Diez casos de conflicto internacional provocados por una pequeña venganza

La naturaleza humana se define tanto por relaciones del día a día enternecedoras y amistosas como por accidentes intensamente perturbadores donde suceden enfrentamientos sin ningún sentido. Todos entendemos lo absurdos que tienen la posibilidad de ser varios vídeos online de “pavor público”, donde las reacciones monumentales prosiguen a desaires muy inferiores. Pero, ¿qué sucede en el momento en que un país está implicado y la venganza e inclusive la guerra revienta por desaires de todo el mundo? Descubrimos los accidentes diplomáticos de todo el mundo mucho más insignificantes por poco mucho más que una bebida vertida, o quizás únicamente una oreja cortada …

10. War of Jenkins ‘Ear

El enfrentamiento de 1739-1748 popular como la Guerra del Oído de Jenkins debe ser entre los enfrentamientos de todo el mundo mucho más inquietantes y absurdos de la historia. Un funcionario británico saca a colación el tema de que un español le cortó la oreja años antes, y el tema se emplea para ocasionar y justificar la guerra. Popular en castellano como Guerra del Taburete, el enfrentamiento fue prolongado pese a su origen ruin, que duró desde el 22 de octubre de 1739 hasta el 18 de octubre de 1748. Tras la guerra anglo-de españa, el Tratado de Sevilla de 1729 dio a las tripulaciones de los buques de guerra españoles el derecho a examinar los buques británicos en pos de mercancías de contrabando que violarían un taburete emitido por la Corona de españa, o monopolio en ciertas sendas comerciales y categorías de artículos.

Enorme Bretaña tuvo una poco afortunada taburete ofertando no solo el derecho a transportar 500 toneladas de mercancías por año a las colonias españolas, sino más bien asimismo un número sin limites de esclavos. El 9 de abril de 1731, el bergantín británico Rebecca fue detenido por La Isabela, una patrullera de españa. Las cosas se fueron al sur en el momento en que almacena costa Juan de León Fandiño cortado Rebecca oreja izquierda del capitán Robert Jenkins en frente de la costa de Florida. En el mes de marzo de 1738, testimonió en la Cámara de los Recurrentes sobre el hecho, presuntamente exponiendo la oreja cortada. El acto despiadado fue empleado por los integrantes del parlamento para hallar acompañamiento para la guerra, que empezó en el mes de octubre de 1739.

9. La guerra del fútbol

El fútbol es homónimo de una intensa rivalidad deportiva en todo el mundo, pero difícilmente puede ocasionar una guerra, ¿verdad? ¡Equivocado! En 1969, las naciones centroamericanas de Honduras y El Salvador competían por un espacio en la Copa del Planeta de 1970 que se festejaba en México. La oratoria se volvió amarga en el momento en que El Salvador ganó 2 de los tres partidos jugados. Se generaron altercados, seguido de crueldad hasta el punto en que El Salvador puso fin a las relaciones diplomáticas con Honduras.

Próximamente, la fuerza aérea de El Salvador se encontraba volando metas de ataque a Honduras. Los asaltos aéreos fueron seguidos velozmente por un invasión de fuerza terrestre. Pasaron 4 días de combates por un total de cerca de 100 horas antes que la presión de la Organización de Estados Americanos (OEA) condujese a un prominente el fuego. Pero ahora se había comprado un prominente precio, con 2.000 víctimas del enfrentamiento. Entre asaltos de observadores, invasiones de las fuerzas armadas y altercados, La Guerra del Futbol (La Guerra del Fútbol) se transformó en el punto culminante de las crecientes tensiones políticas entre Honduras y El Salvador. Una parte de la razón original de la hostilidad hondureña contra El Salvador fue la existencia de inmigrantes ilegales de El Salvador en Honduras, al tiempo que el pueblo de El Salvador sintió que su gente era perseguida mientras que trataba de buscar ocasiones en Honduras.

8. La guerra de los cerdos

Canadá y USA gozan de geniales relaciones diplomáticas. No obstante, en 1869, las discusiones fronterizas entre la administración británica que demandaban lo que en este momento es Columbia Británica, que se transformaría en una provincia canadiense en 1871, y los USA. reventó en la Guerra de los Cerdos. La disputa se centró en las islas San Juan, que están entre la isla de Vancouver y la costa continental de Columbia Británica, Canadá y el estado de Washington, EE. UU. El Tratado de Oregón prescribió una división a mitad del agua entre la isla de Vancouver y el conjunto de naciones de América del Norte como continuación de la división primordial en el paralelo 49. No obstante, la isla de San Juan propuso un inconveniente geográfico con su identidad como territorio estadounidense o británico en disputa. Tanto colonos estadounidenses como británicos establecieron su vivienda en la isla de San Juan.

Un cerdo correspondiente a un usado británico de la Compañía de la Bahía de Hudson, Converses Griffin, invadió la tierra del granjero estadounidense Lyman Cutlar, quien disparó al cerdo una vez que se comiese sus patatas el 15 de junio de 1859. ¿El resultado? Griffin denunció a Cutlar a las autoridades británicas por dispararle al cerdo, quienes discutieron sobre arrestar a Cutlar. Cutlar entró en pavor y reportó la amenaza de arresto a los lugareños, que llegó hasta el general William S. Harney, comandante del Departamento de Oregon. A Harney no le agradaban los británicos y próximamente desplegó a 66 hombres de la 9.ª División de Infantería de EE. UU. A la isla de San Juan el 27 de julio. Se mandaron tres buques de guerra británicos en contestación, y se ordenó al almirante Robert L. Baynes, comandante en jefe de la Marina Británica del Pacífico por el gobernador James Douglas para combatir contra la infantería estadounidense. Baynes rechazó, negándose a “Involucrar a 2 enormes naciones en una guerra por una disputa por un cerdo”. Una vez que Washington y Londres se percataron del enfrentamiento, las tensiones prosiguieron, pero cesaron cuando una comisión en todo el mundo, irónicamente encabezada por el conocido Kaiser Wilhelm I de Alemania, puso fin al tema y dio la isla de San Juan a los USA.

7. La guerra que deja caer los pájaros

La guerra es una mierda, pero en la mayoría de los casos no se considera “para los pájaros”. Pero una guerra atroz entre España y Perú que se extendió entre 1864 y 1866 no solo fue una mierda, sino asimismo implicó temas de aves. Guano es el nombre clásico quechua para “excrementos de aves marinas” y el la llamada Guerra del Guano El enfrentamiento se libró en buena medida por reclamos contrapuestos sobre los excrementos de aves marinas empleados como fertilizantes desde la antigüedad. La Primera Guerra del Pacífico de 1864 a 1866 implicó un esfuerzo de Perú, en coalición con Chile, Bolivia y Ecuador, para despedir a los intereses españoles de las Islas Chincha, donde las potencias coloniales estaban sacando el guano en proporciones masivas, adjuntado con el salitre. .

Una segunda guerra reventó en 1879 y duró hasta 1883, famosa como la Segunda Guerra del Pacífico. En esta guerra, las lealtades modificaron y Chile luchó contra Perú y Bolivia. Perú perdió ciertas tierras del sur a manos de Chile, al tiempo que, irónicamente, Bolivia perdió el ingreso al mar, pero todavía tiene una marina. El guano peruano se considera el más destacable “fertilizante para excrementos de aves” de todo el mundo y, tras la guerra, se ha creado una industria esmeradamente administrada, sosten a estrictas regulaciones para eludir la perturbación de los cormoranes que generan el guano.

6. El motín de Nika

El Imperio De roma era popular por ser el ámbito de muchas enormes peleas. No obstante, Constantinopla asimismo prepara el ámbito para un enfrentamiento insignificante pero horrible. La Nika altercados del 532 d.C. fueron ocasionados por la agresión por arrestos por asesinato entre el vandalismo en acontecimientos de carreras de vehículos equiparables a las situaciones de Los Juegos del Apetito. En un panorama político que recordaba la lealtad al color de las pandillas, la localidad se encontraba dividida en 4 cuadrantes de colores distintas, cada uno de ellos apoyando a sus equipos de deportes, en especial esos que participaban en carreras de vehículos. Tras un motín por las carreras de vehículos, los perpetradores fueron detenidos por asesinato, y la mayor parte fueron ahorcados.

2 escaparon, correspondientes a los colores azul y verde, y se refugiaron en una iglesia. El emperador Justiniano, que se alió con el color azul, conmutó las penas de ámbas fugas por la de prisión, pero la multitud demandó airadamente el perdón. Justiniano anunció una carrera de vehículos para el 13 de enero, pero próximamente se desesperó en el momento en que las multitudes dejaron de respaldar cualquier color, pero se unieron contra Justiniano. A lo largo de los días siguientes, la pelea demolió la mitad de Constantinopla. Justiniano ordenó sofocar por la fuerza la beligerante rebelión. La crueldad por último provocó la desaparición de 30.000 agitadores. Pese a las secuelas, Justiniano ha podido reconstruir la localidad y llevar a cabo medrar el Imperio De roma.

5. La guerra del perro callejero

Los perros de guerra fueron un factor básico de ciertas peleas viejas y enfrentamientos modernos, pero es menos popular que un solo perro callejero desencadenó un enfrentamiento militar entre Grecia y Bulgaria en 1925. Desarrollado desde el Imperio Otomano por los sacrificios de independencia en 1832 y 1908, Grecia y Bulgaria, respectivamente, tenían bastante en común, pero acabaron en conflicto por discusiones fronterizas derivadas de las divisiones territoriales de la Liga Balcánica y después del botín de la Primera Guerra Mundial. Conforme las tensiones hervían a fuego retardado, los estallidos de luchas mataron acumulativamente a múltiples cientos. Los soldados estaban estacionados de forma continua durante la frontera y después un perro que forma parte a un soldado heleno que protegía la frontera que se adentraba en Bulgaria.

El soldado persiguió a su perro fugitivo, solo a fin de que la guarda fronteriza búlgara le disparase y lo matase solo por perseguir a su perro. Se generaron combates entre ámbas fuerzas armadas, que dejaron fallecido a un capitán heleno y también hirieron a un soldado que asistía. Próximamente, las cosas se incrementaron en un segundo enfrentamiento armado en el momento en que la disculpa de Bulgaria fue rechazada por el presidente heleno Theodoros Pangalos, quien había tomado el poder en un golpe para derrocar al gobierno, lo que llevó a una invasión griega de Bulgaria. Por último, la Liga de Naciones intervino, detuvo el enfrentamiento y ordenó a Grecia que abonar una indemnización de 45.000 libras esterlinas a Bulgaria. Tras todo, cincuenta personas habían fallecido en la ocupación.

4. La Primera Guerra del Opio

La Primera Guerra del Opio, asimismo llamada Guerra Anglo-China, fue un enfrentamiento militar que fundamentalmente reventó en el momento en que Enorme Bretaña declaró la guerra a China por una prohibición china de la temporada de la Dinastía Qing sobre la venta de opio. Fallido por los impactos sobre los traficantes de drogas considerados esenciales para las virtudes comerciales británicas en China, Enorme Bretaña se vengó en lo que en general se llama en este momento “Diplomacia de cañoneras” desatando la capacidad de fuego naval que acabó con la toma británica de Hong Kong. El enfrentamiento brotó en el momento en que el comercio británico con China padeció retos gracias a una alta demanda europea de modelos chinos, como seda, té y cerámica, contrarrestada por las restricciones chinas al comercio británico.

Como medida de equilibrio comercial, la compañía británica de las Indias Orientales siguió la venta de opio con enormes provecho a los operadores de Asia oriental. No obstante, el comercio condujo a una epidemia de adicción a las drogas en China y, por último, China prohibió el opio, Enorme Bretaña respondió de manera fuerte militar que abrió el comercio y llevó a la incautación británica de Hong Kong. Hubo una oposición pública importante a la Primera Guerra del Opio, incluyendo una entrada en el períodico de William Gladstone que afirmaba: “Temo los juicios de Dios sobre Inglaterra por nuestra iniquidad nacional hacia China”. Los sacrificios para parar la guerra fracasaron en la Cámara de los Recurrentes, lo que provocó que la guerra se extendiese hasta 1842. En 1856 hubo una segunda guerra del opio que duró hasta 1860.

3. La guerra de la pastelería

Una batalla entre México y Francia semeja improbable gracias a la geografía y la carencia de fundamentos para el enfrentamiento entre ámbas etnias en la cabeza del público. No obstante, México y Francia estuvieron una vez en conflicto hasta el punto del despliegue de un acorazado e inclusive muerte y desmembramiento por cuestiones de pura pastelería en un enfrentamiento que se extendió desde 1838 hasta 1839. A inicios de 1838, el dueño de una pastelería francesa notificó que su tienda en Tacubaya, México había sido saqueada y dificultosamente dañada por soldados del ejército mexicano.

En el momento en que sus solicitudes de compensación de México cayeron en oídos suecos, el dueño tomó su causa con Francia, pidiendo que su país luchara por él. Para compensar los daños a la pastelería se pidieron 600 mil pesos, apoyados por una flota que arribó a Veracruz. Las fuerzas francesas dispararon contra la fortaleza de San Juan de Ulúa y después ocuparon la localidad. Todo lo mencionado sucedió en el mes de abril de 1838. Cuando se aseguró el pago con el apoyo de los negociadores británicos, la flota francesa se retiró en el mes de marzo de 1939. El dictador mexicano Antonio López de Santa Anna en funcionalidades intermitentes perdió una pierna en el enfrentamiento, pero ganó en situación política mediante la guerra de la pastelería, y su pierna perdida fue sepultada con honores militares.

2. La guerra del balde

Italia no en todos los casos fue la nación europea unificada que es el día de hoy. En la temporada medieval, Italia todavía se encontraba formada por ciudades-estado y la rivalidad entre ellas de forma frecuente era bastante despiadado. El año 1323 vio un extraño enfrentamiento donde soldados de Módena hurtaron un balde de un pozo en la localidad estado de Bolonia con quien estaban rivalizando. Si bien supuestamente trivial, la toma del cubo provocó la furia de 30.000 soldados de infantería y 2.000 combatientes a caballo bajo el mando del Papa Juan XXII.

Por contra, los ladrones de baldes estaban protegidos por unos pocos 5.000 soldados de infantería. pese a contar asimismo con 2.000 combatientes a caballo. Más allá de que los que han tomado baldes fueron superados en número, sus fuerzas predominaron a lo largo de toda la riña. Módena vio la victoria en la guerra de Zappolino, y el cubo robado continuó para toda la vida en Módena. Hecho de roble, el cubo había llamado la atención de los soldados como un premio potencial. En el momento en que las hostilidades llegaron a su fin, se sacrificaron no menos de 4.000 vidas por la disputa sobre un balde. Charla sobre una manera extraña y así de “patear el cubo”.

1. Las guerras del bacalao

Inglaterra y también Islandia, las dos naciones insulares de Europa, tienen la posibilidad de parecer aspirantes poco probables para la guerra. No obstante, las naciones adoran el pescado y es ese interés en común lo que provocó el enfrentamiento. En los años entre poco tras la Segunda Guerra Mundial y mediados de la década de 1970, reventaron 4 riñas esenciales conocidas como “Þorskastríðin” en islandés, que significa “la pelea del bacalao”, o Landhelgisstríðin, que en nuestro idioma sería “las guerras por las aguas territoriales”. El enfrentamiento empezó en el momento en que Islandia empezó a achicar los derechos británicos a la pesca de arrastre en aguas islandesas, entonces extendió el límite de las aguas islandesas de 3 millas náuticas a 4 millas náuticas mar adentro.

Islandia entonces anunció una expansión de 4 a 12 millas náuticas. De nuevo, Enorme Bretaña reaccionó, pero Islandia se impuso a través de medidas de todo el mundo de resolución de discusiones que sofocaron mucho más combates armados en el mar. Los límites se extendieron de nuevo de 12 a 50 millas náuticas, lo que verdaderamente encolerizó a los británicos, pero de nuevo, Islandia ganó la disputa. En el final, una acción de 1975 vio el límite extendido a 200 millas. En el curso de los enfrentamientos repetidos, los temas implicaron combates entre acorazados y la Royal Navy británica, incluyendo un hecho en el que un buque de guerra islandés disparó contra un buque británico. Solo resultó una muerte en todo el periodo de las guerras del bacalao: la electrocución de un ingeniero islandés que reparaba el casco tras una colisión con un barco británico.

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