Es posible que estas famosas desapariciones nunca se resuelvan

Hay incontables personas que sencillamente desaparecieron de las páginas de la historia. Ciertas desapariciones, como la de Amelia Earhart o DB Cooper, todavía están arraigadas en la cabeza del público, pero otras comenzaron a desvanecerse poco a poco.

10. Everett Ruess

https://www.youtube.com/watch?v=Iq4vk216b9Q

Everett Ruess fue un artista y diarista de principios del siglo XX que eminentemente tuvo éxito como grabador. Un nómada profesional, se embarcaría en examinar los desiertos del suroeste estadounidense y se ausentaría a lo largo de meses. En 1934, el vagabundo de 20 años caminó solo hacia el desierto de Utah y jamás mucho más se supo de él.

Ruess fue visto por última vez el 21 de noviembre. Pasó por el pequeño establecimiento de Escalante para agarrar el correo de sus progenitores. Se piensa que halló su final en el próximo Davis Gulch, si bien el de qué forma todavía es una manzana de la discordia. El ámbito mucho más posible es una muerte accidental, quizás por resbalón y caída de un barranco. Como es natural, podría haberse suicidado o podría ser ejecutado. O, quizás, no murió en lo más mínimo y sencillamente dejó atrás la civilización para empezar una exclusiva vida en las tierras baldías que amaba.

La narración de Everett Ruess provocó una exclusiva avance 75 años tras su desaparición. En 2009, se hallaron los restos de un hombre en Comb Ridge, a unas 50 millas al este de Davis Gulch, y las pruebas de ADN sugirieron que pertenecían al artista desaparecido. No obstante, los descubrimientos iniciales fueron entonces descartados una vez que un laboratorio militar de nueva generación demostrara que los huesos pertenecían a un hombre originario americano. El destino final de Everett Ruess todavía es un secreto.

9. Victor Grayson

En 1922, el presidente británico, David Lloyd George, provocó un escándalo de corrupción en el momento en que se supo que vendió honores y títulos por medio de un mediador y reparador llamado Maundy Gregory. Esto llevó a la Ley de Honores (Prevención de Abusos) de 1925. Pero unos años antes de esto, un político llamado Víctor Grayson conminó con mostrar la corrupción y desapareció poco después.

Grayson era un hábil orador y un agitador que se transformó en integrante del Parlamento de Colne Valley en 1907 tras una deslumbrante victoria electoral como candidato sin dependencia del Partido Socialista. Perdió su taburete en 1910 y padeció una caída en desgracia, pero en el final de la década se encontraba listo para montar una reaparición.

El resurgimiento de su trayectoria llegó a un abrupto final en el momento en que Grayson desapareció el 28 de septiembre de 1920. Ciertos reportes aseguran que fue visto por última vez saliendo de su casa con 2 hombres. El político franco se había ganado últimamente ciertos contrincantes poderosos en el momento en que denunció al presidente y lo acusó públicamente de estar implicado en el escándalo de los honores. Grayson solicitado que todo podría atribuirse a un “dandy monóculo con áreas de trabajo en Whitehall” y prometió nombrarlo próximamente.

Poco tras su amenaza pública, el exdiputado fue atacado y golpeado en el Strand. Y tras eso desapareció. Jamás hubo ninguna prueba que enlace los acontecimientos juntos, si bien varios han especulado que Grayson había sido ejecutado por orden de Gregory, siendo él el gentleman citado previamente.

8. Ludwig Leichhardt

En 1957, Patrick White escribió su novela primordial Voss, que después lo asistió a transformarse en el primer australiano en ganar el Premio Nobel de Literatura. El libro cuenta la narración de un explorador alemán megalómano y obstinado que se ofrece atravesar el conjunto de naciones australiano. La personaje se fundamentó en Ludwig Leichhardt, un auténtico naturalista prusiano que desapareció en el interior cien años antes.

Leichhardt llegó a Australia en 1842. Tenía muchas ganas de estudiar este nuevo planeta natural, con lo que organizó múltiples expediciones peligrosas. Los 2 primeros no tuvieron un éxito increíble, pero por lo menos Leichhardt se distanció de ellos de una parte. Las ocasiones próximas no lo detuvieron y, en 1848, se embarcó en su viaje mucho más ambicioso hasta el día de hoy: un viaje de 2.800 millas de este a oeste a través del inexplorado interior australiano.

El naturalista partió en el tercer mes del año con un equipo de siete hombres, docenas de animales de carga y pilas de equipo. Fue visto por última vez el 3 de abril en McPherson’s Station, en Darling Downs.

En lo que se refiere a lo que le sucedió, las teorías son abundante. Ciertos aseguran que toda la expedición murió, así sea por ahogamiento, asesinato o inanición. Otros piensan que hubo un motín y que Leichhardt debió valerse por sí solo. Y ciertos piensan que el naturalista renunció a la civilización y pasó el resto de sus días con una tribu aborigen.

Pese al tamaño de la expedición de Leichhardt, no se recobró ni un solo remanente salvo una pequeña reliquia. En 1900, un aborigen halló una placa con la inscripción “LUDWIG LEICHHARDT 1848” pegada a una pistola quemada clavada en un árbol boab con la inicial L grabada en ella.

7. Hables Kingsford Smith

Continuando en Australia, analizamos la desaparición de Sir Hables Kingsford Smith en 1935. Su caso atrae muchas comparaciones con el de Amelia Earhart. Smith, un aviador vanguardista, registró el primer vuelo sin escalas sobre el conjunto de naciones australiano y el primer vuelo transpacífico desde los USA a Australia.

En 1935, él y su copiloto Tommy Pethybridge subieron dentro del Señora Cruz del Sur en un intento por romper el récord de vuelo mucho más veloz entre Inglaterra y Australia. El avión desaparecido el 8 de noviembre de 1935, en algún sitio sobre el mar de Andaman. Tras 18 meses, una rueda y una pata del tren de aterrizaje llegaron a una isla birmana y después se confirmó que pertenecían al Señora Cruz del Sur.

En los últimos tiempos, un cineasta aseveró haber encontrado el avión hundido mediante imágenes de sonar, pero la afirmación se ha cumplido con escepticismo por múltiples especialistas en el tema, incluyendo el biógrafo de Kingsford Smith, Ian Mackersey. Por el momento, por lo menos, el sitio de reposo final de los 2 pilotos australianos todavía es un secreto.

6. Oscar Zeta Acosta

Oscar “Zeta” Acosta fue un letrado y creador que jugó un papel señalado en el Movimiento Chicano de la década de 1960. Es preferible recordado como el amigo de Hunter S. Thompson, especialmente gracias a un viaje inolvidable que entonces se transformó en la novela. Temor y asco en las vegas. Acosta podría ser representado como un samoano de 300 libras llamado Dr. Gonzo, pero insistió en tener su fotografía y su nombre en la sobrecubierta. Desapareció en 1974 en el transcurso de un viaje a México.

Oscar Acosta no se parecía a otros líderes de derechos civiles de su tiempo. Más allá de que eran diplomáticos y pacientes, Acosta se encontraba enojado y también irracional o era un “chaval salvaje”, como lo describió Thompson. Se entregó al consumo elevado de drogas y alcohol y mostró errático accionar como presentarse descalzo en los juicios e inclusive aprender fuego al césped de un juez.

En otras expresiones, Acosta era el género de hombre que se hacía contrincantes con bastante sencillez. Por ende, en el momento en que desapareció mientras que viajaba en Mazatlán, sus allegados aceptaron que fue ejecutado, quizás en un negocio de drogas que salió mal. Tres años después, Thompson efectuó su investigación sobre su desaparición y la publicó en Piedra rodante bajo el título La Banshee chilla por carne de búfalo.

5. Andrew Carnegie Whitfield

El magnate del acero Andrew Carnegie fue entre los hombres mucho más ricos de la historia estadounidense. Su riqueza fue estimado en cerca de $ 372 mil millones en moneda actualizada. Evidentemente, su historia no fue todo rosas. Su reputación se vio empañada por su participación en Homestead Strike y Johnstown Flood. Y su sobrino desapareció enigmáticamente en 1938, y jamás mucho más se supo de él.

En la mañana del 17 de abril, Andrew Carnegie “AC” Whitfield abordó su monoplano Taylor Cub. Había premeditado realizar un vuelo corto de 15 minutos desde Long Island a Brentwood, Novedosa York, pero jamás llegó a su destino.

A Whitfield todavía le faltaban ciertas horas para conseguir su licencia de conduzco comercial, con lo que la multitud en un inicio creyó que se había estrellado gracias a su inexperiencia. No obstante, su viaje solo cubrió 15 millas y no se hallaron señales de restos de un avión. Aún mucho más extraño, el aviador de 28 años se había registrado en un hotel de Long Island ese día bajo el nick de Albert C. White, pero jamás se registró. En su habitación, estudiosos halló su pasaporte, gemelos grabados y otras pertenencias personales. Asimismo había 2 pólizas de seguro de vida de $ 6,000 a nombre de su mujer, tal como múltiples acciones y bonos.

Los registros telefónicos enseñaron que Whitfield llamó a su casa tras su desaparición y, según un operador telefónico, le ha dicho a la persona en el otro radical: “Bueno, voy a hacer mi plan”.

En ese instante, la policía opinó que AC Whitfield se suicidó volando hacia el Océano Atlántico. No obstante, jamás se halló prueba para comprobar esta hipótesis y su desaparición todavía es un secreto.

4. William Morgan

Si en algún momento visita el histórico cementerio de Batavia en el estado de Novedosa York, va a ver una escultura puesta en un pilar prominente destinado a William Morgan. En 1826, Morgan conminó con difundir un libro revelador que expondría todos y cada uno de los misterios de los masones. Desapareció unos meses después.

La inscripción en el monumento no encierra ningún secreto sobre lo sucedido. Detalla a Morgan como un “mártir de la independencia de redactar, imprimir y decir la realidad” que fue secuestrado y ejecutado por masones. En verdad, esta es la versión mucho más generalmente admitida de los hechos, pero de todos modos jamás se probó.

Morgan aseveró ser un francmasón, si bien esto jamás se ha predeterminado con seguridad. Ciertas fuentes comentan que lo logró para conseguir ingreso a la logia y estudiar los misterios de su libro, al tiempo que otras piensan que verdaderamente deseaba ser integrante y unicamente se volvió contra la logia en el momento en que el capítulo de Batavia rechazó su participación.

El libro de Morgan produjo mucha propaganda y logró localizar un respaldo en la manera del editor de periódicos David Cade Miller. No obstante, asimismo empezó a ser hostigado, normalmente detenido por cargos falsos. En uno ocasión, un conjunto de hombres lo sacaron de la prisión, lo metieron en un carruaje y jamás mucho más se volvió a conocer a Morgan.

Ciertos masones cumplieron sentencias indulgentes por secuestro, pero ninguno por asesinato. El ámbito mucho más evidente afirma que mataron a Morgan, si bien hubo comentarios siguientes y avistamientos sin fundamento de él que sugirieron que sencillamente lo pagaron a fin de que desaparezca y comenzara una exclusiva vida en otro rincón.

3. Solomon Northup

La narración de Solomon Northup está fría en la cabeza del público tras el enorme éxito de 12 Years a Slave. No obstante, la película solo tocó los últimos años de Northup, que son en su mayor parte un secreto una vez que el creador y el ex- ciervo desaparecieron de los registros oficiales.

El libro de memorias 12 años de esclavitud fue un éxito en el momento en que se publicó en 1853. Contaba la narración de Northup, quien nació como un hombre negro libre en el estado de Novedosa York, pero fue engañado para proceder a Washington, DC, donde fue secuestrado y vendido. en esclavitud.

Tras la recepción efectiva de su libro, Northup se embarcó en el circuito de charlas. El último avistamiento oficial de él ocurrió en 1857 en el momento en que se encontraba planificado para charlar en Streetsville, Ontario. Un periódico canadiense notificó que Northup debió escapar de la charla una vez que múltiples integrantes de la audiencia han comenzado a insultarlo racialmente.

Los comentarios de la temporada afirmaban que el hombre libre había sido secuestrado de nuevo y vendido de nuevo como ciervo o quizás aun ejecutado. Otras fuentes injustificadas aseguraron que los inconvenientes de dinero llevaron a Northup a transformarse en un vagabundo o que logró implicado con el ferrocarril subterráneo, prestando asistencia a otros fugitivos negros a localizar la independencia.

2. Richard Halliburton

Hubo un tiempo en que los cuentos del célebre aventurero y escritor de viajes Richard Halliburton emocionaron a la juventud estadounidense. Tras su primer libro, El sendero real hacia el romance, anunciado en 1925, se transformó en un éxito, no había nada que le impidiese ver el planeta. Al final, su arriesgado modo de vida lo alcanzó y Halliburton desapareció en el mar en 1939.

La Exposición En todo el mundo Golden Gate en San Francisco inspiró la última aventura de Halliburton. Deseaba viajar a Asia, donde se ocuparía de crear una vieja embarcación china llamada morralla. Entonces navegaría desde Hong Kong hasta la feria mundial en San Francisco, donde llevaría a los turistas en cruceros por la bahía.

La sección primera del plan funcionó, pero no sin retardas y costes auxiliares. Halliburton consiguió una morralla en Kowloon que él apodado la Dragón marino.

El barco no era de primera línea, por decir lo menos. Un biógrafo mencionó que los oficiales de la marina se burlaron de Halliburton y afirmaron que su barco se va a hundir cinco minutos tras escapar del puerto o que los nipones que estaban en guerra con China van a volar en trozos.

La Dragón marino tuvo una prueba errada que puso a ciertos integrantes de la tripulación en el hospital y persuadió a otros de dejar esta imprudente expedición. No obstante, Halliburton fue preciso para finiquitar y salió de Hong Kong el 4 de marzo de 1939. Lo último que alguien escuchó de él fue un mensaje de radio precisamente un par de semanas y media después.

1. Los príncipes en la torre

Ricardo III pertence a las figuras mucho más discutidas de la crónica de Enorme Bretaña. Último rey de la Casa de Plantagenet, su legado fue vilipendiado por la Casa de Tudor y escritores como Shakespeare. La acusación mucho más atroz nunca presentada contra él fue el homicidio de sus 2 jóvenes sobrinos para tomar el poder. Los 2 hermanos, Edward y Richard, tenían 12 y 9 años, respectivamente, en el momento en que fueron alojados en la Torre de Londres y desaparecieron.

Los Príncipes de la Torre, como se les conoció, eran los hijos del rey Eduardo IV. Se suponía que el hermano mayor reinaría como Eduardo V con su tío Richard, duque de Gloucester, sirviendo como Lord Asegurador. Su coronación jamás se realizó puesto que los dos hermanos fueron regidos. ilícito. Fueron puestos en la torre mientras que su tío tomaba el trono.

Varios historiadores aseguran que el ámbito mucho más posible es la realidad: Richard asesinó a sus sobrinos. No obstante, se han anunciado otros aspirantes. Enrique Tudor aceptó el poder como Enrique VII solo un par de años tras la ascensión de Ricardo al trono. Ciertos eruditos afirman que el viejo Lord Asegurador sostuvo a los príncipes con vida, pero que Enrique los mató adjuntado con otros pretendientes que conminaron su reinado.

Los esqueletos de 2 pequeños pequeños fueron desenterrados bajo la torre en 1674. Fueron extensamente admitidos como príncipes y fueron sepultados en la Abadía de Westminster. No obstante, jamás se han inspeccionado con herramientas forenses modernas.

Hubo una nuevo Llame para examinarlos desde el momento en que podemos encontrar los restos de Ricardo III bajo un estacionamiento en 2012. Las muestras de ADN de los dos podrían equipararse para poder ver si están relacionados. No obstante, las situaciones dictan que es requisito el permiso de la Reina y, hasta la actualidad, ella se ha negado.

About the author

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *