10 terroríficos y extraños proyectos de armas británicos de la Segunda Guerra Mundial

La Segunda Guerra Mundial es evidente como el enfrentamiento mucho más caro, en concepto de vidas perdidas, en la crónica de la raza humana. Más allá de que hay ejemplos muy conocidos de armamento nazi extraño y armas experimentales estadounidenses poco comunes, menos conocidas son las producciones británicas mucho más extrañas de defensa y destrucción usadas para soportar al Eje. Ciertas de estas máquinas resultaron ser peligrosas para todos los que las emplearían, al tiempo que otras parecían extrañas pero se incorporaron de forma exitosa. En este relato, examinamos ciertas armas y equipos británicos de guerra mucho más impresionantes y poco populares producidos, o por lo menos planeados, a lo largo de la Segunda Guerra Mundial.

10. El campo de minas aéreo

Las minas antitanque, antibuque y antipersonal son todas y cada una conocidas gracias a su riesgo radical y, en especial en la situacion de las minas antipersonal, a su aptitud para infligir daños graves tras el final de las hostilidades. Pero, ¿sabías que en el transcurso de un tiempo en la Segunda Guerra Mundial, gracias a un emprendimiento de ingeniería británico, fue por lo menos viable volar de manera accidental a un campo de minas aéreo? A lo largo de la Segunda Guerra Mundial, los sacrificios de la ingeniería británica acabaron en la creación de un arma extraña destinada a la Royal Navy famosa como el Lanzacohetes de proyectiles sin girar. Por extraño que suene su nombre, la complicada máquina se encontraba destinada a ser usada con efectos mortales, pero supuestamente fue absolutamente ineficaz contra los aeroplanos contrincantes.

Al lograr una altura bastante, la máquina explotaría, liberando una auténtica “banda” de minas aéreas unidas a cables, para apresar a los aeroplanos contrincantes y detonarlos. Al disparar una andanada de cohetes desde cilindros sin estrías (de ahí el término sin girar), la máquina funcionaba realizando que los cohetes liberaran las minas y los cables. La promesa era que agarraran a los aeroplanos contrincantes mientras que descendían de manera lenta en paracaídas. No obstante, las máquinas eran complejas y tardaban en iniciarse. Una vez lanzados, los paracaídas y las líneas eran obvios y simples de eludir mientras que descendían. Peor aún, los artefactos que caen podrían regresar de forma rápida a los navíos que los lanzaron y explotar.

9. Los cazadores de represas

¿Qué semeja un barril pero puede rebotar en el agua y sacar una presa? Nada menos que una bomba que rebota. Inventado por el ingeniero británico Barnes Wallis, la bomba de choque es famosa por ser usada para derruir represas en Alemania a lo largo de la Operación Chastise de la Royal Air Force que se inició en el mes de mayo de 1943 y que, en último término, formaría una parte de la historia mucho más inolvidable de la Segunda Guerra Mundial. Definido por la enorme innovación y los bombardeos peligrosos, el “Dam Busters” combinó capacidades únicas de ingeniería y aviación militar para publicar bombas singularmente diseñadas que rebotarían durante la área del agua antes de detonar y llevarse presas con ellas.

Todo el sistema era muy difícil, pero el mecanismo se fundamentaba en el accionar de una manera muy sencilla. Los gadgets con apariencia de barril se hicieron girar por medio de un aparato de cinturón en el avión y después se soltaron en vuelo hacia bajo nivel, donde rebotarían en el agua antes de explotar a un enorme valor para la integridad estructural de la presa en cuestión. La extraña forma de barril les dejó saltar por el agua como una rueda antes de la explosión. La Royal Air Force usó gigantes bombarderos Avro Lancaster de 4 motores para dar las cargas útiles que causan las crecidas de agua.

8. El Jeep Volador

Los jeeps tienen la posibilidad de ser un factor básico del transporte militar estadounidense, pero los científicos británicos que trabajan en Manchester de todos modos consiguieron que algo tan posible como un cerdo volara en el intento por desarrollar una exclusiva y novedosa máquina de guerra. Las operaciones militares, particularmente las que están tras las líneas contrincantes, tienen la posibilidad de favorecerse de enorme manera del empleo de un vehículo conveniente para terrenos bien difíciles. No obstante, hallar un vehículo de este género allí primeramente puede ser un desafío inapropiadamente arriesgado o sencillamente insuperable. Para solucionar este inconveniente, se embarcó en una técnica que implicaba Jeeps que lanzaban aire y que descenderían como un autogiro. Un jeep volador, llamado “Rotabuggy” fue propuesto y construido con apariencia de prototipo.

Completa con un rotor, la extraña máquina “híbrida” fue probada por vez primera siendo remolcada por un Bentley y ha podido planear. Más allá de que las pruebas siguientes enseñaron un desempeño razonable, el emprendimiento fue descuidado. La intención había sido que el artilugio fuera lanzado desde un avión donde se precisaba un Jeep, descendiendo a la Tierra con la elevación del rotor que viraba frenando su caída seguramente. El emprendimiento cesó en el momento en que se desarrollaron enormes planeadores capaces de transportar automóviles, pero la iniciativa precisamente exhibe talento. El creador intelectual del emprendimiento, Raoul Hafner, que trabajó con el Lugar En fase de prueba de las Fuerzas Aerotransportadas Británicas, era austriaco de nacimiento y fue internado bajo políticas alienígenas contrincantes en 1940, pero próximamente fue liberado en el momento en que se completó su desarrollo de naturalización, lo que le dio la ciudadanía británica.

7. Los espéculos de sonido

Stonehenge puede ser un ícono de la ingeniería vieja en el Reino Unido, pero están construcciones considerablemente más modernas, si bien aún extrañas, en partes de la costa británica, supuestamente de otro rincón o tiempo. Construidos en contestación a los crecientes inconvenientes de los asaltos aéreos en la Primera Guerra Mundial, son construcciones cóncavas que acostumbran a tener la manera de un cuenco poco profundo y hasta cerca de 16 pies de altura. Parados en campos viejos y en los bordes de los estanques durante la costa de Enorme Bretaña, los espéculos de sonido de preciso se semejan a artefactos extraterrestres de otro sitio o tiempo. Pero, en verdad, las instalaciones se edificaron para advertir cazas y bombarderos alemanes y conseguir una virtud ya que los sistemas de radar instalados dejaban bastante que querer.

Los platos amplificarían y reunirían sonidos, lo que dejaría que los aeroplanos fuesen detectados a tiempo para montar una defensa. La creación de William Tucker, los gadgets se les asigna haber ayudado en la victoria de la Guerra de Enorme Bretaña. Popular como espéculos acústicos, los gadgets estaban en desarrollo de acrecentar en número a través del trabajo del Programa de Espéculos Acústicos a lo largo de la Segunda Guerra Mundial, en el momento en que el emprendimiento se suspendió en contestación a volverse anticuado en comparación con las crecientes creaciones en la tecnología de radar. No obstante, los platos de hormigón de aspecto sobrehumano que se muestran supuestamente de la nada en partes estratégicas de la costa son un testimonio del talento que todavía es icónico.

6. Bombas de dardos venenosos

Un presunto elemento básico de las técnicas de guerra en la selva, los dardos venenosos podrían ser el arma cliché de las tribus que viven en ámbitos boscosos. Pero un hecho menos popular es que los sacrificios de avance de armas británicos incluyeron un intento de crear una bomba que dispersaría cientos de micro-misiles cayendo con agujas sumergidas en toxinas fatales. Si bien deslumbrante, el emprendimiento fue descuidado antes de ingresar en desempeño. Partiendo de los objetivos de 1941 de idear medios de guerra química contra el régimen nazi, se tramó un plan en Enorme Bretaña para hacer un arma desplegada desde el aire que fundamentalmente Lluvia de agujas repletas de substancias químicas venenosas sobre las tropas alemanas en un esfuerzo por parar el progreso nazi.

El peculiar emprendimiento aun dio rincón a una solicitud apuntada a la Compañía Singer, famosa por la construcción de máquinas de coser, que consiguió una contestación que señalaba que las cuestiones sobre agujas insinuaban un empleo para un propósito marcadamente diferente al de la costura. La opción de arrojar agujas fatales tenía cierto interés militar, especialmente en el momento en que se consideraba el peligro de cientos de tropas invasoras. Como producto de las consultas, Singer Company se ofreció a asistir. La oferta jamás llegó a una conclusión del despliegue en tiempo de guerra, y se dejó de lado conforme las preferencias modificaron durante la progresión del enfrentamiento.

5. Bombas de terremotos

Gigantes y mortales, las “bombas de terremoto” de Enorme Bretaña fueron diseñadas por exactamente el mismo Barnes Wallis que diseñó las bombas que rebotaban usadas por los destructores de represas. Colosal, construido para un empleo dirigido enormemente concreto y poderoso alén de la aptitud de la mayor parte de las armas comúnes, bombas de terremoto eran intimidantes con solo ver y hicieron una explosión monstruosa de tamaño correspondiente. Lograr que las bombas colosales saliesen en el aire fue un desafío, pero cuando se publicaron, la enorme masa de las armas, combinada con una caída de enorme altitud, significó que no cayeron a la Tierra como la mayor parte de las armas.

No solo cayeron, sino la naturaleza misma de su diseño y empleo significó que penetraron en el suelo y después explotarían con enorme fuerza, ocasionando temblores y colapsos afines a terremotos. Construídas en contestación a las amenazas planteadas por las crecientes operaciones militares alemanas subterráneas y los corrales submarinos con techo de hormigón empleados por los submarinos, las bombas sísmicas fueron lanzadas por bombarderos Lancaster en especial editados. Se usaron 2 ediciones, el Tall Boy de 21 pies de largo y 12,000 libras y el Grand Slam de 26.5 pies de largo y 22,000 libras. Los desenlaces fueron asoladores no solo en tierra sino más bien asimismo en el mar, demoliendo objetivos gigantes y desafiantes. La nave hermana del popular Bismarck fue destruida por un Tall Boy en un encontronazo directo de una de estas enormes bombas sísmicas.

4. Bombas de rata fallecida

https://www.youtube.com/watch?v=rLO3Ee69RLE

La guerra biológica trae a la cabeza patógenos liberados en tiempos mucho más modernos, o el desapacible, pero en ocasiones efectivo, lanzamiento de animales contaminados. cadáveres en enfrentamientos medievales. Pero otro giro en los animales como armas incluye la utilización extraordinariamente listo de los cuerpos de los roedores no solo para esconder explosivos, sino más bien para inducir la supresión de una forma que provocaría un daño aún mayor siendo desechados. A lo largo de la Segunda Guerra Mundial, un complot extraño fue urdido por las fuerzas particulares británicas eso consistió en abrir los cadáveres de ratas fallecidas, llenarlos con explosivos y después llevarlos a Alemania.

¿Cuál era la promesa de los hábiles operativos tras el extraño complot de armas? Bueno, en un caso así, la realidad es mucho más extraña (y mucho más complicada) que la ficción, pero ingeniosa en su aparente simplicidad. La meta era que las ratas fallecidas fuesen descubiertas en o a la vera de pilas de carbón y lanzadas al fuego para su supresión rápida, creando detonaciones masivas en vez de incinerar fuentes de polución. ¿Funcionó? No, puesto que se interceptó un envío de ratas fallecidas a Alemania antes que los agentes tengan la posibilidad de distribuirlas. Pero, el daño a la ética y la consternación ocasionados por el extraño hallazgo fue digno de mención.

3. Fortalezas marítimas de Enorme Bretaña

Más allá de que los Spitfires tienen la posibilidad de ser conocidos por su empleo en la defensa histórica de Enorme Bretaña en la Segunda Guerra Mundial de los asaltos aéreos, menos populares son los especiales “Fortalezas del mar” que se establecieron en el Canal de la Mácula como un medio para interceptar la distribución aérea de asaltos contra los sacrificios marítimos socios. Parado en el Canal de la Mácula, ciertos a una aceptable distancia de la costa y otros mucho más cerca, exactamente en el estuario del Támesis, los fuertes se edificaron sobre conduzcas colosales, al tiempo que las extrañas construcciones con apariencia de caja (con ventanas) descansaban en la parte de arriba.

Algunos fuertes se edificaron desde 1941 para flotar en pontones y por último remolcar al agua, al paso que otros fuertes se edificaron desde un emprendimiento de 1941 que se amplió en 1943 para hacer fuertes con patas construidas en el fondo del mar. Más allá de que están diseñadas para limitar los adelantos de las fuerzas merodeadoras, las construcciones en sí mismas tienen la posibilidad de parecer las proyectos de una invasión alienígena. Los fuertes de aspecto extraño funcionaban admitiendo a los artilleros interceptar ocupaciones de colocación de minas derruyendo aeroplanos mientras que volaban sobre las olas. Ciertos fuertes marítimos vieron éxitos visibles en la acción de combate, incluidos 22 aeroplanos y 30 bombas voladoras V-1 demolidas por fuertes en el estuario del Támesis tras la construcción y operación de los fuertes. No obstante, ciertas otras instalaciones estaban infestadas de inconvenientes gracias a su construcción en áreas geológicamente desafiantes.

2. Los horripilantes tanques del día D

El Día D puede recordarse mejor como un enfrentamiento sanguinolento que costó la vida a varios luchadores heroicos. No obstante, asimismo es el día en que se desplegaron varios tanques anómalos, merced a una gran planificación anterior. Más allá de que los tanques comúnes tienen la posibilidad de venir a la cabeza como la primera opción para reunir una fuerza de invasión masiva contra una ocupación nazi, máquinas extrañas, que semejan tal y como si los diseñadores de tanques consultaran a los organizadores del derbi de demolición y a los operadores de equipos de reparación de rutas, avanzaron en la Guerra del Día D por Normandía. Entre las producciones mucho más extrañas para poder ver la acción de guerra en la Segunda Guerra Mundial, los tanques extraños (populares como “Entretenidos de Hobart”) incluyó diseños soñadores avanzados por el comandante del ejército británico Percy Hobart.

Se incluyó un tanque de natación entre las filas, que parecía un colosal y sucio cruzado con un tanque regular, al tiempo que una máquina en especial amoldada famosa como Churchill Fascine llenaba las trincheras con haces de maleza, haciéndolas cruzables por el tráfico de tanques. De la misma los monstruos mecánicos de la vida real, se produjeron múltiples máquinas de guerra preparadas, incluyendo el “Cangrejo”, que mantenía un tambor giratorio que agitaba brutalmente las cadenas, anulando habilidosamente las minas terrestres mientras que avanzaba pesadamente hacia la guerra. Otra de las producciones en las que trabajó Hobart se llamó “Cocodrilo”, que se parecía mucho más a un dragón, puesto que escupía llamas desde un lanzallamas montado. El Churchill Ark era un tanque que podía marchar como una rampa, agachándose en su sitio mientras que otros tanques pasaban sobre él y pasaban óbices como las paredes de la costa. El resultado final fue un armamento exótico y eficiente.

1. Gloster Meteor

Aeroplanos de combate y la RAF en las hostilidades aéreas de la Segunda Guerra Mundial. La combinación puede parecer improbable, pero la verdad revela que la innovación de los aeroplanos a reacción llegó antes de lo que se podría sospechar. Más allá de que no es verdaderamente extraño, había un avión de aspecto extraño en el armamento de acciones británicas de la Segunda Guerra Mundial que merece una cuenta y reconocimiento de cerca por el liderazgo en el ahínco de guerra de los Socios. Alemania es famosa por haber creado el popular y mortal caza a reacción Messerschmitt Me 262 “Schwalbe” (Golondrina) que vio acción de combate, lo que llevó a una atención importante respecto a la innovación de los aeroplanos de combate de la Segunda Guerra Mundial que se presta a la Luftwaffe. No obstante, poco menos de un par de años tras el primer vuelo del Messerschmitt el 18 de abril de 1941, Meteorito Gloster de Enorme Bretaña tuvo su vuelo inicial el 5 de marzo de 1943. La puesta cada día fue rápida, en tanto que el Messerschmitt entró en desempeño el 1 de abril de 1944 y el Meteor entró en servicio el 27 de julio de 1944. El Meteor era un jet pertrechado con 2 motores que habría servido Bueno, en niveles de combate había visto una mayor acción en la Segunda Guerra Mundial.

El ágil y veloz avión de combate británico vanguardista se usó en múltiples oportunidades para interceptar bombas voladoras VI, si bien el miedo de que una cayese en manos oponentes limitó su empleo en la Segunda Guerra Mundial hacia el desenlace del enfrentamiento. La creación del avión marcó un jalón importante en la innovación de la aviación británica, transformando a Enorme Bretaña en la primera nación aliada en poner en guerra un avión de combate a reacción operativo. Mientras que se publicaron a lo largo de la Segunda Guerra Mundial, las máquinas estaban en un nivel suficientemente adelantado para su desempeño continuo, incluyendo el despliegue en la Guerra de Corea.

About the author

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *