Alimentos ancestrales que deberían volver a aparecer

Un número asombroso de alimentos de los que gozaban nuestros ancestros prosiguen formando una parte de los regímenes que se consumen frecuentemente en el mundo entero en los tiempos modernos. Entre ellos, evidentemente, está el pan, en distintas formas y estilos según las etnias de los usuarios. Otra es la cerveza, considerada un alimento para los viejos. Los constructores de las Enormes Pirámides de Giza daban a los trabajadores mucho más de 4 litros de cerveza cada día, que les servía tanto de refresco como de nutrición. seguramente asimismo inspiró un bajo índice de absentismo.

Otros alimentos consumidos en la antigüedad se fueron perdiendo con el paso de los siglos, por distintas causas. Una de ellas es la extinción. Por servirnos de un ejemplo, existen muchas pruebas de que el hombre prehistórico cazaba mastodontes, probablemente tanto para alimentarse para conseguir un sobretodo de pieles. Lamentablemente, ahora es imposible asar mastodontes. Pero otros alimentos de los que gozaban los viejos prosiguen estando libres y deberían considerarse para regresar a los menús y mesas modernos. Hete aquí 10 de esos alimentos, que se proponen a la cuenta de los paladares mucho más rigurosos.

10. Pavos reales y pavos reales

Los viejos romanos gozaban de un vistoso espectáculo a lo largo de sus fiestas y celebraciones, siendo la presentación de los alimentos una sección esencial de la comida. Los chefs y chefs de actualmente asimismo aprenden la relevancia de la presentación. Para los romanos, un pavo real asado llegaba a las mesas de los banquetes adornado con las plumas de la cola y las alas desplegadas. La práctica continuó hasta la temporada medieval, comunmente en las mesas de los ricos. Es bien difícil entender de qué manera y cuándo desapareció. En varias zonas, no ha desaparecido en lo más mínimo; por lo menos, la consumo de pavos reales todavía es una práctica.

Los pavos reales son integrantes de la familia que incluye al faisán, el pavo y la codorniz, cuyo consumo todavía es frecuente. Una rápida búsqueda en Internet revela varias recetas de pavos reales, como asar un ave entera, cocinar partes particulares del ave o realizar salchichas de pavo real. En China, se crían de manera comercial para su consumo. Precisamente, un pavo real entero asado, listo y anunciado a la vieja usanza, semeja una comida mucho más lujosa que un pavo o un pollo. O quizás no.

9. Posca

Los viejos romanos, tanto los campesinos como los soldados de las legiones, gozaban de una bebida famosa como posca. La posca consistía en vino económico de mala calidad o vinagre de vino, aromatizado con yerbas y condimentas, al que se agregaba agua. El ácido del vinagre actuaba para matar la mayor parte de los gérmenes del agua, si se encontraba contaminada, y el resultado era una bebida saludable. Asistía a humectar y refrescar a sus bebedores, y era singularmente habitual en el ejército de romaque lo llevaba en marcha en enormes barriles, premezclado.

Los romanos pensaban que la posca les fortificaba, por de esta forma decirlo, en la marcha y en el campamento. Sus comandantes, en parte para contribuir a promover la creencia, consumían posca, si bien generalmente los romanos de clase alta odiaban la bebida. El consumo de buen vino se consideraba amenazante para la especialidad y una violación del deber a lo largo de una campaña militar, y varios comandantes romanos tomaban posca en su sitio, incluidos Julio César y Adriano. Pensaban que si la posca era suficientemente buena para el comandante, los hombres de las filas no debían aguardar nada superior.

8. Algarrobo

La algarroba es famosa en la actualidad como la base del sustituto del chocolate. Originaria de la zona mediterránea, era muy conocida por helenos y romanos en la antigüedad. La algarroba es una planta con flores, integrante de la familia de las leguminosas que incluye los guisantes y las judías. Hoy en dia, es frecuente hallarla seca y molida en polvo, o en alimentos preparados, como chips o barritas de algarroba. Varias personas gozan de la algarroba como bebida, y aseguran, de manera incierta, que es tan exquisita como el cacao real.

Los romanos, y antes los helenos, consideraban que la algarroba era una frutay la devoraban como tal. Las semillas comibles, como los guisantes y las judías, medran en una vaina. Los romanos que hallaban arbustos de algarroba con vainas maduras se limitaban a comer las semillas de forma directa de la rama, sin más ni más preparación. Actualmente, la algarroba no se comercializa mucho más que en forma seca, pero si era suficientemente buena para los romanos recién cogida del árbol, debería serlo para nosotros.

7. Garum

Garum era el nombre de roma de una salsa usada como condimento en el viejo Mediterráneo. Los fenicios, los egipcios, los helenos, los romanos, los cartagineses y el planeta árabe lo gozaban. Indudablemente un condimento tan habitual sería bienvenido actualmente. seguramente lo sería, si no se supiese de qué está hecho y el desarrollo de su preparación. Diríase que ofrecía un gusto sabroso, que se empleaba para remojar pan y aromatizar carnes y verduras.

Para elaborarlo, los chefs creaban primero una salmuera. Entonces agregaban intestinos de pescado, que marinaban en salmuera hasta el momento en que estuviesen bien encurtidos, por lo menos 48 horas. Ahora se machacaba la mezcla, que indudablemente ofrecía un fragancia y un aspecto apetecibles, tras lo que se dejaba fermentar a lo largo de múltiples semanas. En ocasiones se secaba hasta conseguir una pasta densa, llamada muria, y se usaba de manera afín a la sal. El más destacable garum que se empleaba en las viviendas de los ricos era costoso, como era de aguardar de las vísceras de pescado en escabeche. Los romanos fabricaban y exportaban el garum de manera comercial, y una versión kosher era descubierta en las ruinas de Pompeyaque señala que asimismo formaba una parte de la cocina judía.

6. Vino de Chian

El vino de Chian era un producto de la isla griega de Chios, considerado por los viejos helenos y más tarde por los romanos, como el más destacable de todos y cada uno de los vinos. Lo llamaban vino negro, si bien probablemente era un colorado profundo. Plutarco lo describió como costoso, pero valía la pena. En el siglo IV a.C., Quíos exportaba un sinnúmero de este producto a Atenas. El geógrafo y también historiador heleno Estrabón lo consideraba el más destacable vino de Grecia en aquella temporada. El vino de Quíos no se avejentaba en barricas de roble, sino más bien en jarras de barro llamadas ánforas, lo que puede argumentar su gusto particular.

Los viejos romanos veían la cerveza con desdén, en tanto que era la bebida preferida de los celtas, los británicos y otros salvajes. Preferían los vinos, y los vinos negros de Quíos eran apreciados por la élite de la sociedad romana como los más destacados libres. Hasta el siglo I d.C., los vinos de Quíos eran costosos y extraños en Roma, y se empleaban eminentemente como medicina para los que podían permitírselo. Después se realizó mucho más accesible, cuando menos para los ricos. El afamado médico Galeno creía que sus características medicinales eran extensas y lo prescribía para una extensa variedad de enfermedades, incluida, lógicamente, la melancolía.

5. Mantequilla

En el viejo Mediterráneo, las grasas básicas eran los aceites, eminentemente de oliva, pero asimismo de sésamo y otras fuentes. En la vieja China, desde el año 4000 a.C.se consumían cerdos y pollos familiares. Las partes grasas de los cerdos familiares se transformaban en manteca, que los chinos empleaban como grasa para cocinar y como lubricante. Su empleo viajó hacia el oeste varios siglos después, si bien su empleo jamás alcanzó mucha popularidad en la dieta mediterránea, tanto por causas religiosas como culturales.

No obstante, a los salvajes bebedores de cerveza les agradaba, y a lo largo de varios siglos fue la grasa preferida para cocinar en la cocina occidental. Por último, tras conocerse mejor sus características para acrecentar el colesterol, cayó en desuso. Los incondicionales de la cocina inglesa y los del sur estadounidense prosiguen estimando que la manteca de cerdo es la mejor grasa para hornear galletas y pasteles, y para muchas otras apps de cocina. Como acostumbra decir un popular chef estadounidense, la manteca de cerdo es la mejor.

4. Melas Zomos (sopa negra)

Un plato preferido de los espartanos, que pensaban que les daba fuerza y resistencia, se llamaba melas zomos. Servía como alimento básico para las tropas de los ejércitos espartanos y, como era de aguardar, fue naturalmente construída por los chefs del ejército. No hay ninguna receta redactada de la sopa, más allá de que se detalla en las leyendas y la mitología espartanas. Su ingrediente primordial era la carne de cerdo.

Para dejarla lista, los chefs vertían la sangre de un cerdo recién sacrificado en un envase de cocción. Se agregaban las patas del cerdo (que simbolizaban los brazos y las piernas de los soldados que lo comían) y después se agregaba vinagre para eludir que la sangre se coagulara y para untar la sopa. Este exquisito brebaje se hervía hasta el momento en que el cocinero lo consideraba listo para ser útil. Cuenta la historia de historia legendaria que un hombre de Sybaris, en el norte de Italia, probó una vez la sopa y declaró que era la razón por la cual los espartanos no temían a la desaparición. “Los hombres fallecidos por el momento no precisan comer”, ha dicho. Sybaris, a propósito, era una localidad famosa por sus suntuosos excesos de glotonería, y nos dio la palabra “sibarita”

3. Sylphius

Los viejos egipcios, minoicos, helenos y romanos usaban una yerba famosa como silphium. Los romanos la usaban bastante, espolvoreándola sobre la comida como condimento. Ciertos piensan que era un género de apio, otros aseguran que era afín al hinojo. Medraba de manera silvestre en las ubicaciones ribereñas de la presente Libia. En ciertos escritos de la antigüedad se especula que se empleaba como pasto para los animales, lo que provocó su extinción antes del comienzo de la era común. Asimismo se especuló con que la planta se resistía al cultivo y que la recolección excesiva de la planta silvestre condujo a su extinción. Para decirlo sin vueltas, más allá de que se relata extensamente en los escritos viejos e inclusive hace aparición en las monedas viejas, absolutamente nadie está seguro de lo que verdaderamente era.

Los helenos y los romanos pensaban que, aparte de su gusto formidablemente habitual, actuaba como afrodisíaco y como anticonceptivo. Esta combinación de características contribuyó indudablemente a su popularidad. Se estima que la clásico forma de corazón que se ve en el Día de San Valentín es representativa de las semillas de silphium. Hipócrates alababa sus características medicinales; se empleaba para tratar enfermedades de garganta, indigestión e inclusive verrugas. Se estima que lo que los viejos llamaban silphium se ha extinguido, si bien no se sabe su identidad precisa. Es una lástima, puesto que una planta que pudiese ofrecer gusto a los alimentos, generar perfumes, accionar como anticonceptivo, remover las verrugas y ser útil como afrodisíaco sería indudablemente importante hoy día.

2. Palomas

Para bastantes que viven en zonas urbanas, la paloma es omnipresente. Los pobladores de las ciudades acostumbran a considerarlas poco mucho más que ratas emplumadas. Varias ciudades estadounidenses han adoptado los halcones como medio para supervisar el desarrollo de las bandadas de palomas, si bien la población de palomas no deja de medrar. Los viejos asimismo se ocupaban de las palomas, si bien por medios distintas. Las comían. Comían muchas. Las palomas se consideraban una fuente de carne económica y libre, y los viejos las comían en el mundo entero, tanto en la antigüedad tradicional como en las sociedades menos desarrolladas, como en Norteamérica.

Prosiguieron siendo populares como alimento hasta bien entrado el siglo XIX en Europa y América, con una clase particularmente, la paloma migratoria, devorada hasta la extinción en 1901. La utilización de ADN de especímenes que ya están de palomas migratorias para clonar la clasepero no como potencial fuente de alimento. Sabiendo el elevado número de palomas que hay en las ciudades y pueblos estadounidense, ese esfuerzo semeja insignificante. Diríase que las palomas tienen un gusto afín al del pollo (¿qué no lo tiene?) Y hay varias recetas para su preparación, tanto viejas como mucho más recientes.

1. Moretum

Los romanos, cuando menos los mucho más acomodados, gozaban de un plato que el día de hoy sería de manera fácil identificable. Asimismo lo gozaban del mismo modo que sus análogos modernos, como piscolabis o comida rápida. Hay pruebas de que los comerciantes lo ofrecían en la arena de Pompeya y en el Coliseo de Roma, como tentempié mientras que se presenciaba un enfrentamiento de luchadores. Llamado moretum, era fundamentalmente un queso para untar que se comía con pan. Se realizaba con un mortero, el primero de los que le dio su nombre.

El queso fresco, probablemente queso de cabra blando, se mezclaba con yerbas, aceites, vinagres, vino y frutos secos, o composiciones de ellos, y se molía hasta conformar una pasta. Había incontables variedades de sabores para el moretum, y se comía en distintas estilos de panes, introduciendo panes planos que se semejan a las bases de pizza recientes Una versión con ajo fue un precursor del pesto moderno.. Asimismo se podían añadir frutas secas y frescas, creando un moretum dulce que se ofrecía al lado de su primo salobre. seguramente se semejaba mucho más a las cremas para untar modernas, tanto en rigidez como en gusto, y era gozado en todo el imperio por esos que podían permitírselo. Indudablemente, el día de hoy lo disfrutaría bastante.

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