10 eventos clave que definieron la Guerra Fría

Desde 1947, se inició una partida de ajedrez geopolítica de prominente peligro entre USA y sus contrincantes de “superpotencia”, China y la Unión Soviética (asimismo famosa como URSS). Si bien no se libraron peleas directas, una serie incesante de guerras por poderes, amenazas y discusiones contribuyeron a determinar la Guerra Fría.

Tras la Segunda Guerra Mundial, el presidente de EE. UU. Harry S. Truman se empeñó en impedir la propagación del comunismo. Su política tomó particular prioridad en territorios considerados en el “patio trasero” estadounidense, un término abierto a la interpretación que se remonta a la Doctrina Monroe de 1823. Truman, tras haber lanzado no una, sino más bien 2 armas nucleares sobre El país nipón, avisó al planeta que “Give ‘Em Hell Harry” de forma fácil podría apretar el gatillo de nuevo. Como resultado, la era nuclear había amanecido, donde todos y cada uno de los players primordiales en este momento se apuraron a guardar bombas como ardillas recolectoras de nueces en metanfetamina en una ida carrera por supervisar (o eliminar) el mundo.

10. El puente aéreo de Berlín

Como castigo por perder la guerra (y cerciorarse de que siempre y en todo momento interpretarían a los pésimos en todas y cada una de las películas de la Segunda Guerra Mundial), Alemania asimismo padeció la indignidad de tener su país dividido y picado como un plato de salchichas. Estos nuevos límites hicieron una pelea de poder temprana entre los soviéticos y sus viejos socios en Occidente. Desde el verano de 1948, Berlín se transformó en la región cero de una escena anárquica donde el líder soviético Josef Stalin procuró recortar todos y cada uno de los caminos terrestres y acuáticos entre Alemania Occidental y Berlín Occidental. El aire, no obstante, era algo que el hombre fuerte ruso no podía estrangular completamente con sus manos, y de este modo empezó El puente aéreo de Berlín.

A lo largo de los próximos 11 meses, aeroplanos estadounidenses y británicos dieron a Berlín Occidental 1,5 millones de toneladas de mercancías, aterrizando una armada de aeroplanos día y noche. Los ciudadanos de Berlín Occidental han recibido alimentos y recursos médicos muy precisos y, más que nada, promesa. Por último, el 12 de mayo de 1949, Stalin levantó el bloqueo en vez de arriesgarse a derruir los aeroplanos y empezar la Tercera Guerra Mundial. Todo el martirio resultó ser una enorme vergüenza para la Unión Soviética y le dio a USA una virtud temprana en las continuas travesuras de cubierta y espada para la dominación global.

9. Alzamiento húngaro

Lo que empezó como una queja académico pacífica contra el régimen comunista, entonces reventó en crueldad y derramamiento de sangre en las calles de Budapest. Pero de la misma muchas viejas relaciones de europa, la mala sangre entre húngaros y rusos se remonta a siglos. Para complicar aún mucho más las cosas, líder soviético Nikita Khrushchev Últimamente había enviado señales contradictorias apoyando a las naciones del bloque del Este a accionar de forma mucho más sin dependencia como una parte de la novedosa política de desestalinización menos represiva.

Tomando esto como una señal, el presidente húngaro, Imre Nagy, solicitó el objetivo del sistema de partido único del país, la retirada total de todas y cada una de las tropas soviéticas y los proyectos para escapar del país. pacto de Varsovia (la versión soviética de la OTAN). El término de “independencia” de Jruschov se perdió de repente en la traducción, y en las primeras horas de la mañana del 4 de noviembre de 1956, mucho más de 1.000 tanques soviéticos y 150.000 soldados entraron en masa en la ciudad más importante húngara.

Nagy apeló desesperadamente a Occidente en pos de asistencia, pero con la Crisis de Suez desarrollándose al tiempo y el presidente Eisenhower postulándose para la reelección, los estadounidenses eligieron mandar buenos pensamientos y frases en su rincón. Para en el momento en que el humo se hubo desvanecido, 2.500 lugareños habían fallecido y otros 200.000 escaparon del país como asilados. Después, Nagy sería culpado y ahorcado, transmitiendo un mensaje prominente y claro de que no se aceptaría ningún intento de atravesar el Telón de Acero.

8. Hecho U-2

Descargo de compromiso: esto no tiene relación ni con la banda de rock superestrella de Dublín ni con los silenciosos submarinos alemanes. Lo siento. El 1 de mayo de 1960, la Unión Soviética derribó un avión espía estadounidense conducido por Francis Gary Powers, que había estado implicado en una misión enmascarada como una parte de la CIA Programa U-2. El Kremlin consideró la intrusión como un acto belicoso y atacó el avión con un misil tierra-aire cerca de la región industrial de Ekaterimburgo.

Justo después del hecho, los gobernantes en Washington DC entraron en control de daños, diciendo que Powers se encontraba sencillamente er … bueno … en el vecindario tomando fotografías de nubes en un “avión meteorológico”. El único inconveniente era que los restos del U-2 se habían encontrado parcialmente íntegros y contenían un complejo equipo de reconocimiento desarrollado para tomar fotografías de alta resolución de bases militares y otros sitios estratégicos a altitudes de 70.000 pies. Además de esto, los meteorólogos normalmente no llevan un dispositivo suicida con veneno cerca del cuello caso de que se estrellen.

Powers, un ex- capitán de la Fuerza Aérea de los EE. UU. Y veterano de muchas otras operaciones ultrasecretas, fue proclamado culpable de espionaje y sentenciado a 10 años en una prisión y un campo de trabajo rusos. Si bien fue liberado un par de años después como una parte de un trueque de presos, el acontecimiento provocó una escalada notable de las tensiones de la Guerra Fría. Después, el hijo de Powers, Gary Jr., creó El Museo de la Guerra Fría en Warrenton, Virginia.

7. Bahía de Cerdos

El presidente John F. Kennedy encaró su primera prueba seria como Comandante en Jefe solo unos meses tras asumir el cargo. Una unidad paramilitar de asilados cubanos, entrenada y sustentada económicamente por la CIA, tenía pensado irrumpir Cuba en la primavera de 1961 y deponer al gobierno comunista prosoviético de Fidel Castro. La operación había sido en un inicio aprobada por el entonces presidente Dwight D. Eisenhower, con la promesa de que los invasores desencadenarían un alzamiento contrarrevolucionario en toda la nación isleña. No fue de esta forma. En verdad, todo cuanto ha podido haber salido mal lo logró durante la costa sur de Cuba en una región llamada Bahía de Cerdos (Bahía de Cerdos), donde piratas del siglo XVII habían cazado cerdos salvajes.

En el centro del fiasco, los rebeldes jamás tuvieron muchas opciones de vencer. Castro había probado ser un líder habitual y un estratega militar eficiente; un par de años antes, dirigió una enérgica revolución habitual para deponer General Fulgencio Batista, un dictador corrupto apoyado por Washington para resguardar los intereses empresariales estadounidenses (y los casinos manejados por la mafia). Kennedy, temiendo un retroceso en todo el mundo por ser un atacante imperialista (aparte de no estimar pinchar al oso ruso), dejó a regañadientes que el plan avanzase siempre y cuando ningún soldado estadounidense estuviese de manera directa implicado. Asimismo raspó la cubierta de aire en el último minuto, un movimiento que prácticamente selló el destino de los misión sentenciada.

Tras arribar en tierra al amanecer del 17 de abril de 1961, la Brigada 2506 de forma rápida se percató de que no eran contrincante para las bien organizadas Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR) de Castro. Tras todo, los hombres y mujeres de Cuba estaban a prueba de guerra y tenían seguridad, habiendo luchado a lo largo de un par de años y medio a lo largo de la Revolución Cubana. Además de esto, el armamento de Castro en este momento incluía tanques T-34 soviéticos, cazacarros y artillería antiaérea. El resultado final resultó ser un terminado desastre para los rebeldes, la mayor parte de los que serían hechos presos, fallecidos o heridos. El tema unilateral supuso una derrota humillante para USA y preparó el ámbito para un considerable combate codo con codo con la Unión Soviética en los meses venideros.

6. Crisis de los misiles cubanos

En la mañana del 16 de octubre de 1962, el asesor de seguridad nacional McGeorge Bundy alertó al presidente Kennedy de una situación nuevo que se aproximaba a 90 millas de la costa de Florida. Un par de días antes, un avión de supervisión militar estadounidense atrapó a cientos y cientos de fotografías aéreas, revelando una base de misiles soviética en construcción cerca de San Cristóbal, Cuba. Lo que sucedió en el próximo 13 días se transformó en el acercamiento mucho más desgarrador de la Guerra Fría, una crisis que no solo definiría el legado de Kennedy sino llevaría al planeta al filo de una guerra nuclear.

La amenaza de un misil balístico intercontinental (misil balístico intercontinental) de un misil balístico soviético se transformó velozmente en una oportunidad horriblemente real. A lo largo de las próximas un par de semanas, Kennedy se reunió con altos gobernantes de la Casa Blanca, incluyendo el secretario de Defensa, Robert McNamara, y integrantes del Estado Mayor Grupo para debatir opciones militares. El enfrentamiento se centró en si irrumpir Cuba, publicar asaltos aéreos o apretar por una solución diplomática. El día 8, Kennedy ordenó un bloqueo naval en el Caribe y puso a todas y cada una de las fuerzas militares estadounidenses en DEFCON 3 (mayor preparación).

Mientras que los navíos y submarinos soviéticos se dirigían a toda agilidad hacia la línea de cuarentena, Jruschov transmitió órdenes a fin de que sostuvieran sus situaciones por un tiempo. Hasta entonces, fotografías de reconocimiento auxiliares reafirmaron la existencia de MIG soviéticos en las bases aéreas en Cuba solo aumentó la tensión creciente. En las próximas 48 horas, el temor y la ansiedad se hicieron palpables, los ateos hallaron la religión y las fuerzas armadas estadounidenses alcanzaron el DEFCON 2, el mucho más prominente en la historia estadounidense. Jruschov entonces emitió unos cuantos cartas señalando que los soviéticos retirarían sus misiles si USA garantizaba públicamente no irrumpir Cuba, y que USA retiraría sus misiles de Turquía. Por último, el día 13, ámbas partes cedieron y llegaron a un convenio.

Años después, McNamara arrojó luz sobre una historia que destaca lo cerca que estuvo a puntito de generarse una guerra nuclear. Mientras que patrullaba a lo largo del bloqueo, un destructor de la Armada de los USA, el USS Beale, lanzó cargas de hondura de observación sobre un submarino soviético armado con un torpedo nuclear de 15 kilotones. Inútil de entablar contacto por radio con su base, se causó una febril discusión entre los tres oficiales de rango del submarino sobre si salir a la área o ir al ataque. A dios gracias (y por el bien de la raza humana), predominaron las cabezas mucho más frías, y el resto, como dicen, es historia.

5. Sputnik 1

Sputnik. Pese a su nombre que suena entretenido, la mayor parte de los estadounidenses vieron poco humor en la publicación del primer satélite artificial de la Tierra por la parte de la Unión Soviética el 4 de octubre de 1957. USA había sido tomado por sorpresa, asumiendo que tenía la pista interna en tecnología avanzada de cohetes; su equipo estelar de científicos incluía al legendario ex–nazi, Wernher Von Braun, que asistió a Alemania a desarrollar el primer misil balístico guiado de largo alcance de todo el mundo. Pero con la publicación de Sputnik 1, los soviéticos han tomado la frontal en lo que se conoció como “La carrera espacial”.

Aparte del encontronazo inicial (tal como un ego herido), USA debió accionar veloz para sostenerse cada día con el software acelerado de su contrincante. El presidente Eisenhower lo llamó la “Crisis del Sputnik” y los ciudadanos de costa a costa se apoderaron de la paranoia, preguntándose qué significaba precisamente este trozo de metal para el futuro de la vida en la tierra. Unos meses después, las intranquilidades aumentaron aún mucho más en el momento en que la misión satelital estadounidense Vanguard televisión3 solo logró despegar 4 pies del suelo antes de explotar, una falla punzante llamada “Flopnik” y “Kaputnik”.

Los soviéticos asimismo demandaron el derecho de fanfarronear por poner al primer animal, hombre y mujer en el espacio en metas siguientes. Transcurrido un tiempo, USA daría un paso adelante y probaría que, tras todo, tenía las cosas correctas. Ocho años una vez que el presidente Kennedy declarase que USA pondría a un hombre en la luna, Apolo 11 logró la hazaña histórica con el astronauta Neil Armstrong declarando: “Ese es un pequeño paso para el hombre, un gran salto para la raza humana”.

4. Golpe de Estado chileno

Tras transformarse en presidente de Chile en unas selecciones festejadas de manera democrática, Salvador Allende próximamente se encaró a un contrincante mucho mayor: el tío Sam. La administración Nixon, adjuntado con la CIA, veían al líder marxista como una grave amenaza y temían que gobiernos radicales de izquierda se arraigaran en toda América del Sur. La operación enmascarada bien sustentada económicamente de los estadounidenses funcionó para desequilibrar metódicamente el gobierno de Allende y inmovilizar la economía de su país. Además de esto, USA cultivó un golpe para derrocar al gobierno por la parte del ejército chileno, adhiriéndose al grito de queja anticomunista de “Mejor fallecido que colorado”.

El 11 de septiembre de 1973 (sí, el 11 de septiembre), las fuerzas armadas atacaron La Moneda, el Palacio Presidencial en Santiago con tanques, infantería y aeroplanos de combate. Allende escapó de la ola inicial, pero entonces se suicidó con un rifle automático que le dio Fidel Castro. Los campeones establecieron una junta militar justo después y también instalaron al general Augusto Pinochet, quien se autoproclamó “Jefe Supremo de la Nación”.

Pinochet (después cambió de manera oficial su título a “El Presidente”) gobernaría su feudo andino a lo largo de los próximos 17 años, un periodo obscuro marcado por la brutalidad y el homicidio, que haría que Idi Amin se pareciese a Nelson Mandela. A lo largo de su reinado de terror, Pinochet ordenó la ejecución de sobra de 3.000 contrarios políticos, tal como la tortura y encarcelamiento de millones de chilenos. Su policía segrega, DINA (Dirección de Sabiduría Nacional), realizó una amplia y extensa pluralidad de abusos en el conocido Complejo Villa Grimaldi – una vivienda de los horrores que probablemente merece una alucinante lista de los diez primeros.

3. Invasión soviética de Afganistán

A inicios de la década de 1970, los inconvenientes de la Guerra Fría han comenzado a aliviarse tenuemente tras la histórica asamblea entre el presidente Richard Nixon y el líder soviético Leonid Brezhnev que causó un tratado de paz popular como SALT (diálogos sobre restricción de armas estratégicas). Pero la fugaz buena intención entre ámbas superpotencias se tornó salobre en el momento en que la URSS invadió Afganistán en el mes de diciembre de 1979.

Los tanques soviéticos entraron en el país euroasiático en contestación a las guerrillas musulmanas anticomunistas llamadas el Muyahidines (“Los que forman parte en la yihad”) y su ataque al gobierno afgano prosoviético. USA de forma rápida condenó el acto de agresión y respondió con un ambicioso plan encubierto llamado Operación ciclón, ofreciendo una asistencia financiera importante y armas a los rebeldes.

El desapacible enfrentamiento al final duró nueve años, y varios historiadores lo han caracterizado como la versión de la Unión Soviética de la guerra de Vietnam. Afganistán, una nación montañosa sin salida al mar famosa por su tiempo radical, combatientes fieros y el suministro del 90% de la heroína de todo el mundo, tiene una extendida historia de envío de invasores extranjeros. En verdad, el territorio se conoce como el “cementerio de los imperios” y jamás fué absolutamente conquistado, una racha increíble que se remonta a Alejandro Magno. No es asombroso que los soviéticos se encontraran atrapados en un caro atolladero, lo que provocó la desaparición de sobra de 14.000 soldados y mucho más de 50.000 heridos. En la guerra de prácticamente una década asimismo fallecieron centenares de miles de civiles afganos y millones mucho más escaparon de su tierra natal, primordialmente a Pakistán y también Van a ir.

Por su lado, USA asimismo pagó un precio alto. La Operación Ciclón pasaría a ser entre las operaciones de la CIA mucho más largas y costosas en su extendida y alucinante historia. Por una parte, el ahínco concertado asistió a arrastrar a la URSS a una guerra prolongada y costosa que por último aceleró su desaparición; no obstante, el encontronazo creó una mayor inestabilidad en una zona ahora volátil. Consecuentemente, esto condujo de forma indirecta al garrafal incremento del terrorismo islámico global, que incluye El avance de Osama bin Laden de al-Queda.

2. Boicots olímpicos

La guerra en Afganistán llevó al mandatario de EEUU Jimmy Carter a Boicot estadounidense a los Juegos Olímpicos de 1980 en Moscu. Esto llevó a la reciprocidad 4 años después donde la URSS y otros países del Bloque del Este y sus socios se negaron a competir en los Juegos de la XXIII Olimpiada de Los Ángeles. Para esos que llevan el puntaje, el número de años olímpicos desperdiciados: Políticos 8, Deportistas 0.

Durante los años, la rivalidad atlética cuatrienal anunciada tuvo su una parte de manifestaciones, ofreciendo una interfaz para distintas causas políticas y afirmaciones. De los icónicos puños levantados de Tommy Smith y John Carlos en 1968 hasta el trágico asesinato de 11 integrantes del equipo israelí por terroristas palestinos en 1972, los Juegos Olímpicos de forma frecuente tienen dentro algo mucho más que deportes. Adolf Hitler aprovechó la ocasión en los Juegos de Berlín de 1936 para fomentar su ideología de la supremacía racial aria en una bastardización atroz de la celebración sosprechada del acontecimiento de la unidad global a través del atletismo. Bajo el Führer, los alemanes asimismo fueron vanguardistas en la avance de esteroides y otra fármacos para prosperar el desempeño (PED)Además de Jesse Owens, el equipo local ganó de manera fácil la mayoría de las medallas en todos y cada uno de los campos.

Merece la pena apuntar que los boicots de la década de 1980 brindaron como resultado incontables ocasiones perdidas para los deportistas cuya ocasión de lograr la gloria olímpica unicamente se genera una vez cada 4 años. El decatleta Bob Coffman es solo uno de los múltiples ejemplos de alguien que se prepara para la excelencia solo para finiquitar como una triste anécdota en un producto sobre la Guerra Fría. Antes de los Juegos, Coffman había sido clasificado # 1 en el planeta en el cansador decatlón de 10 acontecimientos, adiestrando innumerables horas para su ocasión de inmortalidad. Ese día jamás llegó, lo que resalta la aleatoriedad del destino que posterga a ciertos a la obscuridad, al paso que a otros se les deja ornamentar la caja de Wheaties y transformarse en Kardashian.

1. Caída del Muro de Berlín

A objetivos de la década de 1980 y a lo largo de mucho más de 4 décadas de discusiones de la Guerra Fría, la URSS por el momento no podía sostenerse a nivel económico. Mikhail Gorbachev, un líder soviético claramente mucho más progresista que sus precursores de línea dura, procuró socorrer a su nación en ruinas admitiendo que la democracia se afianzara gradualmente en los regímenes satélites, incluyendo el bastión comunista de Alemania Oriental (DDR). El muro de Berlin, un símbolo ideológico de extendida data de división (tanto así como figurativamente), se transformaría en la parte central que puso fin al dominio de la Cortina de Hierro, y puntuada por la demanda del mandatario de EEUU Ronald Reagan, “Sr. ¡Gorbachov, derruye este muro!

En En la Alemania de la posguerra, el país se había dividido en 4 “zonas de ocupación” controladas por USA, Enorme Bretaña, Francia y la Unión Soviética. La localidad de Berlín, si bien situada en la región soviética, se dividió en ganancias en el momento en que los Socios establecieron Berlín Occidental y el campo soviético se transformó en Berlín Oriental. En 1961, el gobierno comunista de Alemania Oriental empezó a crear un Antifascistischer Schutzwall (baluarte antifascista) de alambre de púas y hormigón, primordialmente para parar el número masivo de deserciones de sus ciudadanos hacia Occidente.

La barrera improvisada ocasionalmente se transformó en una fortaleza de preciso reforzado de 12 pies de prominente y 4 pies de ancho, que se extendía prácticamente 100 millas. El muro poderosamente custodiado y el área de amortiguación hicieron que huír fuera considerablemente más desafiante que la carrera de óbices mucho más retorcida de American Ninja Warrior; La versión de Berlín presentaba una “Franja de la Muerte” que consistía en arena blanda, focos, perros de ataque, ametralladoras de alambre trampa y soldados con picazón en los dedos con órdenes de disparar al observarlos. Además de esto, el DDR instaló 12 puntos de control, incluyendo el infame “Checkpoint Charlie” en el ámbito americano y ámbito de ciertas imágenes mucho más icónicas del muro.

El 9 de noviembre de 1989, los gobernantes de Alemania Oriental han comunicado que la frontera se encontraba de manera oficial libre para atravesar con impunidad. Una multitud masiva de personas se reunió en el muro que próximamente se transformó en una celebración desmandada mientras que los juerguistas empleaban martillos y picos para contribuir a derruir el muro. Después se les unirían excavadoras y excavadoras, allanando el sendero para la eventual reunificación de Alemania en 1990.

Si bien la Unión Soviética colapsó de manera oficial en 1991, tristemente, la Guerra Fría jamás acabó verdaderamente. Sencillamente se descongeló un tanto. Y en el momento en que un ex- oficial de la KGB con un complejo de Napoleón llamado Vladimir Putin fue escogido presidente de Rusia con un pasmante 110% de los votos, de manera rápida apreció que el enorme oso malo había regresado. Aún no hay novedades de los apostadores de Las Vegas sobre quién es el preferido para ganar, pero el dinero capaz sabe que el intelecto siempre y en todo momento triunfa sobre la ignorancia.

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