10 firmantes olvidados de la Declaración de Independencia

¿Qué estudiante de escuela principal en USA no podría contarles sobre Benjamin Franklin y Thomas Jefferson, 2 de los firmantes mucho más conocidos de entre los tres documentos mucho más trascendentales de la historia estadounidense? La mayor parte de los alumnos de secundaria podrían ir un tanto mucho más lejos y contarte sobre el segundo presidente John Adams o John Hancock, presidente del Congreso Continental, si bien solo sea por su firma mucho más señalada.

Eso deja a 52 personas que se expusieron a ser ejecutadas al realizar oficial que las colonias eran, y debían ser, estados libres y también independientes que la mayor parte de la multitud probablemente no podría denominar. Eso no quiere decir que ellos mismos no fuesen figuras sorprendentes a quienes se les tienen que situaciones mucho más sobresalientes en la posteridad de las que la historia les ha entregado. Hagamos nuestra pequeña parte para corregir esto.

10. James Wilson

Un letrado exitoso y un juez estimado en el momento en que se transformó en encargado del Congreso por Pensilvania, James Wilson había prestado una sensibilidad práctica a la revolución con su folleto de 1774 “Consideraciones sobre la naturaleza y la llegada de la autoridad legislativa en el Parlamento británico”, que argüía que el parlamento había ninguna autoridad para redactar leyes para las colonias. Fué especialmente lectura habitual entre los encargados del Congreso en las asambleas anteriores a la Declaración.

Por qué razón fué olvidado:

En parte importante hay que a lo bastante que se deshonró a sí mismo desde 1777 con el juego, la especulación y la especulación. La incipiente nación no deseaba llamar la atención sobre alguien de este modo tras haber cumplido su propósito. Asimismo fue acusado en 1779 de subir tanto los costos de los alimentos en Filadelfia que provocó altercados que prácticamente le costaron la vida. Este era el género de cosas que podían eclipsar una carrera que, de todas formas, jamás se había vuelto verdaderamente icónica para el público.

Raramente, en el ámbito musical 1776, probablemente su mejor ocasión para transformarse en un nombre familiar de nuevo, se muestra a James Wilson votando en pos de declarar la independencia solo como una manera de mantenerse históricamente anónimo pues llevarlo a cabo sería ir con la multitud. O sea bastante absurdo, puesto que Wilson precisamente había sido un estable defensor de la separación antes que se discutieran los votos en pos de la independencia, pero visto que los autores de 1776 Salió con la suya mostró lo lejos que había caído su estrella.

9. William Whipple

Un ex- marinero que había participado en la trata de esclavos en las Indias Occidentales, William Whipple se redimió por lo menos relativamente desde una visión actualizada siendo entre los pocos integrantes del Congreso Continental que liberó a sus esclavos a lo largo de su historia. A lo largo de la Revolución, aceptó el rango de general de brigada, se distinguió en la escencial victoria estadounidense en Saratoga y perdió una pierna por una bala de cañón en 1778.

Por qué razón fué olvidado:

Entre las contribuciones a su impopularidad tardía fue que aceptó un trabajo en 1782 como Superintendente de Finanzas de New Hampshire, lo que lamentablemente acarreó con su llegada recaudación de impuestos. Lo transformaba en un paria por llevar a cabo un trabajo escencial, pero asimismo dado que era un trabajo increíblemente bien difícil (no ayudado por los problemas médicos que provocó la pierna perdida) quería decir que tampoco recaudaba bastante dinero para agradar a sus colegas. Aun un padre principal creador en ocasiones no puede huír del desprecio público solo por admitir un trabajo impopular pero preciso.

8. Elbridge Gerry

Un graduado de Harvard que se transformó en mercader y después fue escogido para Legislatura de Massachusetts en 1774, las primordiales funcionalidades de Elbridge Gerry a lo largo de su tiempo en el Congreso Continental (aparte de firmar el archivo más esencial) fueron los departamentos naval y comercial. Tras la Revolución, formó una parte de la Convención Constitucional, y salió de ella odiando bastante la Constitución para firmarla.

Por qué razón fué olvidado:

Más allá de que no se recuerda al hombre mismo, tiene una suerte de legado poco halagador. Tras su decisión de 1811 como gobernador de Massachusetts, se observó que los distritos de su estado se inclinaron a beneficiar inmerecidamente a los demócratas republicanos, que fueron apodados “la salamandra” por una caricatura en el Boston Globe. Quizás haya escuchado recientemente el acrónimo “Gerrymander” en este tiempo de carga política. Es el género de cosas que tienen la posibilidad de eclipsar de manera fácil el resto de una carrera, por muy distinguida que haya sido.

7. Edward Rutledge

A lo largo de su paso por el Congreso Continental como encargado de Carolina del Sur, el ex- estudiante de derecho Edward Rutledge se resaltó de 2 formas según el Servicio de Parques Nacionales. Por una parte, ha propuesto una demora en el momento en que la petición de independencia se presentó por vez primera el 7 de junio. Supuestamente, era para dejar que las colonias se armaran y buscaran coaliciones con potencias extranjeras. La otra forma era que tenía solo 26 años en ese instante, lo que lo transformaba en el signatario mucho más joven. En verdad, el día de hoy sería 4 años bastante joven para siquiera ser integrante de la Senado.

A lo largo de la Guerra de la Independencia se unió al ejército como capitán de milicia. Más allá de que en un inicio tuvo éxito en la guerra de Port Royal, a lo largo de la guerra de Charleston en 1780 él y una cantidad enorme de otros soldados estadounidenses fueron apresados. Pasó el resto de la guerra encadenado.

Por qué razón fué olvidado:

La situación de Rutledge como político moderado lo dejó en un inicio contrario al movimiento por la independencia. Esto llevó a una sucesión de dramas, como el de HBO. John Adams para pintarlo como absolutamente contrario a la revolución. Es verdaderamente bastante injusto, en tanto que en el instante de la votación fue él quien convenció al resto de los divididos encargados de Carolina del Sur a fin de que votasen por la independencia. Aún de este modo, a la historia le resultó mucho más bien difícil ver al moderado sereno y también en un inicio incorrecto como entre los creadores inspiradores de la nación, más allá de que era un héroe militar.

6. Richard Stockton

Este encargado de Novedosa Jersey fue un letrado tan exitoso antes de la revolución que Rey Jorge III él mismo expresó una opinión conveniente de él. No obstante, impuestos como la infame Ley del Timbre habían dejado a Richard Stockton intensamente en pos de la independencia, y en verdad se transformó en encargado una vez que los votantes de Novedosa Jersey supiesen en 1776 que sus encargados auténticos tenían la intención de votar para quedarse con Enorme Bretaña, con lo que fue uno. de 2 intercambiados.

Por qué razón fué olvidado:

Stockton fue, con bastante, el signatario menos favorecido. En 1776 procuraba socorrer a su familia una vez que el ejército británico invadiese Novedosa Jersey y fuera tomado. Continuó en prisión a lo largo de cinco frías y agonizantes semanas con la amenaza de ejecución por traición sobre él antes que le ofreciesen un perdón en lugar de prometer no formar parte en el resto de la guerra. Stockton aceptó y renunció al Congreso, lo que fue visto como una renuncia general a la Revolución. Volvió a educar derecho, pero trágicamente padeció un cáncer de labio y vivió solo un par de años mucho más, con mal hasta el desenlace y extensamente reconocido como el Benedict Arnold del Congreso Continental.

5. Joseph Hewes

Antes de transformarse en encargado de Carolina del Norte, Joseph Hewes fue un exitoso mercader de mar con una flota de navíos. Entonces, mientras que estuvo en el congreso, fue esencialmente entre los especialistas habitantes en temas marítimos para las colonias. Esto puede parecer menor con relación a los inconvenientes del destino de las naciones, pero de todos modos fue un inconveniente. tema muy discutido a lo largo de los debates. A lo largo de la guerra en sí, ofreció sus navíos para ser usados por la Armada Continental.

Por qué razón fué olvidado:

Hewes no subsistió a la guerra. En 1779, asistió a su última sesión del congreso 12 días antes de su muerte el 10 de noviembre. De esta forma no ha podido proseguir distinguiéndose a los ojos de la novedosa nación. Su mujer asimismo había fallecido en 1766 y él jamás se volvió a desposar ni tuvo hijos, con lo que había menos línea familiar para sostener su nombre en la conciencia pública.

4. Francis Lewis

Francis Lewis nació en Enorme Bretaña, fue a USA para fundar negocios triunfantes en Filadelfia y Novedosa York y se transformó en contratista militar. En el momento en que George Washington inició la Guerra de los Siete Años, Lewis se ofreció como voluntario para sumarse al ejército como ayudante de General Hugh Mercer. Pese a la situación parcialmente segura, fue hecho preso. En el final de la guerra, el gobierno de Novedosa York le dio 5,000 acres de tierra. De esta forma, en el momento en que se transformó en entre los encargados de Novedosa York, fue entre los mayores éxitos entre los distinguidos traidores.

Por qué razón fué olvidado:

Resultó que la guerra le costaría prácticamente todo. Long Island se perdió para los colonos prácticamente inmediatamente a lo largo de la guerra y con ella su mujer Elizabeth y su finca. Su patrimonio fue destruido y su mujer fue tratada de forma abominable, el registro señala que debió reposar en el suelo a lo largo de meses. Nuestro Washington debió amenazar verdaderamente con abusar de la mujer de un funcionario británico que había sido hecho presa, si bien el largo trato abusivo había dejado a Elizabeth Lewis traumatizada y murió poco después. Si bien Lewis subsistió a lo largo de bastante tiempo a la guerra, muriendo en 1803 a los 90 años, perdió su fortuna y cayó en la obscuridad.

3. Caesar Rodney

César Rodney, ex- alguacil y encargado de Delaware, precisamente semeja que debería ser entre las figuras mucho más recordadas en firmar la Declaración. Se le atribuyó haber emitido el voto definitivo en pos de la independencia al proveer entre los 2 votos entre los encargados de Delaware para esto. La noche previo a la votación había montado 80 millas por medio de una tormenta para estar presente. Y asimismo tenía el más destacable nombre en esta lista, si somos verdaderos.

Por qué razón fué olvidado:

El voto de Rodney de todos modos fue en oposición a la intención de sus votantes. Aun en el momento en que logró el voto más esencial de su historia, su base se volvió en contra suya y más tarde fue expulsado del cargo. La opinión pública se había inclinado en su favor en 1782 lo bastante para ser de nuevo escogido para el congreso nacional, pero no se encontraba suficientemente sano para asumir el cargo.

En el tema de su salud, en el instante en que César Rodney firmó la Declaración sufría el cáncer que lo mataría ocho años después. En el momento en que logró esa firma histórica, se había comido precisamente la mitad de su cara. En consecuencia, no está incluido en la conocida pintura del voto de John Trumbull y encaja de manera extraña con la manera en que la publicidad histórica estadounidense procuró deificar a los Progenitores Creadores. Aun el vecindario del estado de Delaware, que lo muestra, lo realiza con él a determinada distancia a caballo. Varias personas sencillamente deben soportar diez ocasiones mucho más para recibir una décima una parte del reconocimiento que meritan.

2. John Hart

John Hart procedía de una granja tan simple y rústica que el fecha precisa no se registró su nacimiento, salvo que fue en torno a 1715. Desde ese fácil trasfondo todavía se transformó en un éxito suficientemente grande para pasar diez años en la reunión estatal de Novedosa Jersey. Tras eso, pasó de comité en comité en su sendero hacia el Congreso Continental.

Por qué razón fué olvidado:

La tinta de la Declaración se encontraba solamente seca antes que Hart padeciera adversidades extremas. Más que nada, pocos meses tras ese hecho trascendental, su mujer murió el 8 de octubre de 1776. Tuvo poco tiempo para plañir antes que el ejército británico invadiese Novedosa Jersey y se transformara en un fin especialmente apreciado. Debió recurrir a ocultarse en grutas para eludir la atrapa. Al final, los británicos abandonaron la persecución y ha podido regresar a casa seguro. No había perdido nada de su patriotismo y, en 1778, dejó que Washington acaparara al Ejército Continental (los 12.000) en su finca a lo largo de un par de días mientras que Washington tenía pensado novedosas tácticas. Quizás gracias a la tensión que todos estos horripilantes acontecimientos y sacrificios por su país le habían impuesto, Hart enfermó y murió en 1779. Pronto para formar parte de manera directa en la configuración de la novedosa nación.

1. Robert Morris

Los mercaderes no eran los únicos entre los integrantes del Congreso Continental. Este encargado de Pensilvania lo llevó un tanto mucho más lejos que sus compañeros. A lo largo de la guerra, Robert Morris administró la financiación y el equipamiento del Ejército Continental, pero se favorecería de enorme manera por el hecho de que tenía todos y cada uno de los abastecimientos por medio de su compañía y, por consiguiente, la novedosa nación se encontraba en deuda con él en un sentido mucho más capital que la mayor parte.

Por otra parte, mucho más benévolo, a lo largo de entre los instantes mucho más bajos de la revolución de 1776, prestó $ 10,000 al Ejército Continental para dejarle reabastecerse a tiempo para agredir por el popular cruce del río Delaware y la guerra de Trenton. Después dio el crédito que dejó la victoria en la guerra de Yorktown. Aun fue entre los arquitectos auténticos del Banco Nacional.

Por qué razón fué olvidado:

Su especulación lo alcanzó de forma rápida y alienó a varios, y en 1779 se encontraba bajo investigación. Más allá de que fue absuelto de cargos, las críticas de figuras icónicas como Thomas Paine borró su trayectoria política y financiera. Tras la guerra, sus prácticas financieras alcistas lo llevarían a la prisión de deudores a lo largo de tres años y medio, muriendo en la pobreza.

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