10 historias asombrosas de supervivencia que son verdaderas

En estos momentos de catastrofes naturales, catástrofes provocadas por el hombre y altercados civiles, es una bendición percibir historias de supervivencia contra todo pronóstico. Evidentemente, bastante gente valientes sobrepasan las patologías mentales y físicas todos y cada uno de los días, pero esta lista se nucléa en las vivencias mucho más extrañas y increibles de la historia que retan a la desaparición.

10. Mike el pollo

Mike y su cabeza

Este pájaro probó que, sí, un pollo todavía puede correr con la cabeza cortada. En el momento en que la señora Olson envió a su marido Lloyd al patio a buscar un pollo para la cena, el hacha cayó sobre el cuello de un desventurado gallo. No obstante, una mala puntería logró que el hacha no alcanzara la yugular y el leño encefálico, y el gallo de cinco meses y medio subsistió. Mike se transformó en una celebridad de da un giro en los 18 meses que le quedaban de vida, donde el público descreído lo vio pavonearse, procurar picotear y gorjear mientras que trataba de cantar. El ave sufrida por último murió en 1947, tras asfixiarse a lo largo de la noche.

9. Sophie Tucker

La perra ganadora australiana Sophie Tucker está lista para estar en casa con el dueño Jan Griffith después de sobrevivir más de cuatro meses en la isla St Bees después de caer del bote de la familia.  Peter Holt

La perra ganadora australiana Sophie Tucker está ya lista para estar en el hogar con el dueño Jan Griffith tras subsistir mucho más de 4 meses en la isla St Bees tras caer del bote de la familia. Peter Holt

Esta perra de ganado de Australia, se transformó en el último náufrago legendario en el momento en que cayó por la borda en el transcurso de un viaje familiar en yate en el mes de noviembre de 2008. No solo nadó la pequeña de 4 años por medio de cinco millas de aguas infestadas de tiburones hasta una isla próxima en frente de Queensland, sino entonces aprendió a apresar cabras y koalas locales para vivir hasta el momento en que su familia al final la encontró.

8. Joe Simpson

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Este explorador británico procuraba escalar Siula Grande en los Andes peruanos en el momento en que se cayó y se rompió una pierna. Para descender un tanto mucho más veloz por el pico a lo largo de una tormenta de nieve, el compañero de escalada de Joe, Simon Yates, se enganchó a una roca y lo bajó poco a poco por la mayoría de la montaña, hasta el momento en que Joe se deslizó por una cara de hielo que sobresalía, prácticamente tirando de Simon abajo con él. Sin entender si su compañero de escalada se encontraba vivo o fallecido, Simon al final decidió recortar la cuerda tras deliberar a lo largo de una hora. Joe cayó en una grieta abierta debajo y sobre un puente de hielo, tolerando lesiones graves. Pese a sus lesiones, aparte de la deshidratación y la hipotermia, Joe logró gatear de regreso al campamento base, donde halló a Simon y su otro compañero de viaje instantes antes que se fuesen.

7. Wenseslao Moguel

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La Revolución Mexicana vio muchas muertes, pero absolutamente nadie estuvo tan cerca como Wenseslao Moguel. El joven fue tomado el 18 de marzo de 1915 y culpado a muerte por un pelotón de fusilamiento. El escuadrón le disparó ocho ocasiones, entonces de nuevo a bocajarro en la cabeza. Fingió la desaparición hasta el momento en que sus tiradores se fueron, entonces escapó prodigiosamente. El hombre de la fotografía con Wenseslao es el Sr. Ripley de Ripley’s Believe it or Not fame.

6. Alexander Selkirk

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Este náufrago escocés fue dejado en una isla desierta en el Océano Pacífico Sur en 1704 gracias a sus inconvenientes en un barco de expedición. Descuidado solo con un mosquete, pólvora, herramientas de carpintero, un cuchillo, una Biblia y algo de ropa, Alexander duró 4 años y 4 meses en completa soledad, además de ciertos gatos monteses familiares. Tras ocultarse de 2 navíos españoles que llegaron y salieron de la isla por miedo a ser apresados, Selkirk por último se descubrió y se realizó amigo de un barco inglés en 1709.

5. John McCain

John McCain fue sacado del agua por soldados norvietnamitas y posteriormente encarcelado.  26 de octubre de 1967.

Es posible que este popular político no haya ganado las selecciones, pero seguramente ganó la pelea por su historia en el mes de octubre de 1967. Su estadía en el ‘Hanoi Hilton’ duró cinco años y medio y estuvo llena de accidentes horripilantes, introduciendo repetidas torturas, un par de años de confinamiento solitario y un intento de suicidio. De sus vivencias, McCain afirma: “Había aprendido lo que todos aprendimos allí: cada hombre tiene su límite. Yo había llegado al mío “.

4. Douglas Mawson

Mawson, McKay y David en el Polo Sur Magnético

Este australiano fue una figura clave en el llamado Era heroica de la exploración antártica. No obstante, su Expedición Antártica Australiana, que empezó en el último mes del año de 1911, prácticamente vio el desenlace de sus aventuras para toda la vida. Fue el único superviviente de su equipo una vez que su compañero explorador, el teniente Ninnis, cayese por una grieta con los perros y los recursos y se perdiese. El otro integrante de su equipo de exploración, Xavier Mertz, murió por una combinación de debilidad, resfriado y intoxicación por vitamina A por comer hígados de perro. Irónicamente, Mawson alimentó al Mertz mucho más enclenque con hígados de perro suponiendo que eran mucho más saludables que el tejido muscular de los perros, lo que llevó a Hipervitaminosis A. Mawson continuó solo y cayó en una grieta y se salvó encajando su trineo sobre él. Tan mala era su condición en el momento en que llegó al campamento base que su salvador exclamó: “Santo dios, ¿cuál eres tú?”

3. Juliane Koepcke

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De los 93 usuarios y la tripulación dentro del vuelo 508 de LANSA el 24 de diciembre de 1971, solo subsistió Juliane de 17 años. El avión fue alcanzado por un rayo sobre la selva tropical peruana y Juliane salió disparada del avión, todavía atada a su taburete, y aterrizó a tres km en la espesa espesura. Volvió, ciega de un ojo, con la clavícula rota y cortes y magulladuras. Tomando prestado el consejo de su padre biólogo de que el agua corre río abajo y donde hay agua hay civilización, Juliane, con minifalda y sandalias, caminó a lo largo de nueve días hasta el momento en que halló una pequeña cabaña. Se limpió las lesiones y los cortes plagados de vermes y aguardó hasta el momento en que regresó el ocupante. Al final se reunió con su padre y continuó sus estudios para transformarse en zoóloga.

2. El desastre del vuelo de los Andes

El vuelo 571 de la Fuerza Aérea Uruguaya sobrevolaba los Andes el viernes 13 de octubre de 1972 en el momento en que se estrelló contra picos ocultos por las nubes. Llevaba a la selección uruguaya de rugby Stella Marris College a un partido en Chile, pero solo 16 vivieron para contarlo. El resto fallecieron a lo largo del incidente, en los días siguientes por lesiones o frío, y ocho cedieron a una avalancha el día 17. Los sobrevivientes encallados no tuvieron otra alternativa que comer la carne de sus compañeros fallecidos y amoldarse a vivir en condiciones extremas. Los hombres sobrantes fueron encontrados prácticamente 10 semanas tras el incidente inicial en el momento en que 2 integrantes fueron a una expedición y apuntaron a un jinete chileno que pasaba.

1. Paul Templer

Tras años de ser útil en el ejército británico y viajar por el planeta en pos de aventuras y riesgos, Paul Templer decidió ‘establecerse’ en su Zimbabwe natal y transformarse en guía de ríos. En el transcurso de un viaje de rutina, se encontraba guiando a un conjunto de turistas por el río Zambezi en el momento en que se halló con un ataque sorpresa de entre los animales mucho más peligrosos de África: un hipopótamo toro. El hipopótamo prácticamente volcó entre las canoas, lanzando a otro guía al agua dañina. Templer brincó para socorrer a su compañero, pero el gran hipopótamo se interpuso entre ellos y se tragó la cabeza de Templer, inmovilizando simultáneamente sus brazos a los lados con sus afilados dientes. El hipopótamo lo llevó bajo el agua, y durante un momento confuso, todo cuanto Templer ha podido meditar fue “wow, está obscuro aquí”. De alguna forma, desenganchó su cuerpo, salió de las fauces del hipopótamo y nadó hacia la área, pero el frenético ataque no había terminado. El hipopótamo atacó a Templer múltiples ocasiones mucho más, rasgándole el pie, cortando su brazo, rompiendo costillas y realizando orificios en su espalda y pecho. Tras una operación de siete horas, que implicó la amputación del brazo amputado, Templer inició el largo sendero hacia la restauración. Sin inmutarse, todavía dirige viajes de safari, aparte de ser entrenador, orador público y recaudador de fondos clave para la organización beneficiosa infantil Make-a-Difference.

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