10 hechos aterradores sobre los guerreros maoríes

El pueblo maorí de Novedosa Zelanda llegó del este de Polinesia en multitud de canoas en algún instante entre 1250 y 1300 d.C. Durante los siglos, desarrollaron una sociedad rica y complicada que incluía una cultura guerrera feroz y espantosa. Los de europa describieron a los guerreros maoríes como hombres enormes, si bien las mujeres asimismo podían ser guerreras, que tenían extensos tatuajes faciales. Más allá de que se veían temibles, su intensa fachada física es solo el comienzo de lo que logró que estos guerreros fuesen tan espantosos.

10. Sus tatuajes fueron tallados en

Los tatuajes tenían un concepto particular para el pueblo maorí y tanto hombres como mujeres los conseguirían. El sitio más frecuente para lograrlos era la cara, pero se sabía que ciertos maoríes asimismo se tatuaban el cuello, el torso y los brazos. La mayor parte de los maoríes han comenzado a hacerse tatuajes a lo largo de la adolescencia.

Cada diseño era único, pero normalmente tenían forma de espirales. Se tatuaron a lo largo de una liturgia y cada línea mostraba la valentía y la fuerza de la persona. Tras todo, estos tatuajes no se hicieron con una pistola de agujas. En cambio, fueron tallados en la piel empleando un mazo y un cincel que se encontraba hecho de un hueso y la tinta se encontraba llevada a cabo de ceniza y grasa. Esto dejó la piel con surcos como un disco, en vez de ser despacio como los tatuajes modernos.

9. La danza de guerra

Entre las tradiciones mucho más visibles usadas por los guerreros maoríes, y todavía usada por varios de sus equipos de deportes nacionales hoy en dia, es la danza nativa clásico. llamado el Haka. A lo largo del baile, los competidores dicen un cántico, apalean con el pie, sacan la lengua y sacan los ojos. Más allá de que el baile con frecuencia se hacía para ofrecer la bienvenida a convidados particulares, de todos modos se desarrolló para la guerra.

La danza se usó de 2 formas distintas. La primera es que se empleó para intimidar a sus contrincantes. La otra forma en que se usó fue que se efectuó antes de una guerra en el transcurso de un ritual. Si había algo mal con el baile, entonces los jubilados estaban seguros de que era un mal presagio. Esto les dio la posibilidad de dejar o cambiar sus proyectos.

8. El mero club se empleó para romper cráneos

El fácil garrote era el arma más frecuente usada por los guerreros maoríes. Tenía la manera de una lágrima y se encontraba hecho de hueso, jade o piedra. Con frecuencia estaban decorados y consideradas reliquias puesto que tomó tanto tiempo hacer uno.

Son un arma de fuerza contundente y se usaron en combates a corta distancia. De manera frecuente, un guerrero maorí atacaba a un integrante de la tribu oponente balanceando el fácil garrote sobre su hombro. Con suerte, esto podría romper la clavícula o dislocar o romper su hombro. Entonces su contrincante no podría defenderse de un golpe en la cabeza; de forma frecuente al templo. Tras el templo está el Pterion, que es el punto mucho más enclenque del cráneo. Ya que el cráneo es tan angosto allí, por norma general unicamente se precisa un golpe en esa área para matar a un guerrero contrincante.

7. Los fallecidos fueron sepultados y excavados de nuevo y después reenterrados

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Los maoríes tenían un procedimiento muy excepcional para sepultar a sus fallecidos. Empezando temprano en su cultura, el pueblo maorí empezó sepultar a la multitud un par de veces. Primero, tras una semana o 2 de desafío, el cuerpo fue envuelto en esteras y después fue sepultado y dejado descomponerse. Entonces, un año después, se desenterraron los cuerpos y se rasparon los huesos para remover cualquier resto de carne.

Más tarde, los huesos fueron pintados con ocre colorado, que es un pigmento natural, y trasladados a distintas asentamientos, donde de nuevo lloraron los fallecidos. Entonces hubo otra liturgia antes que fuesen sepultados de nuevo en un espacio sagrado. Cuando se completara este segundo entierro, el alma de la persona proseguiría hacia su enigmática vida tras la desaparición.

6. La estrategia de guerra

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Un conjunto de guerra, llamado hapu, en la mayoría de los casos jamás estuvo formado durante más de 100 hombres y, en ciertos casos, las mujeres asimismo lucharon. En ocasiones, múltiples hapus se unían, pero con mucho más guerreros, se volvían menos organizados.

Los guerreros asimismo fueron entrenados desde una edad temprana, y todos y cada uno de los hombres fueron entrenados como guerreros. Una cosa concreta donde trabajaron fue la fuerza de la muñeca. Esto haría que sus armas, como las sencillos, fuesen considerablemente más funcionales.

La manera en que los maoríes atacarían a otras tribus es viajando a los asentamientos contrincantes en silencio o fingiendo que solo estaban en una expedición de caza. En el momento en que se aproximaban, atacaban, de forma frecuente al amanecer. Todos y cada uno de los hombres fallecieron pues esto suprimió la oportunidad de que cualquier integrante de la tribu pudiese regresar y buscar venganza. Las mujeres asimismo fueron tomadas como premio de guerra.

5. Las cabezas de los fallecidos fueron tomadas como trofeos

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Las cabezas tenían un concepto particular para el pueblo maorí, y se sabía que tomaban las cabezas de sus contrincantes caídos. Cuando tuviesen la cabeza, quitarían el cerebro y los ojos. Ahora, se sellaron todos y cada uno de los agujeros con fibra de lino y goma de mascar. La cabeza fue hervida o al vapor en un horno. Entonces, las cabezas se secaron al sol a lo largo de múltiples días y después se trataron con aceite de tiburón.

Una de las razones por las cuales se han quedado con la cabeza de sus contrincantes fue para lograr burlarse de ella después. Un misionero mencionó que vio a un jefe mencionarle al jefe de un jefe enemigo:

Si eso no fuese suficientemente insultante, asimismo desarrollaron un extraño juego con las cabezas. Los amontonaban en un montón y después ponían la cabeza del jefe primordial en la parte de arriba de la pila. Entonces, empleando piedras u otras cabezas, se turnaron para intentar derruir la cabeza en la parte de arriba de la pila.

4. El primer acercamiento del capitán James Cook fue espantoso

El primer acercamiento entre de europa y maoríes fue en el último mes del año de 1646, en el momento en que un barco holandés tocó tierra cerca de una tribu maorí. Los dos conjuntos se sostuvieron distantes y esto llevó a una pequeña riña que resultó en muertes en los dos lados. Tras la carrera, los holandeses zarparon y los de europa no retornarían hasta octubre de 1767, en el momento en que el navegante inglés James Cook viajó allí en busca del legendario cuarto conjunto de naciones.

En el momento en que el Capitán Cook se halló por vez primera con los maoríes, mandaron 2 canoas de guerra para recibirlos. En el momento en que las canoas se aproximaron, 2 guerreros maoríes absolutamente desarrollados, con tatuajes en la cara, se levantaron y mantuvieron las cabezas encogidas de sus últimos contrincantes, que asimismo estaban cubiertos de tatuajes. Cook y su equipo apreciaron inmediatamente los datos en las caras y supieron que las cabezas eran reales.

Cook deseaba interaccionar pacíficamente con los maoríes, pero hubo ciertos malentendidos y los maoríes actuaron de forma combativa. Como resultado, los de europa en teoría se vieron obligados a matar ciertos maoríes en defensa propia; para consternación de Cook.

Para persuadirlos de que habían venido en paz, Cook y sus hombres acabó secuestrando ciertos guerreros maoríes. Actuaron amablemente con ellos y después los dejaron ir. Esto condujo a una mejor relación entre los maoríes y los de europa, lo que jugaría un papel esencial en la configuración de Novedosa Zelanda.

3. Su guerrero mucho más popular Hongi Hika

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Se estima que el jefe maorí mucho más popular, Hongi Hika, nació en 1778. De joven, fue un guerrero feroz y ágil que ascendió en las filas de su tribu, los Ngapuhi iwi. Su jefe se llevaba bien con los de europa y asimismo vio el valor de los mosquetes en la guerra. El jefe logró comerciar con los de europa por múltiples armas y municiones y en 1808, la tribu entró en guerra con otra tribu, llamada Ngati Whatua.

El Ngapuhi iwi logró sus primeros tiros con los mosquetes, pero el inconveniente con los mosquetes de la temporada es que tardaron por lo menos 20 segundos en recargar. El Ngati Whatua usó este tiempo de recarga para agredir. Varios integrantes de la tribu Ngapuhi iwi, incluyendo el jefe, fueron aniquilados. Hongi Hika fue entre los pocos agraciados en huír.

Con el jefe fallecido, Hongi Hika era el de mayor rango, con lo que tomó el control de la tribu. La derrota podría haber disuadido a Hongi Hika de emplear mosquetes. No obstante, tuvo la previsión de ver que los mosquetes podrían ser una sección impresionantemente esencial de la guerra. Conque se aproximó a los de europa, aun visitando Australia y también Inglaterra, donde se transformó en una sensación por sus tatuajes. Aun se transformó al cristianismo y estableció la primera misión cristiana en Novedosa Zelanda.

Esta relación con la iglesia le dio a Hongi Hika ingreso a mucho más rifles por el hecho de que prometió transformarse en un defensor de la iglesia. No obstante, no le brindaron sencillamente todas y cada una de las armas, sino las cambió. En lo que se refiere a lo que deseaban los de europa en lugar de las armas, bueno … eso era cabezas reducidas. En verdad, conforme el comercio se realizó más frecuente, los esclavos y presos de guerra fueron llevados a los de europa y escogieron que cabezas deseaban. Los maoríes entonces tatuó a la víctima escogiday los decapitó. El mercado llegó a estar tan inundado de cabezas maoríes que se vendían por tan poco como £ 2, que era precisamente el salario de una semana en Inglaterra para un trabajador.

No obstante, Hongi Hika ha podido amontonar mucho más de 3.000 armas y mucha munición y pólvora en sus 10 años como jefe. Desde 1818, su tribu masacró a otras tribus y se llevó a sus mujeres. En un año, tenía el control total sobre el norte de Novedosa Zelanda. No obstante, otras tribus próximamente prosiguieron los pasos de Hongi Hika y adquirieron sus armas. Hongi Hika murió en el momento en que recibió una bala en el pulmón en 1828.

2. Infanticidio

Como otras etnias guerreras, los maoríes cometieron infanticidio. Las hembras eran mucho más dispuestas a fallecer pues las tribus precisaban mucho más machos, puesto que cada macho era un guerrero y era preciso que hubiese una cantidad aceptable de guerreros para asegurar la seguridad de la tribu. Además de esto, los machos tenían mucho más posibilidades de fallecer en la guerra, lo que quiere decir que habría habido un trastorno en las des de sexos mucho más adelante en la vida. El infanticidio asimismo era común si había algún inconveniente con el bebé.

Esencialmente, hubo cinco formas en que se mató a los bebés. Sus cráneos podrían aplastarse, podrían ahogarse en una palangana de piedra, estrangularlos, asfixiarlos y, por último, la manera mucho más inquietante era que las mamás presionarían contra el punto blando del cráneo y matarían al bebé instantáneamente. Bueno, eso es alegre. Oye, no puedo mencionar que no te lo advertimos. “Espantoso” está ahí en el título.

1. Hicieron canibalismo

Si los guerreros maoríes cometieron canibalismo o no es un tema muy debatido. Ciertos historiadores piensan que solo los de europa procuraban colorear a los maoríes como salvajes. No obstante, ademas cuentas de presentes del canibalismo, las historias orales tribales y la prueba arqueológica asimismo proponen poderosamente que los guerreros maoríes se dejaron canibalizar a los contrincantes vencidos.

Existen algunas causas por las que los maoríes se consumieron a sus contrincantes, y no fue por el hecho de que tuviesen apetito. Uno era interiorizar su espíritu, que llamaron mana. Otra teoría es que el canibalismo fue una parte de su furia posterior a la guerra. Otro es que mandaría un mensaje a los contrincantes. Creían que la mayor degradación que podía hacerle a su enemigo era matarlo, cortarlo, comerlo y después excretarlo.

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