10 locas e improvisadas armas carcelarias

La prisión puede ser un espacio impresionantemente violento y, ya que la gente que están encerradas tienen bastante momento de libertad, han concebido ciertas formas bastante ingeniosas de procurar lastimarse entre sí y a los agentes penitenciarios. En verdad, todas y cada una estas armas se hallaron en prisiones de todo el planeta y, en ciertos casos, aun se usaron.

10. Shiv escondido en la cruz

Los shivs, que son cuchillos hechos a mano, son el género de arma más frecuente fabricados en prisión y en la mayoría de los casos se fabrican con cepillos de dientes. Los cepillos de dientes son simples de hallar y se liman hasta determinado punto o se incrusta algo afilado, como una hoja de rasurar.

No obstante, esta navaja oculta en una cruz es una historia totalmente diferente. Fue encontrado en la prisión de la región en Wolfenbüttel, Alemania, en 1994. En el instante en que fue encontrado, llevar a cabo cuchillos ocultos en cruces en los talleres era algo de una industria artesanal para los presos. Al final, los guardas se percataron y las armas cruzadas fueron decomisadas.

9. Radio Bomb

Una de las maneras mucho más ingeniosas en las que alguien pensó de agredir a un compañero de prisión fue concebida por un asesino en serie de Carolina del Sur. Donald Henry “Peewee” Gaskins. Entre 1953 y 1982, Gaskins mató cuando menos a ocho personas en Carolina del Sur, pero confesó haber matado a mucho más de 100 personas. En el mes de mayo de 1976 fue culpado a muerte. No obstante, ese año, en el mes de noviembre, la Corte Suprema decretó que la pena capital era inconstitucional, con lo que la sentencia de Gaskins fue conmutada por cadena perpetua. No obstante, Gaskins no continuaría fuera del corredor de la desaparición por un buen tiempo.

En 1982, un hombre llamado Tony Cimo se puso en contacto con Gaskins en prisión. Cimo deseaba que Gaskins matase a otro preso, Rudolph Tyner. Tyner había sido culpado por matar a la madre y al padrastro de Cimo en un hurto fallido.

A lo largo de las próximas semanas, Gaskins procuró matar a Tyner de múltiples formas distintas, como envenenar su comida, pero entonces de alguna forma se apoderó de algo de C4. Gaskins puso el C4 y un transmisor en una radio, y después le dio la radio a Tyner. Le ha dicho a Tyner que había manipulado la radio a fin de que tengan la posibilidad de estar comunicado por medio de ellos, como los walkie-talkies. Entonces, Gaskins le ha dicho a Tyner que se acercara la radio a la cabeza en un instante concreto para charlar. Tyner le creyó y Gaskins detonó la bomba en su celda, matando a Tyner. Gaskins aceptó haberse reído con tanta fuerza que habría sido lo último que Tyner escuchó; bueno, aparte de la detonación del C4.

Gaskins fue de nuevo proclamado culpable de asesinato y, para entonces, se había restituido la pena capital en Carolina del Sur. Gaskins fue de nuevo culpado a muerte y “el hombre mucho más malo de América”, como lo llamaron la prensa, fue ejecutado el 6 de septiembre de 1991, a la edad de 58 años, en la silla eléctrica.

8. Látigo de navaja

Este desapacible trabajo no es tan capaz como espantoso. Se descubrió en la prisión de Fuhlsbüttel en Hamburgo, Alemania en 1996, en la celda de drogadicto. Fue encontrado una vez que el recluso se metiese en inconvenientes en la prisión. Deseaba mucho más metadona y en el momento en que no la logró, agarró un cuchillo y conminó a una enfermera.

Tras amenazar a la enfermera, se registró la celda del de adentro y dentro suyo hallaron el látigo. Entendemos, sorpresa, sorpresa, el recluso dependiente a las drogas no pensó en las cosas. Si la hubiese conminado con el látigo, podría haber logrado mucho más metadona, drogarse y después perder el látigo. En cambio, no consiguió nada, salvo unos días en régimen de aislamiento.

7. Nunchucks

El 19 de septiembre de 2011, Lorenzo Pollard, quien cumplía condena por hurto y resistencia al arresto en una prisión de mediana seguridad en St. Louis, Missouri, probó que en ocasiones las armas mucho más sencillos tienen la posibilidad de ser las mucho más funcionales. Asimismo suponemos que si tuviese que escoger una Tortuga Ninja preferida, iría con Miguel Ángel.

En su celda, Pollard logró un juego de nunchucks con una sábana y una silla. Entonces, utilizando sus nunchucks improvisados, se las arregló para combatir contra doce guardas, escaló una cerca y escapó. Estuvo en la fuga a lo largo de un par de días antes de ser detenido de nuevo.

6. Jolly Rancher Shiv

Poder comer dulces es probablemente entre los pocos pequeños lujos que la gente en prisión tienen la posibilidad de presenciar. No obstante, ciertos presos pusieron en riesgo este lujo al transformar dulces en armas. Increíblemente, esta es una ruta tan común para hacer un arma que se incorporó en la trama de Orange is the New Black.

Un caramelo que se ha usado para llevar a cabo un arma son los Jolly Ranchers, que se transforman en navajas. Para llevar a cabo la navaja, los presos ponen los dulces en solo una fila sobre papel de aluminio y después lo envuelven. Entonces calientan los caramelos envueltos en papel de aluminio y esto los funde en una barra extendida. Cuando es un solo palo, solo es cuestión de afilar un radical. Esto deja al preso con un arma afilada y perdurable, y asimismo es simple de desechar. Un preso puede sencillamente morder el radical afilado y disolverlo en su boca. Conque los presos tienen la posibilidad de apuñalar a alguien o hallar dulces; hable de utilidad!

5. Lanza

Las lanzas largas fueron entre las primeras armas usadas por los humanos y asimismo es una alternativa habitual en la prisión, si los presos tienen la posibilidad de ocultarlas. Las lanzas miden múltiples pies de largo y los mangos están hechos de periódicos o gacetas enrollados y se sostienen con tiras de ropa. Esto causa que la lanza sea rápida y fuerte.

En lo que se refiere a la punta de la lanza, es una parte afilada de acero cortada de la litera. Conseguir esta parte de acero, que asimismo se puede usar como navaja, es un desarrollo que necesita mucho tiempo. Si el preso tiene suerte y tiene un clip de carpeta, lo rompe en el medio y esto le da un borde afilado. Entonces prosiguen corriendo el borde sobre exactamente la misma pista de postes de acero de la cama. Tras un tiempo, al final cortaron el acero. Si no tienen un clip de carpeta, tienen la posibilidad de emplear hilo dental y pasta dentífrica para acrecentar la fricción. Evidentemente, esto transporta considerablemente más tiempo. Pero, si está cumpliendo cadena perpetua, el momento de libertad no es precisamente algo que le falte.

La lanza al final demostró ser útil en por lo menos un asesinato en prisión. A lo largo de algunas semanas en 1985, múltiples presos de San Quentin contaron cuántos pasos podía tomar un oficial correccional para atravesar la puerta y atravesar el pasillo. Al contar los pasos, lograron saber dónde se encontraba el oficial correccional sin siquiera verlo. Entonces, el 8 de junio de 1985, Sargento. Howell Burchfield paseaba por el pasillo y los presos contaban sus pasos. Tan rápido como se aproximó, lo acuchillaron en el corazón con la lanza.

Tres hombres fueron condenados por el homicidio; Andre Johnson por el apuñalamiento, Lawrence Woodard por organizar el homicidio y Jarvis Jay Masters por realizar el arma. Johnson y Woodard fueron condenados a cadena perpetua, al paso que Masters fue culpado a muerte.

4. Zip Gun

Las pistolas fabricadas en prisión, conocidas como pistolas zip, son entre las armas mucho más peligrosas después de las rejas. En verdad, son tan peligrosos que el Servicios correccionales de Canadá tiene un capítulo sobre ellos en sus manuales para nuevos usados. Las pistolas con cremallera son comúnes en prisión pues son simples de esconder, pequeñas y fatales.

En el momento en que los presos no están empleando el arma, la sostienen desmontada y en el momento en que la desmontan, las piezas se ven bastante inocuas. Esto posibilita esconder las piezas en torno a la celda a plena vista. Entonces, en cuestión de minutos, se puede ensamblar la pistola.

En lo que se refiere a su tamaño, en ocasiones son solo el tamaño de un boli. Esto causa que la pistola sea simple de desplazar y ocultar, aun en el momento en que está ensamblada.

Al final, son comúnes por el hecho de que son efectivos. Por poner un ejemplo, una pistola de cremallera que se halló en una penitenciaría en Canadá que se encontraba oculta entre herramientas de artesanía de cuero podría disparar balas de calibre .22. En la prisión estatal de Folsom se halló otra pistola calibre 22, llevada a cabo con una pistola de grapas.

3. Bombas de agua

Salvo que se esté ahogando, el agua no semeja ser tan dañina. No obstante, los materiales que “no semejan ser tan peligrosos” son precisamente con lo que los presos hacen armas.

Lo que hacen ciertos presos es ocupar bolsas de plástico con agua y esto las hace muy pesadas. Por servirnos de un ejemplo, una bolsa de la adquisición puede contener 10 a 20 litros de agua, que pesa entre 22 y 44 libras. Solo para tener una visión la bola de bolos normativa mucho más pesada pesa cerca de 16 libras. Entonces los dejan caer de escenarios altos a personas desprevenidas de abajo. Si dejaran caer una bolsa con 20 litros de agua, que pesa hasta 2,75 bolas de boliche, desde el quinto nivel de la prisión, golpearía a alguien a 77 millas por hora. Esto mismo le pasó a un preso en el mes de octubre de 2011. El hombre fue hospitalizado y tuvo suerte de estar vivo.

2. Escopeta de poste de cama

Esta increíble hazaña de la ingeniería penitenciaria fue efectuada por 2 presos en una prisión en Celle, Alemania. La escopeta se realizó con postes de cama de hierro y después la manilla de amartillar se realizó con trozos de plomo de cinta de cortina. Además de esto, en vez de pólvora, usaron cabezas de fósforos que se encendieron con una lámpara rota y pilas AA.

A dios gracias para los presos, quienes precisamente dedicaron bastante tiempo y esfuerzo a edificarlo, esta arma de la prisión fue verdaderamente usada. El 21 de mayo de 1984, 2 presos lo usaron para tomar como rehén a un oficial correccional. Para enseñar el poder de la escopeta, la dispararon contra un vidrio a prueba de balas y lo rompieron. La grieta está en la esquina inferior derecha de la imagen. En el final, la escopeta funcionó y los 2 internos escaparon en un automóvil. No hubo información si en algún momento fueron detenidos de nuevo.

1. Ballesta

Stony Mountain Institution es una prisión de seguridad media en Manitoba, Canadá. En 1998, en el área de segregación donde se retiene a los presos para ser castigados, los gobernantes penitenciarios hallaron esta ballesta bastante ingeniosa.

En suma, este artilugio empleó 10 tipos distintas de materiales. Esto incluyó 10 cepillos de dientes, unas partes de un mechero de cigarros, tenazas de aluminio para cafetería y un perchero de alambre. Las flechas estaban fabricadas de papel enrollado, hisopos, cinta adhesiva enrollada, papel de aluminio usado en packs de cigarros y trozos de alambre. Una vez que los guardas incautaron la ballesta, la probaron y se dieron cuenta que disparaba con precisión hasta 40 pies.

La ballesta era tan pasmante que estaba en un museo en entre las cárceles de seguridad máxima de Canadá en Kingston, Ontario.

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