Armas que se adelantaron a su tiempo

La guerra siempre y en todo momento ha entregado el ímpetu para fomentar métodos mucho más eficaces de matar al prójimo. La historia exhibe que prácticamente todos los periodos extendidos de guerra hallaron novedosas armas proposiciones y desarrolladas, que con frecuencia fallaban pues la tecnología que existe era inútil de asegurar el diseño. Por servirnos de un ejemplo, las primeras minas terrestres, repletas de pólvora, con frecuencia fallaban pues la humedad de la tierra donde estaban escondes se filtraba en el polvo, volviéndolo inútil.

Conforme los adelantos en la metalurgia y la química descubrieron mejores maneras de crear armas y arrojarlas unos a otros, los científicos, artistas, matemáticos y otros presentaron armas que en su mayor parte predijeron muchas de las armas que se usan actualmente. Se adelantaron a su tiempo, pero conforme la tecnología se percató de la iniciativa, varios se transformaron en armas excelentes. Aquí hay 10 armas del pasado que se adelantaron a su tiempo.

10. El rayo de la desaparición

Los rayos de la desaparición fueron a lo largo de bastante tiempo un factor básico de la ciencia ficción y las novelas de espías, pero asimismo tienen antecedentes históricos. Arquímedes, el popular pensador y matemático que expuso el potencial de las palancas diseñó una a lo largo de las Guerras Púnicas. Aparte de diseñar un arma famosa como Garra de Arquímedes, usada para apresar y volcar los navíos romanos a lo largo de su ataque a Siracusa, los historiadores viejos describieron otra arma que él diseñó y que enfocó los fotones del sol en los cascos de madera de los navíos romanos.

El rayo de la desaparición era una secuencia de espéculos que, en el momento en que los operadores los ponían en ángulo, concentraban los fotones del sol en su propósito, ocasionando un calor radical que lo hacía reventar en llamas. Se enfrentamiento si el arma se usó verdaderamente, y la mayor parte de los investigadores sostienen que no fue de esta forma. Una base para el razonamiento es que su empleo jamás se repitió, lo que señala que aun si se procuró, probablemente fracasó. Pero ensayos en el MIT la utilización de un modelo de boceto de un barco de roma construido de roble y mucho más de 100 espéculos señaló que el arma habría funcionado. Tras ciertas fallas ocasionadas por la nubosidad, el modelo reventó en llamas. Eso por sí mismo no fue una prueba de que Arquímedes desplegó un rayo de la desaparición, pero se confirmó la viabilidad de la iniciativa.

9. Tessarakonteres

Múltiples contenidos escritos viejos describen un colosal buque de guerra construido por Ptolomeo IV de Egipto llamado Tessarakonteres, en heleno 40. Ateneo describió el barco, una galera catamarán, que transportaba 4.000 remeros, hasta 3.000 soldados y múltiples cientos y cientos de supernumerarios. Según su relato, los cascos gemelos del barco tenían 420 pies de largo (280 codos), y los remeros prosiguió el esquema popular como trirreme (tres ristras de remos por lado). Plutarco disputó la descripción en su relato, asignando la designación de polirema a la embarcación, lo que quiere decir que había 4 escenarios de remeros, cada uno de ellos con un solo hombre por remo, en longitudes de 40 en todos y cada lado.

La gran embarcación se encontraba pertrechada con múltiples arietes a proa y popa, y su notable espacio en cubierta (pese al hacinamiento de sobra de siete mil hombres) ofrecía soporte para catapultas y interfaces de tiro con arco. Pese a su pesado armamento, Plutarco al detallar el barco aseveró que su función era solo ceremonial, y que raras veces abandonaba sus amarres y jamás iba a la guerra en el mar. El barco fue entre los primeros, si no el primero, en crearse en un dique seco, para hacer más simple su botadura tras la construcción. La embarcación era la embarcación con remos mucho más grande nunca construida, tal como la mucho más grande construida en la antigüedad. No obstante, no es muy probable que en algún momento se haya empleado como arma de guerra.

8. El corvus

Si bien el cartaginés mucho más popular de esta época es indudablemente Aníbal, un general que condujo a su ejército por medio de los Alpes, Cartago era eminentemente una nación marítima. Este suceso dio a los cartagineses una virtud en el mar en frente de los romanos, que eran eminentemente una capacidad militar, ligado de los soldados disciplinados de sus legiones. Para contrarrestar las virtudes de los cartagineses en el mar, se precisaba un medio de usar a sus legionarios (en el mar llamados marinus) para agredir los navíos contrincantes. El corvus fue un dispositivo creado por los romanos. con apariencia de puente levadizo, protegido por los costados y montado en la proa de un barco. El corvus se balanceó por un costado y, por medio de poleas y cuerdas, se dejó caer a la cubierta de un barco enemigo.

Una punta pesada y afilada en la parte de abajo del corvus lo ancló en la cubierta del enemigo, y el marinus avanzó a través del puente para agredir. El tamaño del corvus dejó a los romanos seguir uno al costado del otro en filas de múltiples hombres, con los escudos levantados para resguardarlos, del mismo modo que la falange en tierra. El corvus trajo el beneficio de Roma en infantería al mar y condujo a múltiples victorias navales en la Primera Guerra Púnica. No obstante, el peso agregada en la proa del barco final del dispositivo logró que las embarcaciones fuesen inestables, especialmente en mares agitados, y los romanos abandonaron la utilización del corvus antes del final de la Primera Guerra Púnica.

7. Fuego heleno

Un arma afín al napalm, y lanzada por un lanzallamas, apareció por vez primera a objetivos del siglo VII a cargo del Imperio Bizantino. Se conoció como fuego heleno en el momento en que fue encontrado por los cruzados de europa. seguramente hecho de cal viva y nafta, se desarrolló como arma naval por el hecho de que ofrecía el beneficio de proseguir ardiendo en la área del agua. Los bizantinos equiparon los navíos con toberas de las que se emitía fuertemente el fuego heleno, que se encendía de forma automática y prendía fuego a los navíos contrincantes. Los intentos de extinguir las llamas con agua fracasaban invariablemente, y los navíos de madera tan acosados ​​estaban condenados.

Los bizantinos hicieron todo lo que es posible para sostener la composición real del fuego heleno un misterio, lo que la transforma en entre las primeras armas segregas registradas en la historia. Desempeñó un papel esencial en la triunfadora defensa de Constantinopla contra los musulmanes, dañando con seriedad las flotas árabes. Al final, la manera de despliegue (que fue por sifón) fue descubierta por los contrincantes bizantinos, incluyendo los árabes y los búlgaros, pero el compuesto exacto jamás se supo fuera del Imperio Bizantino. El misterio con el que los bizantinos guardaban su arma era tan riguroso que la composición real se pierde en la historia.

6. Minas terrestres

Las minas terrestres son el día de hoy muy discutidas y se estima que su empleo es una innovación parcialmente actualizada. Esa creencia es falsa. Ellos apareció por vez primera en China a lo largo del siglo XIII, en el momento en que la dinastía Song los usó contra los invasores mongoles. La mayor parte se establecieron con mechas encendidas, lo que quiere decir que el usuario debía cronometrar sus movimientos de forma cuidadosa antes de la llegada del enemigo. La primera mina famosa que fue activada por el movimiento consistió en un trozo de bambú impermeabilizado. El dispositivo se encontraba lleno de pólvora y extractos de hierro, y se adjuntaba un dispositivo de activación de inteligente diseño. El gatillo consistía en un peso, sujeto por un alfiler.

En el momento en que se pisó el dispositivo, el pasador se soltó, dejando caer el peso en un pequeño grupo de rueda, que viró y produjo chispas, prendiendo la pólvora. Las minas en general se escondían en trincheras usando tablas para cubrirlas. Si bien funcionaban, generalmente no eran fiables, y los chinos por último abandonaron su empleo, guardando su pólvora para usos mucho más eficaces al matar a sus contrincantes. Precisamente tres siglos una vez que los chinos abandonasen las minas terrestres, los militaristas de europa han comenzado a desarrollarlas y se dieron a conocer en Alemania en el siglo XVI. A inicios del siglo XIX, con el avance del casquete de percusión, las minas activadas por las víctimas se volvieron fiables y fatales.

5. Minas marinas y torpedos

El torpedo autopropulsado, lanzado desde un barco o avión para agredir a otro barco, es otro proyecto que se remonta al siglo XIII. A lo largo del sultanato mameluco (1250-1517), un ingeniero, químico y también inventor árabe llamado Hasan Al-Rammah desarrolló múltiples compuestos nuevos de pólvora, mechas y los medios para utilizarlos. Uno era un arma autopropulsada para su empleo en la guerra naval. Describió su novedosa arma como un “huevo que se desplaza solo y se quema”. El diseño era para un arma que se movía por la área del agua, propulsada por un cohete. Hasan desarrolló el arma en la época del siglo XIII.

El “huevo” de Hasan se edificó con unos cuantos láminas de metal, se martilló para ofrecerle la manera precisa y se rellenó con nafta y salitre. Asimismo contenía limaduras de metal para hacer más simple una combustión mucho más prolongada. El dispositivo se puso en el agua, se apuntó en la dirección del propósito y el cohete se encendió. Se adjuntó un cordal a la parte de atrás del huevo para sostenerlo en su curso esperado. No hay registro de que el dispositivo se haya usado en la guerra., pero fue la primera arma antibuque autopropulsada de la historia. En la actualidad, estos gadgets se conocen como torpedos, corren bajo la área y son el arma primordial del submarino.

4. El vehículo blindado de Leonardo da Vinci

Los tanques se dieron a conocer por vez primera en la guerra en el frente occidental a lo largo de la Primera Guerra Mundial, como una parte de un intento de romper el estancamiento de la guerra de trincheras. Pero armas afines al tanque moderno antecedió a ese enfrentamiento por siglos. Leonardo da Vinci diseñó y produjo dibujos del primer vehículo blindado en 1485. Diseñó un vehículo con la capacidad de desplazarse en cualquier dirección y, como los tanques modernos, portaba una pluralidad de armas. Leonardo asimismo anticipó la utilización de tanques como lo probó el ejército alemán a lo largo de la Blitzkrieg a inicios de la Segunda Guerra Mundial. Al detallar su vehículo en una carta al duque de Milán, aseveró que los vehículos blindados liderarían un ataque, rompiendo las filas del enemigo, “Y tras ellos la infantería va a poder proseguirla indemne y sin oposición”.

Una investigación moderno del vehículo blindado de Leonardo revela una sucesión de fallas en su diseño lo que habría hecho que el vehículo no funcionara. La dificultad del sistema de dirección y la utilización de ruedas dentadas, bastante delgadas para su propósito, harían que el vehículo blindado, como fue desarrollado, fuera virtualmente inútil de maniobrar. La utilización de pólvora negra para múltiples cañones del automóvil habría hecho que el aire fuera irrespirable aun en un corto periodo de pelea. El vehículo blindado de Leonardo fue un arma iniciativa bastante antes que la tecnología avanzase hasta el punto de llevarlo a cabo posible.

3. Órgano de 33 cañones

El órgano de 33 cañones no era un instrumento, si bien sus cañones se parecían a los cilindros de un órgano, lo que le dio su nombre. El órgano, otro proyecto de Leonardo da Vinci, fue desarrollado para acrecentar la agilidad de tiro de la artillería de campo de pequeño calibre. Como todas y cada una de las armas de pólvora del siglo XVI, los cañones tardaban en cargarse. Leonardo imaginó un arma donde tres escenarios de cañones se alineaban con once armas cada uno de ellos. Los escenarios se instalaron en una interfaz giratoria. Una vez que se disparase el primer nivel de cañón, la interfaz se rotó, alineando el segundo nivel con sus propósitos. Tras disparar, el desarrollo se repitió con el tercer nivel dirigido al propósito.

En el momento en que se alineó y disparó el tercer nivel, se limpiaron los barriles del segundo para enfriarlos y se volvió a cargar el primero. En la visión de Leonardo, el arma podría sugerir una agilidad de tiro continua, o por lo menos prácticamente continua. Exactamente la misma con su vehículo blindado, el arma jamás se usó en la guerra, y probablemente jamás se edificó, estando únicamente en sus dibujos y notas. Pero sirvió como precursor de armas continuo como el pistola Gatling de múltiples cañones, que todavía es un arma esencial en empleo en los ejércitos de todo el planeta.

2. El submarino

El arma mucho más vigorosa del armamento naval de las armadas recientes es el submarino nuclear, con la capacidad de agredir objetivos en el mar y en tierra. Los submarinos se plantearon y desarrollaron desde hace tiempo. Existe prueba de que el ejército de Alejandro Magno usó una campana de buceo primitiva para el reconocimiento en Toledo. Se probó un barco sumergible en el río Támesis a inicios del siglo XVII. El propósito de arrimarse a un barco enemigo mientras que se encontraba sumergido, oculto por el mantón del mar, resultó esquivo hasta el momento en que el Tortuga, construido por David Bushnell y operado por Ezra Lee, atacó HMS Águila en el puerto de Novedosa York en 1776. El ataque fracasó y ciertos historiadores se preguntan si verdaderamente ocurrió en algún momento.

No se habla del ataque del submarino confederado Hunley en USS Housatonic. Hunley hundió el barco de la Unión con una carga explosiva adherida a un mástil, dañándose tanto que el submarino asimismo se hundió, perdiendo todas y cada una de las manos. Para la Primera Guerra Mundial, la tecnología avanzada de los submarinos les dejó agredir y hundir enormes buques de todo género, y a lo largo de la Segunda Guerra Mundial los buques capitales de todas y cada una de las marinas, acorazados, portaviones y cruceros, todos probaron ser enormemente atacables a los submarinos. Propuestos y expertos por vez primera hace siglos, los submarinos de el día de hoy son los navíos capitales de múltiples de las armadas de todo el mundo.

1. Buques de guerra acorazados

Los primeros buques de guerra acorazados de todo el mundo no fueron los Monitor y el Merrimack (CSS Virginia) como varios creen, si bien fueron los primeros en combatir contra otro barco blindado. Los navíos blindados se dieron a conocer en Corea en el siglo XVI. Llamada Geobukseon, o navíos tortuga en el oeste, fueron un arma esencial en la Armada de Corea a lo largo de prácticamente tres siglos. Su característica primordial era una cubierta superior redondeada, que se encontraba cubierta de hierro. La cubierta resguardaba a la tripulación de abajo contra el fuego, los cañones y las flechas. La cubierta de hierro se encontraba cubierta con púas de hierro afiladas para disuadir a los contrincantes.

Los navíos tortuga fueron horadados a los lados para remos y cañones. Durante los siglos, esto último cambió conforme avanzaba la tecnología. Múltiples historiadores sostienen que los navíos no estaban envueltos de hierro en los siglos XVI y XVII, si bien están en concordancia en que la cubierta superior redondeada se encontraba envuelta con púas de hierro. Con independencia de si lo fueron o no, los navíos tortuga fueron un diseño de enorme éxito y llevaron a los coreanos a varias victorias contra los nipones. De la misma los botes vikingos, los navíos tortuga presentaban una cabeza de dragón en la proa, varios de los cuales se utilizaban para dejar en libertad humo tóxico en el momento en que se aproximaban al enemigo en preparación para embestirlos, una vista desarrollada para aterrorizar a la tripulación contraria.

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