10 orígenes inesperados de frases comunes

El idioma inglés está lleno de entrometidas oraciones viejas, muchas de las que tienen derivaciones de manera extraña inopinadas. Otros preservan su concepto así al paso que sus orígenes fueron oscurecidos, de manera frecuente por etimologías populares equivocadas (pero divertidas).

Las próximas 10 expresiones y oraciones no tienen bastante en común, salvo que cada una forma parte a una de esas categorías.

10. Fallecido como un clavo de puerta

Hay varias cosas mucho más fallecidas que un clavo. “Tan fallecido como un cordero” y “tan fallecido como un dodo” tienen considerablemente más sentido. Aun si nos observamos obligados a ir con clavos, indudablemente (como apuntó Dickens), un clavo de ataúd es “La parte de ferretería mucho más fallecida del comercio”.

Pero “fallecido como un clavo de puerta” se remonta a siglos. Quizás el primer empleo de él en forma impresa fue en 1350, en la traducción del poema de William Langland Guillaume de Palerne. Usó exactamente la misma expresión en La visión de William respecto a Piers Plowman (1362), si bien su “ded como dore-nayl” se transformó en “Deed as a dore-tree” en ediciones siguientes. No está claro por qué razón. Quizás tiene relación a un árbol que fué cortado en madera para puertas, algo precisamente considerablemente más fallecido que los clavos clavados mediante ellas.

De todas formas, “fallecido como un clavo de puerta” es la oración que se popularizó. Aun Shakespeare lo usó en Enrique VI, Parte 2 (1591): “No he comido carne estos cinco días; no obstante, ven tú y tus cinco hombres, y si no los dejo a todos el difunto rey, Le solicito a Dios que jamás coma mucho más yerba “.

Entendemos qué son los clavos de las puertas: los pesados ​​clavos con clavos clavados por medio de puertas medievales. Eran fundamentalmente una manera de remachar, dando fuerza a las creaciones de madera. Pero lo que está menos claro es qué los hace tan “fallecidos”. Una explicación es que las uñas de las puertas parecían viejas, oxidadas y gastadas como un cadáver de metal en miniatura. Otra es que “fallecido como un clavo de puerta” tiene relación a un género de clavo de puerta particularmente: aquel sobre el que descansaba la aldaba. La iniciativa aquí es que muchos golpes en la cabeza con hierro forjado indudablemente serían suficientes para matar cualquier cosa.

La explicación mucho más posible, no obstante, procede de la carpintería y, particularmente, de la técnica de “remachado”. En el momento en que un clavo se clava por medio de un trozo de madera y se dobla para sostenerlo en el otro lado, es ciertamente inútil para cualquier otra cosa y es por ende diríase que está “fallecido”. Ya que los tornillos no se usaron hasta después, los clavos de las puertas en la Edad Media se aseguraban en buena medida, o se “mataban”, así.

9. La tierra de Nod

Como habrás adivinado, ‘la Tierra de Nod’ (el sitio al que nos quedamos dormidos) procede de la oración ‘cabeceando’, que se remonta a Chaucer, quien la usó en El cuento del Manciple (c. 1390): “Un ladrón de manera fácil podría hurtarle y atar. ¡Mira de qué forma asiente! “

Pero Nod asimismo es una zona en la Biblia. Y lejos de un espacio de reposo, fue “Un espacio de exilio angustiado”. Situado ‘al este del Edén’, es donde Dios envió a Caín una vez que asesinó a su hermano Abel. En hebreo asentir es la raíz del verbo ‘vagar’, con lo que ‘la Tierra de Nod’ recomienda un espacio de vagabundeo alterado.

Jonathan Swift probablemente halla sido el primero en equiparar los 2 ‘asentimientos’, presentando ‘la Tierra de Nod’ como un juego con las palabras en Una compilación completa de charla muy elegante y también ingeniosa (1738). Lo usó adjuntado con otros juegos con las palabras relacionados con la cama, como dirigirse “a Bedfordshire”, un condado de Inglaterra.

8. Timbre fallecido

Hay un mito persistente de que ‘timbre fallecido’, esto es, un individuo que se semeja perturbadoramente a otra, procede de la práctica histórica de sepultar cadáveres con cuerdas que conectan las manos, los pies y la cabeza con campanas sobre el suelo. La iniciativa era que si alguien era sepultado vivo, sus movimientos de pavor señalarían la necesidad de un salve.

No obstante, si bien estos ‘ataúdes de seguridad’ supuestamente existió, jamás fueron de empleo popularizado. No solo eran bastante desconcertantes, sino asimismo eran prácticamente inútiles. Tras todo, los cadáveres asimismo tienen la posibilidad de ser animados: hinchazón, hinchazón y estallido conforme se descomponen de manera rápida. En todo caso, este macabro proyecto —que asimismo se ha relacionado (equivocadamente) a las oraciones ‘turno a la noche’ y ‘salvado por la campana’– suena falso como origen de ‘timbre fallecido’. En un tramo, podríamos imaginar a un individuo tan salvada que vuelve con sus amigos y familiares solo para ser confundida con un extraño extraño, pero la oración tiene una derivación mucho más obvia.

Un ‘timbre’ tiene relación a un caballo veloz sustituido en misterio por uno retardado antes de una carrera de caballos, defraudando a los corredores de apuestas por su fachada afín. Inicialmente se llamaba ‘anillo’, con la palabra ‘anillo’ (como verbo) siendo a lo largo de bastante tiempo homónimo de ‘trueque’ o ‘sustituto’. La parte ‘fallecida’ solo significa ‘precisa’, como en ‘totalmente adecuada’ (o ‘totalmente equivocada’). Conque ‘timbre fallecido’ significa verdaderamente ‘sustituto exacto’.

7. Escupir imagen

Otra oración para un semejante es “escupitajo fallecido”. Como antes, “fallecido” significa “exacto”, pero existe alguna disputa sobre por qué razón mencionamos “escupir”. Ciertos comentan que es una corrupción del “espíritu”, lo que tiene sentido, salvo que no hay registro de la manera incorrupta. Otros aseguran que siempre y en todo momento fué ‘escupir’ en el sentido así, lo que recomienda una fachada tan afín a la de otra persona que bien podría haber salido de su boca. Y si bien hay bastante en el registro para asegurar esto, no posee bastante sentido.

Quizás tenga algo que ver con los criadores bucales (criaturas que dan a luz por la boca), como el rana incubadora gástrica—O la mitología tradicional y las deidades que crían la boca, como Eileithyia, la diosa griega del parto. Asimismo podría tener algo que ver con la iniciativa medieval de ‘homúnculos’, personas en miniatura fabricadas en un laboratorio con fluidos anatómicos y estiércol de caballo (y en ocasiones se estima que escupe ácido). Aun podría derivar de la palabra ‘escupir’, como en la descendencia de las ostras, que naturalmente se semejan.

De cualquier forma, entre los primeros usos de ‘escupir’ para representar ‘una semejanza próxima’ fue en la obra de George Farquhar de 1698 Amor y una botella: “¡Pobre niño! es tan semejante a su papá tal y como si lo escupieran de la boca “. Su primer empleo como metáfora semeja ser en El calendario de Newgate (1824-1826), que tiene relación a “una hija, … la saliva misma del viejo capitán”.

Los contenidos escritos siguientes emplean ‘escupir y también imagen’ (o ‘escupir una’ imagen ‘), que a inicios del siglo XX se transformó en’ imagen de escupir ‘, como en AH Rice Sra. Wiggs (1901): “Él es como su padre, ¡la viva imagen de él!”

Raramente, otros lenguajes tienen ediciones propias. La charla francesa de un retrato craché (‘retrato de escupir’), al paso que los noruegos opínan en los imitadores como algo ut av nesen (‘fuera de la nariz’).

6. Corre orate

‘Correr orate’ significa un accionar caótico y frenético, normalmente de los pequeños, que deja algo de lío. Suena como, y con frecuencia se deletrea como, ‘corriendo orate’. Por ende, bastante gente aceptan que se proviene de ‘muck’ (del nórdico viejo myki, ‘estiércol de vaca’), así sea en el sentido de un barco fuera de control embarrancado, o sea, ‘orate’, o en el sentido de ‘tontear’.

Verdaderamente, no obstante, la oración ‘correr enloquecido’ procede de la palabra malaya mengamok, esto es, un ataque frenético y sediento de sangre. Mucho más particularmente, tiene relación a la matanza inmediata de los integrantes de una tribu, lo que de manera frecuente resulta en la desaparición de uno mismo.

Fue citado por vez primera en La [Portuguese] Libro de Duarte Barbosa (c. 1516): “Existen algunos de ellos [Javanese] que… van a las calles y matan a cuantas personas hallan. … Estos se los conoce como Amuco [Amok]. ” Pero fue el Capitán James Cook quien popularizó el término en inglés en el momento en que definió “correr frenético” como “alcoholizarse con opio … salir de la vivienda, matar a la persona o personas que en teoría han herido al Amock, y cualquier otra persona que intente evitar su paso”.

Los propios malayos atribuyeron este frenesí a la posesión del espíritu del tigre malvado hantu belian. Como resultado, los corredores locos no fueron considerados causantes de sus acciones y, asumiendo que subsistieron, semejan ser tolerados en la tribu.

5. Vuélvete orate

En la utilización general, ‘aloquecer’ tiene una implicación considerablemente más fuerte de disparidad y íra que ‘aloquecer’. Pero de todos modos tiene una derivación mucho más dócil (o cuando menos no guarda relación con matar amigos y familiares). Aún de este modo, sus ‘berserkers’ norteños homónimos podrían ser peligrosamente impredecibles en el campo de guerra.

De la misma los ‘pieles de lobo’ o ‘lobos paganos’, estos guerreros vikingos de élite eran fundamentalmente tanques humanos, desplegados para absorber los asaltos contrincantes o para publicar sus asaltos asoladores. Y eran notoriamente bien difíciles de supervisar. Olav Haraldsson (Olaf II o San Olav de Noruega) descubrió esto por las malas; tras haberles ordenado sostener la línea en frente de su falange en la Guerra de Stiklestad de 1030, al final fue derrotado en el momento en que eligieron seguir en su sitio.

Su lealtad era primordialmente para Odin, cuya protección los hacía invulnerables al mal. En caso contrario, se afirmaba que eran mesnaderos, que viajaban por el país ofertando sus servicios a múltiples jefes. Debían su fuerza salvaje a una suerte de trance de guerra, que los vio mordiendo sus escudos y atacando rocas y árboles en su furia.

En 1784, el naturalista y teólogo sueco Samuel Ödmann sugirió que de todos modos estaban intoxicados con hongos venenosos o agárico de mosca (Amanita muscaria) hongos. Pero más allá de que esto podría argumentar su desvarío, no está en el registro histórico. En cambio, probablemente fue una suerte de autohipnosis, un estado prácticamente místico inducido por el furor espiritual, el bocado de escudos y la utilización de pieles de oso o sarks. En verdad, ‘bear sark’, (ber, serkr) es el etimología mucho más posible del nombre. Pero el frío asimismo podría haber contribuido. Según Sir Walter Scott en El pirata (1822), los ‘berserkers’ fueron “De este modo llamado de combatir sin armadura” (o sea, de ‘bare sark’, si bien el noruego para ‘bare’ es verdaderamente desvisto).

En todo caso, Rudyard Kipling fue entre los primeros en utilizar ‘berserk’ fuera del contexto de los vikingos: “Te has vuelto orate”, ha dicho uno de sus individuos en Una variedad de criaturas (1917) “y prontísimo te marchas a reposar. Pero probablemente vas a ser predispuesto a padecer asaltos a lo largo de tu vida “.

4. Lágrimas de cocodrilo

Raramente, la oración “lágrimas de cocodrilo”, que significa una expresión insincera de mal, deriva verdaderamente de los cocodrilos que lloran.

Describiendo las criaturas en sus memorias de viaje cerca de 1400, Sir John Mandeville escribió: “En ese contra [probably Ethiopia, the land of the apocryphal Prester John] … ben gret plentee de Cokadrilles [crocodiles] … Theise Serpentes slen hombres, y thei eten hem wepynge “. Si bien Mandeville ha podido estar un tanto preocupado por las lágrimas y el llanto generalmente, habiendo descrito previamente un lago en Indonesia como cien años de lágrimas de Adán y Eva—La iniciativa de que los cocodrilos lloran mientras que comen es una que ha persistido desde hace tiempo. En consecuencia, en 1563, el arzobispo de Canterbury Edmund Grindal fue mencionado diciendo: “Comienzo a tener miedo, que su humildad … sea una falsa humildad, y sus lágrimas lágrimas de cocodrilo “. En verdad, la iniciativa persiste aun hasta hoy y asimismo por una aceptable razón: es cierto.

Según los herpetólogos, los cocodrilos bufan y silban mientras que comen, forzando el aire por medio de los senos nasales y probablemente las glándulas lagrimales asimismo. Las lágrimas son en especial perceptibles en los cocodrilos que pasaron un buen tiempo fuera del agua, sirviendo para lubricar el globo ocular para el movimiento de la membrana nictitante, esto es, el párpado que barre el ojo para limpiarlo y resguardarlo bajo el agua.

Naturalmente, a pesar de que los cocodrilos asimismo tienen la posibilidad de ponerse tristes (como varios animales), el llanto probablemente no sea un síntoma. Y probablemente no les apena su comida.

3. Pavo frío

Si usted o alguien que conoce en algún momento sufrió una abstinencia inmediata de opiáceos (por poner un ejemplo, heroína), posiblemente esté familiarizado con la piel pálida y la piel de gallina que la acompaña. El similar con un pavo desplumado puede ser asombroso, y las abstinencias precisamente tienen la posibilidad de lograr que se sienta frío y húmedo.

Pero esa no es la razón por la cual lleva por nombre “ir de cuajo” (si bien puede argumentar de qué forma se popularizó).

En los EE. UU., Por lo menos, “charlar pavo” significa “charlar con claridad” o “ponerse manos a la obra”. Ciertos lo definen de forma diferente, como alegato grandilocuente que recuerda a un pavo macho voluminoso, o como estupideces con “Los aires tontos de un pavo”—Pero por norma general se comprende como ‘charlar claro’. Se deriva, en teoría, de algo dicho por un originario americano que una vez salió a apresar con un hombre blanco. En el final del día de rodaje, solo tenían un cuervo y un pavo entre ellos. Y, en la manera frecuente de mentir a los indios con la lengua inglesa, el hombre blanco ha propuesto dividir el botín como tal: “En este momento, Wampum”, ha dicho, “puedes escoger: tú te llevas el cuervo y yo me quedo con el pavo; o, si lo quieres, me quedo con el pavo y tú con el cuervo “. Wampum no debió pensarlo bastante. Al notar por medio de la artimaña, ha dicho: “¡Uf! no me charles algo de pavo “.

A inicios del siglo XX, ‘charlar pavo’ se transformó en ‘charlar pavo frío’, como en una edición de mayo de 1914 de Las novedades del día a día de Des Moines: “Y además de esto charla” pavo frío “. Sabes a eso que me refiero: llama a las cosas por su nombre. La [UK] Expreso períodico fue entre los primeros en emplear la oración en el extranjero, comunicando en el primer mes del año de 1928: “Charlaba de cuajo sobre el sexo. ‘Pavo frío’ significa verdad en USA “.

Entonces, si ‘charlar de cuajo’ significa ‘charlar sin estupideces’, ‘ir de cuajo’ sencillamente significa ‘acción seria’.

2. Escapar del armario

‘Escapar del armario’ semeja tener una derivación así bastante simple: revelarse a sí mismo desde un espacio donde ocultarse. Pero tiene mucho más matices que eso.

Por poner un ejemplo, el “armario” en cuestión probablemente no sea un armario alguno, sino más bien aquel en el que podrías almacenar tus esqueletos (o sea, misterios). De forma frecuente se considera que la oración ‘esqueleto (s) en el armario’ se proviene de la práctica histórica de los cirujanos que guardan cadáveres robados para educar y tener que llevarlo a cabo. ocultar la prueba de su delito. Pero, en verdad, el primer empleo de la oración no se refería a misterios en lo más mínimo, sino más bien a algo espantoso que no tenemos ganas combatir. Particularmente, en Un tratado filosófico sobre las características hereditarias de la raza humana (1815), Joseph Adams observó que “Los hombres semejan tener temor de saber sobre la realidad; Se multiplican las cautelas sobre las cautelas, para disimular el esqueleto en el armario o para eludir que se escape ”.

De todas maneras, ‘del armario’ es un apéndice de la década de 1960 a la oración ‘escapar del armario’ (como gay), que se remonta por lo menos a los años veinte o treinta. Como es natural, en ese entonces “escapar del armario” no significaba precisamente lo mismo que en este momento. Tras todo, no fue hasta 1962 que Illinois se transformó en el primer estado en despenalizar el sexo gay, conque descubrir nuestra homosexualidad públicamente era en general una mala iniciativa. En cambio, la oración ‘escapar del armario’ se usó del mismo modo que la principiantes de la era victoriana—Jóvenes presentadas a la alta sociedad por vez primera desde el instante en que llegaron a la mayor parte de edad. La diferencia era que gay “principiantes”’Salió’ a una sociedad considerablemente más furtiva, particularmente, a una sociedad de sus pares gays por medio de las bolas de arrastre de Novedosa York, Baltimore, Chicago, Novedosa Orleans y otros sitios. Un producto de primavera de 1931 en El afroamericano de Baltimore detalla un acontecimiento como “Una característica destacable de la octava celebración de forma anual de los pensamientos de Baltimore”.

En la sociedad por norma general, los gays se sintieron obligados a ‘utilizar una máscara’ o ‘llevar el pelo recogido’, como lo llamaban, ‘permitir que caiga horquillas’ (o sea, señales) solo a otros hombres gays.

1. Nube nueve

Es simple ver de qué forma un estado de éxtasis se puede equiparar con sentarse sobre una nube (cuando menos en sentido figurado), pero ¿por qué razón siempre y en todo momento es una ‘nube nueve’? ¿Y quién ha oído charlar de las nubes que tienen números de todas formas?

Varias personas aceptan que debe tener algo que ver con la clasificación de los modelos de nubes; la primera edición de la Atlas en todo el mundo de nubes supuestamente contó cumulonimbus (el tipo colosal, hinchado, blanco) como nube número nueve de diez. Otros suponen que la ‘nube nueve’ tiene relación a un novena etapa de iluminación, oa algún otro cielo espiritual, de forma frecuente citando la oración relacionada ‘séptimo cielo’ del Islam, el cristianismo y el judaísmo.

No obstante, resulta que el número no es tan esencial. En los años 30 y 40, ‘nube ocho’ era el sitio para estar. Supuestamente era un argot de gángster para la borrachera, tal como otra oración para soñar, según el Chicago Daily Tribune en el mes de mayo de 1945: “Cualquier carrera que valga la pena necesita años de paciencia y trabajo duro, pero ¿por qué razón no dejar de soñar despierto, salir de la nube ocho y empezar este año en vez del próximo? Asimismo había una ‘nube siete’, definida por El diccionario de la jerga estadounidense en 1960 como “totalmente feliz, a la perfección satisfecho”, e inclusive una “nube treinta y nueve”, un pináculo de la perfección musical.

Posiblemente la ‘nube nueve’ se haya dado cuenta por el hecho de que ‘nueve’ es el número de un solo dígito mucho más prominente, y pues hace aparición en otras oraciones, como ‘vestido de punta en blanco’ y ‘las nueve yardas terminadas’, las que proponen un extraordinario calidad.

About the author

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *