecido.

El gobierno procuró sacar el trigo, con desenlaces dispares. Varios labradores habían desechado el trigo contaminado, ocasionando la polución del medioambiente local, incluyendo los ríos. En el momento en que todo acabó, se causó un desastre ecológico total y 459 personas fallecieron, al tiempo que miles mucho más padecieron daños cerebrales permanentes.

8. Explosión de la factoría de Washburn

No todo el planeta es siendo consciente de lo arriesgado que puede ser un molino. La harina semeja ser la substancia mucho más segura y también inocente de todo el mundo, pero el polvo de harina tiene un poco afortunado encontronazo

En 1878, Minneapolis cobijaba el mayor molino de harina de todo el mundo. La localidad recogía todos los días 100 furgones de trigo y los transformaba en harina. Y el molino mucho más grande de la región el Molino Washburngeneraba 2.000 barriles de harina cada día.

Si bien la mayor parte de la multitud probablemente se preocupaba de que la maquinaria del molino fuera dañina, en tanto que hubo múltiples accidentes relacionados con inconvenientes mecánicos, el mayor inconveniente era el polvo producido por nuestra harina. Cualquier chispa en el edificio podía ocasionar la ignición de partículas increíblemente finas en el aire. Las reglas de seguridad que hay en la actualidad no se conocían en aquella temporada y el procedimiento para llevar a cabo en frente de estos inconvenientes aún no se había concebido.

En el momento en que un par de piedras de molino se sobrecalentaron y comenzaron a publicar chispas el 2 de mayo de 1878, poco se ha podido realizar frente a lo que ocurrió después. El polvo de los conductos de la chimenea se incendió, creando una gran acumulación de presión. Fundamentalmente, todo el edificio se transformó en una bomba. La explosión que causó se escuchó a 16 km de distancia, en la localidad de St.

Catorce trabajadores del molino fallecieron en la explosión y el fuego que produjo terminó quemando todos las construcciones de la región, finalizando con otros cinco molinos

7. Factoría de almidón Douglas

Es imposible menospreciar el poder destructivo de las pequeñas partículas de alimentos. Tan malo como piensas que puede ser, probablemente puede ser peor. Por poner un ejemplo, el Douglas Starch Works Explosión de 1919. La fuerza destructora de las enanas partículas de almidón de maíz que flotaban en el aire fue tan vigorosa que logró volar las ventanas de toda la localidad de Cedar Rapids. Las viviendas tremieron tal y como si se hubiese producido un terremoto.

En suma, 43 trabajadores de la planta de almidón fallecieron en la explosión. Las paredes de la factoría volaron completamente y otras 30 personas resultaron lesiones en la devastación. La explosión fue tan fuerte que, del otro lado del río, un niño salió despedido hacia atrás de un sofá y murió como consecuencia de ella

En suma, 200 viviendas de Cedar Rapids resultaron dañadas. ¿La causa? Un pequeño incendio que se había encendido, ocasionando las partículas de almidón de maíz prendieran y se extendieran de forma rápida en una explosión masiva.

6. Incendio en Imperial Foods

En ocasiones, una catástrofe alimenticia puede venir de los sitios mucho más nunca pensados. Como es natural, toda vez que alguien crea una factoría, procura tomar en consideración todos y cada uno de los probables inconvenientes que podrían aparecer, pero la vida acostumbra probar que no hay forma de prepararse para lo malo.

En 1991, la planta de procesamiento de pollos de Imperial Foods, en Carolina del Norte, padeció un incidente catastrófico. Un conducto hidráulico se rompió justo encima de una freidora. La planta se llenó de humo y llamas prácticamente rápidamente. Noventa personas trabajaban en la planta en el momento en que empezó el incendio y todas y cada una deberían haber podido huír, pero no lo hicieron. ¿La razón? Las salidas de urgencia estaban encadenadas desde el exterior.

Resulta que el dueño de la planta, Emmett J. Roe, había ordenado que se cerraran todas y cada una de las puertas desde el exterior para eludir que los usados robaran pollos. En suma, 25 trabajadores fallecieron en el incendio y otros 56 terminaron lesionados. No hay forma de entender cuántos habrían subsistido si la puerta hubiese funcionado verdaderamente, pero es seguro decir que habría habido menos muertes si hubiesen podido huír

5. El incendio del whisky de Dublín

Una avalancha de alcohol puede ser dañina, como ahora vimos. Pero hay algo que hay que rememorar sobre algunos géneros de alcohol que tienen la posibilidad de llevarlo a cabo aún mucho más arriesgado. Con un contenido de alcohol suficientemente prominente, una inundación asimismo podría ser probablemente inflamable. Y eso es precisamente lo que ocurrió en 1875 en Dublín, Irlanda, en el momento en que una inundación de whisky en llamas se abrió paso por la localidad.

Se incendiaron 2 inmuebles, el Reid’s Malt House y el Malone’s Bonded Warehouse. Entre los 2 cobijaban 2.000 libras de licor de malta y unos 900.000 dólares estadounidenses de whisky. El alcohol se encendió y también anegó las calles, ocasionando el pavor de todo ser vivo.

Los bomberos no podían emplear agua para procurar apagar el fuego por temor a empeorar el inconveniente. En su rincón, debieron usar zapas de arena y estiércol para procurar denegar el fluído. De manera inexplicable absolutamente nadie murió como resultado directo del alcohol ardiendo, no obstante, hubo ciertas víctimas. Diríase que entre 4 y diez personas padecieron lesiones graves por procurar tomar el whisky más allá de que proseguía ardiendo

4. Desastre del Ketchup de Lucknow

Según datos apócrifos de Internet, los estadounidenses consumen una media de 71 libras de ketchup por año. Semeja bastante, pero varias personas semejan quererlo en todo. No es la situacion de Lucknow, India

Seis trabajadores fueron despedidos prematuramente en la planta de artículos alimenticios Akanksha en el momento en que se expusieron a los humos producidos por ketchup fermentado. La primera víctima había entrado en la gran cuba de fermentación de ketchup con la intención de adecentar la vieja pulpa vegetal. No obstante, los vapores producidos por la vegetación la abrumaron y la dejaron inconsciente. Al final murió ahogada y otros cinco compañeros asistieron en su asistencia, pero cada uno de ellos padeció el mismo destino que el previo. Otros 2 procuraron salvar a las víctimas y lograron subsistir al hecho, si bien asimismo terminaron desplomándose y debieron ser trasladados al hospital.

3. Ascensor de granos DeBruce

Ascensor de grano DeBruce en Wichita, Kansas explotó en 1998 como producto de un fallo total en las cautelas de seguridad primordiales para sostener el edificio en desempeño. Se dejó que el polvo se acumulara hasta escenarios inseguros y los sistemas de control se habían sobrepasado y obstruido de forma que por el momento no podían sostener su trabajo. El edificio no se limpiaba regularmente y la chispa inicial que provocó el incendio fue el resultado de un rodamiento imperfecto que absolutamente nadie se había molestado en reemplazar. En verdad, el rodamiento que ocasionó esta explosión particularmente había iniciado un incendio días antes que no ocasionó una explosión tan masiva, pero tampoco fue reparado en el ínterin.

La destrucción se cobró siete vidas y también hirió a otras diez. El ascensor, un colosal complejo en sí, padeció profundos daños como resultado.

2. Explosión del Azúcar Imperial

Si en algún momento te has quemado con algo hecho de azúcar, sabes lo lamentable que puede ser. Puedes utilizar napalm con azúcar, si deseas. Se quema ardiente y se pega, lo que lo realiza mucho más arriesgado. Y esa es una parte de la razón explosión en la Factoría Imperial de Azúcar en Port Wentworth, Georgia, fue una genuina pesadilla. Cualquier explosión industrial es trágica, pero los primeros intervinientes en esta explosión detallaron de que habían visto víctimas con la piel totalmente quemada y otras con la piel chorreando.

Catorce personas fallecieron en la explosión y otras 40 resultaron lesiones. Por lo menos 17 han quedado en coma inducido por la gravedad de sus lesiones.

De la misma en las detonaciones de cereales, la causa de la catástrofe fue el polvo que se encuentra en el aire. El polvo azucarado se encendió por un equipo imperfecto y la carencia de protocolos de seguridad correctos provocó la explosión masiva. El fuego ardió a lo largo de mucho más de siete días por el hecho de que el azúcar derretido es prácticamente irrealizable de extinguir.

1. Intoxicación por pan en Pont-Saint-Esprit

Comunmente, en el momento en que el pan se estropea, sabe a rancio o tiene algo de moho. En Pont-Saint-Esprit, Francia, en 1951, el pan malo adquirió un concepto completamente nuevo. Mucho más de 250 personas padecieron una intensa y increíbles alucinaciones. Un hombre en teoría creyó que era un avión y brincó por la ventana de un segundo piso. Otros fueron comidos vivos por animales. Un niño de 11 años procuró estrangular a su madre hasta la desaparición. Y la causa fue el pan. Pan malo.

La creencia habitual hoy día es que el grano infectado con el hongo del cornezuelo fue la fuente del inconveniente. La intoxicación por cornezuelo es un género de intoxicación alimenticia muy grave que puede ocasionar vómitos, fiebre y, en los peores casos, alucinaciones y la desaparición

Los médicos locales se vieron de manera rápida desbordados. Ciertos pacientes debieron ser atados a sus camas para eludir que se hiciesen daño a sí mismos o a alguien mucho más. En el momento en que se les terminó la cuerda, usaron las bridas de los caballos. Siete habitantes locales terminaron muriendo y por lo menos uno mucho más fue internado en un centro siquiátrico a lo largo de meses.

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