Diez razones para el inicio de la Guerra Fría

El 30 de abril de 1945 Adolf Hitler se suicidó en las ruinas de Berlín. Seis días después, Alemania se rindió, ocasionando la derrota final del Reich que, según él, duraría mil años.

El planeta había cambiado para toda la vida. Alemania había sido absolutamente derrotada; Francia había perdido su estatus de enorme capacidad y Enorme Bretaña, prácticamente arruinada por la Segunda Guerra Mundial, solamente se aferraba al de el. Los USA de América y la Unión Soviética se habían transformado en las potencias dominantes de todo el mundo.

Estas 2 novedosas superpotencias proseguían siendo nominalmente aliadas, habiendo luchado juntas para sobrepasar el horrible poder de la Alemania nazi. No obstante, aun ahora en 1945, se sembraron las semillas de futuros enfrentamientos.

En esta lista, observaremos 10 causas por las que empezó la Guerra Fría en 1945.

10. La desaparición de Franklin Roosevelt

El 12 de abril de 1945 el presidente Franklin D. Roosevelt se quejó de cefalea; instantes después, colapsó inconsciente. Murió después ese día.

En el momento en que la novedad llegó al corazón de la implosión del Tercer Reich, Hitler festejó entre las ruinas de Berlín. El dictador alemán se encontraba suficientemente atormentado para sujetarse a cualquier paja que se le presentase, y se persuadió a sí mismo de que la desaparición del presidente estadounidense marcaría un punto de cambio en la guerra en Europa.

Pese al optimismo inicial de Hitler, Roosevelt fue sustituido por Harry S. Truman, y la Segunda Guerra Mundial continuó su curso ineludible hacia la derrota total de Alemania. Sin emabargo, Muerte de Roosevelt alteró relevantemente la activa de todo el mundo de la posguerra.

Roosevelt es recordado como entre los enormes presidentes estadounidense, pero tenía un punto ciego en el momento en que tenía que ver con Joseph Stalin. No se había dado cuenta de lo listo y sin corazón que podía ser Stalin, y se creía equivocadamente con la capacidad de encantar a la Unión Soviética. dictador despiadado.

Harry Truman, el sustituto de Roosevelt, sospechaba considerablemente más de la Unión Soviética generalmente y de Stalin particularmente. Más allá de que Stalin en un inicio pensó que Truman no era una entidad que podía ser de forma fácil manipulada, este no fue la situacion.

9. Operación impensable

Joseph Stalin pasó una gran parte de la Segunda Guerra Mundial ofuscado por el miedo de que Enorme Bretaña y USA tengan la posibilidad de traicionarlo, llevar a cabo la paz separadamente con los nazis y dejar a la Unión Soviética para combatir sola. En sus peores pesadillas, sus socios fueron aún mucho más lejos y se unieron a la Alemania nazi para destruirlo.

Más allá de que Stalin es recordado como entre los individuos obsesos mucho más asesinos de la historia, sus intranquilidades no carecían totalmente de fundamento. Winston Churchill particularmente, nutría un profundo odio hacia la Unión Soviética que se remontaba a su creación.

En 1945, pocos días tras el final de la guerra en Europa, Churchill solicitó a sus planificadores militares que investigaran la oportunidad de publicar un ataque prácticamente inmediato al Ejército Colorado de Stalin. Churchill lo bautizó Operación impensable, por obvias causas.

No se conoce con seguridad qué tan serio fue Churchill respecto a esta excepcional compañía. En todo caso, la Operación Impensable se encontraba fallecida en el agua y el informe concluía que no había ninguna oportunidad de éxito. Los británicos no lograron desafiar a el poder del Ejército Colorado. Aun si se pudiese persuadir a los estadounidenses a fin de que se unieran a los británicos, y también insistieron bastante en que no lo harían, los soviéticos tenían mucho más tanques y mucho más hombres. El resultado posible fue una pelea extendida y sanguinolenta.

La Operación Impensable fue archivada. No obstante, Stalin próximamente se enteró de todo merced a su amplia red de espías. La novedad de que por lo menos uno de sus viejos socios hacía proyectos para agredir alimentó su paranoia y contribuyó al principio de la Guerra Fría.

8. Disconformidades sobre el destino de los nazis

En el mes de noviembre de 1943, Winston Churchill, Franklin Roosevelt y Joseph Stalin se hallaron frente a frente por vez primera. Todavía había un sinnúmero de riñas y derramamiento de sangre por venir; pero el desenlace de la Segunda Guerra Mundial se encontraba por último a la visión, y una victoria aliada era prácticamente ineludible.

La Charla de Teherán fue una ocasión a fin de que los líderes de los “Tres Enormes” de las primordiales potencias aliadas discutieran no solamente la guerra en sí, sino más bien asimismo de qué forma conducir la paz. Entre las primordiales cuestiones a emprender era qué llevar a cabo con los nazis apresados.

Stalin ofreció una solución para disparar a unos 100.000 oficiales del ejército alemán.

Mientras que Roosevelt aceptó que Stalin se encontraba bromeando, Churchill lo tomó mucho más seriamente y salió furioso de la habitación. Nuestro presidente británico había sugerido que se ahorcara a los nazis de prominente rango sin recurrir a la asistencia jurídica, pero como ex- oficial del ejército británico no podía aprobar la iniciativa de aniquilar soldados.

Los tres hombres por último acordaron que la responsabilidad de sus contrincantes debería establecerse en el juicio, pero tenían ideas muy dispares de lo que esto debería implicar.

En el momento en que Stalin festejó un juicio, tenía muchas pretenciones de que el resultado, e inclusive el guion, se determinase con mucha antelación. Los británicos y los estadounidenses estaban decididos a estimar que los juicios eran libres y justos. Como resultado, múltiples nazis salieron libres o escaparon con vida, introduciendo Albert Speer, quien fue ministro de Armamento nazi y entre los cómplices mucho más próximos de Hitler. Precisamente, este no era el resultado que Stalin aguardaba.

7. La derrota de El país nipón

El país nipón había estado en guerra con los USA de América y Enorme Bretaña desde 1941, y con China desde 1937. No obstante, el Imperio japonés y la Unión Soviética, pese a comunicar una frontera terrestre, no se habían proclamado la batalla entre sí.

Este había sido un arreglo favorable para los dos poderes. La Unión Soviética se había visto cubierta en una pelea a vida o muerte con la Alemania nazi en el oeste, y los nipones estaban mucho más que ocupados. en tierra y mar al este.

Con la derrota de la Alemania nazi, Stalin volvió su mirada hacia el este. Stalin había prometido que se uniría a la guerra contra El país nipón en el momento en que la guerra en Europa terminara, y se encontraba mucho más que feliz de conseguir el poder de un territorio del derrumbado Imperio japonés.

El 9 de agosto de 1945, los estadounidenses lanzaron una bomba nuclear sobre la localidad de Nagasaki. Ese día, el Ejército Colorado soviético había lanzado una enorme ofensiva sorpresa contra los nipones en Manchuria. Ciertos historiadores piensan que fue el ataque soviético, mucho más que el inmenso poder destructivo de las novedosas bombas atómicas estadounidense, lo que persuadió a los nipones de comunicar su Rendición solo seis días después.

Más allá de que la guerra del Ejército Colorado contra los nipones fue corto, Stalin insistió en que justificaba a la Unión Soviética como región de ocupación en las islas de origen niponas. El 16 de agosto de 1945, Stalin le escribió a Truman pidiéndole que le diese una parte de la isla de Hokkaido, y añadió que aguardaba que su deseos modestos no hallaría ninguna objeción.

Quizás Roosevelt se hubiese exhibido presto a admitir la sugerencia. Truman sospechaba considerablemente más de los soviéticos y rechazó la petición.

6. La División de Corea

El aviso japonés de su intención de rendirse no provocó un cese inmediato de las hostilidades. Stalin impulsó a sus ejércitos, resuelto a conseguir el poder del territorio en el este mientras que avanzaban bien.

En el mes de agosto de 1945, el Ejército Colorado era una máquina de combate devastadoramente eficiente, embrutecida por la enorme pelea contra las fuerzas de la Alemania nazi. Hasta entonces, las fuerzas del El país nipón imperial redujeron bastante. Lo destacado de las fuerzas terrestres niponas, y prácticamente todos los aeroplanos en servicio, habían sido retirados de Asia continental para la defensa de las islas de origen niponas.

El Ejército Colorado destrozó las defensas niponas consiguiendo gigantes adelantos en Manchuria y presionando en Corea, que había sido ocupado por El país nipón desde 1910.

No había ninguna oportunidad verdadera de que los estadounidenses organizaran una invasión de Corea antes que toda la península coreana cayese en manos soviéticas. No obstante, Stalin, presto a canjear predominación en el Lejano Oriente para hacer mas fuerte su mano negociadora en Europa, acordó dividir a Corea en 2.

La Unión Soviética controlaría la parte norte del país, que contenía la mayoría de la industria pesada y la riqueza mineral, al paso que los estadounidenses han tomado el control del sur, en parte importante agrícola.

Las dos superpotencias instalarían gobiernos títeres brutales para ser útil a sus intereses. Corea no se dividió por fundamentos culturales, religiosos, étnicos o históricos, y la resolución de dividir a la nación en 2 se encontraba destinada a conducir a un enfrentamiento futuro. Esto sucedió en el momento en que Corea del Norte invadió Corea del Sur en 1950, lo que provocó el enfrentamiento mucho más candente de toda la Guerra Fría.

5. Choque de ideologías

Adolf Hitler pasó buena parte de la Segunda Guerra Mundial aguardando que cayese la coalición entre las potencias capitalistas occidentales y la Unión Soviética comunista. aparte. El esperado colapso de las relaciones jamás se materializó a lo largo de su historia, pero Hitler no había sido totalmente descabellado al aguardarlo.

La coalición entre las tres enormes potencias fue entre las mucho más inverosímiles de la historia. Solo fue viable merced a la manera singularmente combativa de fascismo que brotó en Alemania, y no ha podido subsistir por bastante tiempo al colapso del Tercer Reich.

La ideología comunista dictaba que el colapso del capitalismo era deseable y también ineludible. Más allá de que el comunismo es en este momento una teoría en parte importante desacreditada, a lo largo de una gran parte del siglo XX representó una amenaza mortal para los individuos poderosos que cosecharon las primordiales recompensas del capitalismo.

Stalin ha podido ser paranoico, pero no sin una aceptable razón. Poco tras la revolución comunista, Churchill había letrado por “estrangular al bolchevismo en su cuna”. Las potencias occidentales habían intentado llevar a cabo exactamente esto, lo que llevó a una despiadado guerra civil en Rusia que duró desde 1917 hasta 1923.

Ninguno de los bandos puede quedar exento de culpa por la Guerra Fría. Más allá de que quizás no fue visible inmediatamente tras la derrota de Alemania en 1945, la naturaleza incompatible de ámbas ideologías en rivalidad del comunismo y el capitalismo logró ineludible el enfrentamiento futuro.

4. Berlín dividido

El 2 de mayo de 1945 los defensores alemanes de Berlín se rindieron al Ejército Colorado. La guerra había costado la vida a en torno a 80.000 soldados soviéticos y 100.000 alemanes.

Dwight Eisenhower, comandante de las fuerzas aliadas en el oeste, en ocasiones es criticado por no impulsar a sus ejércitos y vencer a los soviéticos en la ciudad más importante de Alemania. Era una carrera que podría haber ganado, pero no habría concepto ninguna diferencia en el mapa de Europa de la posguerra.

La división de Alemania ahora se había decidido mediante la política. Nuestro Berlín estaba en lo que sería territorio soviético. No obstante, la localidad se dividiría en 4, con la Unión Soviética, los USA de América, Enorme Bretaña y Francia, todos con una región de control.

Este pequeño enclave de democracia occidental en las profundidades de la Alemania Oriental dominada por los soviéticos próximamente encolerizó a Stalin. En 1948 procuró sanar la llaga abierta mientras que ordenaba que la localidad fuera negado, negando a los socios occidentales cualquier vínculo con la localidad por carretera, ferrocarril o agua. Los socios respondieron transportando los abastecimientos que precisaban. Stalin se negó a ofrecer la orden de derruir aeroplanos estadounidenses, a sabiendas de que llevarlo a cabo muy probablemente resultaría en una guerra.

3. El objetivo del aislacionismo estadounidense

Los USA de América habían quedado traumados por su participación en la Primera Guerra Mundial, donde mucho más de 100.000 estadounidenses perdieron la vida. Resuelto a eludir ser arrastrado a mucho más guerras extranjeras, USA prosiguió una política de aislacionismo. La nación sostuvo solo un pequeño ejército y evitó intervenir en los temas de otros países.

No funcionó. USA fue arrastrado a otra Guerra Mundial, esta aun mucho más horrible que la primera. En 1945, el aislacionismo se encontraba verdaderamente fallecido. USA había surgido como una superpotencia mundial con un extendido armamento militar a su predisposición.

En vez de retirarse de todo el mundo, USA procuraría moldearlo y supervisarlo. Esto se realizó aun a cargo de los especiales democráticos, con los USA de América instalando y apoyando varios dictaduras.

Este enfoque mucho más belicoso de las relaciones de todo el mundo conduciría indudablemente a un enfrentamiento con la Unión Soviética, que se encontraba envalentonada por su nuevo estatus de superpotencia y resuelta a exportar el comunismo al mundo entero.

2. El destino de Europa del Este

Los británicos entraron en guerra con la Alemania nazi en 1939 con la meta expreso de proteger el derecho a la autodeterminación polaca tras la invasión de Alemania. Esto se complicó por el fracaso de los británicos en declarar la guerra a la Unión Soviética en el momento en que el Ejército Colorado invadido Polonia oriental habiendo hecho un trato con Hitler.

USA de América aseveró estar librando una guerra por la independencia. Esta situación asimismo se complicó por la necesidad de combatir al lado de la Unión Soviética de Stalin, una dictadura totalitaria con escasas o ninguna característica salvadora.

En el momento en que la guerra en el oeste llegó a su fin en el mes de mayo de 1945, el Ejército Colorado soviético ahora había ocupado Polonia y una gran parte de Europa del Este. Además de procurar algo tan excepcionalmente imprudente como la Operación Impensable, los socios occidentales podían llevar a cabo poquísimo sobre esto.

Los británicos y los estadounidenses demandaron que Stalin sostuviera selecciones libres y justas en los territorios que había ocupado. Stalin estuvo en concordancia inmediatamente, pero prosiguió adelante y fijó los desenlaces de las selecciones independientemente.

La dominación soviética de una gran parte de Europa, un conjunto de naciones que había gobernado el poder mundial considerablemente más de lo que lo realiza el día de hoy, fue una fuente de notable malestar y miedo para América y las potencias occidentales.

1. Armas nucleares

La bomba atómica que destrozó Hiroshima en 1945 explotó con tanta fuerza como 15.000 toneladas de TNT. Hasta sesenta mil personas fallecieron instantáneamente, muchas de ellas sencillamente vaporizadas, puesto que las temperaturas excedieron resumidamente las de la área del sol.

Tanto Roosevelt como Churchill aguardaban que las novedosas habilidades atómicas estadounidense intimidaran a Stalin. No obstante, en el momento en que el dictador soviético fue informado del inmenso poder destructivo del arma en el Charla de Yalta en el mes de febrero de 1945 solamente había exhibido interés. En este momento se conoce que la novedad no fue una sorpresa. Los espías de Stalin lo habían mantenido bien informado sobre la novedosa arma ultrasecreta estadounidense, y sus científicos ahora estaban corriendo para entregarle a Stalin una bomba propia. Esta misión se cumplió en 1949, bastante antes de lo que los estadounidenses creían viable.

El amanecer de la era atómica en 1945 elevó de enorme manera las apuestas tanto para la Unión Soviética para los USA de América. En este momento era viable que un solo bombardero, llevando solo una bomba, incinerara una localidad entera. Ámbas superpotencias desarrollarían después misiles balísticos intercontinentales y un armamento de ojivas nucleares capaces de terminar con la mayoría de la vida en el mundo. Los dos lados eran siendo conscientes de que si la Guerra Fría se calentaba, podría representar el objetivo de la civilización. Esto contribuyó en buena medida a centrar las psiques en hallar resoluciones diplomáticas a los disconformidades que, de otra manera, podrían haber llevado a la guerra.

Por horribles que sean las armas nucleares, y pese a la amenaza que prosiguen proponiendo para el futuro de la raza humana, probablemente impidieron una guerra total entre los USA de América y la Unión Soviética.

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