10 hechos sobre la temida tribu comanche

Las tribus nativas americanas eran rebosantes y variadas, con distintas etnias y maneras de vida. Ciertos eran mucho más sedentarios y se centraban en la agricultura, al tiempo que otros eran mucho más nómadas y cazaban bisontes y antílopes berrendos en las vastas extensiones de las Enormes Llanuras. Pero más allá de que con frecuencia se los ve como nobles salvajes, expulsados ​​de sus tierras y empujados al filo de la presencia por los de europa expansionistas, muchas tribus nativas americanas eran tan salvajes y belicistas como se pensaba. Y ninguno de ellos era mucho más poderoso, feroz y fuerte que el Comanche.

No obstante, no nos malinterpretes. La mayor parte de las sociedades tribales de todo el planeta eran de este modo, o próximas a eso. La diferencia aquí fue que los de europa mucho más avanzados tecnológicamente entraron en contacto con ellos en una fecha considerablemente más tardía que en el momento en que los celtas o los hunos reinaban de manera suprema.

10. Una corto historia de fondo del comanche

Correspondientes a la familia de lenguas uto-aztecas, los comanches fueron una vez una parte de la mayor Tribu nativa de america Shoshone que se produjo en la Enorme Cuenca occidental. Cerca del 1500 d.C., ciertos de ellos surgieron de las Montañas Pedregosas y llegaron a las Enormes Llanuras, en lo que en este momento son Idaho y Wyoming. Al ingresar en contacto y ingresar en enfrentamiento con otras tribus como Blackfoot, Crow, Lakota y Cheyenne, han comenzado a desplazarse mucho más al sur, ciertos hasta el centro de Texas. Estos Shoshone del Este se transformaron en Comanche a fines del siglo XVII. Pero hasta este instante no había nada particular o fuera de lo normal en esta tribu particularmente de originarios americanos.

Ellos eran la habitual y pequeña tribu de cazadores-colectores de personas, con cultura básica, prácticamente sin organización popular, y enclenque poder militar como lo revela su incesante migración hasta ese instante. A la inversa de los áridos vales montañosos de los que procedían, las Enormes Llanuras les ofrecían la posibilidad de apresar los varios bisontes y antílopes que estaban abudantemente. Pero asimismo debieron desafiar a las tribus ahora que ya están por estos elementos. No obstante, lo que descubrieron en estas llanuras cambiaría su destino para toda la vida. Dejados atrás por los colonos españoles al sur, los comanches se hallaron con el caballo cerca de 1680, y con él grabaron su nombre en los libros de historia como legendarios guerreros montados.

9. Señores de las llanuras del sur

Muy escasas naciones en el planeta, y bastante menos en América del Norte, tuvieron un ascenso al poder tan meteórico como el Comanche. Y esto fue viable todo por el caballo. Ninguna otra tribu o nación en América del Norte los superaría en equitación, y varios especialistas aun llegaron a decir que eran la mejor caballería rápida que el planeta había visto. El Comanche crió, adiestró y atrapó caballos Mustang tanto de la naturaleza como de otra gente. Con ellos se transformaron en especialistas cazadores de bisontes y de pronto prosperaron como jamás antes. En menos de cien años, desde la década de 1680 hasta precisamente 1750, proseguirían y tomarían una gran parte de las Enormes Llanuras del sur, probando que el caballo era precisamente lo que hacía falta. El caballo era para ellos lo que la electricidad y el vapor eran para el resto de todo el mundo.

Los comanches eran mucho más bajos en estatura que los otros integrantes de la tribu india, pero mucho más grandes y con un agarre estable, lo que los transformaba en una suerte de jockey especial. Sus Mustangs eran iguales: pequeños, veloces y resistentes. Y con su movilidad y agilidad recién descubiertas, lograron llevar a cabo retroceder a muchas de las otras tribus nativas americanas en la zona y expandir sus territorios de caza. Aun prácticamente llevaron a los apaches, que previamente habitaban el área, a la extinción. Su infamia medró velozmente entre las otras tribus, como se expone en su nombre. Tiempo se llamaron a sí mismos Numunuu, que significa “la multitud”, el término comanche significa algo totalmente diferente. Es una corrupción de españa de el Ute palabra “Kohmahts”, que en nuestro idioma sería “los que están en contra nuestra” o sencillamente “el enemigo”.

8. El Imperio de la Comancheria

Es algo extraño charlar de un imperio tratándose de originarios norteamericanos, en especial a lo largo de los siglos XVIII y XIX, pero Rhodes Professor of American History Pekka Hämäläinen, entre otros muchos, llama a eso que el comanche tenía exactamente eso: un imperio. Siendo una fuerte predominación en la zona, los comanches tenían el control de territorios de lo que en este momento son el centro y norte de Texas, el este de Nuevo México, el oeste de Oklahoma y Kansas, y unas partes de Rojo, llamadas Comancheria. Jamás se organizaron en solo una tribu unida, sino vivieron en una confederación desperdigada de en torno a una docena o mucho más de bandas. Todos compartían exactamente el mismo idioma y cultura y raras veces se peleaban entre sí. Estas bandas tenían nombres como Root Eaters, Loud Talkers, Eat Everything, Buffalo Eaters, Timber People, Devoradores de antílopes, Escaladores empinados, comedores de miel, pésimos campistas u hospitalarios, entre otros muchos, cada uno de ellos realizando alusión a su localización o hábitos en general.

Todavía proseguían un modo de vida nómada, viviendo en tipis, moviéndose, sin interés en la agricultura. A inicios del siglo XIX, formaban una población de en torno a 30.000 personas. Eran un pueblo belicoso, así sea cazando o atacando tribus vecinas y asentamientos de europa en pos de abastecimientos, caballos y personas para emplear como esclavos. Como hábiles guerreros montados, tenían una población de caballos de precisamente 90.000 a 120.000 cabezas, y otros 2 millones de Mustangs salvajes que vivían en Comancheria o sus aledaños. Las bandas comanches aun comercializados en pueblos en todo el Valle del Río Grande, en ocasiones inmediatamente después de una redada en la zona. Traerían a quienes habían secuestrado para rescatarlas y devolverlas a sus familias. Pero mientras que los mexicanos, españoles y los indios pueblo eran algo tolerantes con estas prácticas, los comanches tendrían varios inconvenientes en años siguientes con los estadounidenses por precisamente exactamente la misma razón.

No obstante, en la década de 1820 englobaban un área de precisamente 250.000 millas cuadradas en sus fronteras. Proseguirían y harían vasallaje a otras 20 tribus mucho más pequeñas y harían su idioma lingua franca para toda la zona. Asimismo detendrían en seco cualquier expansión europea en el área; los españoles que vienen del sur, los franceses avanzan desde Luisiana, tal como la supuestamente incontenible expansión colonial de america desde el este. Son la razón primordial por la que la Costa Oeste se colonizó 40 años antes que las Enormes Llanuras. En ocasiones, en especial en la década de 1860, la frontera estadounidense aun fue empujada hacia atrás en el momento en que los asentamientos o aun condados enteros han quedado desiertos frente múltiples ofensivas comanches.

7. Sociedad Comanche

Los comanches eran guerreros primero y todo lo demás seguidamente. En el momento en que no estaban cazando, atacaban a sus vecinos. Su número se vio reforzado por un mayor suministro de alimentos con la llegada del caballo, tal como las otras bandas shoshone migratorias del norte. Y, naturalmente, los varios esclavos secuestrados de tribus vecinas y colonos; en su mayor parte pequeñas y mujeres. Su sociedad jamás tuve un solo líder, y todos y cada uno de los jefes de banda actuaron como consejeros de aconsejes para toda la nación. Todos y cada uno de los líderes de la banda podían expresar su opinión, pero en la mayoría de los casos los mayores eran los que charlaban mucho más. Asimismo había el jefe de paz a cada banda, que comunmente era la mucho más vieja, y escogida por consenso general. El resto escucharía sus consejos y experiencia sobre dónde apresar o reubicarse, a quién agredir o con qué otras tribus deberían conformar una coalición.

A lo largo de tiempos de guerra, cada banda seleccionaría un Jefe de Guerra. Para este puesto, unicamente se escogieron los guerreros mucho más valientes, y solo esos que tenían el respeto de toda la banda. Así sea a lo largo de una redada o en el transcurso de un enfrentamiento prolongado, toda la banda escucharía al Jefe de Guerra, con independencia de su estado. Pero cuando el enfrentamiento terminara, la autoridad del Jefe de Guerra acabaría. Los pequeños eran las pertenencias mucho más apreciadas de los comanches, seguidos solo por sus caballos. Todo lo demás de manera frecuente se compartía u ofrecía entre los integrantes de la banda.

Un niño se transformaría en guerrero a la edad de 15 años, y solo tras haber cazado su primer búfalo. Los hombres mayores que se interesaban mucho más anteriormente que más adelante abandonaban el sendero del guerrero y se reunían en un tipi particular llamado “Smoke Lodge”. Jamás se dejaba ingresar a ningún hombre o mujer mucho más joven. En el momento en que sentían que la desaparición se aproximaba, obsequiaban sus pertenencias, procuraban un espacio relajado y aguardaban fallecer. Tras su muerte, serían sepultados solemnemente y toda la banda se trasladaría. Las mujeres se ocupaban de la mayoría de la vida diaria, incluyendo la búsqueda de comida, tal como el montaje y desmontaje del campamento, al tiempo que los hombres estaban al cargo de la caza y la guerra.

6. La luna comanche

Hay una razón por la que la luna llena todavía lleva por nombre “Luna Comanche” en Texas. Los comanche eran conocidos por su muchas redadas, en especial a lo largo de una Luna, en el momento en que estaban al amparo de la obscuridad, pero aún con bastante visibilidad para desplazarse, los guerreros montados participaban en incursiones malévolas y veloces en las ciudades circundantes. Estas incursiones tenían el propósito de llevarse caballos, armas, víveres, ganado, mujeres y esclavos. Pero más allá de que la mayor parte de estas incursiones se hicieron contra las otras tribus indígenas, los comanches asimismo las hicieron contra los colonos de europa más de una vez. A lo largo de estas incursiones tipo blitzkrieg, los comanches, que con frecuencia no eran mucho más que unas escasas docenas, irrumpían, mataban a todos y cada uno de los hombres mayores de 10 años, e inclusive a los bebés inferiores de 3 años, tomaban lo que les encantaría y a quien les encantaría y después vete.

En 1720, los comanches entraron en contacto con los franceses y, por medio de múltiples pactos comerciales, se les introdujeron en las armas. En lugar de estas armas, ofrecieron caballos robados en Nuevo México. En todo el siglo XVIII, estuvieron en enfrentamiento prácticamente incesante con los españoles o los mexicanos, o con todas y cada una de las otras tribus que rodeaban sus fronteras, como las tribus Lakota, Cheyenne, Pawnee, Kansa y Osage. Desde 1779, el Comanche asimismo empezó a atravesar el Río Grande y a realizar incursiones en el territorio mexicano. Ciertas de estas expediciones fueron tan al sur que los asaltantes que retornaron detallaron haber visto “hombrecillos en los árboles que no deseaban hablarnos” … que de todos modos eran monos. Estas redadas fueron tan temidas que el gobierno de Nuevo León en México prohibió a la gente viajar en conjuntos de menos de 30 hombres armados y montados. Desde 1840, las incursiones comanches se incrementaron y duraron hasta la década de 1870. Josiah Gregg, un explorador, naturalista y creador estadounidense, mientras que viajaba por la zona, ha dicho: “Todo el país desde Nuevo México hasta las fronteras de Durango [Mexico] está prácticamente totalmente despoblado. Las haciendas y ranchos fueron en su mayor parte descuidadas, y la multitud se ha recluído eminentemente a los pueblos y ciudades ”.

5. Tortura

El Salvaje Oeste no se nombró como tal solo por el hecho de que escasos de europa vivían allí, o por el hecho de que los que lo hicieron eran pistoleros sin ley. El término “salvaje” aquí se parecía mucho más a “salvaje” que “indómito”. Todos y cada uno de los que vivían en la zona sabían lo que significaba una redada comanche y lo que acarreó con su llegada. Aparte de los que fallecieron en el altercado, la mayor parte de las mujeres fueron violadas, entonces asesinadas y ciertas aun fueron tomadas como cautivas. El cuero cabelludo era algo común en el campo de guerra como un medio para burlarse del enemigo, que aún se encontraba vivo pero al que le arrancaron la lengua para silenciar los chillidos. Pero increíblemente, las mujeres comanches eran de forma frecuente las encargadas de torturar a sus cautivas. Y las formas espantosas en las que lo hicieron puede, por lo menos, nombrarse “imaginativo”. Ciertas fuentes españolas hablan de un caso en el que un conjunto de integrantes de la tribu Tonkawa era torturado por los comanches al abrasar sus brazos y piernas hasta los huesos. Entonces se cercenaron las extremidades, solo a fin de que la práctica comenzara nuevamente con las lesiones frescas.

Ciertos otros métodos preferidos incluían que le arrancaran o cortaran los dedos, los metiesen en la boca de la víctima y después le cosieran los labios. Entonces, amarraron al pobre alma desviste en situación de águila popularizada sobre un montículo de hormigas de fuego hasta el momento en que murió. Otros fueron cosidos en una piel de animal crudo y dejados al sol. Conforme la piel se encogía de forma lenta, apretó al hombre hasta la desaparición. Otro procedimiento de tortura favorito era sepultar a la víctima hasta el fondo del cuello en un pozo y después cortarle los párpados. Sin protección contra el sol, los ojos de la víctima se quemarían bajo el sol abrasador, cegándolo antes de fallecer de sed u otras causas.

4. La pelea de la vivienda del consejo y la enorme incursión de 1840

La Riña en la vivienda del consejo Fue una errada negociación de paz entre el Comanche y la República de Texas, que sucedió en San Antonio el 19 de marzo de 1840. Las negociaciones tenían como propósito terminar a un par de años de pelea, con el Comanche deseando conseguir el reconocimiento de sus fronteras. y los texanos que desean la liberación de 18 presos cautivos. La delegación comanche se encontraba compuesta por 12 caciques, acompañados de otros 53, varios de los cuales eran mujeres y pequeños. Pero como solo trajeron consigo a 2 presos, los texanos eligieron retener a los caciques como rehenes hasta el regreso sano y salvo del resto. Al darse cuenta de esto, el comanche procuró huír y se causó una guerra. Más tarde, 35 de los indios, incluyendo los caciques, fueron asesinados, al tiempo que el resto fue hecho preso. Tras esta traición, el comanche logró que 13 de los 16 presos blancos sobrantes fuesen horrorosamente torturados y asesinados.

El jefe Buffalo Hump de la banda de Penateka (Honey-Eaters) envió un mensaje a los otros comanches y amontonó una enorme celebración de ataque de cuando menos 400 a 600 guerreros. La primera localidad en ser atacada fue Victoria, Texas, el 6 de agosto de 1840. Mataron a múltiples colonos blancos y esclavos negros cerca de la localidad, pero los sacrificios protectores de los ciudadanos hicieron que los comanches dejaran Victoria aproximadamente íntegra. No obstante, se llevaron por lo menos 1.500 caballos. Un par de días después, llegaron a la localidad portuaria de Linnville. En esta ocasión, las cosas resultaron de otra forma.

En contraste a los pueblos y ciudades del centro de Texas, los de la costa no estaban dispuestos para una incursión comanche. En un inicio se pensaba que eran mercaderes de caballos mexicanos, los comanches próximamente rodearon el pequeño puerto y han comenzado a saquear. Varias personas fallecieron, pero la mayor parte logró subsistir huyendo a aguas abiertas y continuando en los pequeños botes. A lo largo del resto del día, los atacantes asaltaron la localidad y hurtaron recursos de unos 300.000 dólares americanos (ciertos $ 8.5 millones en dinero de el día de hoy). Allí asimismo mataron el ganado y se llevaron otros 3.000 caballos y ciertos presos. La Enorme Incursión fue la incursión india mucho más grande de esta clase en ciudades blancas en los USA. En conjunto, unos 33 colonos fallecieron y la localidad portuaria de Linnville jamás se recobró verdaderamente. Actualmente es únicamente una localidad espectro, en tanto que la mayor parte de los habitantes apartados establecieron Port Lavaca, a unas 4 millas al suroeste.

3. El búfalo

Gracias a su modo de vida nómada, los Comanche solo empleaban materiales rápidos y muy resistentes. No utilizaron cerámica ni cestas, ni forjaron metales, ni usaron materiales tejidos ni tallaron madera. Dependían del búfalo para la mayor parte de sus pretensiones materiales y todo, desde el animal, se utilizaba de una manera u otra. En verdad, hubo mucho más de 200 usos para el búfalo. Las herramientas, armas y productos para la vivienda vinieron todos del búfalo. El revestimiento del estómago, por poner un ejemplo, se estiró sobre 4 palos, se llenó de agua y se usó como cazuela para cocinar. El estiércol de búfalo seco se utilizaba como comburente para el fuego, y su piel, cuernos y huesos se utilizaban para prácticamente todo lo demás que precisaban. El resto lo lograron a través del comercio. Con mucho más de 60 millones de estas capaces bestias habitando América del Norte en un instante particular, y la mayor parte viviendo en las Enormes Llanuras, Comancheria se transformó en el mayor imperio de caza de siempre.

No obstante, todo lo mencionado cambiaría, puesto que en la década de 1880 solo quedaban unos 100 búfalos. En la década de 1830, los comanches y otros indios de las llanuras cazaban búfalos a razón de unas 280.000 cabezas al año. Esta caza era tanto para el sustento para el comercio, y representaba el límite de sostenibilidad que la población de búfalos podía proveer en la zona. No obstante, solo en el invierno de 1872-73, se pusieron en trenes y se mandaron a la costa este mucho más de 1,5 millones de pieles de bisonte. Sus pieles se utilizaban para abrigos y el cuero para cinturones de maquinaria y botas militares, entre otras muchas cosas. Los cazadores recibirían $ 3.50 ($ 110 el día de hoy) por piel, y estaban matando búfalos por cientos todos y cada uno de los días. Y ya que los animales no escapaban si no veían de dónde venía la amenaza, los cazadores elegirían un criterio mucho más distanciado y matarían a una manada completa en solo unas horas. Entonces despellejarían a los animales, tomarían las pieles y dejarían que sus cuerpos se pudrieran. Los huesos fueron recogidos después y transformado en fertilizante.

Los trenes que pasaban reducían la agilidad en el momento en que estaban con una manada para dejar que sus usuarios disparasen al búfalo por deporte. La El ejército de los EE. UU. Apoyó activamente esta matanza, y asimismo lo logró el gobierno federal. No obstante, para ser justos, la población nativa de america asimismo tuvo algo que jugar aquí. No obstante, en las consecuencias que prosiguieron, los comanches y otras tribus se hallaron sin su primordial fuente de alimento y se vieron obligados a moverse a reservas o fallecer de apetito. Es mucho más, la desaparición del búfalo de las Enormes Llanuras y la introducción del ganado y la agricultura industrializada brindaron como resultado precisamente una tercer parte de la erosión de la cubierta superficial del suelo y la consiguiente Tazón de polvo de la década de 1930.

2. Destino manifiesto

Con la escasez de búfalos, el comanche no tuvo mucho más antídoto que concentrarse en las incursiones. Entonces, en la década de 1860, las redadas comanches se incrementaron, primordialmente por el hecho de que en este momento tenía que ver con una cuestión de supervivencia. Además de esto, varios brotes de viruela y cólera en todo el siglo XIX redujo drásticamente su población de 30.000 a solo unos 5.000. En 1867 ciertas bandas comanches y otras tribus indias recibido ser resituado en reservas a condición de que el gobierno estadounidense dejase de matar búfalos. Pero como esto no se materializó, ellos asimismo debieron reiniciar el ataque. En 1871 el popular General William T. Sherman y el teniente general Philip Sheridan instauró una política de tierra quemada sobre la resistencia comanche sobrante. Esto significó que todo cuanto el ejército de los USA entró en contacto, desde caballos hasta aldeas y abastecimientos, fue ejecutado o destruido. Sus sendas comerciales comunes asimismo se vieron interrumpidas.

El popular jefe Quanah Parker y un curandero comanche, Isa-tai, reunió a unos 300 guerreros y atacó a un conjunto bien armado de cazadores de búfalos en 1874. Isa-tai prometió a los comanches su regreso al poder y una poción que los haría invulnerables a las balas. Eso por supuesto no sucedió y el ataque falló. Con un duro golpe a la ética, los comanches sobrantes y los pocos socios indios que quedaban se retiraron a los cañones del Panhandle de Texas. En lo que se conoció como el Guerra del río colorado, el ejército de los USA, con 1.400 soldados, rodeó a los indios y los mató de apetito de manera lenta. Unos 20 combates tuvieron sitio antes, medio fallecidos de apetito, Quanah Parker y sus hombres se rindieron en Fort Sill en el primer mes del verano de 1875. Esto marcó el desenlace de los comanches y las otras tribus indias de las llanuras como señores de las llanuras del sur y la expansión completa de los EE. UU. de costa a costa.

1. Quanah Parker – El último jefe de los comanches

Nativo de 1845 del jefe comanche Peta Nocona y Cynthia Ann Parker, Quanah Parker fue el último jefe de la Banda de Kwhandi. Su madre fue capturada por el Comanche en el momento en que tenía 9 años y desde ese momento había adoptado el modo de vida Comanche. Ella fue entre los pocos colonos blancos que se negó a regresar con su gente. Quanah Parker se transformó él mismo en jefe a una edad parcialmente joven, y lideraría la última resistencia de los indios de las llanuras contra el ejército de los EE. UU. Observadores de Texas. Y si bien fracasaron sus intentos de seguir con el modo de vida comanche, él fue quien llevó a su pueblo por el “sendero del hombre blanco” en los años siguientes, transformándose de este modo en el primer jefe único de toda la nación comanche.

Como diplomático especialista, Quanah representaba los intereses de los comanches frente al gobierno de los USA y era una figura familiar en el Congreso, viajando frecuentemente a Washington DC. Aquí se realizó amigo de muchas figuras públicas, incluido Theodore Roosevelt, quien invitó en lo personal al jefe comanche a su toma de posesión presidencial en 1905. Quanah Parker asimismo se transformó en un exitoso agricultor, empresario y accionista de la Ferrocarril de Quanah, Acme y Pacific. Asimismo se encontraba de manera directa entusiasmado en asentar a su pueblo y consolidar su situación, al recibir una educación y estudiar la agricultura. Tanto los indios como los blancos lo amaban por igual, y en su funeral en 1911, unos 1.500 formaron una procesión de sobra de 2 millas de largo.

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