Diez experimentos más de comportamiento que salieron terriblemente mal

El accionar humano ha fascinado a la ciencia a lo largo de bastante tiempo y los estudiosos realizaron varios estudios para conocer las complejidades de las formas en que nos conducimos. Varios de estos ensayos fueron bien organizados, morales y también informativos. No obstante, como les hemos dicho antes, ciertos fueron prácticamente cualquier cosa menos eso. Por una razón u otra, los próximos 10 ensayos de accionar tomaron giros extraños, inopinados y, de forma frecuente, horribles.

10. El ensayo de la balsa

El 1973 Ensayo en balsa se encontraba designado a ser un ambicioso emprendimiento científico sobre el accionar humano belicoso en un ambiente contenido y sin corazón, en un esfuerzo por “sanar” la crueldad de todo el mundo. Visto que los medios de todo el mundo hayan apodado el emprendimiento como “la balsa del sexo” señala grosso modo lo bien que salió.

El estudio fue una creación del antropólogo mexicano Santiago Genovés, quien reunió a cinco hombres y seis mujeres, los puso en una balsa bien pertrechada llamada Acali y los logró andar a través del Atlántico. Genovés, quien se encontraba dentro de la balsa como líder de la expedición y tenía como propósito estudiar la crueldad hasta el punto en que aun llamó al ensayo el Emprendimiento de la Paz, pretendía que el Acali fuera un laboratorio flotante que probaría de qué manera un conjunto de individuos a la suerte lo haría. reaccionar ante semejante situación. En cambio, el conjunto próximamente se fatigó en sus permanentes intentos de manejar el estudio creando parejas artificialmente, instigando ocasiones sexuales y, oh, cierto, cronometrando su ensayo a fin de que la balsa tuviese que andar a lo largo de la temporada de huracanes. No asistió que Genovés hubiese desarrollado particularmente la balsa para ocasionar el mayor enfrentamiento viable, con lo que no había espacio personal alguno. En verdad, la balsa era menos una “balsa sexual” y mucho más una balsa de “no puedo utilizar el baño en paz pues no hay puerta”.

En último término, la balsa presentaba poquísimo sexo y crueldad, pero había se encontraba un motín. Los sujetos de prueba derrocaron al detestado Genovés (y ciertos de ellos contemplaron resumidamente sencillamente lanzarlo al océano), quien se retiró bajo cubierta y se deprimió por su falta de éxito y el régimen sensacionalista de los medios de su bello emprendimiento. Fue entonces en el momento en que se percató de que él, el estudioso, era en último término la única persona que había abrazado el lado obscuro que deseaba estudiar, y escribió: “Solo uno mostró algún género de agresión y ese soy yo, un hombre que procura supervisar a todos los otros. , incluido él mismo “.

9. Ensayo de la prisión de Stanford

Si logró click en el título de este producto, probablemente el tema le interese lo bastante para comprender algo sobre el Ensayo de la prisión de Stanford. El legendario ensayo de 1971 en una prisión falsa de la Facultad de Stanford logró que un conjunto de alumnos actuase como guardas y otro como presos, y las cosas salieron mal a toda prisa. Los guardas han comenzado a maltratar a sus presos, lo que parecía señalar que aun la gente con perfección normales abusarán del poder sobre el resto si se les da la posibilidad, al paso que la impotencia inducida va a llevar a la gente a la sumisión e inclusive podría costarles la cordura. Es un ensayo de accionar impresionantemente influyente, prácticamente legendario, que fué un factor básico de los libros de psicología a lo largo de décadas. Solo hay un inconveniente: asimismo es casi un estafa.

Sí, el ensayo de accionar mucho más popular que salió mal es aun mucho más erróneo de lo que supondría, pues su metodología y desenlaces fueron intensamente imperfecto a lo destacado. Las entrevistas con los competidores y las grabaciones últimamente reveladas del instructor de psicología al cargo del ensayo, Phillip Zimbardo, revelan que los guardas fueron entrenados particularmente para accionar con crueldad. Las reacciones de los presos tampoco fueron auténticas. El instante mucho más popular del ensayo fue en el momento en que entre los presos cayó en un aparente ataque de disparidad, chillando: “¡Me estoy quemando por la parte interior!” De todos modos, el estudiante fingió su colapso por el hecho de que se aproximaba un examen de estudio y deseaba salir temprano del ensayo para lograr estudiar. Los alumnos aun han comentado que trataron la situación como una suerte de ejercicio de improvisación y que sencillamente estaban representando los permisos de la forma que creían que deseaban los estudiosos.

8. Ensayo de conformidad de Asch

La Ensayo de conformidad de Asch estudió el poder de la presión de conjunto y, en cierta manera, no salió tan mal como varios de los otros estudios de esta lista. No obstante, sus desenlaces finalmente aseguran que humanidad ha salido mal tratándose de dejar que personas desapacibles nos influyan. En 1951, Solomon Asch logró que 50 sujetos participaran en una “prueba de visión” grupal donde los integrantes del conjunto debían saber cuál de las líneas de comparación A, B y C tenía exactamente la misma longitud que la línea propósito.

No obstante, el estudio tenía un propósito misterio: solo un integrante del conjunto fue sujeto del estudio. Los otros eran títeres que expresaron intencionalmente sus respuestas frente al participante real. De forma deprimente, próximamente resultó que aun en el momento en que los competidores falsos brindaron una contestación por supuesto errónea, la auténtica tendía a ir con la mayor parte más allá de que él comprendía precisamente que no era el movimiento preciso. En entrevistas siguientes, los competidores afirmaron que sabían que la contestación que brindaron era errónea, pero que no deseaban arriesgarse a ser ridiculizados por el resto al no estar según la mayor parte. Raramente, ciertos asimismo pensaban que el resto del conjunto verdaderamente sabía mucho más y proseguía su ejemplo.

7. El ensayo de Bobo Doll

Toda vez que un pavor ética u otro trae a colación la vieja cuestión de los juegos para videoconsolas y programas de televisión que transforman a los pequeños en crueldad, el Ensayo de Bobo Doll tiene la culpa, por lo menos en parte. El estudio de 1961 de Albert Bandura puso a los pequeños pequeños en tres habitaciones distintas. La primera habitación se encontraba llena de juguetes, pero a los pequeños se les mencionó que los juguetes en un rincón eran solo para mayores. En esa esquina, un adulto se sentaba en silencio y jugaba con los juguetes de la esquina, o golpeaba violentamente a un muñeco Bobo con un martillo de juguete y susurraba cosas como “tíralo al aire” y “dale un puñetazo”. Las cosas empeoraron en la segunda habitación, asimismo llena de juguetes. Allí, otro adulto les ha dicho a los pequeños que podían jugar con todo, pero a los 2 minutos les mencionó que pararan por el hecho de que los juguetes eran para otros pequeños. Por último, una tercera habitación contó con mucho más juguetes, incluyendo una muñeca Bobo puesta en un espacio señalado. El enorme descubrimiento del estudio fue que los pequeños que habían presenciado a un adulto atacando a la muñeca eran considerablemente más propensos a atacarla ellos mismos.

Según los varios críticos de este influyente estudio, la segunda salón es donde todo sale mal. Al frustrar deliberadamente a los pequeños en esa habitación, los mayores hicieron que fuera considerablemente más posible que atacaran un juguete que antes les había sido contraindicado particularmente. Tambien hay otras criticas, como cuestiones morales (tras todo, estaban amedrentando deliberadamente a los pequeños), la configuración artificial de la prueba (los pequeños pocas veces interaccionan con terminados extraños que empiezan a proporcionarles órdenes sobre el tiempo de juego) y dado que la naturaleza instantánea del estudio hace Es realmente difícil saber si los efectos fueron únicos de las caracteristicas individuales del estudio o si hay un efecto en un largo plazo. Con todo, el los pies en el suelo dicta que probablemente sea mejor efectuar cualquier estudio que muestre a hombres mayores sentados en un rincón mientras que atacan a una muñeca y susurran cosas alarmantes a los pequeños con una migaja de sal.

6. El homicidio de Kitty Genovese

Este salió tan mal que no empezó como un ensayo de accionar. En cambio, se transformó en uno por el puro peso de su maldad.

En 1964, una mujer llamada Gato Genovese fue atacada y asesinada en frente de su apartamento en Novedosa York. Fue apuñalada 14 ocasiones a lo largo de 30 minutos, pero pese a sus repetidas súplicas de asistencia, absolutamente nadie asistió en su asistencia … más allá de que había 38 transeúntes. El asesino por último fue detenido, pero la situacion Genovese y la visible crueldad de los presentes fascinaron tanto al público como a los psicólogos, y se transformó en una piedra angular en la investigación de la “Efecto del espectador”(Una manera de parálisis popular que impide que la gente reaccionen si hay una multitud y ciertas otra gente semejan mucho más dispuestas a reaccionar o mucho más calificadas para conducir la situación).

Además de la incorrección inseparable del caso en sí, solo hay un inconveniente: varios de los puntos mucho más conocidos del caso son pura tontería. Es verdad que el ataque ocurrió, y el asesino, Winston Moseley, era un tipo bastante trastornado; según el New York Times, hablamos de un asesino en serie necrofílico. No obstante, varios de los datos surgen de un informe intensivo del mismo New York Times, que fue increíblemente inexacto y exageró una sucesión de datos.

Más allá de que es verdad que ciertos vecinos ignoraron los chillidos de auxilio de Genovese, no hay prueba de que hubiese 38 presentes que fuesen absolutamente siendo conscientes de lo que sucedía y eligieron activamente no meterse. Ni solo una persona vio el ataque en su integridad. Solo unos pocos consiguieron atisbar aun unas partes de él, y bastante menos reconocieron los chillidos de Genovese como chillidos de asistencia. La mayor parte sencillamente aceptó que habían escuchado de pasada una riña entre amantes o borrachos. Además de esto, 2 personas logró llamar a la policía (si bien era tarde para socorrer a Genovese), y una señora de 70 años que reconoció el inconveniente con lo que era, aun salió y acunó a la moribunda en sus brazos hasta el momento en que llegó la asistencia. Por norma general, semeja un vecindario bastante útil, en contraste al montón de monstruos desentendidos que la investigación y los medios después hicieron que fuesen.

5. El ensayo de separación de tripletes

En 1980, un joven llamado Bobby Shafran empezó la facultad y se sorprendió en el momento en que todos lo saludaron. tal y como si estuvo por años. Lo halló extraño, pero al final, alguien le preguntó si era adoptado, y en el momento en que resultó que lo era, descubrió que lo estaban confundiendo con un extraño idéntico: Eddy Galland, su hermano gemelo separado al nacer. La impactante historia llegó a las novedades, y próximamente, un tercera un hombre idéntico llamado David Kellman se puso en contacto con ellos.

El rencuentro de los trillizos separados fue primero un acontecimiento alegre, pero próximamente se volvió sombrío en el momento en que se realizó visible por qué razón habían sido separados: una señalada agencia de adopción lo había hecho solo a fin de que los psicólogos tengan la posibilidad de observarlos silenciosamente y ver qué tan afines o distintas resultaban, en un retorcido “naturaleza versus la crianza”Ensayo. Sin saberlo el uno al otro, los médicos habían estado visitándolos durante su niñez y chequeando su avance, lo que no reflexionaron en cuestionar pues, oye, si creces de esta forma, ¿quién puede decir que no es habitual? El “mal, la confusión y la furia” ocasionados ​​por este hallazgo arruinó bastante a los trillizos. Tras pasar un tiempo como celebridades de la lista D y pasar por múltiples travesuras y aventuras comerciales, entre los hermanos se suicidó y el resto se apartaron.

Entonces, ¿qué aprendieron los estudiosos de esta despiadado separación de hermanos? No lo entendemos, pero probablemente no fue algo que estén contentos de descubrir al planeta. Los desenlaces del estudio están hoy día almacenados en los ficheros de la Facultad de Yale y no se publicarán hasta 2066. Presumiblemente, todos y cada uno de los comprometidos están aguardando que expiren todos y cada uno de los probables estatutos de restricciones.

4. Emprendimiento Alcachofa

Como agencia de sabiduría, la CIA está especialmente interesada en un aspecto del accionar humano: de qué manera conseguir la información que precisan de la gente. Como semejantes, se conoce que incursionan en proyectos poco éticos que estudian técnicas de interrogación, como Emprendimiento Alcachofa.

El primordial reclamo de la infamia del Emprendimiento Artichoke es que ocasionalmente se convirtió en el infame Emprendimiento MKUltra, pero fue bastante espantoso por sí solo. El emprendimiento fue supervisado por el Dr. Donald O. Hebb, quien reclutó voluntarios de sus alumnos de medicina, pero convenientemente se olvidó de nombrar que serían fundamentalmente torturados. Los sujetos fueron sometidos a aislamiento perceptivo, materiales de audio horriblemente desanimados, cambios de actitud de los estudiosos, deterioro involuntario de las funcionalidades intelectuales (léase: drogas) y una pluralidad de alucinaciones que brotaron de la privación sensorial. Hebb no se encontraba listo para eso, a propósito: se sorprendió completamente en el momento en que sus técnicas de privación sensorial han comenzado a ofrecer a los sujetos alucinaciones vívidas al estilo de la mescalina donde la multitud veía e inclusive sentimiento cosas que no estaban allí. Un sujeto aun sintió que su cabeza se encontraba desconectada de su cuerpo.

Otra cosa para la que el buen Doctor no se encontraba listo en lo más mínimo: los gigantes efectos sicológicos perjudiciales que sus métodos tenían en sus sujetos que, nuevamente, eran en su mayor parte sus alumnos de medicina. Indique múltiples protestas presentadas y audiencias en el Congreso.

3. El emprendimiento Aversion

https://www.youtube.com/watch?v=Formación profesional6KjDCFOog

Suráfrica no fue el más destacable sitio para estar a lo largo del Apartheid. Además de la infame discriminación racial, el país, y singularmente su ejército, asimismo era muy anti-gay. En 1969, el ejército sudafricano inició lo que en este momento se conoce como el Emprendimiento Aversion, que empleó electroshocks y castraciones para “reorientar” a los gays en su rango.

El comandante del emprendimiento fue el coronel y psiquiatra Aubrey Levin, quien aconsejó a los comandantes de unidad y capellanes que le remitieran a todos y cada uno de los “desviados” que descubrieran. La multitud de Levin puso electrodos a los horrorizados soldados gays, les mostró material pornográfico del mismo sexo y los animó a fantasear. En el momento en que lo hicieron, ¡ZAP! Les brindaron una descarga eléctrica. Entonces se repitió el régimen con descargas poco a poco más fuertes, hasta el momento en que el tolerante no ha podido mucho más. En ese punto de extrema coacción, los estudiosos han comenzado a organizar a los hombres que pensaran en “su novia” y, por norma general, trataron de cambiar sus pensamientos “de forma directa”. Los individuos de drogas (en su mayor parte personas atrapadas fumando mariguana) y la gente que sencillamente no deseaban estar en el ejército asimismo fueron sometidos a un régimen afín y, a veces, el desarrollo se fortaleció con drogas. Los ex- drogodependientes que fueron sorprendidos consumiendo fueron mandados a una granja de trabajos forzados, al tiempo que ciertos gays tuvieron aún mucho más mala suerte: fueron totalmente capados químicamente.

Como es natural que no tuvo éxito. Un sujeto gay afirma que el desarrollo fue horrible, pero no logró nada para modificar su orientación. Aún de este modo, más allá de que todo el tema equivalía a poco mucho más que tortura, la carrera del Dr. Levin no se vio perjudicada en absoluto. En el momento en que el apartheid empezó a derrumbarse, sencillamente emigró a Canadá, donde desarrolló una triunfadora carrera como psiquiatra judicial. Dado que se encontraba entonces detenido por delitos sexuales probablemente sea únicamente una coincidencia.

2. Ensayo de indefensión aprendida

En el caso de que tenga ganas de omitir este, sencillamente vamos a sacar la peor una parte del sendero: este ensayo implicó ofrecer descargas eléctricas a los perros pobres. Entendemos. Es horrible. Lo lamentamos.

La Ensayo de indefensión aprendida fue un ensayo de la Facultad de Pensilvania de 1965-67 sobre la asociación de animales. Se dio un giro alucinante en el momento en que los estudiosos pusieron a los perros en una situación pavloviana donde se les enseñó a aguardar una rápida descarga eléctrica en el momento en que se les daba una señal. No obstante, increíblemente, los perros a los que se les había enseñado esto no respondieron de la forma que deberían haberlo hecho, que fue saltando en el instante de la caja donde se les daría la descarga. Los perros a los que no se les había enseñado que habría un shock no tuvieron inconvenientes para huír, pero los que sabían que habría uno sencillamente se percataron de que no había nada que tengan la posibilidad de llevar a cabo sobre esto y sencillamente se acostaron sobre el shock. -y piso en una exhibición increíble de actitud de “eh, qué puedes realizar”. Este asombroso hallazgo condujo a un término nuevo y deprimente llamado “indefensión aprendida”, donde un humano o animal no sale de una situación negativa que podría eludir de manera fácil, pues el pasado les ha enseñado que probablemente no logren llevar a cabo nada. sobre eso.

1. Emprendimiento QKHILLTOP de la CIA

Y después esta Emprendimiento QKHILLTOP, que jamás tuvo la intención de ir bien en ningún sentido ética de la palabra. Este emprendimiento de la CIA de 1954 fue supervisado por Harold G. Wolff, cuyas pruebas de accionar usaron viejas técnicas chinas de lavado de cerebro en un intento de ingresar en la cabeza humana y alterarla en beneficio de la Agencia (piense en asesinos del tipo “Candidato de Manchuria”, etcétera.). Intentos de eliminar las psiques de los sujetos de prueba incluido permanentes asaltos sicológicos (y a veces físicos) que hacían que el sujeto se cuestionara a sí mismo, se sintiese culpable y admitiera que era malo, o cuando menos “no bueno”. En el instante en que el sujeto verdaderamente empezó a romperse y a realizar cuestiones como “¿Soy verdaderamente yo?”, “¿Quién soy yo?” y “¿Dónde estoy?”, los estudiosos han comenzado a crear un nuevo servicio de opiniones y personalidad desde el princípio, fundamentalmente intentando de crear un individuo totalmente novedosa.

La tortura que se requiere para quebrar la personalidad del sujeto podía llevar meses, y a ciertos sujetos se les administraban esporádicamente múltiples drogas para poder ver de qué manera esto afectaba el avance. Como era de aguardar, este despiadado ensayo no resultó precisamente en un conjunto de individuos novedosas programadas por la CIA. En cambio, los sujetos pobres han quedado destrozados: se suicidaron, perdieron unas partes de su memoria o padecieron alucinaciones.

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