Diez veces que la gente rica se salvó con un asesinato

No es ningún misterio que los ricos y poderosos se van con la suya con delitos que comunmente llevarían a la mayor parte de la gente a la prisión. Pero estas siguientes 10 historias de gente acaudalada que se salieron con la suya son tan vergonzosas que es prácticamente increíble …

10. Laura Bush

Si ves Padre de familia, posiblemente hayas sentido en entre los capítulos que hubo una mención casual de que “Laura Bush mató a un tipo”. Bueno, desgraciadamente, o sea verdaderamente cierto. Antes de transformarse en Primera Dama de los USA, era una estudiante de secundaria llamada Laura Welch, viviendo en Midland, Texas.

En 1963, Laura tenía solo 17 años y ella y un amigo estaban intentando de ir al cine antes que comenzara la película. Tenía tanta prisa que de manera accidental pasó una señal de prominente y mató a entre los players de fútbol estrella de su escuela, Mike Douglas. Laura es hija de un rico promotor inmobiliario, con lo que su padre ha podido pagarle a un letrado y ella jamás debió padecer ningún género de castigo por matar a Douglas. Como adulta, escribió que toda la experiencia la logró sentir tan culpable que temía disculparse en algún momento con los progenitores de Douglas, y trató de fingir que el incidente jamás sucedió.

9. John McAfee

John McAfee es preferible popular por hacer el programa antivirus McAfee en la década de 1990. Tras transformarse en multimillonario, empezó a gastar su dinero de formas extrañas, como abrir un ashram de yoga en las Montañas Pedregosas. Se volvió poco a poco más paranoico de que alguien vendría a buscar su dinero, con lo que decidió fingir que se encontraba prácticamente en quiebra y se mudó al país de Belice. Pagó para crear un recinto y contrató a un equipo de seguridad compuesto por ex- convictos. Asimismo pagó al departamento de policía local mucho más de un millón de dólares estadounidenses por su lealtad.

Mientras que vivía en Carmalita, Belice, acuchilló a un hombre llamado David Middleton, pues robó algo de su casa. Entonces arrojó el cuerpo de Middleton en la mitad de una calle frecuentada. Más allá de que hubo decenas y decenas de presentes, la policía logró la visión gordita. Una vez que las autoridades registraron su propiedad bajo sospecha de actividad de drogas y pandillas, McAfee corrió a la localidad de San Juan, donde asesinó a su vecino, un estadounidense llamado Greg Faull. Justo después de matar a Faull, McAfee se dio a la fuga. Contrató a un letrado y su pandilla lo asistió a huír por medio de la frontera hacia Guatemala. Después fue extraditado a USA, pero jamás cumplió ni un solo día de prisión por matar a 2 personas.

8. Robert Durst

Robert Durst medró en una rica familia de recursos raíces de Novedosa York, y fue en oposición a los deseos de su familia al casarse con una mujer llamada Kathleen McCormack. En el momento en que desapareció en 1982, él era el primordial sospechoso. Había una cantidad increíble de prueba circunstancial, pero ninguna prueba física que lo relacionase con su asesinato. Después, entre las amigas próximas de Durst, Susan Berman, y uno de sus vecinos, Morris Black, asimismo fueron asesinados.

Durst aseveró que sencillamente tuvo malísima suerte y que no sabía por qué razón todas y cada una estas personas en su historia eran asesinadas. Se encontraba tan seguro de que se encontraba engañando al mundo entero que aun aceptó ser entrevistado para una serie reportaje de HBO llamada The Jinx en 2015. A lo largo de la grabación de la serie, fue asombrado con su micrófono confesando los homicidos. Este año, en 2018, por último enjuiciamiento por sus crímenes, pero solo tras escaparse con la suya a lo largo de décadas.

7. Vorayuth Yoovidhya

En 2012, el joven heredero de la fortuna de las bebidas energéticas Red Bull, Vorayuth Yoovidhya, conducía su Ferrari por Bangkok. Se encontraba borracho y conducía a mucho más de 100 millas por hora en el momento en que golpeó a un oficial de policía que conducía una moto. El cuerpo del hombre fue arrastrado por el suelo bajo el Ferrari a lo largo de millas, pero Yoovidhya no procuró detenerse y prosiguió manejando. Había imágenes de la cámara de videovigilancia que atraparon la prueba del incidente, pero antes que pudiese ser llamado a juicio por el homicidio del oficial de policía, escapó del país en el jet privado de sus progenitores.

En 2017, Interpol por último presentó una orden para extraditarlo a fin de que fuera juzgado por sus crímenes, pero solo tras años de manifestaciones públicas. Desde este instante, se le considera un buscado fugitivo, pero las autoridades jamás lo detuvieron.

6. Leopold y Loeb

En 1924, 2 alumnos de la Facultad de Chicago llamados Nathan Leopold y Richard Loeb raptaron y asesinaron a un niño de 14 años llamado Bobby Franks. En el momento en que se les preguntó por qué razón lo hicieron, los jóvenes afirmaron que deseaban probar lo capaces que eran al poder “el delito especial. “

Pero estos no eran solo 2 sociópatas de jardín. Eran hijos de millonarios. Entonces, como es natural, su letrado defensor persuadió de alguna forma al jurado de que Leopold y Loeb eran víctimas de una crianza deficiente, e inclusive culpó a las enseñanzas de Friedrich Nietzsche de lavarles el cerebro a sus impresionables psiques jóvenes. El jurado se lo comió y el dúo se libró de la pena capital.

5. Marguerite Alibert

Nativo de 1890, Marguerite Alibert de todos modos medró en la pobreza, pero sus progenitores eran sirvientes en un vecindario acomodado de París, con lo que tuvo el beneficio de comprender de qué forma entremezclarse con la multitud pudiente. Tras quedar embarazada a los 15 años, se vio obligada a prostituirse. Como era bella, muy elegante y bien educada, ha podido transformarse en una cortesana de clase alta. Uno de sus temas mucho más esenciales fue con el príncipe Eduardo de Gales, y se aferró a sus descuidadas cartas de amor para sostenerlas seguro. Durante los años, Alibert usó a los hombres para subir en la escala popular y ganar bastante dinero para sostener a nivel económico a su hija. Ocasionalmente consiguió tanto dinero de su trabajo sexual que podía fingir ser una viuda rica.

Ella llamó la atención de un príncipe egipcio llamado Ali Kamel Fahmy Bey. Y en la habitual moda de cazafortunas, accedió a casarse con él más allá de que solamente se conocían. Creyó que podría divorciarse de él después y tomar la mitad de su dinero, pero este plan fracasó. Se mudó a Egipto con él, donde se vio obligada a sostener la cabeza y la cara cubiertos en todo instante, y su marido se casó con múltiples esposas. Ella lo persuadió de que la llevara a una ópera en Inglaterra, donde le disparó en su habitación de hotel. Ha podido chantajear a la familia real con esas cartas del Príncipe Eduardo, y fue su tarjeta muy así de “salir libre de la prisión”. Los abogados pintaron un ámbito en el que mató a su marido en defensa propia y jamás cumplió condena por matar a su marido.

4. Ethan Couch

En 2013, un joven de 16 años llamado Ethan Couch robó cerveza y salió manejando ebrio con sus amigos. Mató a 4 personas que estaban paradas al costado de la carretera en Fort Worth, Texas, y su pasajero en este momento vive con un daño cerebral severo. Los progenitores de Couch eran millonarios y, con frecuencia, lo dejaban solo para tener fiestas en su mansión sin supervisión. Pagaron a un letrado que persuadió al jurado de que el niño padecía de “afluenza”, un síndrome psicológico inventado en el que alguien puede ser tan rico, mimado y favorecido que no puede entender las secuelas de la verdad, y en consecuencia no debería responsable de sus acciones. Se le ordenó proceder a rehabilitación, en vez de a prisión.

Si piensas que esto suena como un toro total, es pues lo es. Ethan Couch se negó a finalizar su tiempo en rehabilitación y después violó su independencia condicional. En el momento en que tenía 19 años, procuró escapar a México. Pasó un par de años en la prisión, pero en este momento regresa a salir libre.

3. Orachorn Thephasadin Na Ayudhya

En 2010, una pequeña de 17 años llamada Orachorn Thephasadin Na Ayudhya conducía entre los coches de su padre sin una licencia de conducir correcta. Se encontraba mandando sms y manejando, y se estrelló contra una camioneta de usuarios que transportaba a 14 personas. Mató a 9 de los usuarios y también hirió dificultosamente al resto, ocasionando un choque masivo en la carretera. Tras el incidente, ella parecía estar imperturbable y también indemne. Salió del coche, dejó caer su bolso en el suelo y continuó mandando sms. Alguien tomó una fotografía de ella en ese instante, y cuando se propagó en la prensa, el público se encontraba comprensiblemente indignado.

Sus progenitores adinerados pagaron un letrado, como es natural, y de alguna forma redujeron la sentencia de tres años de prisión por conducir sin licencia a unos pocos meses de servicio comunitario. Aun entonces, se encontraba tan malcriada que de manera frecuente se negaba a presentarse a sus deberes como facultativa en un hospital y se quejaba en todo momento.

2. Sao Boonwaat

En 1967, un embajador de Myanmar nombrado Sao Boonwaat vivía como diplomático en Sri Lanka en el momento en que asesinó a su joven mujer, Shirley. Si no lo sabe, los embajadores de todo el mundo consiguen un beneficio particular llamado “inmunidad diplomática”, lo que quiere decir que no deben acatar las leyes del país donde trabajan.

Múltiples personas vieron a Shirley escapar de su marido mientras que él le disparaba con un arma. Entonces, incineró su cuerpo. Boonwaat aseveró que su mujer murió de una hemorragia cerebral y que él jamás pasó tiempo en la prisión por su asesinato.

1.Issei Sagawa

Medrando en El país nipón, Issei Sagawa era hijo único de progenitores riquísimos. Era pequeño y enclenque, conque en el momento en que empezó a enseñar signos de tener una patología mental y aceptó tener un apetito sexual extrañísimo por el canibalismo, eligieron sencillamente aplacarlo y le brindaron prácticamente todo cuanto deseaba. Tenía una fascinación especial por las mujeres occidentales. Una vez penetró en casa de una pequeña alemana con el plan de comérsela, pero fue tomado y acusado de intento de violación. Sus progenitores le pagaron a fin de que fuera a la escuela de estudio en Francia en 1981.

Se realizó amigo de una muchacha de holanda llamada Renee Hartevelt, y la invitó a estudiar para un examen. Le disparó en la nuca y empezó a comerse su cuerpo a lo largo de los próximos días. Fue tomado por la policía, pero un sicólogo francés mencionó que se encontraba bastante desquiciado para ser juzgado, con lo que fue deportado de regreso a El país nipón. Jamás ha cumplido condena en la prisión por el homicidio. Sus progenitores adinerados prosiguen apoyándolo a nivel económico, y en este momento redacta libros sobre su fetiche por el canibalismo.

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