10 fenómenos psicológicos fascinantes

El cerebro humano es un órgano impresionante y complejo. Alén de su aptitud para asistirnos a razonar, marchar y meditar, nos juega ciertas malas pasadas. Durante la historia, los humanos experimentaron cosas llamadas fenómenos sicológicos: trucos mentales que en ocasiones retan la explicación pero que la mayor parte de la gente experimenta. Aquí hay 10 de ellos, con una descripción del fenómeno en sí (¡en el momento en que tiene uno!) Y un caso de muestra en acción con un humano real y vivo.

Hicimos un vídeo sobre esto, si disfrutas ver, en vez de leer.

10. Criptomnesia

¿Por qué razón Brian Williams, apuntó el presentador de novedades de NBC, mencionó que se encontraba en un helicóptero que fue atacado en Irak? ¿Se encontraba mintiendo? O, ¿había algo mucho más profundo en el trabajo? En verdad, ¿por qué razón George Harrison escribió “My Sweet Lord” a fin de que sonara como la triunfadora canción de 1962 de Chiffon, “Is So Fenezca?” ¿Plagio o no apreció la similitud entre su canción y la otra? Se puede argumentar en pos de este último en los dos casos, todo gracias a algo llamado criptomnesia. El término fue inventado por los doctores Alan Brown y Dana Murphy, tras efectuar tres ensayos en la Facultad Metodista del Sur en 1989. Se dieron cuenta que la gente, sin saberlo, “toman prestadas” las ideas de otros, en vez de meditar en novedosas ideas. En vez de hurtar responsablemente una canción o inventar una historia de la nada, el cerebro humano es con la capacidad de tomar una historia, canción o iniciativa y convertirla. En la cabeza de la persona, se regresa nuevo. Original. En el momento en que de todos modos es solo un recuerdo.

Los estudios demostraron que este fenómeno es bastante común, pero es bastante bien difícil distinguirlo de una patraña. Entonces, Es viable que Brian Williams sencillamente creyó que se encontraba en ese helicóptero, o podría estar mintiendo. En el caso de George Harrison, no obstante, un juez decidió que la criptomnesia era verdaderamente la culpable y Harrison fue acusado de “plagio inconsciente”. Da temor en el momento en que lo piensas. ¿Cuántas de nuestras ideas son verdaderamente nuestras y cuántas son verdaderamente recuerdos?

9. Deja Vu

¿En algún momento ha visitado un espacio nuevo, solo para tener la sensación de estar allí antes? Eso lleva por nombre deja vu, y le pasa a prácticamente todo el planeta. Art Markman, Ph.D., enseña deja vu como un dispositivo que usa nuestro entendimiento para hacer una sensación de familiaridad en una situación especial usando los recuerdos de origen como pistas de contexto. Él afirma que los humanos son buenos para rememorar elementos, con lo que si observamos a un individuo con exactamente la misma remera que hemos visto utilizar a nuestro amigo la semana anterior, no nos confundimos de que el extraño con exactamente la misma remera es nuestro amigo. No obstante, no somos buenos para rememorar recuerdos basándonos únicamente en de qué forma se organizan los elementos. Entonces, si ves una pila de esas camisetas en una tienda, y después años después vas a una tienda totalmente diferente en una localidad absolutamente diferente, posiblemente no recuerdes que viste una pila idéntica de camisetas, sino sientes una sensación. de familiaridad, de comprender, y no comprender por qué razón.

En un caso radical, El psiquiatra francés Francois-Leon Arnaud escribió sobre un tipo llamado Louis que vivió en el siglo XIX. Louis era un soldado que padecía de amnesia, entonces problemas, irritabilidad y también insomnio. Y padecía de un deja vu prácticamente incesante. Todo cuanto experimentó se sintió como algo que había experimentado antes. En ese instante, sus médicos le diagnosticaron un “deja vu de ilusión”, pero el día de hoy se recomienda que Louis ha podido haber tenido un trastorno de la memoria como una confabulación recordatoria, donde la multitud piensa frecuentemente que toda la información novedosa es familiar. Para nosotros, el deja vu ocasional es un sentimiento alucinante y de otro planeta, tanto que varias personas suponen que de todos modos es un recuerdo de una vida pasada.

8. Efecto espectador

El efecto espectador es un fenómeno psicológico de naturaleza popular. Se identifica por la improbabilidad de un conjunto de individuos (cuanto mucho más grande es el conjunto, mucho más posible es el fenómeno) para asistir a lo largo de una urgencia. El ejemplo mucho más popular de o sea el homicidio en 1964 de la joven Kitty Genovese, en el momento en que en teoría fue asesinada en las calles de Novedosa York y los 38 transeúntes que presenciaron el homicidio no hicieron nada para asistir. Un enorme ejemplo del fenómeno, si es verdad. Sin emabargo, El hermano de Kitty, Bill, decidió llegar en el fondo de lo que verdaderamente le sucedió a su hermana y resulta que solo unas realmente pocas personas vieron el ataque, y una de ellas le chilló al asesino que se detuviese. 2 personas aseguraron haber llamado a la policía, si bien no hay registros telefónicos. Bill afirma que con independencia de si la multitud trató de asistir o no, la narración de su hermana es una lección esencial para esos que quizás no hagan nada en el momento en que ven a alguien en inconvenientes.

Otro ejemplo perturbador de efecto espectador es el de Topsy el elefante. Topsy mató a un hombre, pero fue acusado de ser un “asesino en serie” y, por consiguiente, fue culpado a muerte. Inicialmente se pensaba que era uno de una extendida racha de electrocuciones en esa “Guerra de las corrientes”, probablemente se escogiera la electrocución para Topsy pues era mucho más humana que la ejecución de la manera original, que se encontraba colgada. La electrocución de Topsy ocurrió en Coney Island, en frente de los usados de Luna Park, los usados de Edison y otros muchos presentes. Absolutamente nadie levantó un dedo. Se puede hallar un relato horrible de la atrocidad en el libro de Michael Daly, Topsy. Me viene a la cabeza una cita de Edmund Burke: “Lo único preciso para el triunfo del mal es que los hombres buenos no hagan nada”.

7. Efecto placebo

Si en algún momento participó en una investigación clínico (o estudió ciencias, para la situacion), sabe lo que es un placebo. Es una píldora u otro régimen que no posee ningún efecto físico, pero puede ocasionar un beneficio psicológico llamado efecto placebo. En esencia, si alguien toma un placebo y experimenta algún género de beneficio, ahí está este fenómeno psicológico particularmente. Un caso de muestra de o sea el caso de MK-869, un antidepresivo en fase de prueba creado por Merck en 2002. El fármaco se probó increíblemente bien al comienzo, y Merck tenía enormes esperanzas de controlar el mercado. No obstante, imagínese lo desilusionados que se sintieron los inversionistas y investigadores en el momento en que los datos enseñaron que, más allá de que los que han tomado MK-869 se sintieron mejor, asimismo lo logró exactamente la misma proporción de personas que han tomado el placebo.

Esta es una ocurrencia bastante común en el planeta de los artículos farmacéuticos. En verdad, cerca del 50% de los medicamentos desarrollandose fallan en la etapa de prueba por el hecho de que se descubrió que el placebo es igualmente eficiente. Ciertos expertos médicos aun aseguran que varias personas reaccionan bien aun en el momento en que saben que reiben un placebo. Que el ritual de tomar fármacos o realizar algo saludable puede llevar a cabo meditar al cerebro que el cuerpo se está curando. Quizás haya algo en el viejo adagio, “Cúrate a ti”.

6. Efecto McGurk

El efecto McGurk, un ido fenómeno psicológico que debe ver con tus ojos y tus oídos (y de qué forma se confunden) al sentir el charla. Sucede en el momento en que su cerebro asocia la parte auditiva de un sonido y la empareja con el aspecto visual de otro sonido hablado, lo que transporta al cerebro a sentir un tercer sonido inexistente. Whoa, ¿verdad?

Pasa singularmente en el momento en que no puede oír el sonido tan bien (como en una habitación llena de gente, o en el momento en que un individuo charla bajísimo) pero puede ver los labios desplazarse, lo que le hace meditar que “escucha” algo mucho más. Piense en ese niño de la clase que le articuló “zapato de elefante”. El fenómeno fue explicado por vez primera en 1976 por, como era de aguardar, un tipo llamado McGurk que estudió de qué manera los bebés perciben el lenguaje conforme se desarrollan. Se detalla mejor en formato de vídeo y existen muchos ejemplos por ahí. Como Este o, por supuesto, el engastado arriba.

5. Baader-Meinhof

Termina de darse cuenta de un nuevo directivo de su amigo nerd del cine. Después ese día, buscas una película con tu actor preferido en IMDd y BAM, es ese directivo. Entonces, recoges el diario y hay un perfil del mismo directivo, del que jamás antes habías oído charlar. De pronto, esta clase está en todas y cada una partes. ¿Es el próximo Scorsese o tu amigo cinéfilo te plantó todas y cada una estas referencias? ¡Ninguno de los 2! Andas ensayando el fenómeno Baader-Meinhof.

Arnold Swicky, instructor de lingüística en Stanford, nombró a este fenómeno Frequency Illusion en 2006, pues era mucho más simple que llamarlo “En el momento en que escuchas algo una vez y de súbito es síndrome en todas y cada una partes”. Explicó que hay que a 2 procesos sicológicos. En uno aprendes una cosa y después, sin saberlo, la buscas en otros sitios. En el otro, corte de confirmación te afirma que la cosa está en todas y cada una partes de un día para otro, sencillamente pues jamás antes te diste cuenta. El término Baader-Meinhof brotó antes de 2006, en un foro de discusión on-line de St. Paul Pioneer Press, donde un participante escuchó el nombre del conocido conjunto de terroristas un par de veces en exactamente el mismo día. La oración se transformó en meme y después Swicky le dio un nombre médico.

4. Discordancia cognitiva

Usted sabe que quemarse con el sol puede ocasionar cáncer de piel, pero de todas formas omite el asegurador del sol. O fuma, aun en el momento en que sabe que fumar causa cáncer. Usted mismo tiene un enorme ejemplo de discordancia cognitiva, un fenómeno que sucede en el momento en que experimenta un enfrentamiento de actitud, accionar o creencia. Su accionar (omitir el asegurador del sol) contraría su cognición (visto que sabe que podría tener cáncer de piel), creando un estado de discordancia cognitiva.

Esto fue estudiado por vez primera por Leon Festinger en 1957, en el momento en que un culto apocalíptico que pensaba que una inundación iba a terminar con el planeta… bueno, no fueron destrozados por una inundación (y tampoco el planeta). Descubrió que la gente que estaban en la cerca sobre la inundación se sentían bastante tontas por haber renunciado a sus viviendas y trabajos y lo atribuyó a una experiencia de estudio, al paso que los devotos integrantes del culto eligieron que fue su enorme fe y sacrificio lo que salvó al planeta. Asimismo hay formas entretenidas de examinar este fenómeno, como este Prezi sobre la discordancia cognitiva en Chicas malas.

3. Efecto de desinhibición on line

Salvo que evite Internet completamente (y a evaluar por visto que está leyendo esto, terminantemente no es la situacion), vió el efecto de desinhibición on line en acción. Es tu dulce ex- profesora la que se transforma en una bola de furia llena de odio en un hilo de Fb. Es Roseanne twitteando a sí sobre el desempleo. Es la inclinación del usuario de Internet a decir (o redactar) cosas que comunmente no afirmarían en la vida real. O sea provocado por una secuencia de cambiantes de personalidad que hacen que un individuo se desvíe de su accionar “habitual”. Exactamente la misma la gente que se sienten menos tímidas en el momento en que están online, varias personas pierden considerablemente más que timidez en el momento en que sienten una sensación de anonimato.

Aun en las comunidades, donde su nombre y fotografía están adjuntos a su perfil, es viable reducir la autoridad, aflojar sus límites y esperar que todo es un juego en el momento en que absolutamente nadie le responde en persona. Si solo la multitud pudiese llevar a cabo lo que hacemos y esperar que su madre puede ver todo cuanto publican on line. ¡Oye, si marcha, marcha!

2. Psicología inversa

Si eres padre, probablemente hayas usado la psicología inversa a fin de que tus hijos hagan lo que tú deseas. Por servirnos de un ejemplo, si no desean cenar y después les afirmas que no tienen la posibilidad de cenar, lo mucho más posible es que lo hagan. La psicología inversa se apoya en la reactancia, donde un individuo responde de forma negativa a la persuasión y, en cambio, responde a eso que está convencida de no llevar a cabo. Aun si no es un padre, probablemente lo haya utilizado con integrantes de la familia, asociados o compañeros de trabajo.

La psicología inversa se remonta al accionar humano, con un caso de muestra destacable en el siglo XVIII. Supuestamente, Antoine-Augustin Parmentier, mientras que estuvo encarcelado a lo largo de la Guerra de los Siete Años, comió muchas patatas. En Francia, las patatas estaban mal vistas y unicamente se nutrían a los animales. El Parlamento francés aun prohibió las patatas en 1748, por el hecho de que creía que ocasionaban lepra. En el momento en que Antoine-Augustin regresó a Francia en 1763, comenzó a meditar en sobrepasar el corte contra las patatas, por el hecho de que sabía que eran muy nutritivas. Una historia afirma que plantó un huerto de patatas y contrató a un guarda para resguardarlo, propagando el rumor de que se encontraba cultivando algo particular allí. Naturalmente, la multitud se coló para hurtar las patatas y eligieron que estaban bien.

1. Efecto general

La última entrada de nuestra lista es un fenómeno psicológico que la mayor parte de nosotros no experimentará. Es el efecto de visión general, la sensación que sienten los astronautas en el momento en que ven la Tierra como un todo. Seis los astronautas fueron entrevistados por Inverso, y la experiencia de ver la Tierra desde el espacio les logró cambiar la manera en que veían su mundo y su relación con él. El término efecto general fue desarrollado por Frank White para detallar la experiencia de ver la Tierra como una parte de algo mucho más grande. Tiene sentido, en tanto que en el momento en que habitamos la Tierra, la Tierra es bastante grande a fin de que la consideremos. ¿De qué manera sería el planeta si todos tengan la posibilidad de ver el cosmos de una forma diferente? Lea esos testimonios de los seis astronautas entrevistados y va a tener un concepto.

Nuestros cerebros son sitios extraños y espectaculares, capaces de grandiosidades y crueldades. Entender de qué forma marcha el cerebro podría asistirnos a eludir lo último, pero indudablemente nos va a ayudar a esmerarnos por conseguir lo primero.

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