10 “héroes” de las Fuerzas Armadas (que en realidad no lo eran)

En la historia del servicio militar, existen algunos que semejan representar un enorme valor, pero de todos modos están entre los mucho más infames de las filas delincuentes de la sociedad. Otros son sencillos fraudes, falsificaciones que a veces consiguen mentir a los mucho más predominantes de la sociedad. Hacemos un perfil de ese personal de servicio digno de mención que eran delincuentes en otro nivel, farsantes complejos que demandan un honor plus pese a un servicio poco destacable, o criminales recurrentes que procuran forjarse una vida cómoda con invenciones extrañas.

10. Russell Williams

Previamente un respetado hombre de familia, condecorado conduzco de la Fuerza Aérea Canadiense, coronel y comandante de la base aérea militar mucho más grande de Canadá, nativo de Inglaterra Asimismo se descubrió que Russell Williams era entre los delincuentes mucho más viciosos y retorcidos de Canadá. Un criminal sexual, un asesino en serie y también invasor de hogares, Williams fue culpado por la impactante proporción de 88 cargos. incluido el homicidio de 2 mujeres, cometer agresión sexual en el transcurso de un allanamiento de morada en un par de ocasiones, y casos repetidos de recolección de lencería de los hogares. Le sacaron sus medallas, lo sentenciaron a prisión y lo sacaron de la Fuerza Aérea por “mala conducta en el servicio”, considerada el nivel mucho más grave de incumplimiento.

Penetró o procuró irrumpir en 82 viviendas e inclusive hirió a una exclusiva madre con un bebé en un caso. Fue considerado tan vergonzoso que la policía militar se empeñó en abrasar su traje. El recibo de Williams de su pensión militar y el monto que se dará a las víctimas sobrevivientes mediante juicios ha provocado una notable agitación legal en la política canadiense, los conjuntos de defensa de las víctimas y los tribunales. Culpado a 2 cadenas perpetuas simultáneas sin independencia condicional a lo largo de 25 años, lo que ciertos todavía podrían estimar indulgente, pero es el periodo máximo de inelegibilidad para la independencia condicional en Canadá, Williams había sido muy honrado y tenía enormes responsabilidades, aun la realeza voladora, incluyendo la reina Isabel II. Mientras que se encontraba bajo custodia procuró suicidarse con un papel del váter de peluche.

9. M. Larry Lawrence

Creador inmobiliario, aparente héroe de guerra veterano (apoyado en sus declaraciones valientes y fenomenales), y asimismo el embajador estadounidense en Suiza, M. Larry Lawrence fue un ex–militar destacable, salvo por un pequeño inconveniente: su reclamo a la popularidad fue bastante falso. La patraña fue tan mala que desenterraron el cuerpo de Lawrence; o sea, desenterrado una vez que se descubrió el estafa.

Lo habían sepultado con honores en el Cementerio Nacional de Arlington por su servicio profeso en la Segunda Guerra Mundial como marinero, de primera clase en la marina mercante. No obstante, ese título no se le dio a los marineros mercantes. En el momento en que Lawrence murió por causas médicas en 1996, el presidente Bill Clinton pronunció su elogio siendo sepultado en Arlington, que era el sitio guardado para el plantel de servicio estadounidense mucho más honrado. El 12 de diciembre de 1997, el cementerio nacional de Arlington fue visitado por enterradores, quienes retiraron la lápida adornada con declaraciones falsas y el cuerpo de Lawrence.

8. Friedrich Wilhelm Voigt

El increíble farsante alemán Friedrich Wilhelm Voigt nació en 1849 en Tilsit, Prusia, que se transformó en Sovetsk, Óblast de Kaliningrado, una parte de la Rusia actualizada. Voigt era de todos modos un zapatero con un historial de hurtos y falsificaciones, pero se presentaba a sí mismo como un respetado oficial del ejército prusiano. Con sus puntuaciones falsas y su intención de autoridad componente, Voigt no solo procuró el reconocimiento como varios farsantes militares.

En cambio, pretendiendo ser un capitán, lo que lo llevó a su incierto título “Der Hauptmann von Köpenick”, o el capitán de Köpenick, Voigt se embarcó en un atraco que solo podría describirse como osado y increíble. Demandando su autoridad militar apoyada por el traje de capitán de un mercado de pulgas, no solo robó la localidad de Köpenick, sino efectuó arrestos bajo una autoridad falsa, detuvo al tesorero y al alcalde, y después sacó 4.000 marcos de la tesorería. Se transformó en un héroe habitual en años siguientes, tras pasar una pequeña proporción de tiempo en prisión pese a la relevancia del delito debido al indulto del Kaiser Wilhelm II. Voigt continúa inmortalizado por una escultura en la red social donde sucedió el delito.

7. Jack Livesey

Jack Livesey aconsejó a los cineastas sobre las mejores prácticas de excelencia en la representación militar y escribió literatura histórica, todo apoyado en sus 20 años de historia como paracaidista con el ejército británico. Salvo que, si bien sí servía, era sencillamente un cocinero. Le vamos a dejar elegir si saltar sobre territorio enemigo o revolver sopa califica mejor a uno para redactar y charlar con vericidad desde la visión de un héroe de guerra. Livesey fue descrito por la BBC como un historiador que se vanagloriaba de sus hazañas a través de la utilización de un portal de internet. Livesey, con origen en Cambridgeshire, declaró en su cibersitio que “Unido al ejército, donde, merced a sus capacidades de tiro, se halló en el Regimiento de Paracaidistas ”.

Las hazañas falsas lo llevaron suficientemente lejos para ser entrevistado por la BBC en el instante en que Enorme Bretaña se encontraba comprometida con el 25 aniversario en honor a la Guerra de las Malvinas. Sus reclamos auxiliares consistieron en ganar la Medalla Militar mientras que se encontraba en el Regimiento de Paracaidistas, lo que no es asombroso dada la descripción adornada de excelencia primeramente. Su página web continuó declarando: “Esta fue su historia a lo largo de los próximos 20 años, incluidos cinco periodos de servicio en Irlanda del Norte, donde ganó el MM, y la Guerra de las Malvinas, donde sirvió con el 2. ° Batallón”.

6. George Dupre

George Dupre era un canadiense que aseveró ser un ejecutivo de operaciones destacables británico que se desplegó en la Segunda Guerra Mundial. Asimismo aseveró haber trabajado con la Resistencia francesa. No obstante, eso se encontraba bastante lejos de la realidad. Sus declaraciones fueron poco comúnes y se centraron en su supuesta cruzada personal contra el régimen nazi. Presuntamente, el valeroso Dupre se encaró al Reich disfrazado de “idiota del pueblo”, y padeció la tortura de la Gestapo alemana como castigo.

Solo que… no hubo ningún acercamiento de la Gestapo para Dupre en su historia. La historia se transmitió extensamente en Canadá y se contó a los scouts y clubes de servicio, maravillando a los integrantes de la audiencia de todas y cada una de las edades. La narración de Dupre como agente se había transformado en un libro del ex- corresponsal de guerra Quentin Reynolds en 1953, que se titula “El hombre que no charlaba”. Las ventas despegaron, pero en el momento en que se descubrió el engaño, el deseo de sacar el libro de circulación no se encontraba allí. Entonces, los editores nuevos negociantes sencillamente movieron el libro a la categoría de ficción… ¡y continuó vendiéndose bien!

5. Joseph Ellis

Joseph Ellis, un instructor estadounidense muy amado, ganó un premio Pulitzer como historiador y escritor. No obstante, había estado intentando de inspirar a los alumnos con historias de su temporada como soldado estadounidense en la guerra de Vietnam mientras que enseñaba en Mount Holyoke en Massachusetts. Es creador de su libro “Los hermanos creadores: la generación revolucionaria”, que le valió el Pulitzer; no obstante, solo tomó unos cuantos meses antes un producto escrito en el Boston Globe descubrió las historias falsas del servicio militar vendidas por Ellis.

El castigo por la patraña llegó por medio de sus supervisores académicos y también incluyó un año de suspensión de la enseñanza sin paga. Las charlas de su curso aun habían estado repletas de historias brindadas de primera mano de la experiencia del líder de pelotón de paracaidistas, en el momento en que su servicio militar solo había implicado tres años de instrucción de historia completados en West Point. Las sesiones controvertibles fueron una parte de su curso, “Vietnam y la civilización estadounidense”.

4. Richard Fancy

Richard Fancy probablemente halla tenido experiencia militar, pero este veterano canadiense se realizó merecedor de condecoraciones relevantemente mucho más distinguidos de lo que verdaderamente tenía derecho a llevar. Fancy era un veterano, un suboficial retirado para ser precisos, pero se puso medallas que jamás había recibido mientras que participaba en una liturgia del Día del Recuerdo de 2014. Las cosas creativas y controvertibles que la multitud va a hacer para conseguir un tanto mucho más de atención de la que meritan jamás dejan de intrigar.

La fantasía fue honrada inicialmente por legítimamente ser nombrado integrante de la Orden del Mérito Militar, pero eso no fue bastante para satisfacerlo. Deseaba mucho más. Fancy se declaró culpable en la corte marcial en 2016 de tres cargos de conducta en perjuicio del orden y la especialidad por llevar la Medalla de Somalia, la Medalla de la Estrella de la Campaña General de Asia del Sudoeste y asimismo las alas de salto operativas en el papel de Sargento Mayor de Escuadrón de los rifles de Halifax en el Día del Recuerdo. Ninguna de esas tres medallas era suya. Como resultado, Fancy fue desposeído de su mérito militar en los métodos legales siguientes por el gobernador David Johnston.

3. Kenneth James French

En ocasiones, conseguir datas de servicio incorrectas manda una bandera roja. Emplear medallas que son muchos históricas solo puede acrecentar aún mucho más las supones. Cierto oficial de la RCMP, que asimismo era un veterano del enfrentamiento de Afganistán, se encontraba de luna de miel pero todavía tenía en cabeza la supervisión. Apuntó a un extraño veterano de nombre James French, cuyo servicio fue descrito en un producto de los medios, acompañado de una fotografía donde, como es natural, mostraba sus medallas.

No obstante, al oficial le sorprendió la discrepancia entre las datas de servicio reclamada por el Sr. French y las datas que deberían aplicarse a las medallas en la fotografía del producto. Tras la investigación, French fue acusado bajo lo que popularmente se llama “Valor robado”Disposiciones legales y ordenó no utilizar las decoraciones falsas. Se adujo que French aun solicitó recibir servicios de vivienda subsidiada mediante sus reclamos de estado de veterano, aparte de conseguir pequeñas proporciones de las legiones locales en un par de ocasiones.

2. Peter Toth

En entre los casos transfronterizos mucho más extraños de héroes de guerra que sencillamente no lo eran, Peter Toth, un hombre de Alberta, Canadá, aseveró ser un veterano del ejército estadounidense con altos honores. Aseveró que era un veterano herido más allá de que jamás había estado en combate. Al final, el emprendedor Sr. Toth fue atrapado en la patraña y acusado de ser sentenciado por sus crímenes a una fuerte 18 meses de independencia condicional y 200 horas de servicio comunitario.

Los veteranos en Canadá aplaudieron el arresto, viéndolo como un enorme insulto para los veteranos lícitos que sirvieron y expusieron o renunciaron a su historia y confort. El habitante de Red Deer se declaró culpable de los cargos de empleo ilegal de medallas militares y de posesión de un certificado militar falso. El letrado de turno, Mark Daoust, declaró al tribunal lo siguiente sobre Toth: “Él sabe que estuvo mal. Admite la compromiso “.

Stolen Valor Canada fue la organización que identificó por vez primera a Toth como un viable estafa. No menos de 10 veteranos fueron a la audiencia a fin de que se hiciese justicia.

1. Jonathan Keith “Jack” Idema

Escasas historias falsas de héroes de guerra son tan extrañas y patéticas, pero tan deplorables como la de Jonathan Keith “Jack” Idema. En verdad, era un oficial de operaciones destacables de la Reserva del Ejército de los EE. UU. (No comisionado), pero se comportó cruelmente como una suerte de cazador de terroristas autoproclamado. Actuando como un terrorista él mismo, Idema apresados y torturados objetivos bajo los auspicios de su papel desarrollado por él mismo como supervisor de un campo de presos misterio, se estableció. Parece ser, era hostil hacia el pueblo afgano generalmente, usando extensamente la etiqueta de terrorista.

El juego acabó en el momento en que Idema fue juzgado y proclamado culpable de torturar a ciudadanos afganos y operar la prisión privada. Al paso que el gobierno afgano lo recluyó por un periodo de 10 años, el presidente Hamid Karzai lo indultó en 2007. La escena inicial descubierta fue horrible, con cautivos colgados boca abajo, atados a sillas y golpeados. Estos crímenes fueron justificados por Idema en razón de lo que se consideró una afirmación descaradamente falsa de autorización militar estadounidense.

About the author

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *