10 hechos fascinantes sobre la lista negra de Hollywood

Tras el desenlace de la Segunda Guerra Mundial, el temor a una guerra nuclear con la Unión Soviética logró que muchas organizaciones se abrocharan en lo que consideraban valores estadounidenses. En Hollywood, no fue diferente. En 1944, se creó la Motion Picture Alliance for the Preservation of American Ideals (o “MPA” para abreviar). Cualquier escritor de guiones, directivo o actor del que se sospechara que se encontraba implicado con el Partido Comunista fue incluido en la lista negra de la industria.

10. Manifestaciones por sueldos justos

Tras la Enorme Depresión, bastante gente temieron perder sus trabajos y varios trabajadores estaban mal pagados. Esto llevó a varios de los trabajadores a conformar sindicatos. En 1933, se formó un sindicato llamado Federación Estadounidense de Actores, y el Screen Guild se extendió a los especialistas que trabajaban en la industria cinematográfica. La mayor parte de estas organizaciones fueron construídas por integrantes del Partido Comunista Estadounidense. Mucho más de 6.000 trabajadores manifestaron por sus derechos en la década de 1930, y forzó a los ejecutivos de Hollywood a ceder a las solicitudes de un salario digno.

Varios de los argumentistas y directivos que enseñaron su acompañamiento a los camarógrafos, los constructores de niveles y esos en las profesiones técnicas de Hollywood fueron correctamente notados, y después fueron atacados por su filosofía comunista de ofrecer a todos un salario con el que verdaderamente logren subsistir. El día de hoy, Es muy normal que el Screen Actors Guild y el Writer’s Guild se declaren en huelga. en el momento en que sienten que no les abonan lo bastante. Las huelgas en Hollywood por el momento no están socias con las ideas marxistas.

9. La furia de Hedda Hopper

Hedda Hopper fue una ex- actriz que pasó sus últimos años escribiendo una columna de chimentos llamada “Hedda Hopper’s Hollywood” para Los Angeles Times. Era increíblemente conservadora y escribía de manera negativa sobre cualquier persona que no le agradara, que como es natural incluía a cualquier persona que fuera sospechoso de ser comunista. Su trabajo se extendió a la radio y la televisión, y usó su predominación en los medios para atemorizar a la multitud a fin de que se conformara, por miedo a arruinar su reputación.

Hopper fingió que esta cruzada contra la “Amenaza Roja” se debía a su lealtad como estadounidense, pero ella era la única responsable de arruinar la reputación de cientos, si no cientos de personas, así sea por ser un ‘comunista’, gay , o normalmente “inmoral”. En múltiples casos, la gente a las que vejó se suicidaron. Una actriz británica llamada Merle Oberon le preguntó una vez a Hopper por qué razón gozaba tanto arruinar la vida de la gente, a eso que ella respondió: “Bitchery, amado. Pura malicia “.

Hedda era un personaje tan exagerado que fué dramatizado en varias películas: RKO 291 (1999), Trumbo (2015), y también inspiró el personaje de Tilda Swinton en ¡Alabad al cesar! (2016). La serie FX Riña: Bette y Joan de 2017 asimismo exhibe una escena (que puedes observar arriba) donde Hopper amenaza con arruinar la reputación de su amiga con viejas fotografías desvistes de su juventud, y se recrea con las vidas que había destruido.

8. Los diez de Hollywood

Fue una situación realmente Catch-22, pues si uno negaba ser comunista, solo sería cuestionado mucho más. Si aceptaban ser marxistas, regularmente se les preguntaba a quién mucho más conocían en el partido. El Comité de Ocupaciones Antiamericanas de la Cámara solicitó a todos los supuestos marxistas que admitieran que eran una parte del partido y que la única forma de liberarse era traicionar a sus amigos y ofrecer los nombres de otros integrantes del partido.

Un conjunto de 10 argumentistas se negó a contestar las cuestiones, que era su derecho en razón de la Quinta Enmienda. Entre los mucho más conocidos fue Dalton Trumbo. Ninguno de estos hombres cometió ningún delito, en tanto que tenían todo el derecho a expresar sus pensamientos en razón de la Primera Enmienda y, no obstante, todos fueron mandados a la prisión por desacato a la corte y puestos en la lista negra para no regresar a trabajar en Hollywood. Varios de estos escritores, en especial Trumbo, prosiguieron haciendo un trabajo como escritores, solo con nombres falsos o escribiendo espectros para amigos.

7. El hombre de compañía

En una película de 1936 llamada El secreto del presidente (todo está libre en YouTube y también engastado arriba), los ricos dueños de una factoría deciden cerrarla tras la Enorme Depresión, pero no fue pues la compañía quebró. Solo deseaban ahorrar dinero descartando trabajos que consideraban insignificantes. La multitud perdió su sustento siendo despedida. Esa película fue redactada por Lester Cole como una adaptación de una novela redactada inicialmente por Sinclair Lewis. Cole se transformaría después en entre los Diez de Hollywood..

En verdad, las compañías despiden a sus usados para ahorrar dinero. No obstante, si un escritor de guiones en algún momento describió a las corporaciones como “los pésimos” o mostraba a hombres que no estaban contentos con su trabajo, se consideraba antiestadounidense y se castigaba con listas negras. Por esa razón, en la década de 1940 y mucho más allí, los individuos masculinos siempre y en todo momento fueron retratados como contentos con sus trabajos de 9 a 5, y esa actitud influyó en el público por norma general. Se transformó en una parte del “Sueño Americano” para localizar un trabajo, sostenerse leal y proseguir haciendo un trabajo hasta la jubilación. Según estos estándares, la película Espacio de oficina podría haber sido la película mucho más “comunista” de la historia.

En la década de 1980, despedir usados por recortes presupuestarios se volvió bastante más frecuente. A inicios de la década de 2000, prácticamente todo el planeta conocía a alguien que había experimentado esto. Cuando golpeó la Enorme Recesión en 2008, no se podía denegar que las corporaciones estaban repletas de corrupción. En vez de eliminar esa verdad, Hollywood empezó a difundir películas como La enorme apuesta que retrataba la auténtica avaricia de las compañías estadounidenses.

6. Matar al feminismo

https://www.youtube.com/watch?v=2y también8QkVMM7j8

Un hilo conductor entre los cineastas “colorados” fue que pusieron bastante feminismo en sus películas. En verdad, la mayor parte de las películas que se estrenaron en la Unión Soviética tenían fuertes individuos femeninos, en general interpretados por una bella morocha llamada Tatyana Samoylova, mejor famosa por su actuación en Las grullas están volando.

La década de 1940 tuvo increibles películas feministas en Hollywood, pero han comenzado a ocultar tras el final de la Segunda Guerra Mundial. En el momento en que los maridos retornaron de la guerra, tuvieron adversidades para seducir a sus esposas de que renunciaran a sus capital en lugar de ser ama de la casa a tiempo terminado. La MPA temía que esto pudiese representar el objetivo del modo de vida clásico estadounidense. En las películas estrenadas por la Unión Soviética, las mujeres trabajaron duro y de alguna forma consiguieron criar a sus hijos. La MPA consideraba cualquier cosa en este sentido como publicidad comunista.

En 1951, una película llamada Puedo lograrlo para ti al por mayor estrenado. Tenía que ver con una mujer llamada Harriet que repudia una iniciativa de matrimonio en pos de seguir en su trayectoria como diseñadora de tendencia en la localidad de Novedosa York. En el final, Harriet se percata de que los amigos, la familia y el cariño son considerablemente más esenciales que el dinero. Más allá de que la película tenía muchos mensajes en pos del capitalismo y festeja el espíritu emprendedor de todos y cada uno de los estadounidenses, dado que el personaje que mucho más triunfó fue una mujer, y la moraleja final de la historia se consideró bastante “antiestadounidense”. La película fue prohibida en los cines, por miedo a que “lavase el cerebro” a las masas.

Abraham Polonsky escribió y dirigió Puedo lograrlo para ti al por mayor y fue traído para interrogarlo, y asimismo fue incluido en la lista negra de la industria cinematográfica. Tras ese punto, los escritores tenían temor de retratar el feminismo en sus guiones, por el hecho de que no deseaban ser acusados ​​de ser marxistas. Hollywood tardó décadas en volver como estaba de la lista negra del feminismo. De ahí que, a lo largo de la década de 1950, en prácticamente todas las películas, observamos la imagen especial de una ama de su casa que tiene la cena lista a las 5:00 p.m.

5. John Wayne apoyó la caza de brujas

John Wayne fue un actor que es mucho más recordado por su interpretación en películas sobre el Viejo Oeste. Entre las películas con las que John Wayne tuvo un enorme inconveniente fue Mediodía. Hay una escena donde la multitud del pueblo es irrespetuosa con un sheriff corrupto. Él pensaba que esto era muy antiestadounidense y lo notificó como una viable “publicidad comunista”.

Según Feria de la vanidad, el escritor de guiones Carl Foreman de todos modos escribió Mediodía como una alegoría de la caza de brujas de la era McCarthy. Más allá de que ganó un Oscar por la película, Foreman recibió una citación para comparecer frente al Comité de Ocupaciones Antiamericanas de la Cámara de Representantes. Aceptó estar implicado en el Partido Comunista en el momento en que era joven, pero renunció. En el momento en que se neg a ofrecer los nombres de otros Marxistas, fue incluido en la lista negra de la industria y obligado a transformarse en un escritor espectro y dejar que otra gente consiguieran crédito por su trabajo digno de un Oscar.

En 1974, se le preguntó a John Wayne a lo largo de una entrevista si lamentaba su participación en la caza de brujas, en retrospectiva. Respondió que pensaba que era preciso y que deseaban eludir que los “liberales radicales” se apoderaran de la industria cinematográfica.

4. Walt Disney y la MPA

A lo largo de la Segunda Guerra Mundial, Walt Disney lanzó múltiples películas de publicidad para el gobierno de EE. UU.. En esas películas, era simple ver que por supuesto se encontraba en oposición a la opresión ocasionada por el fascismo nazi. Entonces, solo tenía sentido para él transformarse en vicepresidente de la MPA. En su declaración de misión, la MPA aseveró remover a los fascistas y marxistas ocultos de la industria del cine, lo que llevaría a Walt Disney a opinar que la pelea contra el nazismo aún no había terminado.

Como modelo de diversión familiar estadounidense saludable, Disney deseaba contribuir a la organización a detectar contenido probablemente arriesgado en Hollywood. No obstante, Disney no fue tan vocal en la identificación y persecución de los marxistas como Sam Wood, el presidente. Hay escasos registros de la participación de Disney en la MPA, salvo que tuvo varios disconformidades con Wood sobre de qué manera estaban dirigiendo la organización.

Poco después, Disney fue retirado de su situación como vicepresidente. A objetivos de la década de 1940, a lo largo de una huelga laboral de los artistas en uno de sus estudios, Disney culpó a los marxistas por orquestarla. No obstante, jamás procuró detectar o despedir a ningún sujeto que creyera que pudiese ser comunista. Sencillamente pensaba que varios de los especiales marxistas estaban empezando a cambiar a la generación mucho más joven.

3. Ronald Reagan tomó una situación

Bastante antes de transformarse en presidente de los USA, Ronald Reagan empezó uno de sus primeros permisos de liderazgo en el Screen Actor’s Guild. En 1946, medió en una disputa entre 2 sindicatos distintas de Hollywood. Entre los conjuntos era considerablemente más rebelde y se encontraba comandado por un integrante del Partido Comunista. Vio esto como una prueba de que todos y cada uno de los marxistas verdaderamente estaban intentando de conseguir el poder de Hollywood y eliminar el modo de vida estadounidense.

En 1947, Ronald Reagan se transformó en un informante del FBI, y empezó a ofrecer nombres de marxistas populares en Hollywood. Su primera mujer, Jane Wyman, solicitó el divorcio por año siguiente. Más allá de que Reagan se encontraba en una cruzada contra el comunismo, acordó remover a Nancy Davis de la lista, y se casó con ella. Estas vivencias son las que comenzaron el interés de Reagan en la política y, al final, se transformó en gobernador de California y después en presidente de los USA.

2. El Comité de la Primera Enmienda

Tras la persecución de los Diez de Hollywood, muchas personas en Hollywood empezó a proteger sus derechos. Varios actores y actrices conocidos como Lucille Ball, Lauren Bacall, Judy Garland y Humphrey Bogart pasaron a ser parte del Comité de la Primera Enmienda. La enorme mayoría de estas personas eran demócratas liberales. Más allá de que ellos mismos no eran marxistas, lograron ver la corrupción y el total desprecio por los derechos constitucionales de los Diez de Hollywood.

No obstante, todas y cada una estas personas que procuraron proteger los derechos de los marxistas de Hollywood se transformaron en objetivos. En 1948, Humphrey Bogart escribió un producto que se titula “No soy comunista, ”Enseñando de qué manera su participación en el Comité de la Primera Enmienda logró que sus amigos se volviesen en contra suya, llamándolo comunista. Recibía cartas por correo y lo hostigaban públicamente. Exactamente la misma los integrantes de los Diez de Hollywood a quienes se les solicitó que solo respondieran con afirmaciones de “sí” o “no”, Bogart equiparó esta avalancha de acusaciones con alguien que pregunta: “¿Has dejado de pegar a tu mujer?” y la única opción para las respuestas es “sí” o “no”. Andas culpado de cualquier forma. La presión fue bastante a fin de que varios de estos actores se doblegaran.

1. Romper la lista negra

A lo largo de años, los argumentistas incluidos en la lista negra prosiguieron haciendo un trabajo como escritores espectros. Dalton Trumbo de todos modos escribió la película impresionantemente habitual Vacaciones en Roma y se lo dio a su amigo Ian McClellan Hunter. El guion ganó un premio de la Academia. Décadas después, su crédito fue al final restaurado.

King Brothers Productions se encontraba presto a contratar a Trumbo por bajos sueldos para películas de serie B a una fracción del salario que se encontraba habituado a ganar por sus guiones antes de ser incluido en la lista negra. Al final, escribió una película ganadora de un premio de la Academia llamada The Brave One en 1957 bajo el seudónimo de “Robert Rich”. En 1960, Kirk Douglas fue la estrella de la película. Espartaco, y usó su predominación para cerciorarse de que el nombre real de Trumbo se incluyese en los créditos del guion. Los acontecimientos de la vida de Trumbo fueron tan inspiradores que en 2015, la película Trumbo se realizó basado en su historia, interpretada por Breaking BadBryan Cranston.

Más allá de que Spartacus fue el ademán simbólico de que la Lista Negra de Hollywood había terminado, el Comité de Ocupaciones Antiamericanas de la Cámara continuó estando. hasta 1975.

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