10 hechos curiosos y fascinantes sobre el Tercer Reich

El Partido Nacionalsocialista de los Trabajadores Alemanes, que llamó por vez primera a los nazis para equipararlos con los trabajadores retrasados ​​y también ignorantes de quienes se resistían al movimiento, se encontraba tras el abuso y el asesinato en masa en una escala sin precedentes. Aparte de la catástrofe, existen muchos hechos extraños, desconcertantes y esporádicamente contradictorios y verdades escondes que aun el estudiante de historia mucho más casual debería saber. No obstante, aun los mucho más estudiados tienen la posibilidad de no ser siendo conscientes de los hechos que en este momento descubrimos sobre el Tercer Reich mismo.

Esta lista está encargada de las víctimas civiles de todas y cada una de las etnias de daños colaterales, crueldad y crímenes de guerra.

10. Inmunidad a Hitler

¿Cuál es la primera regla para envenenar a una víctima en una película de Hollywood? No tomes el veneno tú mismo. Mientras que Adolf Hitler desató su régimen asesino, ayudado y también incitado por varios secuaces y maquinadores estratégicos y ventajistas, los atacantes militares y delincuentes de guerra mucho más conmemorados con desdén de todos modos tenían las leyes racistas pseudocientíficas y absurdas de la Alemania nazi escritas de tal forma que excluían a la oportunidad de que Adolf Hitler sea buscado por ser judío si de alguna forma se descubría que era de herencia judía.

¿Qué pasaba precisamente por su cabeza? En 1933, el London Daily Mirror había anunciado un producto en inglés que mostraba una lápida situada en un cementerio judío de Bucarest. En el cementerio había un monumento a un hombre asimismo llamado Adolf Hitler. Aparte del nombre en la piedra, la reliquia asimismo incluía letras y números anotados que eran del idioma hebreo. En su temor, resultado del asombroso hallazgo del tocayo incómodo pero sin vínculo, Hitler logró que se escribieran las leyes del Reich que definían a un judío (bajo la política nazi) para eximir a Jesucristo y, en el caso de que hubiese una conexión, al propio Adolf Hitler.

9. Joseph Goebbels era medio holandés

Ahora entendemos que el régimen nazi es popular por haber participado en acciones militares violentas, así sea para añadir territorio mediante actos hostiles, emprender enfrentamientos y agravios o perseguir a conjuntos reconocibles. Entre las víctimas de la agresión nazi fue Holanda, un país tristemente recordado por ser invadido ferozmente por las fuerzas alemanas apoyadas por los nazis mientras que sobrevino la despiadado opresión de los conjuntos minoritarios. No obstante, lo que podría asombrar es que mientras que Alemania invadió los Países Bajos, el hombre que hacía el parloteo tras la máquina de guerra nazi, el ministro de publicidad Joseph Goebbels, nació de todos modos en un Mujer católica natural de Holanda llamada Maria Catherina Goebbels, que se había casado con su padre alemán.

Goebbels padecía de una discapacidad importante derivada de contraer poliomielitis que duró toda su historia, y asimismo era popular por una aptitud extraordinariamente inquietante para llevar a cabo del alegato de odio una cuestión de popularidad en lo que ciertos podrían estimar un nivel asombroso. Pese a su papel como quizás el mucho más vocal y estridente de los incondicionales antisemitas de Hitler, el hombre que tenía una dedicación extraordinariamente angustiosa para fomentar el régimen de Hitler recibió mucha capacitación universitaria bajo un venerado Instructor judío popular por su dominio de las proyectos de Goethe.

8. Verificación de antecedentes de Eva Braun

Eva Braun todavía es un misterio enigmático en buena medida, primordialmente debido al hecho de que su vida y presencia en la vida del Fuhrer era un misterio del estado nazi. Ese misterio se debió al hecho de que se suponía que Hitler se encontraba casado con el Reich, según las retorcidas doctrinas nazis. De especial interés es que el romance de Hitler con Braun no es la búsqueda romántica frecuente. Tras quedar fascinado con Braun, ciertos afirmarían que se encontraba enamorado, Hitler la estudió de una forma bastante alucinante, y después continuó con su interés en ella. ordenando indagaciones de las SS sobre su herencia para poder ver si ella era de origen judío.

Cuando Hitler estuvo satisfecho de que esta oportunidad no era la situacion (en lo relativo a los desenlaces de la investigación), el romance entre el fanático nacionalista alemán nativo de Austria y la mujer alemana continuó sin “inconvenientes”. Ese es el riesgo de cortejar a un líder nazi: la verdad de que uno tiene la posibilidad de tener verificaciones de antecedentes entusiastas a sus espaldas. En el lapso de la corta vida de Braun con Hitler, pareció tener una extensa selección de propiedades de la vida doméstica en el momento en que tenía que ver con provisiones materiales, probablemente gracias a sus 2 intentos de suicidio.

7. Werner Goldberg, el niño del letrero nazi judío

Las locas políticas del Tercer Reich fueron impulsadas por una curiosa mezcla de “hombres fuertes”: gente común intimidada que cumplía con la agresión y las sanciones violentas, los delincuentes que veían la posibilidad de tomar partido en la acción y los villanos ventajistas rutinarios y lacayos debiluchos que cometían el delito. oferta de sus entusiastas superiores. En un extraño giro de ironía, la imagen elegida para representar al “soldado alemán ideal” de los especiales de publicidad nazi en un letrero nazi extensamente alardeado era la de un joven nativo de Alemania llamado Werner Goldberg, que se había transformado en un soldado alemán de la Wehrmacht tras entrar servicio militar pues, sorpresa, ni él ni su padre lograron conseguir empleo gracias a su herencia judía.

Nuestro Goldberg era mitad judío. Pese a eso, Goldberg ingresó al ejército y participó en la invasión de Polonia, y fue retratado por un fotógrafo del ejército alemán que pasó las fotografías a un enorme medio de Berlín. En el momento en que Hitler vio la imagen, quedó encantado. Obligado a dejar el ejército en el momento en que su identidad judía salió a la luz pública, Goldberg y su padre escaparon de un hospital. Goldberg subsistió hasta 2004.

6. Dr. Eduard Bloch, médico judío de Hitler

Hitler ha podido ser el peor perseguidor masivo de judíos de la historia, pero realmente pocas personas saben que él y el resto de su familia fueron atendidos médicamente por un judío a lo largo de su niñez. Dr. Eduard Bloch era el médico de la familia Hitler, y tal era la cuenta con la que Hitler lo debía llevar a cabo arreglos para garantizar su protección entre los horrores sin ningún sentido del Holocausto que Hitler y sus consortes estaban perpetrando. Nativo de lo que en este momento es una parte de la República Checa, Bloch trató a Hitler de niño y asimismo fue el médico de su madre, Klara, cuidándola en el momento en que murió de cáncer.

Hitler logró una postal y le dio obsequios al médico un año tras la desaparición de su madre. Después, en el momento en que estableció el virulento régimen nazi, la vida empezó a ponerse bien difícil para Bloch bajo las persecuciones en general contra el pueblo judío. En el momento en que múltiples perdedores se unieron a Hitler para fomentar el nacionalismo y glorificarse a sí mismos a cargo de otros de la forma mucho más oportunista, Bloch le escribió a Hitler para solicitarle un indulto. Hitler había descrito al médico como un “judío noble”. En contestación a la petición del médico, Hitler puso a Bloch bajo la protección de la Gestapo, dando permiso que el médico y su mujer continuaran en su casa antes de emigrar a los USA tras el final de la Segunda Guerra Mundial.

5. Chófer de Hitler

Emil Maurice se conoce como entre los creadores de las SS que formó una angosta relación con Hitler antes de la Segunda Guerra Mundial. Maurice, que asistió a generar el libro Mein Kampf de Hitler, asimismo ocupó un papel señalado como guardaespaldas y fue popular como entre los choferes mucho más fiables de Hitler en su trayectoria. Maurice fue el primero de los tres choferes contratados por Hitler, y asimismo desempeñó un papel de liderazgo en las primeras ocupaciones revolucionarias que hicieron medrar la aptitud de arrojar peso del partido nazi y engendraron las malvadas SA y las brutales SS. ¿La atrapa? Emil Maurice, un cómplice de seguridad de Hitler, era de todos modos en verdad, medianamente de ascendencia judía.

El virulentamente antisemita Heinrich Himmler deseaba que Maurice saliese, pero pese al antisemitismo furioso, Hitler lo resguardó y continuó en servicio. El trabajo de Maurice mientras que se encontraba en prisión con Hitler por procurar la crueldad revolucionaria implicó redactar varios alegatos de odio contra los de ascendencia judía. Dejando a un lado todas y cada una de las conexiones problemáticas, la agitación beligerante de Maurice no se mitigó mientras que nutría el desarrollo del partido nazi.

4. El bebé judío

¿Qué es lo mucho más irónico del régimen nazi? Ciertos de sus fallos de “dispararse a sí mismo en el pie” en los que capturaron a judíos geniales, integrantes de un conjunto identificable contra el que representaron sus crímenes de odio mucho más aterradores como representaciones de su ideal “ario”. Mientras que Werner Goldberg padeció persecución fundamentada en la identidad judía, pero después los nazis lo mantuvieron de manera accidental como un símbolo de su ideal físico y militar, los nazis utilizaron de forma involuntaria su imagen de otra persona judía para representar su visión de un bebé “ario”. como una parte de su insensata máquina de publicidad.

Natural de 1934 en Berlín, una pequeña llamada Hessy Levinsons Taft Su imagen fue anotada en un certamen de fotografía de bebés “arios” por un fotógrafo que deseaba “trollear” ciertamente a los nazis. Más allá de que el truco precisamente jugó el partido nazi, asimismo es verdad que la acción probablemente halla puesto la seguridad del bebé en riesgo por el régimen despiadado. La imagen del bebé fue elegida por nuestro Goebbels como fotografía ganadora. El niño subsistió a la guerra salió de Alemania, y por lo menos desde 2014 era un instructor de química que trabajaba en los USA.

3. La peculiar historia de Rudolf Hess

Rudolf Hess se encuentra dentro de las figuras mucho más esenciales y enigmáticas de la historia del Tercer Reich. El diputado extraordinariamente devoto de Hitler, Hess, primeramente, no nació en Alemania sino más bien en Alejandría, Egipto, de progenitores alemanes. Entre los primeros defensores de la agresión alemana en la Segunda Guerra Mundial y un compatriota próximo de Hitler, Hess lo asistió a elaborar Mein Kampf mientras que estaban enjaulados juntos. Al transformarse en un señalado integrante del partido nazi, adjunto y secretario de Hitler, Hess desarrolló intranquilidades en 1940 sobre los proyectos alemanes de formar parte en una guerra de agresión tanto en el frente occidental como en el oriental.

En 1941, Hess logró ordenar un plan para establecer negociaciones para romper las hostilidades con los británicos. Este plan implicó recibir enseñanzas de vuelo desde 1940, recibidas de nada menos que el conduzco primordial de pruebas en Messerschmitt. Tras recibir entrenamiento de vuelo, en el mes de mayo de 1941 Hess se subió a un Messerschmitt Bf 110Y también-1 / N y voló a Escocia. donde procuró negociar con los británicos y acabó encarcelado por el resto de la guerra. Acabó cumpliendo el resto de su historia en prisión después de que los juicios de Nuremberg lo declararan culpable por promover una guerra de agresión.

2. Admiración asiática de Hitler

Hitler es popular por sus concepciones de la autoridad de una “raza superior” germánica pero, en verdad, sus expresiones eran bastante contradictorias con ciertas de sus opiniones reales. Sí, deseaba crear un Reich de mil años y fomentar los intereses de los germanos eugenésicamente avanzados, pero sus afirmaciones detallan una visión diferente. Se cita a Hitler por estimar a los asiáticos orientales superiores en su evolución cultural a los alemanes. Hitler consideraba a los chinos y nipones como “arios honorarios”Y procuró la cooperación con China, en buena medida, y asimismo con El país nipón, pero salió con El país nipón como aliado conforme se agravaban las hostilidades entre China y El país nipón. Más allá de que Hitler es mucho más popular por sus sentimientos y afirmaciones pro-indoeuropeos, aseveró en una cita racista, pero aún llena de admiración, lo siguiente:

Hermann Goering se conoce como entre los peores criminales del régimen nazi, tras el ataque aéreo a Enorme Bretaña, la Gestapo y las afirmaciones y ordenes antisemitas que costaron incontables vidas. No obstante, lo que se conoce menos es que tenía un hermano menor intrépido y ardientemente antinazi que logró todo lo que es posible en un intento por socorrer a los judíos propósito de los nazis. Albert Goering se fundamentó en su profunda aversión por las violentas persecuciones llevadas a cabo por los nazis y empleó el apellido Goering para conseguir privilegios de salida en los documentos de viaje, dando permiso escapes de la Alemania nazi.

Una táctica aún mucho más capaz fue pedir mano de obra a los campos de concentración, mandar camiones y después dejar en libertad a los presos en el momento en que se los llevaran. Raramente, ciertos han sugerido que Albert Goering, que diríase que tiene una fachada diferente a la de su hermano, podría ser el niño final de una aventura entre el padrino de los pequeños, un médico judío llamado Hermann von Epenstein. La madre de los pequeños, Fanny Goering, con frecuencia se encontraba sola gracias a los viajes de su marido, lo que se aúna a los comentarios. Durante la guerra, Albert se dedicó a varios sacrificios para salvar a los presos, lo que provocó que se presentasen reportes de la Gestapo en contra suya. No obstante, sus conexiones familiares le dejaron huír y seguir con los rescates.

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