10 hechos increíbles sobre la psicología de masas

Todos y cada uno de los que en algún momento vieron una película tienen un concepto en la cabeza del estereotipo de la multitud enojada con antorchas y horquillas, y la mayor parte de nosotros poseemos muchas nociones preconcebidas sobre de qué manera se comportarán las multitudes. La multitud tiende a meditar, por norma general, que las multitudes son parcialmente simples de manejar y que frecuentemente la multitud va a ver cosas horribles que les suceden a el resto y sencillamente lo van a dejar pasar por el hecho de que forman parte de una multitud. La realidad tras todo lo mencionado es considerablemente más dificultosa, y varios estudiosos pasaron innumerables horas aprendiendo el accionar de las multitudes por toda clase de causas similares con la seguridad pública. En el producto de el día de hoy, repasaremos 10 hechos sorprendentes y conceptos errados sobre la psicología de masas.

10. Si precisa asistencia y está en una multitud, pida asiste para personas concretas

Algo mucho más esenciales que ha de saber sobre las multitudes es la manera en que marcha la difusión de la compromiso. La iniciativa es fundamentalmente que cuanto mucho más grande sea la multitud, menos posible va a ser que la multitud se desvíe de su sendero para contribuir a otra persona. persona. La razón es que sienten mucho más que alguien probablemente lo cubrirá, por el hecho de que hay muchas personas alrededor. No obstante, esto no es siempre cierto si alguien se está desangrando en el suelo. Si alguien está preparado en capacidades paramédicos, probablemente se detenga y no solo acepte que la persona no requiere asistencia, o que alguien mucho más se ocupará de ella. Aun tienen la posibilidad de ver a otro profesional médico prestando asistencia y ver a un compañero médico que precisa su asistencia y también intervenir.

No obstante, en una situación donde la necesidad de asistencia no es tan obvia, y no es una lesión traumática o algo afín, o aun si lo es y precisa asistencia en ese instante, pero no es tan evidente. los especialistas comentan que hay unos cuantos cosas esenciales que llevar a cabo. La primera es preguntar a personas concretas, y no solo apelar a la multitud generalmente. Prosigue preguntando a la multitud hasta el momento en que alguien te asista o consigas conseguir a alguien que sepa de qué forma realizar lo que es necesario para ti. Asimismo es esencial ser concreto sobre lo que precisa y lo que está mal, a fin de que otros logren asistirlo lo mucho más veloz viable. Los humanos desean contribuir a el resto, pero tienen la posibilidad de confundirse y apagarse. Si se dirige a ellos de manera directa, suprime su confusión y provoca que actúen.

9. La narración de Kitty Genovese no es siempre el más destacable ejemplo: fué confusa

Muchas personas ha oído charlar de una muchacha llamada Kitty Genovese. Aun fue criada en la película The Boondock Saints como una justificación para caminar como observadores asesinando mafiosos a la suerte y sin ningún sentido. La historia cuenta que el mujer joven era ejecutado en frente de múltiples presentes y absolutamente nadie logró nada. Los medios y los psicólogos apasionados lo han repetido a lo largo de años, y se ha usado como prueba de que cuanto mucho más grande es la multitud, es mucho más posible que la multitud sencillamente ignore algo horrible que sucede justo frente a ellos, aun un asesinato.

No obstante, la realidad, si bien triste, es considerablemente más banal. La mujer llegó a casa en torno a las 2:30 am en el momento en que no había varios presentes alrededor. Un hombre que la había estado al asecho la atacó y la acuchilló. Una vecina de arriba, que no tuvo tiempo de bajar, le chilló al agresor que la dejase en paz. Él salió por un tiempo, y Kitty se ocultó tras su edificio de pisos para ocultarse, en este momento dificultosamente herida. El hombre regresó 10 minutos después y la acuchilló y la robó. Kitty próximamente fue encontrada por un vecino, quien en el instante llamó a la policía. Quizás el primer vecino que llamó debería haber llamado a la policía o continuar, pero chilló y el agresor en un inicio salió. La próxima persona que la halló solicitó asistencia inmediatamente. Asimismo hubo unos cuantos otros vecinos que lograron ser presentes presenciales y aseguraron que llamaron a la policía, pero la policía no ha podido localizar los registros. Independientemente, la historia habitual de que hubo mucho más de 30 presentes que no procuraron asistirla es únicamente una fabricación total.

8. De todos modos, es bien difícil llevar a una multitud a un frenesí afín a una mafia sin otros causantes

A bastante gente les agrada meditar en las multitudes como un multitud de gente en pavor a puntito de volverse ida cualquier ocasión y romper las cosas. Si introduce su conjunto menos preferido, es simple imaginar una multitud de personas que acaban velozmente en un frenesí y altercados. No obstante, esto no es verdaderamente exacto en concepto de accionar real. Por norma general, aun la gente que fueron empujadas al máximo no van y hacen cosas violentas, aun a instancias o con el anonimato de una multitud, salvo que ahora fuesen el género de persona que procuraba una explicación para realizar algo. de este modo para comenzar.

Si verdaderamente deseas conmover a la multitud, te resultará bastante bien difícil. Aun en sitios como, por servirnos de un ejemplo, Ferguson, en el momento en que la tensión se encontraba en su peor instante, la enorme mayoría de la multitud se sostuvo en paz, aun en el momento en que un puñado de agitadores ocasionó inconvenientes y nuestra policía (según el estudio por el Departamento de Justicia) atacaron ilegalmente a los participantes de la manifestación. Aun con una buenísima “explicación” para crear problemas, la enorme mayoría de la gente sencillamente no son violentas y no tienen la posibilidad de ser incitadas a la crueldad sin la absoluta necesidad de llevarlo a cabo.

7. Por norma general, las multitudes se sostienen mucho más distendidas en ocasiones de pavor de lo que piensa

La mayor parte de la gente tienen muchas nociones preconcebidas sobre las multitudes, y entre las mucho más esenciales es que las multitudes tienden a estar bastante inquietas y tienen la posibilidad de volverse locas cualquier ocasión si pasa lo preciso (o incorrecto). Varios aceptan que en la situacion de un tiroteo, un bombardeo, un incendio o lo que sea, la multitud se comportará de una forma desquiciada y tenderá a que ellos mismos y otros se maten o lastimen sin percatarse. No obstante, los hechos no corroboran esto.

Los pequeños en las academias con tiroteos tienden a salir de forma muy estructurada, aun en el momento en que llevarlo a cabo puede parecer un tanto mucho más retardado, y tienden a depender unos de otros y trabajar en conjunto para llegar a un espacio seguro. Más allá de que ciertos tienen la posibilidad de argumentar que este accionar se ha entrenado en parte, el accionar de los que estaban en las torres el 11 de septiembre precisamente no lo fue. Las cuentas aseguran que la mayor parte de la multitud de todos modos presentó bastante apaciblemente y cortésmente a las sendas de salve del edificio, y que esta aptitud de sostener la tranquilidad y no ingresar en pavor de todos modos salvó vidas. Los humanos son bastante resistentes y no se transforman en una masa de lágrimas de terror en el instante en que están con muchas otra gente y se combaten a una crisis.

6. Las multitudes no son tan naturalmente sumisas a la autoridad como podría opinar

Entre las opiniones más frecuentes sobre multitudes es que son naturalmente sumisos a la autoridad, pero ese no es verdaderamente la situacion. En verdad, como puede mencionarle cualquier persona que haya trabajado en seguridad de multitudes (aun esos que por supuesto son oficiales de policía), las multitudes tienen la posibilidad de ser tan rebeldes o groseras con quienes tienen autoridad sobre ellas como con cualquier otra persona. En verdad, frecuentemente ese sentimiento de anonimato o estar en una multitud mucho más grande puede ofrecer a la gente una falsa sensación del poder que tienen para retar a la autoridad.

Naturalmente, o sea únicamente una ilusión y, salvo que la multitud esté verdaderamente ocasionando altercados, si la policía se percata de que haces algo ilegal o acosándolos hasta ese punto, dado que estés cubierto de gente no te resguardará. Independientemente, la policía asimismo ha visto que puede ser bien difícil llegar a las multitudes siguiendo normas sencillos, como qué sendero tomar de forma segura, y que en ocasiones semeja que aun los ciudadanos comunmente obedientes tienen la posibilidad de finalizar desafiantes en el momento en que tienen el anonimato de una multitud. Esto no quiere decir que la gente tengan siempre malas pretenciones o que procuren retar a la autoridad, solo que intentar acorralar a una multitud de manera frecuente puede ser como pastorear gatos.

Lo cierto es que las desgracias similares con las multitudes prácticamente jamás son el resultado de personas que procuran responsablemente realizar cosas malas, o aun de que se las alienta a llevar a cabo cosas horribles. Desgraciadamente, en ocasiones el inconveniente es sencillamente una mala administración de multitudes. Para entender apropiadamente de qué manera se desplaza la multitud, asimismo debe entender de qué manera opínan, y varias personas reciben bastante dinero en estos días para solucionar estas cosas antes que se edifiquen enormes espacios públicos, singularmente estadios de deportes. Entre las causas de esto son accidentes como el ocurrido en Sheffield, Inglaterra en 1989. 93 personas fallecieron y mucho más de 180 resultaron lesiones gracias a la mala administración de la multitud en el estadio de Hillsborough.

Los gobernantes jamás estuvieron seguros de dónde empezó precisamente el inconveniente, pero piensan que se debió a una combinación de barreras inapropiadas, tal como a demasiadas personas que ingresaron bastante próximamente en los sitios equivocados sin bastante desbordamiento. Esto llevó a que bastante gente murieran aplastadas inadvertidamente o sencillamente se asfixiaran por carecer de aire. Esos que provocaron el aplastamiento no tenían iniciativa de que lo hacían, y varios probablemente se vieron atrapados en el lío ellos mismos y sencillamente temían finalizar siendo otra víctima. Esta es la razón por la cual los parques temáticos gastan tanto dinero en hacer espacios libres correctos y en supervisar esmeradamente no solamente la proporción de personas en el parque, sino más bien asimismo llevar a cabo todo lo que resulta posible para mentir psicológicamente a la multitud a fin de que se separe tanto como resulte posible. Las técnicas correctas de administración de multitudes tienen la posibilidad de impedir una catástrofe completamente evitable.

4. Las multitudes no son las bestias de manada homogéneas y afines a las psiques colmena que bastante gente imaginan

Pese a cualquier término erróneo que tenga sobre las multitudes, probablemente esté bastante convencido de que cuanto mucho más grande se regresa una multitud, mucho más posibilidades hay de que se transforme en un soltero cabeza de la colmena–Como entidad. Pero las multitudes por lo general son considerablemente más distintas y variadas, y esto en general se refleja asimismo en sus pensamientos y acciones. Si en algún momento vió tomar forma un conjunto político, es un recordatorio de que visto que alguien esté entre la multitud no quiere decir que de súbito tenga el deseo de estar según con todos y cada uno de los que lo cubren.

Probablemente esta noción permanezca por el hecho de que frecuentemente en el momento en que la gente están en multitudes, hay que a algo que nos une por una razón afín. Con frecuencia, la multitud va a un juego deportivo, e inclusive si los entusiastas de otros equipos están allí, con frecuencia están en una sección diferente. O, alguien puede proceder a un mitin político oa un parque de diversiones donde a todos les agrada exactamente el mismo género de diversión. Pero en el momento en que lo piensas, únicamente una multitud por norma general, en cualquier sitio, verdaderamente no posee nada particularmente para unirlo, y solo está formada por un conjunto de individuos a la suerte, todas y cada una las que tienen la posibilidad de ver las cosas de forma muy distinta.

3. Qué tan sugerente es una multitud o qué tan probablemente beligerante es dependiente primordialmente de su composición

Como comentamos previamente, multitudes de todos modos son solo un conjunto de individuos a la suerte y por lo general son bastante distintas, salvo que estemos comentando de un acontecimiento particular que verdaderamente reúne a un género de público. Esto desmiente el mito de que las multitudes son típicamente violentas o sugestionables. Lo cierto es que la inclinación a la crueldad oa llevar a cabo lo que desea un agitador de la chusma verdaderamente es dependiente de la composición de la multitud. Si una multitud es de una persuasión mucho más política y tiende a la crueldad, entonces intentar incitarlos a un frenesí hostil podría marchar. No obstante, no es muy probable que una multitud de personas en un parque temático de Disney sea tan sugestionable, y posiblemente tenga adversidades para hallar aun un conjunto pequeño en un espacio que verdaderamente tenga algún deseo de percibir su mensaje; probablemente lo van a llevar fuera rapidísimo.

Aun esos propensos a la crueldad no siempre lo van a hacer en frente de una multitud, aun puede ser todo lo opuesto. Más allá de que ciertos tienen la posibilidad de sentirse un tanto engallados por una multitud para protestar por causas o para ser parte de un conjunto del que de otro modo no se sentirían suficientemente fuertes para reclamar la propiedad, ese es un gran salto para verdaderamente cometer crueldad o violar las leyes. Bastante gente que considerarían violar las leyes tampoco desean meterse en un berenjenal por este motivo y tienden a no estimar que las vean haciéndolo; estar en frente de una multitud no cambia de pronto quiénes son por la parte interior.

2. En una situación volátil, probablemente se formen múltiples conjuntos, en vez de una turba beligerante

En las películas y otros medios populares, se nos dió la iniciativa de que en el momento en que las cosas se pongan verdaderamente locas, observaremos una forma de mafia, o únicamente una mafia por norma general, aun si no es beligerante. No obstante, salvo que verdaderamente tenga la policía u otros conjuntos oficiales para volver a poner verídica y absolutamente el orden, no es tal como acostumbra marchar. Las multitudes no son una entidad homogénea y la multitud tiende a agruparse basado en otros que opínan y actúan como ellos. Aun en un período temporal cortísimo, los estudios de casos demostraron que, dada la posibilidad, la gente empezarán a dividirse muy de forma rápida en conjuntos mucho más pequeños que se amolden mejor a sus pretensiones.

Tampoco hay razón para opinar que estos conjuntos trabajarían unos contra otros. En una auténtica situación de urgencia donde no hay un orden popular terminado, la gente no solo tienden a organizarse velozmente en conjuntos mucho más pequeños, sino los distintos conjuntos tienden a trabajar juntos por el bien común. Por norma general, a la gente les agrada sostener un cierto sentido de individualidad, pero asimismo ven varios provecho conscientes en trabajar con otros por el bien común. Al organizarnos en conjuntos mucho más pequeños con personas como nosotros, pero aún haciendo un trabajo con distintas conjuntos, podemos encontrar el más destacable deber viable.

1. El pensamiento de conjunto se habla mucho más de no enfurecer a quienes tienen autoridad

Entre los hechos mucho más atrayentes sobre la psicología de masas es el fenómeno de “pensamiento grupal. ” Para esos que no están familiarizados con él, el pensamiento grupal es la inclinación en conjuntos mucho más enormes a no proponer temas que logren menear el barco o ocasionar polémicas o inconvenientes, aun en el momento en que se conoce que esos temas son vitales. El popular ejemplo de o sea la explosión del Challenger, donde diríase que el pensamiento de conjunto llevó a la horrible y completamente evitable pérdida de vidas. Ciertos aun lo enseñan en la clase de psicología con una recreación trágica, pero bastante gente aprendieron una lección absolutamente equivocada. Varias personas escuchan el pensamiento grupal y lo ven como una situación donde había un conjunto grande y, por ende, la multitud sintió menos ganas de hacer polémicas, o sencillamente nombrar algo que podría deteriorar las cosas en frente de tanta gente.

No obstante, el “pensamiento de conjunto” no posee bastante que ver con los conjuntos, enormes o pequeños, sino más bien con el temor innato de la gente a incordiar a quienes tienen autoridad sobre ellos. Quienes estaban a cargo verdaderamente deseaban que la publicación se hiciese sin demora, y arreglar aun un inconveniente impresionantemente menor podría conducir a una demora muy, larguísima, pues los vuelos exclusivas de manera frecuente tienen una ventana cortísima para lograr. El pensamiento grupal es un fenómeno en el que la gente están tan preocupadas en un corto plazo por incordiar a sus jefes que no presionan para llevar a cabo algo que los moleste en este momento, para eludir molestarlos peor más adelante. Siendo realistas, el pensamiento grupal probablemente podría suceder en un ambiente de uno a la vez con un usado y un jefe: el temor en un corto plazo de la gente puede anular su los pies en el suelo.

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