Diez ganadores del premio Darwin más escandalosamente tontos

Aquí en TopTenz, hemos cubierto los premios Darwin una vez antes. Naturalmente, una lista no basta para contener la estupidez de todo el mundo. Caso de que sea la primera oportunidad que oye charlar de él, los premios Darwin se fundamentan en la teoría de la evolución de Hables Darwin. En la naturaleza, existe la supervivencia del mucho más capaz, y esto se prolonga a la raza humana.

De año en año, la gente en Internet recopilan una compilación de accidentes en los que personas han fallecido o se han vuelto infértiles al llevar a cabo cosas impresionantemente estúpidas. Son declarados triunfadores de un Premio Darwin, lo que garantiza que jamás transmitirán sus genes a la próxima generación.

10. El ladrón consigue karma instantáneo

Pocos días antes de la Navidad de 2005, una pareja tuvo una cita en Bloemfontein, Suráfrica, un sábado durante la noche. Un ladrón se les aproximó en la obscuridad. Mantenía un cuchillo y demandaba tomar su dinero. Este criminal robó el bolso de la mujer y empezó a escapar. El hombre se encontraba tan concentrado en huír que brincó una cerca… que resultó ser la pared del zoológico. En el momento en que aterrizó, se halló en la guarida del tigre.

Por la mañana siguiente, el cuerpo del ladrón fue encontrado en la guarida. Ya que el tigre había sido bien alimentado, no sintió la necesidad de comerse al hombre. Pero exactamente la misma la mayor parte de los gatos que por último capturan a su presa, el tigre había matado al ladrón en la mitad de la noche. Tenemos la posibilidad de imaginar que debe estar ronroneando bulliciosamente por su trabajo bien hecho clorando el acervo genético para en el momento en que los guardas de seguridad vinieron a recobrar el cuerpo.

9. Muere un misionero intentando de educar a una tribu asesina sobre Jesús

A lo largo de cientos y cientos de años, los conjuntos misioneros se han solicitado de llevar el cristianismo a las ciudades nativas, así sea que esas ciudades lo les encantaría o no. Aun tras todo este tiempo, todavía existen algunas tribus íntegras que han subsistido prodigiosamente con una interacción prácticamente nula con el planeta exterior, como la tribu Sentinelese en las Islas Andamán en frente de la costa de la India. La tribu ha vivido en esa isla a lo largo de millones de años y fue colonizada resumidamente por Enorme Bretaña. Desde ese momento, la mayor parte de su población fue aniquilada y solo se estima que quedan con vida entre 50 y 150 personas. Cuando India consiguió su independencia, la isla se quedó sola a fin de que los originarios tengan la posibilidad de vivir en paz.

Se informó a los turistas que está rigurosamente contraindicado procurar tomar contacto con esta tribu, gracias a la oportunidad de infectarlos con patologías de todo el mundo exterior. Aun tomar fotografías desde un barco se castiga con hasta 3 años de prisión. Se conoce que la tribu agrede a los forasteros, pues tienen que haber crecido oyendo historias de hombres extranjeros que vinieron a esclavizar a su gente. Pero todos deberíamos entender a esta altura que no existe nada que logre parar el exceso de seguridad irracional y el derecho de un Millennial.

En el mes de noviembre de 2018, un hombre estadounidense de 26 años llamado John Allen Chau pagó a los pescadores a fin de que lo llevaran a las islas Andaman, si bien sabía que esto era arriesgado y también ilegal. Aun se tomó una autofoto y publicó una fotografía de sí de sendero a la isla, y la publicó en Instagram. Su misión era predicar el cristianismo a estos originarios, si bien no podían charlar exactamente el mismo idioma. En el momento en que los pescadores vinieron a recogerlo, la tribu le había disparado a John múltiples ocasiones con sus flechas, y utilizaron una túnica para arrastrar su cuerpo a la playa a fin de que los pescadores no tengan la posibilidad de recobrarlo. Todos y cada uno de los pescadores fueron detenidos por transportar ilegalmente a Chau a la isla, pero ya que las leyes de todo el mundo exterior no se aplican al pueblo sentinelese, absolutamente nadie va a ser responsable de su muerte.

8. Segway todo el sendero

¿Recuerdas los Segways? En el momento en que se idearon por vez primera, varias personas pensaban que serían el sendero del futuro, pero el día de hoy las únicas personas que semejan utilizar los gadgets de transporte verticales son los policías de los centros comerciales. En el momento en que se estrenaron por vez primera, Segway aseveró que su modelo de cross-country iba a cambiar la manera en que la gente exploran la naturaleza en su viaje al trabajo. Evidentemente, ya que cuestan cientos de dólares estadounidenses, hay una cantidad limitadísima de personas que en algún momento comprarían una de esas cosas.

Uno de estos clientes del servicio era un millonario llamado Jimi Heselden. Había amasado su fortuna vendiendo productos de defensa, fundamentalmente beneficiándose del botín de guerra. Pero no solo era un cliente de Segway, adquirió la compañía en 2010. Ese año, no se incordió en ofrecer un recorrido habitual como un campesino. Conducía su Segway por el campo de West Yorkshire, en el momento en que de alguna forma perdió el control del vehículo y acabó yendo de manera directa al río Leeds. En este momento, la auténtica pregunta es: si sabía que el Segway se encontraba fuera de control, ¿por qué razón no brincó? Es posible que jamás lo sepamos.

7. El hombre le hurta al vendedor de hot dogs y pierde el de el

La próxima historia es un caso de muestra de de qué manera alguien no debe fallecer siempre para ganar un Premio Darwin, y que el cosmos debe gozar de algo de ironía. En Halloween de 2017, un hombre de 19 años llamado Terrion Pouncy mantuvo a punta de pistola a un vendedor de perros calientes de Chicago, demandando que le quitaran todo el dinero que tenía en su carro y su billetera. No se conoce si asimismo solicitó un refrigerio, pero si lo logró, estimando que era Chicago, tenemos la posibilidad de tener certeza de que no solicitó salsa de tomate como un cretino.

Pouncy escogió un instante horrible para procurar hurtarle al cocinero, por el hecho de que la víctima se encontraba en la mitad de una sartén con grasa ardiente. Dejó caer la sartén para lograr el dinero y acabó salpicando grasa hirviendo por todo Pouncy. A lo largo de esta confusión, Pouncy disparó de manera accidental el arma mientras que apuntaba a su … er, “perro ardiente”. A lo largo de la convulsión, el vendedor ha podido saltar sobre Pouncy y después fue tomado por la policía. Lo llevaron de urgencia al hospital, con lo que mientras que aún esté vivo, es muy posible que jamás logre tener hijos.

6. Hombre muere mientras que procura hurtar ruedas

Era una noche fría y obscura de diciembre en Pittsburgh, Pennsylvania en 2017, en el momento en que un ladrón procuró hurtar llantas caras de una camioneta. En la obscuridad, abrió una cerca de alambre y equipó la camioneta con bloques de cemento. Prácticamente cualquiera sabría que esta es un concepto horrible, pero este hombre continuó con el plan, por lo menos, hasta el momento en que la camioneta se desmoronó encima de él mientras que se encontraba acostado debajo.

Por la mañana siguiente, a las 8:50 am, la policía halló el cuerpo de este hombre no reconocido arrollado bajo la camioneta. Basándose en las herramientas y los neumáticos que lo rodeaban, era evidente para ellos lo que había sucedido, pero la policía no ha podido saber quién era.

5. El peor género de resolución de año nuevo

El 31 de diciembre de 2010, cientos de personas se juntaron para la víspera de Año Nuevo en Plaza Roja de Moscú preparándose para la cuenta recesiva para principios de 2011. Una mujer que era una parte de un conjunto de terroristas fue atada con un cinturón bomba suicida y estaban empleando un teléfono celular nuevo como detonador. Su plan era que la mujer paseara en la mitad de la multitud, ocultara la bomba y después iban a mandar un mensaje de artículo al teléfono a la medianoche para detonar la explosión. Esto habría matado a cientos y cientos de personas, por lo menos.

No obstante, de sendero a la Plaza Roja, la compañía telefónica celular envió un mensaje genérico de “contentos fiestas” al nuevo número de teléfono. Esto detonó la bomba temprano, transformando a la mujer anónima en la única víctima. Se vio a 2 de sus cómplices escapar de la explosión. En el momento en que fueron apresados, fueron determinados como una parte de un conjunto islámico extremista que fue responsable de detonar una bomba en un campo de aviación unos días antes.

4. El beso de la desaparición

En 2017, un hombre llamado Anthony Powell se encontraba cumpliendo cadena perpetua en la Penitenciaría del Estado de Oregon por matar a su suegro apuñalándolo hasta la desaparición. Se encontraba drogado con metanfetamina en ese instante y, precisamente, no había aprendido la lección. Mientras que se encontraba en la prisión, conoció online a una mujer llamada Melissa Ann Blair. Ella era una adepta a las drogas que de casualidad tenía algo con los convictos.

En el momento en que Blair visitó a Powell en la salón de visitas, intercambiaron un beso con pasión. Sin que los guardas lo supiesen, Blair pasaba siete pequeños globos llenos de metanfetamina a la boca de Powell. Se tragó estos globos regurgitados, planificando pasarlos después en el momento en que regresara a su celda. No obstante, el criminal no debe existir planeado este plan con mucha claridad, pues los globos acabaron rompiéndose en el sendero y murió de una sobredosis. Blair fue detenido y proclamado culpable de conspiración de drogas.

3. Un predicamento espinoso

En el sur de Arizona, hay una raza de cactus llamada “Saguaros” que son complementos icónicos del Viejo Oeste. Ciertas de estas plantas tienen la posibilidad de vivir hasta 300 años y tienen la posibilidad de medrar hasta 60 pies. Hay leyes que resguardan a estos cactus en riesgo de extinción, pero eso no impide que los jóvenes desanimados y estúpidos “taponen los cactus”, que es donde emplean estos saguaros como práctica de tiro. El propósito es llevar armas y municiones al desierto a fin de que logren adivinar un cactus con muchos orificios de bala que caiga al suelo.

En 1982, un hombre llamado David Grundman trabajaba con su compañero de cuarto, James Joseph Suchocki. Los 2 hombres se reían y destrozaban estas plantas centenarias una a una. No debe existir juzgado la distancia de uno de estos saguaros extragrandes, pues el cactus se le cayó encima y le empaló el cuerpo con púas. Él murió prácticamente al momento.

2. La región de riesgo

Hay un estereotipo de que los corredores de bolsa son nerviosísimos, impulsados ​​por un comburente interminable de cafeína y adrenalina. Esto fue singularmente cierto en las décadas de 1980 y 1990. Uno solo debe ver El lobo de Wall Street comprender que era común que los corredores de bolsa hiciesen líneas de cocaína en su oficina para asistirlos a sostenerse lúcidos y motivados para llevar a cabo sus negocios.

Más allá de que no conocemos los entresijos de su historia personal, Jack Sullivan fue uno de estos corredores triunfantes que se ganó la vida haciendo un trabajo en Wall Street. Tras transformarse en millonario, decidió retirarse a los 40 años y mudarse a San Francisco con su mujer. Un domingo por la mañana en 1996, se despertó y salió a correr al campo de golf de Lincoln Park. Su mujer, Catherine, mencionó que él tenía la práctica de llevar una grabadora con él para lograr charlar sobre sus refulgentes ideas comerciales mientras que salía a correr. Lamentablemente para Sullivan, se encontraba bastante absorto en sí, en vez de ser siendo consciente de su ambiente. Corrió a toda agilidad por el lado de un barranco popular como Mirador de Eagle’s Point, y murió a los 49 años.

1. El voto de simpatía

En 1979, un hombre llamado Nitaro Ito se postuló para la Cámara de Representantes de El país nipón. Tenía temor de no ganar las selecciones, con lo que inventó un plan para ganarse la simpatía de los votantes y asimismo lograr que su rivalidad quedara mal en el desarrollo.

Deseaba fingir que había sido atacado por una banda de matones. Sin siquiera apuntar con el dedo, esto habría empezado una teoría de la conspiración de que estos hombres fueron contratados por sus contendientes y mandados para matarlo. Para realizar de esta una historia convincente, debió apuñalarse a sí mismo, como es natural, para tener algún género de prueba de que verdaderamente ocurrió un ataque. Decidió agarrar un colosal cuchillo de cocina y clavarlo en su pierna. Lamentablemente para él, Ito golpeó una arteria esencial y murió antes del día de las selecciones.

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