10 teorías muy debatidas sobre Adolf Hitler

Adolf Hitler es la figura mucho más vilipendiada de la historia, y quizás aun la mucho más influyente. Fue, mucho más que absolutamente nadie, el artífice de la Segunda Guerra Mundial, un enfrentamiento que cambió el planeta para toda la vida.

Fué objeto de sobra libros, películas y reportajes que algún otro sujeto, vivo o fallecido. No obstante, pese a este interés profundo y duradero, todavía hay varias cosas sobre Hitler que no entendemos con seguridad.

Estas son 10 de las teorías mucho más debatidas sobre la vida y la desaparición de Adolf Hitler.

¿Fue Hitler un soldado intrépido?

En la Segunda Guerra Mundial, Adolf Hitler (en la fotografía de arriba en el radical derecho) fue entre los hombres mucho más poderosos de todo el mundo, pero en la Primera Guerra Mundial jamás pasó del rango de cabo. Sin embargo, sirvió en el Ejército Imperial Alemán a lo largo de múltiples años, aun recibió el premio Cruz de Hierro, entre las medallas al valor mucho más altas de la Alemania Imperial.

Más allá de que no hay bastante que decir sobre Hitler, la historia registra que fue un soldado valeroso que bailaba con la desaparición regularmente. Esta fue precisamente la versión de la historia presentada por los nazis, pero indagaciones recientes proponen que su historial de guerra probablemente halla sido de enorme manera inflado.

El Dr. Thomas Weber de la Facultad de Aberdeen rastreó cada entrada del períodico y cada carta que ha podido hallar escritas por los hombres que habían servido en el regimiento de Hitler. Mostraron que Hitler no ha podido, como se creía previamente, haber servido como corredor de regimiento, un trabajo arriesgado que lo habría llevado a dar mensajes adelante bajo un profundo fuego.

Semeja que, en cambio, lo habían usado para dar mensajes entre las sedes de la compañía. Esto lo hubiese puesto a múltiples millas tras las líneas del frente. Weber arguye que las medallas de Hitler por valentía fueron concedidas sencillamente pues su trabajo lo puso en contacto con los oficiales que difundieron las medallas, mucho más que por cualquier acto concreto de heroísmo.

Más allá de que esto podría no ser bastante para anular completamente el consenso general sobre el servicio militar de Hitler, precisamente lo cuestiona.

¿Hitler era en parte judío?

Los datos del árbol genealógico de Adolf Hitler en su madre fueron establecidos con un óptimo nivel de seguridad. Es imposible decir lo mismo de su padre. Alois Schicklgruber, que después cambió su nombre por el de Hitler, era un hijo ilícito. Como absolutamente nadie sabía quién era el padre del joven Shicklgruber, ese espacio se dejó en blanco en su certificado de nacimiento.

Los historiadores han invertido un esfuerzo notable en procurar saber la auténtica identidad del abuelo paterno de Adolf Hitler. El secreto jamás se ha resuelto, pero entre los probables aspirantes presentados era un judío llamado Leopold Frankenberger.

La sugerencia de que podría ser en parte judío persiguió a Hitler a lo largo de toda su historia, pero merced a las técnicas modernas los científicos pudieron procurar ofrecer una contestación.

Unos 39 de los familiares sobrevivientes mucho más próximos de Hitler brindaron muestras de saliva para investigar su ADN. Los desenlaces hallaron un cromosoma llamado Y también1b1b1, que es rarísimo entre los de europa, pero está asociado con los bereberes del norte de África y el pueblo judío. Esto recomienda que Hitler bien podría haber estuvo relacionado con exactamente la misma gente que desdeñaba.

¿Hitler asesinó a su sobrina?

Geli Raubal se afirmaba que era una bella joven. Adolf Hitler supuestamente estuvo en concordancia, y en 1929 la pareja se entrelazó en una historia amorosa. Esto fue más allá de que Hitler era 19 años mayor que ella y asimismo su medio tío.

Hitler se encontraba, según todos y cada uno de los reportes, totalmente enamorado, y Geli lo acompañó a todas y cada una partes. En el transcurso de un tiempo, semeja que el enamoramiento de Hitler fue correspondido, pero la obsesión del futuro Führer próximamente se volvió asfixiante. Se negó a dejar que Geli se fuera de su lado y se encolerizó si ella se atrevía a charlar con otro hombre.

La pareja compartió un apartamento en Munich, y los vecinos detallaron que en la noche del 18 de septiembre de 1931 reventó una enorme riña entre Hitler y su sobrina. Por la mañana siguiente, Geli fue encontrada fallecida a balazos con el revólver de Hitler al costado.

Partes de la prensa especularon que Geli había sido ejecutado por su apasionado en un ataque de íra recelosa.

Lamentablemente, la realidad probablemente jamás se va a saber. Hitler aún no había tomado el poder, pero sus conexiones y también predominación en Alemania eran notables. Tenía varios amigos en las categorías superiores. Entre ellos estaba el ministro de Justicia pronazi de Baviera, quien se cercioró de que el cuerpo de Geli fuera sacado de forma rápida del país para su entierro en Austria. Las declaraciones de que había sufrido una fractura en la nariz aparte de la herida de bala que cobró su historia por el momento no se podían contrastar de una manera u otra.

¿Hitler se encontraba verdaderamente cegado por el gas venenoso?

El 11 de noviembre de 1918, la matanza de la Primera Guerra Mundial al final llegó a su fin en el momento en que entró en vigor el armisticio. Para la enorme mayoría de los soldados a los dos lados, la emoción predominante fue el alivio de haber subsistido. Ese no fue la situacion de Adolf Hitler.

Habiendo sido atrapado en un gas venenoso algunas semanas antes, había quedado ciego por un tiempo y era tratado en un hospital de campaña. En el momento en que le llegó la novedad de lo que equivalía a la capitulación de Alemania, cayó de rodillas y rompió a plañir. Por lo menos, esa es la historia que siempre y en todo momento contó Hitler y, pese a ser entre los mentirosos mucho más fecundos de la historia, no fue cuestionada a lo largo de prácticamente un siglo.

En 2011, el historiador Thomas Weber decidió investigar mucho más de cerca las declaraciones de Hitler. Los registros médicos de la Enorme Guerra de Hitler se habían perdido o destruido hacía bastante tiempo. No obstante, un reconocido neurocirujano alemán llamado Otfrid Forster aseveró haberlos visto. Weber halló cartas que Forster había escrito a sus colegas estadounidenses a lo largo de la década de 1930. Según Forster, Hitler había sido hospitalizado gracias a ceguera histérica y no gas venenoso.

Si o sea exacto, entonces no sería asombroso que Hitler inventase una narrativa diferente para retratarse a sí mismo de una forma mucho más heroica.

¿Un soldado británico le disculpó la vida a Hitler?

Henry Tandey fue un héroe de guerra, entre los soldados mucho más galardonados de todo el ejército británico, y quizás un hombre que, sin saberlo, perdió la posibilidad de eludir la Segunda Guerra Mundial.

La historia de historia legendaria afirma que Tandey y Hitler se conocieron frente a frente en un campo de guerra de la Primera Guerra Mundial. Tandey en teoría tenía al futuro líder de Alemania a su merced, pero decidió dejarlo vivir en vez de disparar contra un contrincante indefenso. Es una historia destacable, mucho más aún por el hecho de que su origen se remonta a nada menos que al propio Adolf Hitler.

En el mes de septiembre de 1938, el presidente británico, Neville Chamberlain, voló a Alemania en un intento ilusionado pero por último culpado a garantizar paz en europa. Mientras que se encontraba allí, apreció una fotografía de un soldado británico, Henry Tandey, mostrada en la pared del estudio de Hitler. En verdad, parecía extrañísimo que un archinacionalista como el Führer de Alemania optase por enseñar una imagen de un soldado británico.

Hitler explicó que había sentido la fotografía de Tandey en la prensa y lo reconoció como el hombre que le disculpó la vida a lo largo de la Enorme Guerra.

Es posible que Hitler estuviese equivocado. Quizás aun inventó la historia para remarcar el mito de sí como un hombre protegido por la providencia y el destino. No obstante, Tandey confirmó que ciertamente había salvado la vida de múltiples alemanes. Posiblemente uno de esos hombres fuera Adolf Hitler.

¿Fue Hitler un dictador enclenque?

En el auge de su poder, Adolf Hitler encabezó un extendido imperio que englobaba prácticamente toda la Europa continental y una sección notable del norte de África. La imagen usual de Hitler es como el señor supremo en el centro de esta vasta red, tomando todas y cada una de las resoluciones esenciales y moviendo todos y cada uno de los hilos.

Ciertos historiadores, más que nada Hans Mommsen, han argumentado que esta imagen acredita a Hitler con considerablemente más control del que verdaderamente ejercitó. Defensores de la dictador enclenque La teoría admite que Hitler era el hombre mucho más poderoso del Reich, pero sostienen que no ha podido o no deseó ejercer el género de control directo sobre sus inferiores en el que insistían personas como Joseph Stalin de la Unión Soviética.

En vez de que Hitler dictase sus resoluciones desde arriba, muchas políticas se incorporaron desde abajo como su secuaz, como Himmler y Martín Bormann, libraron guerras territoriales entre ellos y también procuraron idear proyectos para agradar a su Fuhrer.

En esta lectura, Hitler jamás tuvo un enorme plan, sino fue golpeado por las fuerzas de la historia y la naturaleza anárquica del despiadado aparato del partido que había desarrollado.

¿Hitler se encontraba ofuscado con lo oculto?

Los nazis pertenecen a los elementos básicos para cualquier escritor de ficción que necesite un villano. Con cierta frecuencia, como en En busca del arca perdida, esos nazis procuran explotar poderes sobrenaturales.

De todos modos, esto no está a un millón de millas de la verdad. Múltiples integrantes del círculo íntimo de Hitler estaban maravillados y creían firmemente en el poder de lo sobrehumano y la magia.

Heinrich Himmler creó un unidad particular en las SS para catalogar información sobre brujas y magia, y la Armada alemana aun estableció el Centro Nacional del Péndulo en Berlín. Mientras que los británicos empleaban un sonar para apresar submarinos alemanes, los alemanes procuraron encontrar el envío británico colgando péndulos sobre mapas del Océano Atlántico.

El mayor fiel de todos fue Rudolf Hess, el segundo a cargo de Hitler, quien en 1941 robó un avión de combate Messerschmitt, voló a Escocia y también procuró negociar un convenio de paz entre la Alemania nazi y los desconcertados británicos. Semeja que el astrólogo de Hess lo había convencido de que se encontraba designado a ser el hombre que pusiese fin a la guerra.

Es discutible qué convencido se encontraba Hitler de la presencia de poderes sobrenaturales. No obstante, no cabe duda de que de forma frecuente charlaba de una fuerza a la que llamaba “providencia”Protegiéndolo y guiando sus acciones.

¿Hitler sufría la patología de Parkinson?

A lo largo de su ascenso al poder, Hitler probó ser un político extraordinariamente listo, manipulador y listo. Después probó estas capacidades en el ámbito en todo el mundo, puesto que todos los días superó a los estadistas establecidos de Europa.

Conforme avanzaba la Segunda Guerra Mundial, la agilidad mental de Hitler lo abandonó mientras que su salud psicológica y física se deterioraba de manera rápida. Su toma de resoluciones se volvió tan pobre que los socios abandonaron los proyectos para matarlo, con el razonamiento de que sus fallos estaban prestando asistencia a acortar la guerra.

En 1945, los visitantes del búnker de Hitler en Berlín se sorprendieron al conocer que su Führer se había transformado en un desastre físico. Su mano izquierda tremía incontrolablemente y arrastraba la pierna hacia atrás mientras que andaba.

El agobio y la tensión de regentar una guerra mundial que parecía poco a poco más seguramente conduciría a su muerte indudablemente jugaron su papel en el dramático ocaso de Hitler, pero ciertos neurocientíficos piensan que Hitler se encontraba tolerando el encontronazo degenerante mental y físico de patología de Parkinson.

Bruno Ganz, el actor que interpretó a Hitler en la película Downfall de 2005, se encontraba convencido de que este era la situacion y también procuró retratarlo en su actuación.

¿Hitler era un drogadicto?

Adolf Hitler no fumaba, no tocaba el alcohol y no comía carne. Según los reportes, aun se abstuvo de tomar café. La publicidad nazi lo retrató tal y como si hubiese dedicado toda su historia al servicio de Alemania: no tenía ni el tiempo ni la inclinación para perseguir los bienestares terrenales.

La verdad, que termina de comenzar a aparecer, es que Hitler pasó una gran parte de la guerra dopado en un terrorífico coctel de drogas.

El deslizamiento de Hitler hacia la adicción empezó en el momento en que cayó enfermo en 1941, y su médico personal, Theodor Morell, lo trató con un período de inyecciones de metanfetamina.

Hitler, como era de aguardar, halló que esto lo animó mucho. Morell próximamente se volvió importante para el líder de Alemania; acompañaba a Hitler a todas y cada una partes donde administraba opiáceos para contribuir a su Führer a reposar y cocaína para animarlo antes de las asambleas esenciales.

Más allá de que Hitler no se veía a sí mismo como un drogadicto, precisaba drogas para marchar y era prácticamente seguramente era un dependiente grave. A inicios de 1945, las factorías que generaban las drogas de las que dependía fueron demolidas por los bombarderos socios, cortando una gran parte de su suministro. Hitler se vio obligado a irse de cuajo, y ciertos historiadores han especulado que probablemente halla sido esto, y no la patología de Parkinson, lo que enseña su deterioro mental y físico conforme la guerra en Europa se aproximaba a su fin.

¿Hitler subsistió a la guerra?

De todas y cada una de las teorías que viran cerca de Adolf Hitler, quizás la mucho más infame y la mucho más persistente es que probablemente halla subsistido de alguna forma a la destrucción de su asesino Tercer Reich.

Entendemos con bastante seguridad que Hitler todavía se encontraba en Berlín en su cumpleaños el 20 de abril de 1945, solo un par de semanas antes de la caída de la región. No obstante, Berlín fue por último capturada por los soviéticos, y la policía segrega de Stalin impidió que aun Georgy Zhukov, el comandante soviético de prominente rango en todo el Frente Oriental, inspeccionara Búnker de hitler bajo la Cancillería del Reich.

Para en el momento en que a los estadounidenses y británicos por último se les dejó el ingreso, Hitler, ahora fuera vivo o fallecido, ahora se había ido. Con la carencia de restos físicos para investigar, el FBI y la CIA en un inicio continuaron libres a la oportunidad de que Hitler probablemente halla escapado.

En modo alguno era completamente inverosímil; aun en los últimos meses de la guerra, Hitler todavía tenía la aptitud de recurrir a inmensos elementos si hubiese decidido procurar escapar. No obstante, el peso de la prueba señala que probablemente este no fue la situacion.

Docenas de cuentos de presentes presenciales que se corroboran mutuamente ubican a Hitler en Berlín mientras que el Ejército Colorado soviético se aproximaba a su búnker. El submarino en el que se encontraba se rumorea que ha escapado fue encontrado últimamente naufragado en el Mar del Norte entre Dinamarca y Noruega, y en 2018 los Ficheros Nacionales de Rusia dejaron a los especialistas estudiar un grupo de dientes que dicen pertenecían a Hitler. Un equipo de patólogos franceses los equiparó con radiografías tomadas de los dientes de Hitler en 1944 y halló que eran una coincidencia precisa.

La mayor parte de los historiadores de la Segunda Guerra Mundial piensan que Adolf Hitler se suicidó en la mitad de las ruinas de su despedazado Reich en el mes de abril de 1945, pero los comentarios de que escapó a Sudamérica, o aun a la Antártida, no mueren de manera fácil.

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