5 veces que la gente libró batallas reales por el alcohol

La multitud ha gozado tomando alcohol desde las primeras civilizaciones humanas. Se ha arraigado tanto en la sociedad que es bien difícil imaginar de qué forma sería la vida sin él. Al tiempo que la multitud sabe que es solo un trago, no se dan cuenta de lo bastante que significa para ellos hasta el momento en que alguien amenaza con quitárselo.

5. Disturbio de la cerveza lager

En 1855, un hombre llamado Dr. Levi Boone se transformó en alcalde de Chicago. Culpó a los inmigrantes católicos irlandeses de arruinar la localidad, por el hecho de que estaban abriendo muchos pubs. En el transcurso de un alegato, llegó a llamarlos “borrachos degenerados y también inútiles”. De todos modos, los inmigrantes irlandeses trabajaban 6 días por semana y mucho más de 12 horas cada día realizando trabajos manuales. Como el domingo era su único día de asueto, dedicaron su tiempo familiar, diversión y relajación a ese día. Por las mañanas iban a misa con sus esposas y también hijos, y el resto del día tomaban con sus amigos en los pubs. De los 675 bares de Chicago, 625 estaban liderados por inmigrantes.

El alcalde Boone creó una exclusiva regla que establece que todos y cada uno de los bares de Chicago debe cerrar todos los domingos. Asimismo aumentó el valor de una licencia de licor de $ 50 a $ 300. Con el dinero de el día de hoy, eso es como soliciar múltiples mil dolares Esto era sencillamente bastante costoso para la mayor parte de los dueños de pequeñas compañías. Mucho más de 200 dueños de tascas en la localidad eligieron violar la ley y mantenerse libres cada domingo, de todas formas.

Hombres irlandeses con armas cargadas han comenzado a sentarse sobre las entradas de estos bares, aguardando que el Departamento de Policía de Chicago intentara detenerlos. Tras semanas de resguardar sus pubs de la policía, cientos de inmigrantes irlandeses marcharon con armas cargadas y se presentaron en el Municipio para confrontar al alcalde. Esto reventó en una riña y un participante de la manifestación murió en una riña con un oficial de policía. Aun tras todo lo mencionado, Boone se negó a cambiar su política.

Si bien perdieron esa guerra, al final triunfaron la guerra. Hasta este instante, la mayor parte de los inmigrantes irlandeses jamás votaron en las selecciones locales, más allá de que representan precisamente media población de Chicago. El año próximo, millones de novedosas personas se asentaron para votar. Boone fue expulsado de su cargo y sus políticas fueron revocadas.

4. El motín del día de Santa Escolástica

En el siglo XIV, la Facultad de Oxford se encontraba ganando poder en la política y los negocios, y los pobladores auténticos fueron expulsados ​​poco a poco. Estos pobladores comenzaron a odiar en misterio a los instructores, alumnos y gestores. Ya que los alumnos de Oxford eran normalmente de familias de clase alta, asimismo tenían un desapacible sentido de derecho. Este desdén mutuo el uno por otro al final llegó a un punto crítico en un pub en 10 de febrero de 1355.

En este fatídico día, 2 alumnos de Oxford estaban tomando pintas en el Taberna Swindlestock. Parece ser, la cerveza tenía un gusto horrible, con lo que se quejaron con el dueño. Ninguno de los pobladores de la región se había quejado antes y, ya que procedía de 2 eruditos de Oxford, el dueño lo tomó como un insulto personal. Empezó a chillar y condenar a los alumnos. Respondieron lanzando la cerveza a la cara del dueño. Se abalanzó sobre ellos y los jóvenes corrieron de regreso al campus.

Esta riña de bar se transformó en una explicación a fin de que la multitud se enfureciera entre sí. Una multitud de gente del pueblo marchó hacia el campus con prácticamente cualquier arma que logres imaginar. La multitud del pueblo disparó a los alumnos con flechas y quemó libros de artículo. Los eruditos asimismo estaban armados, pues el campus tenía espadas y armaduras en exhibición. La riña se alargó a lo largo de tres días. Decenas y decenas de alumnos y pobladores fallecieron y verdaderamente no resolvió nada. Tristemente, los historiadores jamás pudieron saber si la cerveza era, en verdad, horrible.


3. Guerra de la cerveza de Wroclaw

Y nos encontramos de regreso en el siglo XIV, en esta ocasión en Polonia. Había una cervecería y un pub en el sótano del municipio de Wroclaw que los lugareños apodaron “La Rata”, por el hecho de que … bueno, como habrás adivinado, se encontraba plagada de pequeñas fieras. A lo largo de años, esta fue la única opción a fin de que la multitud tomara. El municipio lo aprovechó al límite e inclusive añadió un impuesto agregada a la cerveza.

Hasta entonces, en un monasterio próximo en Isla Catedral, los frailes habían perfeccionado el arte de llevar a cabo cerveza. En 1380, han comenzado a vender su cerveza a la multitud del pueblo tras la iglesia. La cerveza de los frailes era mucho más exquisita y mucho más económica que la que se preparaba y se servía en The Rat. Asimismo era considerablemente más favorable para los feligreses que estaban en la isla. La atmósfera y la arquitectura circundantes de Cathedral Island asimismo son ricas, con lo que no es asombroso que la multitud comenzara a pasar todos los domingos allí, en vez de en un sótano obscuro plagado de ratas.

Evidentemente, el municipio se indignó. Los frailes no solo estaban demoliendo su negocio, sino asimismo estaban perdiendo una infinita cantidad de dinero en impuestos. Aseguraron que el gobierno era el único autorizado a vender cerveza en Wroclaw. El obispo les mencionó que eso no era cierto y que sus reglas municipales no significaban nada en la isla.

Entonces, fueron a la guerra. Bueno … una guerra comercial, de todas maneras. Siempre y cuando los frailes precisaban algo, sus recursos se entregaban primero a Wroclaw y después se mandaban a la isla. El municipio se cercioró de que tuviesen que pasar por el infierno para hallar todo cuanto precisaban para subsistir. La gota que colmó el vaso fue en el momento en que el duque de Liegnitz envió a los frailes un obsequio de Navidad de múltiples barriles de la mejor cerveza de todo el país. El municipio les incautó el obsequio de Navidad y se lo tomaron todo. Entonces, lo frotaron en la cara de los frailes.

La iglesia respondió excomulgando a los integrantes del consejo y condenando sus ánimas eternas a la condenación. Por último, el obispo decidió que si no podían tener sus recursos para llevar a cabo cerveza de la región, entonces los ciudadanos no merecían su conexión con Dios. Dejaron de tener misa cada domingo y cerraron las puertas de la iglesia. Varios de los ciudadanos religiosos de la región temían enserio que sin proceder a la iglesia arderían en el infierno. Entonces se pusieron en contacto con el Papa, y en 1382, el rey de Polonia debió mandar a los militares para obligarlos a reabrir la iglesia.

2. The Portland Rum Riot

En 1851, Maine se transformó en el primer estado en presenciar con la prohibición. El alcalde de Portland, Neal Dow, declaró que la localidad por el momento no podía vender alcohol, en tanto que creía que la prohibición podría contribuir a terminar con la trata de esclavos. Las plantaciones de azúcar eran manejadas por mano de obra esclava en el Caribe, y se precisa un sinnúmero de azúcar para elaborar y destilar licor. Dow pensaba que si los estadounidenses dejaban de tomar alcohol, reduciría la demanda de mano de obra y los esclavos podrían salir libres.

Un desarrollo de pensamiento noble, seguro, pero en retrospectiva, acabar con la esclavitud jamás sería tan fácil. Aún de esta forma, los ciudadanos de Portland estaban prestos a procurarlo. En vez de obtener botellas de licor listas para utilizar, han comenzado a realizar sidra casera desde manzanas y vendieron bebidas en sus viviendas a sus vecinos en agradables “barras de cocina”.

Lamentablemente, esta regla se extendió a todos las clases de alcohol. Tras ciertos años, los médicos y las farmacias por el momento no podían adecentar lesiones ni esterilizar sus instrumentos quirúrgicos, con lo que Dow creó una laguna legal para dejar que el alcohol ingresase a la localidad con objetivos médicos. Sabía que si estas botellas se vendían en las tiendas, los ciudadanos podrían procurar adquirirlas para tomar. Sintió que debía supervisar la distribución y encerrarlo todo en una bóveda colosal. Para arrancar este plan, empleó los dólares estadounidenses de los impositores para obtener alcohol por un valor de $ 1,600. Las botellas se entregaron de manera directa al Municipio en 1855. En aquel momento, esa proporción de dinero podía obtener un suministro tan masivo que podía abastecer a la localidad de alcohol a lo largo de años.

En el momento en que los lugareños se enteraron de la distribución, se enojaron. Muchas personas pensaba que el alcalde se encontraba comprando este licor para su disfrute. Mucho más de 200 personas rodearon el Municipio, chillando y llamándolo hipócrita. Aun asistieron a los tribunales por una orden de registro, acusando al alcalde de haber cometido un delito. El juez se negó a dejar que la multitud entrara. La turba medró a mucho más de 2,000 personas enojadas que tiraban piedras a las ventanas y intentaban derruir la puerta. En este punto, el alcalde envió a su milicia privada a defenderlo.

A lo largo de la riña, un hombre de 22 años llamado John Robbins llegó hasta la bóveda de licor. Justo en el momento en que trató de abrir la puerta fue ejecutado, en el momento en que la milicia acribilló su cuerpo a tiros. Otras siete personas han recibido tiros y resultaron dificultosamente lesiones. La multitud procuró que Dow fuera encarcelado por violar su ley de bebidas alcohólicas; no obstante, en el momento en que el juez escuchó toda la historia, lo dejó ir. Dow perdió en el momento en que se postuló para la reelección y los ciudadanos votaron por alguien que dejó que se volviese a vender alcohol.

1. Los altercados por la cerveza de Brisbane

Brisbane, Australia tiene una base militar muy grande. A lo largo de la Segunda Guerra Mundial, cientos de soldados estuvieron estacionados allí, aguardando ser llamados a la acción. Con muchos soldados jóvenes, fue como una enorme celebración de fraternidad. Por las noches, tras los ejercicios de entrenamiento militar, gastaban su tiempo y dinero tomando toda la noche, todas y cada una de las noches y flirteando con las chicas locales. Los bares y hoteles dejaron de ser útil alcohol a las 11 de la noche, lo que dejó a los borrachos caminando por las calles. Esto era horrible para la gente que debían levantarse temprano para trabajar, por el hecho de que el estruendos sostenía lúcidos a los lugareños hasta pasada la medianoche. Para batallar este inconveniente, el gobierno local creó una exclusiva regla que establece que los bares tienen que dejar de ser útil alcohol a las 8 pm y cerrar cada domingo. Los soldados eligieron ignorar la novedosa ley y siguieron de celebración todo cuanto desearon.

Como todos y cada uno de los ignoraban, el municipio deseó ofrecer una señal de fuerza. El 26 de octubre de 1940, se ordenó a los agentes de policía que se presentasen en bares y hoteles en Queen Street. Era viernes durante la noche, conque a las 8 pm, varios de los soldados estaban empezando a tomar su primera pinta en el momento en que apareció la policía, diciéndoles a todos que empacaran y se fuesen a casa.

Los soldados bloquearon la calle para eludir que pasaran turismos y tranvías, y comenzaron a luchar a puñetazos con la policía. La multitud que había estado en las salas de cine empezó a salir para presenciar la riña, por el hecho de que era considerablemente más amena que cualquier película que tengan la posibilidad de abonar por ver. Se presentaron cronistas y fotógrafos para tomar fotografías, pero la multitud los expulsó velozmente. Los soldados destruyeron las cámaras de los cronistas, con lo que no habría prueba fotográfica de quienes formaron parte de la reyerta. La turba aprovechó el caos para irrumpir en el Grand Central Hotel. Rompieron ventanas y birlaron barriles de cerveza. La riña continuó hasta las 12:30 am, en el momento en que por último se restituyó la paz, presumiblemente por el hecho de que la visión de los soldados rodando un barril enorme de cerveza por la calle cantando “Roll Out the Barrel” es algo que debería llevar a cabo todos sonrisa.

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