10 hechos alucinantes sobre la inteligencia de los delfines

Se puede meditar en los delfines como “Una suerte de sabiduría extraterrestre que comparte nuestro mundo” y “lo mucho más cerca que vamos a estar de hallarnos con ET”. Si bien todas y cada una de las especies de la Tierra descienden de un antepasado común, los humanos y los delfines estuvieron en distintas caminos evolutivos a lo largo de eones, lo que ha resultado en las gigantes diferencias que observamos el día de hoy.

Como con cualquier animal, es esencial no caer en la trampa antropocéntrica de valorar el intelecto de los delfines en una escala que nos pone en la cima. En verdad, como detallan los próximos 10 hechos, el intelecto de los delfines (y con frecuencia el intelecto de los cetáceos generalmente) es de todos modos mundos además de la nuestra, y en una categoría que no acepta comparación, salvo, quizás, en la medida en que diríase que son para el mar como nosotros para la tierra … menos el impulso al olvido.

10. Son esencialmente Fb con aletas.

“Un delfín solo no es verdaderamente un delfín”, afirma Lori Marino, especialista en sabiduría de delfines. “Ser un delfín significa estar que viene dentro en una comunidad complicada. Aun mucho más que con los humanos “. Los estudiosos han reconocido tres escenarios de coalición en la sociedad de los delfines. Los mucho más íntimos son entre parejas o tríos de machos que trabajan juntos a lo largo de décadas para resguardar a las hembras que cortejan exitosamente. Estos se mezclan en equipos o coaliciones mucho más enormes de segundo orden de hasta 14 integrantes que hurtan mujeres de otros conjuntos, y estos tienen la posibilidad de mantenerse íntegros a lo largo de 16 años o mucho más. Entonces están las coaliciones de tercer orden, “ejércitos” en determinado sentido, que se unen para discusiones mucho más enormes.

Pese a la destacable seguridad de estas coaliciones en todo el tiempo, los delfines asimismo semejan ser inconstantes. Exactamente los mismos 2 delfines tienen la posibilidad de ser amigos un día y contrincantes al siguiente y, en contraste a los primates, estas relaciones tienen la posibilidad de depender de la situación, por poner un ejemplo, qué otros delfines están cerca. Naturalmente, efectuar un rastreo de estas complicadas comunidades necesita un sinnúmero de poder mental.

9. Interaccionan de manera capaz con los humanos.

Los delfines han trabajado con humanos a lo largo de milenios, desde dando paseos a los viejos helenos a contribuir a los brasileiros a pescar a plantando bombas para la Unión Soviética. Asimismo juegan con nosotros, en ocasiones con tanto entusiasmo como entre ellos, y gozan luciendo, así sea decorando sus aletas con nuestros esnórquel o formando círculos con cintas para saltar. Es esencial resaltar que con frecuencia se implican en este accionar por sí solo, o por el nuestro,sin refuerzo de comida.

Asimismo se dijo que los delfines forman círculos protectores cerca de los bañistas en riesgo, protegiéndolos de los tiburones o llevándolos a la área para respirar. A veces, aun han remolcado a humanos hasta la orilla.

Pero no en todos los casos son tan altruistas. Una estudiosa debió valerse por sí sola en el momento en que los delfines escaparon al notar un tiburón. Y los encuentros con delfines solitarios en la naturaleza no en todos los casos son afables, por lo menos no para los estándares humanos. Ciertos hicieron adelantos sexuales beligerantes, como procurar montar a bañistas mientras que lucen erecciones, arrastrar a la multitud al mar o inmovilizarla contra el fondo marino, lo que en ocasiones hace lesiones graves.

Aún de esta forma, entre los únicos casos de muerte por delfines semeja ser justo; según presentes, la víctima fue intentando de meter un cigarro en el orificio del delfín.

8. Los delfines “se drogan” de manera recreativa

La naturaleza renovadora de los delfines, tal como sus signos externos de cultura, son todos signos de su alta sabiduría, pero asimismo lo es su “empleo de drogas”. Posiblemente hayas visto el vídeo de delfines jovenes pasando un pez globo entre ellos, supuestamente drogándose con la neurotoxina, antes de flotar con la nariz en la área. “Tal y como si estuviesen maravillados por sus reflejos”.

Bueno, si los humanos son algo con lo que pasar, la utilización de drogas semeja estar poderosamente relacionado con un prominente coeficiente intelectual, probablemente pues recomienda apertura a novedosas vivencias. El sicólogo evolucionista Satoshi Kanazawa mantiene que la gente con un coeficiente intelectual mucho más prominente tienen mucho más posibilidades de consumir drogas por el hecho de que la gente mucho más capaces se sienten atraídas por las “noticias evolutivas”, o en otras expresiones, a evaluar novedades. El etnobotánico Terence McKenna fue un paso mucho más allí al sugerir que nuestra evolución en Homo sapiens de todos modos fue catalizada por la utilización de hongos mágicos.

Evidentemente, es discutible si estos delfines procuraron y masticaron activamente al pez globo para ocasionar esos efectos concretos (que, dicho sea de paso, podrían haberlos matado a todos). Ciertos estudiosos sencillamente lo ven como curiosidad. Pero, de cualquier forma, todavía es un signo de sabiduría, un aspecto que estimula la noticia considerablemente más que la preservación de la vida.

7. Son muy creativos

Como a varios animales, a los delfines se les puede instruir a efectuar trucos. Se les puede entrenar a fin de que se pongan parado sobre la cola y patinen hacia atrás por el agua, para agitar sus aletas, para llevar a cabo un sacacorchos por el aire, etcétera. Pero asimismo tienen la posibilidad de elegir sus prácticas. Si se les da la orden de “crear”, por servirnos de un ejemplo, los delfines a los que se les enseñe a llevarlo a cabo sorprenderán a su entrenador con una maniobra completamente de su decisión. Y, raramente, de forma frecuente se les puede percibir canjear chirridos y silbidos en parejas antes de realizar estas maniobras, lo que recomienda que son “Debatir un plan”.

Los delfines asimismo detallan signos de cultura: la creación y transmisión de tradiciones. Las delfines nariz de botella hembras en Shark Bay, Australia Occidental, por servirnos de un ejemplo, inventaron una manera particular de dividir las esponjas marinas cónicas del fondo marino y emplearlas como protección mientras que forrajean con la nariz en la arena. Y las mamás enseñan esta capacidad a sus hijos y también hijas—Si bien tienden a ser las hembras las que se ocupan de la actividad solitaria de “esponjar”; los hombres están mucho más apasionados ​​en conformar coaliciones.

Estas tácticas de nutrición están diseñadas particularmente para amoldarse a los ámbitos en los que están, que, dada la distribución mundial de los delfines, por lo general son muy cambiantes. Por eso en la bahía de Florida se les vea rodeando bancos de peces con una pared de barro y obligándolos a saltar fuera del agua, al tiempo que en frente de las costas de la Patagonia, juntan las anchoas en esferas antes de turnarse para engullirlas.

6. Siempre y en todo momento piensan

En contraste a los humanos y otros mamíferos terrestres, los delfines semejan respirar de forma voluntaria. La respiración no es un mecanismo inconsciente, sino más bien algo que deben realizar responsablemente. (Es de esta forma como entre los delfines que interpretó a Flipper en el software de televisión de la década de 1960 ha podido suicidarse negándose a respirar). Entonces, ¿de qué manera evitan ahogarse mientras que duermen? Continuando consciente.

Los delfines duermen con solo la mitad de sus cerebros al unísono al paso que el otro continúa totalmente despierto, un género de reposo popular como sueño unihemisférico de ondas lentas. Esto no solo les deja proseguir saliendo a la área en pos de aire en el momento en que lo precisan, sino asimismo les deja estar alerta al riesgo, verdaderamente: mientras que el hemisferio derecho del cerebro duerme, el ojo derecho continúa abierto y alarmay al reves, en tanto que el delfín alterna entre los hemisferios para reposar totalmente el cerebro. Este desarrollo dura precisamente 4 horas.2 para cada lado—Y raras veces duermen sin compañía.

No se sabe si los delfines sueñan a lo largo de este tiempo, pero semejan tener poco sueño de movimientos oculares veloces (REM)—La etapa a lo largo de la que se experimentan los sueños. Mencionado lo anterior, se escuchó a un conjunto de delfines cautivos en un delfinario francés. supuestamente comentando dormido en el canto de las ballenas, algo que escuchaban todos los días como una parte de la banda sonora de sus programas públicos. Los estudiosos sugirieron que estaban ensayando mentalmente la actuación del día después; no obstante, dado el discutido castigo a los delfines de este centro particularmente, quizás de todos modos solo estaban teniendo pesadillas.

Si los delfines tienen sueños, probablemente sean en especial lúcidos ya que jamás excluyen absolutamente el planeta. Sus sueños tienen la posibilidad de parecerse mucho más a una RA o una superposición fabulosa a su visión, en contraste a la verdad virtual mucho más inmersiva que los humanos experimentamos en el momento en que soñamos.

5. Tienen un idioma, pero probablemente no como lo conocemos

Estuvimos aprendiendo “delfines” a lo largo de décadas y todavía no pudimos traducirlo. Haciendo un trabajo con la suposición de que “una criatura tan sociable y de cerebro tan enorme no desperdiciaría toda esa energía balbuciendo bajo las olas salvo que las vocalizaciones tuviesen algún género de contenido “ los estudiosos son adelantando ansiosamente algún género de “piedra de Rosetta”, o en un caso así un patrón que conecta los sonidos con la conducta.

Un dispositivo que los estudiosos están utilizando para hallarlo es el Cuadro CHAT (audición y telemetría de cetáceos), que manda y registra sonidos de delfines a fin de que los estudiosos los asocien con elementos y acontecimientos. El avance fué retardado, pero el análisis algorítmico de las grabaciones reveló cinco entidades escenciales de sonido de los silbidos entre mamás y terneros. Ocasionalmente, los estudiosos aguardan grabar todas y cada una esas entidades escenciales de sonido para lograr recombinarlas y transmitirlas y después investigar lo que sea regrese.

Más allá de que ciertos son incrédulos de que verdaderamente permanezca un lenguaje de delfines, lo que está claro es que por lo menos utilizan nombres. En verdad, son las únicas especies diferentes de los humanos que mencionan a los individuos así. Se estima que a cada delfín se le sucede su “silbido característico” como una cría, un sonido con el que otros los llaman o los saludan, y lo recuerda por el resto de su historia.

4. Tienen la posibilidad de ser telepáticos

El científico John C. Lilly creó el Communications Research Institute en 1959 con la promesa de educar a los delfines a charlar inglés. Supuso que había de ser viable no solo por el tamaño de su cerebro comparable, sino más bien asimismo por la manera en que imitó el tono y el tono del charla humana, supuestamente en un deseo de estudiar.

No obstante, enseñarles inglés fue solo el paso inicial. Lilly se encontraba considerablemente más interesada en lo que los delfines podrían enseñarnos cualquier día. En verdad, imaginó un futuro en el que la “Nación de los Cetáceos” podría ser conocida como un estado integrante de la Reunión General de la ONU, que proporciona entendimientos destacables sobre los temas mundiales y el gobierno. Esta tentadora visión despertó el interés de la NASA, que financió la investigación de Lilly como marco para estar comunicado con los extraterrestres.

A Lilly asimismo se le dio una licencia para regentar LSD a los delfines con los que trabajaba, una sustancia muy apreciada en ese instante (como lo es poco a poco más el día de hoy). Raramente, se volvieron considerablemente más vocales de lo frecuente mientras que estaban bajo los efectos del psicodélico, en especial en el momento en que otros (delfines o humanos) estaban en el tanque con ellos. Un delfín particularmente que había sido reluctante a los humanos desde el instante en que recibió un tiro en la cola con una pistola de lanza fue de pronto menos temor, nadando hacia Lilly y también interaccionando con él por vez primera desde el momento en que se conocieron.

Lilly jamás logró educar inglés a los delfines, pero asegura haberles “hablado” telepáticamente. Mientras que yacía en un tanque de aislamiento al lado de la piscina de delfines, ha dicho, los animales se lo llevaron “En la cabeza del conjunto de delfines” y comunicaba información “alén de las expresiones”. Otros han informado vivencias afines, como el entrenador de Novedosa Zelanda que, en teoría, solo debió ver lo que deseaba que hiciesen los delfines a fin de que ellos prosiguieran adelante y lo hiciesen.

3. Ellos “ven” y probablemente “pintan cuadros” con sonido

Los delfines tienen un talento increíble para la ecolocalización.afín a los murceguillos pero en varios puntos superior, más que nada pues el sonido viaja mucho más veloz en el agua. En ms, tienen la posibilidad de mapear su ambiente en 3D. con un gasto energético mínimo– en contraste a nuestras supercomputadoras mucho más destacadas y devoradoras de energía, todas y cada una las que no alcanzan tal precisión. En verdad, los delfines tienen la posibilidad de detectar el tamaño, la manera y la agilidad de los elementos a cientos y cientos de metros de distancia. E inclusive tienen la posibilidad de distinguir entre elementos supuestamente afines (como una pelota de golf y una pelota de ping-pong) apoyado en su consistencia interna—Una suerte de visión de rayos X afín. En la naturaleza, esto les deja distinguir de manera fácil entre peces y otras presas y las “redes” de burbujas que los delfines emplean para rodearlos.

Al producir clicks desde los sacos nasales tras la frente, los delfines hacen rebotar las vibraciones de los elementos para recibirlos en las cavidades repletas de grasa de la mandíbula inferior. Desde allí, se conducen durante los nervios auditivos hasta el oído medio y el cerebro. Cada click crea de esta forma una instantánea congelada en el tiempo, y una serie puede mapear un paisaje en movimiento. Puede ver una representación visual de la cosmovisión sónica de un delfín, fundamentada en grabaciones de ecolocalización reales, aquí. Más allá de que es posible que no parezca bastante, tenga presente que una imagen mental tan (claramente precisa) asimismo se complementaría con la información de sus ojos, de la misma nuestros sentidos marchan en grupo. (No obstante, el sonido es más esencial para ellos que la visión; en consecuencia, los ejercicios de sonar militar con frecuencia resultan en la desaparición de cetáceos desorientados).

Ciertos estudiosos en este momento creen, como logró John Lilly, que los delfines de todos modos establen contacto en una suerte de lenguaje sonoro-pictórico. En otras expresiones, tienen la posibilidad de hacer (no sencillamente recibir) “imágenes acústicas holográficas” para comunicar entre sí como una manera de referirse a elementos, sitios y quizás aun ideas abstractas.

2. Sus cerebros son gigantes (oh, y acostumbraban a ser lobos)

Una de las razones por las cuales nos interesamos tanto por los delfines primeramente fue el envidiable tamaño de sus cerebros: 1,6 kilos a nuestro 1,3. Naturalmente, esto no los hace de forma automática mucho más capaces; Los elefantes tienen cerebros considerablemente más enormes que nosotros, pero asimismo tienen neuronas mucho más enormes y, como resultado, menos. Raramente, no obstante, se descubrió que los delfines tienen mucho más del doble de neuronas en el neocórtex (la parte mucho más grande y de evolución mucho más reciente del cerebro) que los humanos. Particularmente, las ballenas conduzco de aleta extendida (un género de delfín) tienen un estimado 37,2 mil millones de neuronas en la neocorteza, al tiempo que los humanos solamente contamos 16 mil millones.

Más allá de que tienen muchas de exactamente las mismas capacidades, incluyendo la empatía y teoria de la cabeza, asimismo tienen ciertos que no poseemos, como la ecolocalización. Y su aptitud cerebral parcialmente superior asimismo tiene la posibilidad de tener algo que ver con la dificultad de sus relaciones sociales.

Recule lo bastante (3.800 millones de años precisamente) y toda la vida en la Tierra se puede seguir hasta solo una clase. Pero es atrayente ver que tan últimamente como hace 50 millones de años, los ancestros ​​evolutivos de los delfines deambulaban por la tierra, no como criaturas semiacuáticas sino más bien como herbívoros similares a lobos con cráneos largos, mandíbulas fuertes y pezuñas pequeñas en vez de garras en los dedos de los pies. Se considera que conforme la clase se readapta gradualmente al mar, sus patas evolucionaron en aletas o desaparecieron completamente, adjuntado con su pelo, y sus fosas nasales se trasladaron a la parte de arriba de su cabeza como un orificio nasal. Hasta entonces, sus cerebros se hicieron mucho más enormes y los huesos del oído de adentro se amoldaron para la ecolocalización conforme se volvían mucho más sociables o sociables. todo lo que favoreció una mayor sabiduría.

1. Califican como “personas no humanas”

Que los delfines logren reconocerse a sí mismos en un espéculo es una señal segura de autoconciencia y una donde la mayor parte de los otros animales fallan. Asimismo son totalmente siendo conscientes de las unas partes de su cuerpo y saben precisamente quién está al cargo de su movimiento.algo que aun los bebés humanos supuestamente son inútiles de entender. Aun asocian sus aletas pectorales con los brazos de los humanos y sus colas con las piernas humanas, agitándolas o levantándolas para reflejar lo que hacen sus entrenadores.

Ciertos preguntan si los delfines habrían de ser tratados como personas en el sentido legal. Otros dicen terminantemente son personas (o “personas”) en todos y cada uno de los sentidos. Tras todo, son sensibles, tienen conmuevas, exhiben autocontrol y tratan a el resto de una forma aproximadamente ética, precisamente no peor que los humanos de todas maneras. Con lo que vale, asimismo semejan comprender la desaparición, pareciendo plañir a sus fallecidos al mantener los cadáveres en la área del agua a lo largo de mucho más de media hora, ahora ocasiones a lo largo de días, aun en el momento en que empiezan a descomponerse, antes de dejarlos para toda la vida.

En verdad, los delfines cumplen con todos y cada uno de los criterios de personalidad, introduciendo personalidades particulares. Una investigación halló que las personalidades de los delfines no solo cambian —en apertura a la experiencia, conciencia, extraversión, amabilidad y neuroticismo— sino asimismo continúan equilibrados en todo el tiempo. En otras expresiones, los delfines son esencialmente personas que viven en el mar, lo que expone serias inquietudes sobre de qué manera sostenerlos en tanques.

Decir que los delfines son tan capaces (o mucho más capaces) que los humanos puede ir bastante lejos. Pero decir que son la segunda clase mucho más capaz tras los humanos puede no ser bastante. Pues los delfines y otros mamíferos marinos —en verdad, todos y cada uno de los animales— son sencillamente (o mucho más bien complicadamente) capaces de distintas formas. Y solo sobre esa base deberíamos tratarlos como nuestros iguales evolutivos.

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