Alimentos extraños de la época victoriana

En los tiempos modernos, generalmente hablamos al reinado de la reina Victoria como la era victoriana en Inglaterra. Esa era se extendió desde el año 1837 hasta 1901. En el enorme esquema de la historia humana, no fue hace tanto tiempo. En el enorme esquema de la historia culinaria, bien podría haber sucedido hace un millón de años en otro mundo. Más allá de que una secuencia de platos parecían de manera perfecta normales aun actualmente, hay un puñado de alimentos que comían los victorianos que no hallarían una bienvenida en varios menús en estos días.

10. Carne Broxy

La carne fué a lo largo de bastante tiempo un alimento básico para la multitud de todo el planeta. Los victorianos gozaban de todo género de carnes, pescados y aves. Desde ternera, cerdo, cordero y mucho más, finalmente tenían su lado carnívoro. Pero exactamente la misma el día de hoy, la carne no en todos los casos fue el producto mucho más económico de obtener. En ocasiones, si deseabas un bistec sabroso, debías decantarse por una calidad un tanto menor. Ahí fue donde carne broxy llegó en.

Si no podía abonar los buenos cortes de carne, y la persona promedio probablemente no podría, entonces su carnicero local probablemente halla tenido carne picada con descuento. En la mayoría de los casos, la carne de oveja, si bien no debía ser siempre, era la carne de cualquier animal que hubiese fallecido gracias a una patología. Esencialmente, estabas poniendo en riesgo aun comiéndoselo. Más allá de que sólo algunas de las anomalías de la salud tienen la posibilidad de pasar de un animal a un humano con mucha sencillez, las ovejas tienen la posibilidad de inficionarse con todo, desde el tétanos hasta la tiña, múltiples parásitos y bacterias que lo matarían o lo harían querer estar fallecido.

9. Sopa Windsor cobrizo

La sopa Brown Windsor suena muy correcta y británica aun en el momento en que no tienes iniciativa de lo que tiene dentro. Y este es verdaderamente un preferido británico clásico. Todavía puede hallarlo en sitios el día de hoy, si bien la receta finalmente ha evolucionado para volverse mucho más refinada en el área actualizada. En estos días se realiza con tubérculos e inclusive algo de vino de Madeira. Anteriormente, era algo menos muy elegante.

La receta clásico de Windsor cobrizo La sopa incluía salsa cobrizo, algo de vinagre de malta, ciertos granos de pimienta y algo de frutos secos como higos o dátiles. Eso es. Asimismo puede añadir el vino de Madeira a esta bebida, con lo que cuando menos conseguirá un zumbido de lo que es fundamentalmente salsa y fruta disfrazada de sopa.

8. Manitas de oveja

Puede conseguir carros de perros calientes en todas y cada una de las enormes urbes en la actualidad, pero regrese a la temporada victoriana y hallará comerciantes de trotones en todas y cada una partes. Manitas de oveja eran la comida callejera preferida por la multitud victoriana, probando ser verdaderamente muy habitual más allá de que no había bastante para ellos.

Como recomienda el nombre, un pie de oveja es solo un pie de oveja. En la mayoría de los casos, se hervían y después se podía roer el apéndice grasiento y alucinante hasta el momento en que se limpiaba hasta el hueso. No había mucha carne en uno de estos, y asimismo existía la oportunidad de que tampoco estuviese muy limpio. Pero eran económicos y simples de hallar, y por esa razón se podían localizar cientos y cientos de ellos en las primordiales ciudades a lo largo de ese tiempo. Más allá de que la multitud en el hemisferio occidental abandonó aproximadamente el plato, todavía es muy habitual entre ciertas etnias orientales, donde tiene por nombre paya.

7. Bloaters

Los estridentes eran arenque ahumado, y fueron extraordinariamente populares. Más allá de que el arenque ahumado no es tan excepcional, y todavía es habitual hasta hoy, había una diferencia entre el arenque ahumado habitual, algo como un arenque y un abanico. La pista está en el nombre y de qué manera está listo.

Los estridentes se prepararon enteros y como están. Todo se encontraba todavía incluido en el pescado, no se encontraba destripado ni limpiado en modo alguno. Han recibido el nombre de hinchazón por el hecho de que el pescado se hinchaba mientras que fumaba, puesto que sus tripas aún estaban dentro y sencillamente han comenzado a extenderse. Esa es comúnmente entre las primordiales causas por las que destripamos a un animal antes de hacerlo, pues los gases y fluidos en sus estómagos y órganos tienen la posibilidad de ser volátiles y sucios. Lo último que la mayor parte de nosotros deseamos en el momento en que ingerimos pescado es ver el contenido de su tracto digestivo.

Estos pescados eran populares en Greater Yarmouth en Norfolk y comúnmente se realizaban desde ciertas atrapas siguientes de la temporada. Los primeros pescados de forma frecuente eran bastante pequeños para prepararlos comunmente, con lo que podían encurtirse. Los peces mucho más gorditos después en la temporada que habían incrementado de volumen se ahumaban y se vendían como hinchadores y, por norma general, se consideraba seguro comerlos enteros. Eran tan populares que la multitud de manera frecuente adquiría cajas y las mandaba por correo como obsequio a amigos y familiares.

6. Pato prensado

El nombre de pato prensado no suena tan mal al comienzo, pero en el momento en que entras en la logística de de qué forma se preparó este plato, es bastante morboso. El plato fue tan habitual que un chef inventó una prensa de pato para hacerlo mejor. Se transformó en un plato estrella en Le Tour d’argent en Francia, supuestamente mucho más de 1 millón de personas cenaron en este plato alucinante.

Antes de apretar al pato, había que matarlo. El procedimiento favorito para la carnicería era la estrangulación a fin de que no se perdiese nada de sangre. Dejas descansar el cadáver en el transcurso de un día a fin de que todo se asiente y después destripas al ave dejando íntegros el hígado y el corazón. El pato debía ponerse en un horno en la situación mucho más alta a lo largo de unos 20 minutos en ese instante a fin de que el hígado y el corazón se hubiesen descompuesto.

Aquí es donde pato prensado se regresa morboso y extraño. El pato recién cocinado se tomó al lado de la mesa y adjuntado con la prensa en frente de los comensales. Las piernas y la carne de la pechuga se retiraron de forma cuidadosa y después la canal se puso en la prensa y se trituró. La sangre y la medula se drenarían mediante un pico y se acumularían en un envase. Se añadiría algo de hígado y caldo al jugo de pato, y usted tendría una salsa. Entonces se sirvió el pato con la salsa vertida sobre él.

5. Carne molida

Si tiene afinidad por el cuero, posiblemente haya oído charlar del cuero deslizante antes. Es cuero elaborado con piel de terneros por nacer. Es tan alucinante como suena y no es el único empleo de slink que hay.

Adjuntado con la carne broxy, carne escapada era otra cosa que podía localizar en una carnicería si tenía un presupuesto con limite y no podía abonar los recortes aceptables. Si se sacrificaba una vaca para conseguir carne y se descubría que se encontraba preñada en ese instante, ese ternero no nacido podía ser sacrificado y vendido como carne. Asimismo venderían la carne de vacas abortadas o nacidas prematuramente. Por el momento no es legal vender ese género de carne, pero para los victorianos era una opción alternativa productivo a los cortes regulares.

4. Anguilas en gelatina

Anguilas en gelatina no es un nombre engañoso o un plato que sea bien difícil de comprender de alguna forma. Es exactamente lo que afirma ser. Plato clásico de los cockney, se realizaba picando anguilas y hirviéndolas en agua y vinagre con ciertas condimentas. En el momento en que dejes que el plato se enfríe, se solidificará en un disco de gelatina a pescado.

Acostumbraban a ser populares como comida callejera, se vendían fuera de los pubs y se consumían fríos. Conforme medraba la pluralidad de alimentos que se vendían en las calles, la anguila en gelatina pasó de tendencia. Esto asimismo se debió a que se realizó mucho más bien difícil hallar anguilas a lo largo de la temporada victoriana. Afirmaba que en un instante particular la anguila era tan común en el Támesis que se podía tirar una red y sacar tantas como pudieses conducir. En la temporada victoriana, el Támesis se encontraba tan contaminado que la población prácticamente había desaparecido. La mayor parte de las anguilas que se preparaban en gelatina para los comensales victorianos de todos modos eran importadas de sitios como Holanda.

Mencionado lo anterior, de todos modos se está volviendo habitual de nuevo, pero las anguilas aún tienen que importarse.

3. Simulacros de sopa de tortuga y bolas de cerebro

La iniciativa de la sopa de tortuga puede no ser interesante para todos si no es por otra razón que la tortuga no es algo que por norma general ingerimos. Entonces, ¿la sopa de tortuga falsa sería mejor o peor? Eso se disminuye a eso que piensas de de qué manera los victorianos hicieron tortuga falsa.

Los chefs victorianos, que jamás fueron un derroche, empleaban todo cuanto podían conseguir para realizar comida. En la situacion de la sopa de tortuga falsa, todo cuanto precisabas era una cabeza de vaca. Según una receta publicada, era preciso escaldar la cabeza hasta el momento en que todo el pelo desaparezca. Entonces hiérvelo hasta el momento en que los cuernos se ablanden. En ese punto, puedes cortarlo en rodajas del tamaño de tu dedo.

El resto de la receta es bastante estándar y también incluye algo de caldo, varios condimentos, algo de vino de Madeira y después sesos picados. Los cerebros se formaron en bolas, y había una sopa de tortuga falsa y bolas de cerebro realizadas con la cabeza de una vaca.

2. Helado de foie gras

Hace unos años, el helado artesanal verdaderamente despegó y había muchas historias on-line sobre pequeñas tiendas en todo el país que generaban sabores verdaderamente extraños. Empezó sencillamente con cosas como helado de tocino, y después se expandió a lavanda, azafrán y salsa picante Sriracha. Aun va a ver programas de cocina en Food Network donde un chef procurará llevar a cabo un extraño gusto de helado sencillamente para poder ver si marcha.

Agradezca a los victorianos por ser los primeros en tener la iniciativa de que cualquier cosa puede ser helado si se esmera lo bastante. Helado de foie gras era un plato desconcertante designado a ser servido en un molde con forma de pato. Tomaría helado prefabricado y mezclaría algo de pimienta de cayena y después forraría el molde de pato con él. Se añadió una cubierta de gelatina de áspid y después se dejó que toda la mezcla se congelara antes que el resto se llenara de paté de hígado. No se encontraba claro si tenía que ver con un postre o un entrante.

1. Obleas de arsénico para el cutis

En estos días entendemos los riesgos del arsénico. En verdad, la única vez que tiende a oír charlar de él es en el momento en que se utiliza como veneno. No obstante, desde hace tiempo, la multitud estuvo empleando arsénico como asistencia para la salud y la hermosura. De manera frecuente se utilizaba en el precaución de la piel para prosperar la tez. A lo largo de la era victoriana llevaron esto a un nuevo nivel con obleas de arsénico.

Comunicado como una manera de lograr que su tez sea despacio y clara, liberarse de los lunares y las espinillas, puede obtener una caja de obleas de arsénico y sencillamente masticar el veneno toda vez que tenga ganas de reparar su fachada. Aparte de las ventajas para su cutis, se han comunicado como una cura para la dispepsia, el estreñimiento frecuente, la malaria, los ojos apagados e inclusive el desánimo. Si tienes curiosidad precisamente 1/8 de cucharada chica de arsénico puede matar a un adulto sano.

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