10 oscuras excentricidades de políticos famosos

Qué limpios, compuestos y fiables les agrada a los políticos que pensemos que son. No es de extrañar que We The People pase cada escándalo jugoso y nos obsesionemos con cada descuido. En ocasiones aguardamos que una falsa pausa de la oposición sea la clave de la victoria de nuestro partido y revele qué escoria era su líder. En otras ocasiones pensamos que es un fallo humanizador y identificable que todos y cada uno de los ciudadanos hallen en sí mismos perdonar por el bien público, pero de todos modos pues es un fallo cometido por un integrante de nuestro partido.

Entonces, en ocasiones nos enteramos de los lados de determinados políticos que a todos nos sorprende que no hundieran sus carreras a lo largo de la temporada de campaña. Las dos partes quedan desconcertadas por la manera en que la investigación de la oposición no descubrió este aspecto del político y propagó la voz por todos lados de que no están permitidos para un prominente cargo, en vez de dejarles lograr la popularidad y la fortuna de todo el mundo. En el mundo entero, en áreas tanto liberales como conservadoras, hallará políticos en el centro de atención que se van con la suya con esta clase de disparidad.

10. David Cameron

David Cameron fue Primer Ministro del Reino Unido de 2010 a 2016. Hay una enorme disputa a su alrededor desde el momento en que llamó a la problemática Referéndum del Brexit, pero esta entrada no tiene que ver con eso. Esta entrada tiene que ver con su enfoque muy especial del desayuno.

En 2017, el diputado conservador Jake Berry descubrió de qué manera una vez pasó la noche en la casa de Cameron tras un acontecimiento del Partido Conservador. Por la mañana siguiente, Berry halló un plato con torradas acumuladas y le quitó la corteza, y se sirvió. Cameron bajó poco después, y reventó una disputa inusualmente intensa sobre de qué forma Berry no debería haber comido esas rebanadas particulares de tostada sin la corteza. Daba la sensación de que Cameron tenía un pelador de torradas singularmente designado para contribuir a empezar el día. Eso semeja un nivel de caída bastante diferente a un “hombre del pueblo”Como se autodenominó Cameron.

9. Kim Jong-il

El dictador de Corea del Norte de 1994 a 2011, hubo un buen tiempo para historias sobre lo extraño que se encontraba rigiendo su país. Van desde su supuesto temor radical a volar hasta estar presto a raptar a un director surcoreano y a su mujer, la actriz, para llevar a cabo películas de publicidad. Una de sus excentricidades mucho más humanizadoras fue su radical interés por la comida, según su ex- chef. Kenji Fujimoto. No por una paranoia de que lo envenenarían, sino más bien por deseos culinarios que eran considerablemente más precisos que los de la persona promedio.

Un chef mencionó que Kim Jong-il era con la capacidad de ver que se utilizaban solo unos pocos gramos de azúcar menos en un lote de sushi para banquetes. Asimismo se sabía que inspeccionaba en lo personal su arroz. Miró por medio de él grano a grano en pos de tamaño, forma y calidad. No es que fuera un quisquilloso con la comida. Gozaba comiendo pescado que se encontraba tan fresco que sus colas aún se le caían en la boca.

8. Beto O’Rourke

Beto O’Rourke se realizó popular en el ámbito nacional por estar dentro 2 puntos de vencer a Ted Cruz por un escaño en el Senado de los USA en Texas a lo largo de las selecciones de mitad de periodo de 2018, un acto considerado prácticamente impensable para un estado tan conservador. En 2019 decidió postularse para presidente. Ese año, se supo que O’Rourke había escrito algo intensamente desconcertante en el momento en que era un joven.

La parte en cuestión fue una publicación en un foro de discusión de Internet de en el momento en que se encontraba 15 años. Tenía que ver con atropellar a los pequeños con su turismo por el hecho de que, como lo puso en la publicación, “Estaban contentos, contentos de estar libres de sus inconvenientes” en el momento en que O’Rourke, o por lo menos su sustituto ficcional en la historia, sintió su felicidad. era de el por derecho. Ciertos podrían estimar sentir ese género de furia irracional y desahogarla mediante la ficción como una sección común de la experiencia joven, pero nuestro O’Rourke mencionó que la publicación sale a la luz. podría herir sus pretensiones de presidentes.

7. Dana Rohrabacher

Ex- integrante de la Cámara de Representantes de los USA del condado de Orange, Dana Rohrabacher se realizó famosa por sus estrechos vínculos con el gobierno ruso que se extendieron a lo largo de décadas, tal es así que en 2012 el FBI identificó un nombre en clave particular del Kremlin para él. Pero en 2013, algo salió a la luz que provoca que su aptitud para ser reelegido sea un tanto desconcertante. En 2010 se mudó a una vivienda de alquiler de un millón de dólares estadounidenses cerca de la costa del Pacífico y la destrozó de una forma impactante que parecía implicar un esfuerzo concertado para romper la vivienda donde gastaba mucho más de $ 3,000 por mes.

Por servirnos de un ejemplo, para refererir OC semanal“Los techos daban a conocer daños por humo. Los interruptores de luz estaban rotos. Mechones de pelo y restos de lo que lograron ser globos o algún otro material gomoso obstruyeron los lavatorios “. Peor aún era de qué manera una habitación del segundo piso “contenía una mácula colosal, enigmática, afín a un lubricante … que se había filtrado mediante la alfombra gruesa y el acolchado para empañar un piso de madera … Una silla de madera en el patio trasero había sido aplastada y las líneas telefónicas estaban de forma extraña cortado “. Pero el auténtico adorno es “… Las paredes contenían de manera inexplicable orificios extraños, esmalte de uñas, cera y alguna substancia maloliente que probablemente halla sido heces”. Tras dejar mucho más de $ 25,800 en daños, Rohrbacher contrató a un letrado para demandar al dueño por no reembolsar su depósito con la bastante prontitud.

6. Lyndon Johnson

Lyndon Johnson, festejado por sus acciones respecto a los derechos civiles y culpado por su liderazgo respecto a la guerra de Vietnam, inspirará disputa en las próximas décadas. No en balde estuvo la producción ganadora del premio Tony 2016 Todo el sendero interpretada por Bryan Cranston, que dramatizó sus logros en la Casa Blanca. Según varios cuentos, fue un hombre ruin y manipulador que aún logró bastante que tuvo una profunda predominación a lo largo de décadas mediante un deber cuidadoso. Como él lo expresó, “No traes amabilidad a una riña con cuchillos”.

Un área donde Johnson sería un desastre de relaciones públicas el día de hoy sería su interesante hábito de mear públicamente. No importaba si se encontraba viajando y había gente con cámaras cerca, igual lo haría. Como se notificó en PBS en 1998, había fotografías en compilaciones privadas de él realizando esto en todo Texas, pero los estándares de publicación en ese instante las sostuvieron fuera de las gacetas y prácticamente salvaron su trayectoria.

5. Winston Churchill

La reputación de este Primer Ministro de Enorme Bretaña a lo largo de 2 ordenes semeja que siempre y en todo momento va a estar en incesante cambio. En la década de 1910 va a ser el arquitecto del atolladero de Gallipoli. En la década de 1930 dejará de ocupar su cargo político completamente. Entonces, en la década de 1940, va a ver a Enorme Bretaña atravesar su Hora mucho más obscura, pero perderá la reelección en 1945. Pero va a ser reelegido en 1951, y años después va a haber disputa sobre qué tan responsable era de un 1943 hambruna en Bengala, y de este modo consecutivamente. Semeja indiscutible que tenía un hábito muy peculiar.

Más allá de que varios hombres se sienten cómodos con sus cuerpos, Churchill lo llevó mucho más lejos que la mayor parte y cerca de compañías de altísimo rango. Varios ayudantes y gobernantes, como su asesora Patrick Kinna y su guardaespaldas Walter Thompson, reportan que Churchill se encontraba indiferente por caminar desvisto, en la medida en que dictaba documentos oficiales a lo largo de o tras los baños. Un individuo que experimentó esto de cerca y en lo personal fue Franklin Roosevelt, cuya prueba exhibe que tuvo múltiples encuentros con Churchill mientras que el Primer Ministro se encontraba desvisto en la Casa Blanca. Como se mencionó que Churchill bromeó con su estilo característico a lo largo del primero de estos encuentros, “El Primer Ministro de Enorme Bretaña no posee nada que esconderle al Presidente de los USA”.

4. Mao Tse-tung

Ciertas estimaciones ponen a Mao en la carrera por el líder mucho más mortífero de una nación en la historia mundial. Ciertos culpan a su programa agrícola “Great Leap Forward” de ocasionar que 40 millones de ciudadanos chinos se mueran de apetito por 1959 al 1961. Indudablemente, se transformó en presidente de la República Habitual China en 1949 en situaciones considerablemente más bien difíciles de las que varios líderes encararían (China terminaba de ser arrasada por la Guerra Sino más bien-De Japón, hubo una guerra civil poco una vez que acabó, etcétera. ), con lo que estos graves fallos son mucho más entendibles en un país lleno de gente agobiada llamada de atención por una agitación mortal. No se tienen la posibilidad de ofrecer semejantes disculpas para sus hábitos personales.

En expresiones del Dr. Li Zhisui, su médico personal a lo largo de veintiún años, Mao jamás se incordió en lavarse las manos, la cara o el resto de su cuerpo. Además de esto, jamás se cepilló los dientes, suponiendo que alcanzaba con tomar un tazón de té por la mañana. En el momento en que Zhisui sugirió que el presidente lo intentara, rechazó la iniciativa diciendo “un tigre jamás se cepilla los dientes. ” Lástima de las pobres mujeres que Mao tenía como amantes, de las que había muchas. El único consuelo que tenían era que su líder tenía una piscina personal para nadar.

3. Calvin Coolidge

Presidente por un periodo y medio de 1923 hasta 1928, “Discreto” Calvin Coolidge es recordado por no ser un especialmente activo. Anunció por adelantado que no haría campaña para un segundo orden terminado, e inclusive antes de esa fecha se le consideraba un presidente de gobierno inusualmente pequeño. Tras todo, la anécdota mucho más conocida sobre él como persona fue sobre un elector apostando a que ella podía lograr que él afirmara tres expresiones y él respondiera “tú pierdes”.

Una cosa que supuestamente ha podido lograr que Coolidge gastase algo de energía fueron las cortinas. A causa de que el Senado rechazara su búsqueda de denominar a un fiscal general, Coolidge quitó el cordón de las cortinas de la antesala del Despacho Oval y empezó a atarlo en nudos para calmar el agobio. En otras ocasiones llamaba a su personal constantemente y se ocultaba tras las cortinas en el momento en que ingresaban. Hay fuentes que aseguran que su refugio favorito era de todos modos bajo su escritorio. Cualquier persona que fuera la realidad, precisamente sucedía alén de lo que la persona taciturna transmitía.

2. Joseph Stalin

A peligro de ocasionar polémicas, la situación oficial de Top Tenz sobre Joseph Stalin y su reinado sobre la Unión Soviética de 1928 a 1953 es de “pulgar hacia abajo”. Si precisa una ojeada, las causas se describen aquí. Lamentablemente, los hombres poco éticos en ocasiones tienen la posibilidad de ser los mucho más atrayentes, y en su caso hubo una sucesión de características entrometidas provocadas por su contradictoria falta de decoro y paranoia extrema.

Según múltiples fuentes, Stalin tenía una falta de preocupación al estilo de Lyndon Johnson por la existencia de otra gente en el momento en que iba al baño. De Simon Montefiore biografía Stalin: la corte del zar colorado Cuenta una anécdota sobre de qué manera una vez, cubierto de sus comunes compañeros de viaje, Stalin fue al baño en unas vías del tren. En las memorias de Nikita Khrushchev, El sustituto de Stalin detalla de qué manera una vez vio al hombre de acero ofrecer a uno de sus guardaespaldas una severa reprimenda por la transgresión de no acompañándolo al baño. La paranoia de Stalin respecto a su otro radical fue alén de tener un solo degustador de comida: Todos Quien asistía a una de sus cenas debía tomar una exhibe antes que nuestro camarada empezara a saber. La interpretación de Khrushchev de esto era que era la manera en que Stalin proyectaba sus permanentes fantasías de asesinato sobre todos los otros.

1. Richard Nixon

Sobre el tema de los políticos que combaten la paranoia extrema, vamos a terminar esta lista con el presidente de los USA de 1969 a 1974, el viejo “Tricky” Dick Nixon. Su paranoia en teoría era en parte importante el resultado de sus acciones para alargar la guerra de Vietnam con objetivos políticos (como sabía el presidente Lyndon Johnson). Por más que ese acto de sabotaje verdaderamente lo llevara por el sendero de la resignación, ocuparía su tiempo mientras que meditaba sobre su destino de una forma claramente extraña.

A causa del comunicado de prensa inicial del escándalo de Watergate, Nixon fue a Camp David. Mientras que se encontraba allí, empezó a redactar de manera compulsiva ediciones de fantasía de lo que sentía que sería el más destacable equipos de beisbol de siempre. Los players procedían de distintas temporadas y ligas según le pareciese favorable. (Esencialmente, en esencia, creó una versión temprana de WhatIfSports?)

Los deportes parecían ser uno de los auténticos bienestares de la vida de Nixon. En 1968 tuvo Hunter S. Thompson acompañarlo en su recorrido por New Hampshire prácticamente de forma exclusiva pues Thompson era el único periodista libre que sabía algo sobre fútbol. Thompson fue alguien que ha dicho del presidente que tenía “serias inquietudes de que pudiese pasar por humano”.

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