10 primeras mujeres olvidadas de la historia

El día de hoy echamos una ojeada a ciertas primicias femeninas visibles y un tanto extrañas que pasaron inadvertidas en la historia. Ciertos fueron vanguardistas audaces prestos a sacrificarlo todo para romper barreras y detallar nuevos récords. Otros tenían causas mucho más prácticas, aun inciertas, para sus acciones. Y ciertos sencillamente estaban en el sitio equivocado en el instante equivocado.

10. Ann Hodges

La tarde del 30 de noviembre de 1954, Ann Hodges se encontraba tomando una siesta en su casa de Sylacauga, Alabama. Recibió un despertar bastante rudo en el momento en que un trozo de piedra del tamaño de una toronja se estrelló contra el techo de su casa, rebotó en una radio de consola y la golpeó en el muslo. De esta forma, se transformó en la primera y, hasta la actualidad, única registrada víctima de un meteorito.

Por suerte para Hodges, la roca espacial la golpeó en el choque, conque, además de un hematoma enorme, se encontraba físicamente bien. No obstante, se vio muy perjudicada por el frenesí mediático que prosiguió, lo que ocasionalmente le provocó un colapso mental y puso fin a su matrimonio.

No obstante, justo después, la multitud se encontraba mucho más preocupada por quién era el dueño del meteorito. El jefe de policía de Sylacauga fue el primero en reclamar la posesión y la entregó a la Fuerza Aérea.

En el momento en que se determinó que era verdaderamente un meteorito y no una parte de un avión estrellado, la Fuerza Aérea se lo devolvió a Hodges. No obstante, como Ann y su marido, Eugene, arrendaron su casa, su casera en este momento la demandó como suya. Ella era una viuda llamada Birdie Guy que argumentó que la piedra le pertenecía pues aterrizó en su propiedad.

Los 2 lados asistieron a la corte. Guy renunció a su reclamo de propiedad en lugar de $ 500. Los Hodge confiaban en recobrar sus pérdidas y algo mucho más vendiendo el meteorito. Lamentablemente, había pasado mucho más de un año antes que esto se resolviera y el planeta prosiguiera adelante. No hubo interés y, por último, los Hodge donaron la piedra al Museo de Historia Natural de Alabama.

9. Cynisca de Esparta

Nacida cerca del 440 a. C., Cynisca era hija de Archidamus II, rey de Esparta. Como otras mujeres espartanas, se la animó a formar parte activamente en las ocupaciones físicas, mucho más que a las mujeres de cualquier otra sociedad griega. Por ende, Cynisca se dedicó a la equitación y se transformó en la primera mujer en ganar en los Juegos Olímpicos.

Conocemos su logro por cortesía del viajero y también historiador heleno Pausanias. El escribio Especificaciones de Grecia que señala sus visualizaciones y vivencias de primera mano de todo el mundo viejo.

Cynisca compitió en las Olimpiadas en las carreras de vehículos de 4 caballos. Ganó en los acontecimientos 396 y 392 a. C., si bien lo logró como entrenadora y como criadora, no como corredora. Las mujeres en la sociedad espartana tenían mucho más libertades, pero estaban lejos de ser ciudadanas iguales. Aun como princesa, a Cynisca no se le dejó formar parte en los acontecimientos olímpicos, ni se le dejó formar parte en la liturgia de los triunfadores. No obstante, Pausanias afirma que 2 monumentos fueron erigidos para conmemorar las victorias de Cynisca.

8. Annie Edson Taylor

En el momento en que Annie Edson Taylor logró su popularidad a inicios del siglo XX, era viuda y maestra desempleada de unos 60 años. No encajaba precisamente con la imagen de un temerario, no obstante, se transformó en la primera persona en atravesar las Cataratas del Niágara en un barril y subsistir.

Taylor estimó que la hazaña era una aceptable forma de hacer dinero. Las acrobacias en Niagara estaban de tendencia en ese entonces. En verdad, ella no fue la primera en saltar al río y salir con vida. Sam Patch, asimismo popular como el “Yanqui Leaper”, lo logró en 1829. No obstante, se lanzó al río cerca de la base de las Cataratas del Niágara desde una interfaz elevada. De todos modos, no pasó por la cascada.

Annie Taylor dio el paso el 24 de octubre de 1901, en su 63 cumpleaños. Tenía un robusto barril construido de roble y hierro y forrado con cojines para suavizar el viaje. Un bote la arrastró hasta el medio del río y después dejó que el barril se fuera a la deriva. Los veloces impulsaron a Taylor sobre Horseshoe Falls, la mucho más grande de las tres cataratas en el lugar. Todo el viaje duró unos 20 minutos. En el momento en que se recobró el barril, Taylor se encontraba golpeada, magullada y tenía un corte en la cabeza, pero en cuanto al resto indemne.

Lamentablemente, el truco de Taylor no trajo la ganancia inopinada que imaginó. Logró algo de dinero dando entrevistas y posando para fotografías con turistas, pero debió gastar la mayoría en estudiosos privados en el momento en que su gerente se escapó con sus ahorros y su barril.

7. Alaska Davidson

El tiempo de Alaska Packard Davidson en la app de la ley fue corto, pero lo bastante para dejar una huella en la historia. El 11 de octubre de 1922, se transformó en la primera mujer agente del FBI.

Rigurosamente comentando, en ese entonces todavía se conocía como la Oficina de Investigación (BOI) bajo el liderazgo de William J. Burns, un ex- estudioso privado apodado “Sherlock Holmes estadounidense”. La primordial preocupación de la oficina en ese instante era la Ley Mann o la Ley de tráfico de esclavos blancos aprobada en 1910. Los gobernantes de la BOI consideraron que las agentes femeninas podrían ser útiles en estas situaciones.

Alaska Davidson fue contratada por BOI en el momento en que tenía 54 años. Si bien no hay registros de sus asignaciones concretas, se la consideró “muy refinadoY bastante caracteristica de una dama para trabajar en las situaciones mucho más sórdidos. Otras 2 mujeres, Jessie Duckstein y Lenore Houston, fueron contratadas en los años siguientes.

La reputación de BOI padeció un duro golpe después de múltiples polémicas y acusaciones de corrupción, siendo la mucho más destacable el escándalo de la cúpula de la tetera. Burns renunció y, en 1924, J. Edgar Hoover se transformó en el nuevo directivo.

La primera misión de Hoover fue hacer más ágil el departamento y liberarse de agentes insignificantes. Alaska Davidson se encontraba en la tabla de recortar, exactamente la misma Duckstein. Las dos mujeres entregaron sus renuncias en 1924. Lenore Houston, una agente contratada por Hoover, duró hasta 1928. Un par de años después, se encontraba en una institución mental en un estado delirante. amenazante disparar a Hoover si en algún momento la liberaban.

6. Alice Guy-Blaché

En el momento en que se creó la película, la multitud la empleó en un inicio para registrar hechos de la vida diaria. El ejemplo mucho más popular fue la película que mostraba la llegada de un tren. Según la historia de historia legendaria urbana, esto amedrentó a ciertos espectadores que corrieron para apartarse del sendero.

Pasaron ciertos años antes que la multitud se diese cuenta de que las películas se podían usar para contar una historia. Esto llevó a la aparición de la película narrativa y entre las primeras en regentar una película de este género fue Alice Guy-Blaché.

A lo largo de mucho más de una década, Guy-Blaché no solo fue la primera directiva, sino más bien probablemente la única. Nacida como Alice Guy en Francia, empezó como asesora de una compañía que fabricaba cámaras y abastecimientos fotográficos. El negocio cambió de manos y quedó bajo el liderazgo de Léon Gaumont. En 1896, Alice, la entonces asesora de Gaumont, lo persuadió de que la dejase filmar una película con una historia. El resultado fue La Fée aux Choux (El hada de las coles).

La versión de 1896 por el momento no existe. Alice lo rehizo en 1900 y 1902, pero hay registros y también historias de periódicos que dan fe de su logro original. Fue nombrada jefe de producción del estudio de cine de Gaumont y fue responsable de cientos y cientos de otras funcionalidades.

Guy se casó con un camarógrafo llamado Herbert Blaché en 1907. Los 2 se mudaron a USA y fundado su compañía, Solax Studios, en la localidad de Novedosa York. Como directiva, autora y productora, Alice Guy-Blaché fue responsable de en torno a 1.000 películas, pero escasas de ellas aún subsisten hoy en día.

5. Betsabé Spooner

Sólo algunas de las primeras mujeres son positivas. Ciertos, como el de Bathsheba Spooner, mujer de Massachusetts en el siglo XVIII, son conocidos. El 2 de julio de 1778, se transformó en la primera mujer en ser ejecutado en los USA de América tras la Declaración de Independencia.

Betsabé conspiró para matar a su marido, Joshua Spooner, con el apoyo de tres soldados. Tenía una aventura con uno, un chaval de 16 años llamado Ezra Ross. Tras quedar embarazada, Betsabé supo que su marido próximamente descubriría su infidelidad, con lo que instó al joven soldado a que lo envenenara.

En un inicio, Ross accedió a llevar a cabo la escritura, pero se retiró en el último minuto. Esto llevó a Spooner a pedir la asistencia de 2 desertores británicos, Williams Brooks y James Buchanan. Atacaron a su marido en el momento en que retornaba a casa desde la taberna. Ross entonces les asistió a desechar el cuerpo en un pozo. El delito se descubrió poco después y los 4 fueron condenados a la horca.

La representación histórica de Bathsheba Spooner ha fluctuado. En ocasiones la veían como una asesina manipuladora y de corazón frío; en otras ocasiones se la consideraba una mujer agobiada atrapada en un matrimonio sin amor con un hombre abusivo. Ciertos, como su letrado defensor y futuro fiscal general Levi Lincoln, arguyeron que Spooner era una mujer con una “cabeza desorganizada”.

4. Sophie Blanchard

El 21 de noviembre de 1783, Jean-François Pilâtre de Rozier y François Laurent d’Arlandes hicieron el primer vuelo en globo tripulado, lo que provocó el comienzo de la obsesión de la raza humana por volar por los cielos. Esto dio rincón a un período temporal llamado “globoomanía” y los 2 imprudentes próximamente fueron seguidos por otros vanguardistas. Entre ellos estaban Jean-Pierre Blanchard y su mujer, Sophie.

Blanchard efectuó su primer vuelo en globo de forma exitosa en 1784. Se casó con Sophie 2 décadas después y la pareja tuvo su primer vuelo juntos poco después. Jean-Pierre murió en 1809 gracias a las lesiones sufridas por la caída de su globo aerostático. Sophie Blanchard continuó volando sola tras su fallecimiento, con lo que transformándose la primera mujer aeronáutica profesional. Ella no fue la primera mujer en viajar en globo, en tanto que esa distinción probablemente forma parte a Élisabeth Thible. No obstante, fue la primera en pilotar su arte y en arrancar la práctica como su profesión.

Sophie se ganó el favor de Napoleón y el rey Luis XVIII y los dos le dieron nombramientos oficiales relacionados con la aeronáutica. Se realizó formidablemente habitual en toda Europa y atraía a enormes multitudes toda vez que hacía un ascenso.

Blanchard asimismo fue responsable de otro jalón mucho más trágico al transformarse en la primera mujer fallecida en un incidente de aviación. El 6 de julio de 1819, despegó sobre los Jardines de Tivoli en París y su globo se incendió. Las situaciones no están precisamente visibles, pero parecía ser una combinación de vientos intensos y la pirotecnia que usó en su espectáculo. Su nave golpeó el techo de una vivienda y Blanchard cayó al suelo. Ella fue asesinada instantáneamente o murió poco después.

3. Aloha Wanderwell

Aloha Wanderwell se ganó apodos como “la chavala mucho más viajada de todo el mundo” y “la Amelia Earhart de la carretera”. Ella es Reconocido como la primera mujer en conducir cerca del planeta. Su historia estuvo llena de aventuras apasionantes, noticias permanentes e inclusive un secreto de asesinato desconcertante.

Nacido como Idris Hall en Winnipeg, Aloha tenía el anhelo de la emoción desde una edad temprana. En 1922, el joven de 16 años vio un aviso de búsqueda en un periódico parisino. Procuraba a una muchacha bella y también capaz que no tuviese temor de “pasarlo mal” en una expedición por Asia y África. Debería trabajar enfrente y tras una cámara.

Este era el trabajo de ensueño de Aloha, con lo que se unió a la expedición. Fue una carrera de resistencia cerca del planeta estructurada por un tal Walter Wanderwell. El plan era conducir tanto como fuera viable en un Ford Modelo T de 1917. La financiación procedía de filmar y proyectar sus viajes, tal como de ofrecer charlas.

La expedición Se abrió sendero por medio de Europa, entonces a Asia por medio de India y China. A su regreso, cruzó la URSS. Más tarde, el equipo voló a África y atravesó el conjunto de naciones desde Localidad del Cabo hasta El Cairo. Walter y Aloha se casaron a lo largo de este viaje.

Walter Wanderwell murió en 1932 dentro de su goleta en Long Beach. Tenía un pasado turbio, con lo que había una lista de sospechosos de un brazo de largo, pero absolutamente nadie fue culpado por su asesinato. Aloha por último se volvió a desposar y continuó su sendero trotamundos, añadiendo América del Norte y del Sur, Australia y también Indochina a la lista.

2. Harriet Quimby

Harriet Quimby fue una vanguardista de la aviación que fue responsable de múltiples noticias en esa área. Su mayor logro sucedió en 1912 en el momento en que se transformó en la primera mujer en sobrevolar el Canal de la Mácula. No obstante, su éxito redujo de enorme manera en concepto de atención de los medios gracias a un instante poco afortunado.

Natural de Arcadia, Michigan, Quimby se unió al Aero Club of America y se transformó en la primera mujer en conseguir una licencia de conduzco en los USA. Probó ser una atracción habitual y atraía a enormes multitudes toda vez que subía a los cielos. En el momento en que no se encontraba volando, Quimby tuvo una provechosa carrera como escritor de guiones de Hollywood. Escribió siete guiones que se transformaron en películas dirigidas por DW Griffith e inclusive tuvo un papel menor en uno.

En 1912, Harriet deseaba volar a través del Canal de la Mácula. El 16 de abril despegó de Dover y aterrizó en Calais tras un vuelo de 59 minutos.

Harriet Quimby fue la primera mujer en efectuar esta hazaña y en un instante en que el público tenía un enorme interés en las historias de aviación. No obstante, su vuelo recibió poco atención de los diarios pues, justo el día previo, el Titanic se había hundido en el Océano Atlántico.

1. Jeanne Baret

En la época del siglo XVIII, los viajes científicos de exploración eran muy populares. Consecuentemente, el rey Luis XV de Francia encargó al almirante Luis Antoine de Bougainville la primera circunnavegación francesa de todo el mundo. Partió en 1766 con 2 navíos: Boudeuse y el Étoile. Tenía una enorme tripulación de sobra de 300 hombres y, sin que todos lo supiesen, una mujer. Jeanne Baret se disfrazó de hombre y se transformó en la primera mujer famosa en circunnavegar la tierra.

Había un individuo que conocía la auténtica identidad de Baret: Philibert Commerson, el botánico de la expedición. Los 2 eran amantes y Baret llegó como su asistente. Si bien el dúo tenía su cabaña privada, aún corrían comentarios de que Baret era, en verdad, una mujer. De Bougainville apuntó en su períodico que el asistencia de cámara tenía barbilla imberbe y voz despacio y tenía la práctica de no desvestirse ni mear enfrente del resto.

En el final, Baret le ha dicho precisamente al capitán. Los navíos llegaron a Mauricio, donde Commerson se percató de que su amigo y compañero botánico Pierre Poivre era el gobernador. Los 2 abandonaron la expedición y se han quedado como convidados.

Aparte de andar cerca del planeta, Baret asimismo asistió a Commerson con su trabajo de botánica. No obstante, el naturalista se encontraba mal de salud y murió pocos años después. Por último, Baret se casó con un oficial francés y regresó a Francia en algún instante de 1775, completando de esta manera su circunnavegación.

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