Escándalos sexuales reales a lo largo de la historia

Reales y escándalos: nombra un dúo mucho más icónico. En el momento en que eres una parte de la realeza, se estima que te involucres en algo de libertinaje y también inmoralidad, pero eso no quiere decir que otra gente no procurarán condenarte por este motivo. Así sean reales o inventados, los próximos escándalos sexuales pusieron a ciertos integrantes de la realeza en inconvenientes y, habitualmente, dejaron fabricantes perdurables en sus legados.

8. La reina y el Ghillie

La reina Victoria es, probablemente, la realeza británica mucho más conocida de la historia y su historia fué estudiada y documentada con todo lujo de datos. Como era de aguardar, esto llevó a la aparición de varios comentarios, y quizás ninguno sea mucho más duradero que la presunta historia amorosa de la reina con un sirviente escocés llamado John Brown.

En 1840, Victoria se casó con el príncipe Alberto. Gozaron de un matrimonio amoroso y tuvieron nueve hijos juntos, pero Albert murió en 1861, 40 años antes que su mujer. La reina quedó arrasada por la desaparición de su marido y, desde entonces, se transformó en una reclusa que raras veces aparecía públicamente y, en cambio, prefería pasar la mayoría del tiempo en sus distintas viviendas reales.

Esto incluyó el castillo de Balmoral en Aberdeenshire, en Escocia. Naturalmente, la reina tenía varios criados allí, y entre ellos había un sirviente al aire libre llamado ghillie por el nombre de John Brown. De forma rápida se transformó en entre los preferidos de la reina y, próximamente, han comenzado a propagarse comentarios de que podría ser mucho más que eso. Ciertos afirmaban que Brown dormía en la habitación que unido el dormitorio de la reina, que se habría considerado muy provocador y también indecente en ese entonces. Algunos periódicos y pasquines se referían burlonamente a la reina como “Sra. Brown ”, y los comentarios mucho más absurdos aun sugerían que los 2 se habían casado en misterio.

La reina Victoria y John Brown eran finalmente muy próximos, pero la naturaleza precisa de su relación ha enfrentado a los historiadores entre sí a lo largo de 150 años. Ciertos aseguran que su link no es mucho más que un mito inicialmente publicado por personas que estaban en oposición a la monarquía. Otros dicen precisamente lo opuesto: que la relación romántica fue, en verdad, verdadero, pero siempre y en todo momento negado por la familia real y todos y cada uno de los relacionados con ella para proteger la imagen de Victoria de la reina de luto, intensamente encargada de su marido.

7. Un secreto de asesinato de 300 años

Los matrimonios diplomáticos eran una práctica común entre la realeza y se empleaban como una importante herramienta política para ganar tierras, dinero, poder y herederos.

Un caso de muestra de esto fue el matrimonio entre Georg Ludwig de la Casa de Hannover y su prima, Sophia Dorothea de Celle. Ocasionalmente se transformaría en el rey Jorge I de Enorme Bretaña en 1714, pero su matrimonio acabó bastante antes de eso, contaminado por el sexo, la traición, el secreto y el homicidio.

Su unión no fue feliz. Tuvieron 2 hijos juntos, pero entonces perdieron el interés el uno por otro. George tomó una apasionado y pasó la mayoría de su momento de libertad con ella, con lo que no fue asombroso en el momento en que alguien mucho más por último llamó la atención de Sophia.

Ese alguien era un conde sueco llamado Philip Christoph von Königsmarck. Los 2 han comenzado una aventura en torno a 1692, como lo documentan precisamente 300 cartas de amor que dejaron atrás, que el día de hoy están en posesión de la Facultad de Lund en Suecia. Los amantes deseaban escapar juntos, pero no tenían el dinero, con lo que prosiguieron aguardando un instante mucho más oportuno.

Tardaron bastante y, al final, George se enteró del tema. Aparentemente, fue informado por la condesa von Platen, que se encontraba enojada por el hecho de que Königsmarck se negó a casarse con su hija. Una noche, el conde sueco fue a conocer a Sophia al Palacio Leine en Hannover, y jamás mucho más se lo vio ni se supo de él. Por supuesto, todos aceptaron que George lo logró matar, y ámbas ediciones mucho más populares de la historia aseguran que el cuerpo de Königsmarck acabó en el río Leine o bajo las tablas del piso del palacio. En lo que se refiere a Sophia Dorothea, ella jamás aceptó el romance, pero se declaró culpable de dejar a su marido y denegar sus derechos conyugales. George se divorció de ella y encarcelado ella en Ahlden Castle por el resto de su historia.

La historia dio un nuevo giro en 2016 en el momento en que se hallaron huesos viejos en el Palacio Leine a lo largo de la renovación, lo que provocó especulaciones de que podrían ser los restos de Philip Christoph von Königsmarck. Lamentablemente, pruebas mostró que este no era la situacion. Ciertos de ellos pertenecían a animales y, al paso que otros eran humanos, ninguno era coincidente con la edad y el sexo de Königsmarck. Su destino final todavía es un secreto.

6. Tiberio en Capri

Tratándose de verídica perversión, no hay ninguna persona que logre sobrepasar a los emperadores romanos. Podríamos haber hecho toda la lista sobre sus formas licenciosas, pero en cambio nos marchamos a centrar en uno: Tiberius. Todos hemos oído charlar de las distintas desviaciones de Nerón o Calígula, pero las acciones de Tiberio podrían ser las mucho más depravadas de todas y cada una … si fuesen algunas.

Esa es verdaderamente el interrogante más esencial aquí. Tiberio tenía varios contrincantes, con lo que no habría sido inaudito que difundieran los comentarios mucho más despreciables sobre él para poner al público en contra suya. Sea cierto o no, consiguieron su propósito. En el momento en que Tiberio murió, la multitud de Roma lo odió. El Senado se negó a ofrecerle honores divinos y las turbas se publicaron a las calles, demandando su cuerpo para lograr lanzarlo a la Tiber, un destino guardado para los delincuentes mucho más bajos.

¿Qué logró precisamente Tiberio que fue tan atroz? Bueno, jamás estuvo tan feliz de ser emperador. Se vio obligado a ocupar el puesto y se apartó completamente cuando su hijo Druso murió en el año 23 d.C. Tiberio le dio un poder sin precedentes al prefecto pretoriano Sejanus, con lo que fue él quien verdaderamente dirigió el imperio mientras que Tiberio se retiraba a su villa en la isla de Capri. Allí es donde en teoría participó en los actos sexuales mucho más malvados, no solo con hombres y mujeres, y no solo con pequeños, sino más bien aun con bebés. O sea lo que el historiador Suetonio debía decir sobre Tiberio:

“Al retirarse a Capri inventó un exitación para sus orgías segregas: equipos de desvergonzados de los dos sexos … copularon frente él en triples uniones para excitar sus flaqueadas pasiones.

Adquirió una reputación de depravaciones aún mucho más groseras que uno difícilmente puede aguantar contar o que le comenten, y bastante menos opinar. Por servirnos de un ejemplo, enseñó a los pequeños pequeños a gatear entre sus muslos en el momento en que él iba a nadar y se burlaban de él con sus relamidas y bocados. Los bebés no destetados los ponía a su órgano como al pecho, siendo tanto por naturaleza como por edad bastante aficionado a este modo de satisfacción.

5. El tema Kotze

El tema Kotze tiene relación a entre los mayores escándalos sexuales que golpeó la corte real alemana. Ocurrió a lo largo de la temporada del Kaiser Wilhelm II y probablemente halla implicado a su hermana, la Princesa Charlotte de Prusia.

En el final resultó que, había varios integrantes de la aristocracia alemana y gobernantes de la corte a quienes les agradaba formar parte en fiestas sexuales salvajes. Una de esas aventuras sucedió en un pabellón de caza en Grunewald y también incluyó todo el libertinaje estándar: todos se emborracharon, intercambiaron parejas sexuales e inclusive formaron parte de orgías en toda regla. Solamente que diversión limpia y buena, pero un asistente decidió ir mucho más allí y al día después empezó a chantajear a el resto ayudantes a la celebración.

La identidad de esta persona jamás fue descubierta, pero han comenzado a mandar cartas a los otros competidores, describiendo sus acciones con datos íntimos y, en ciertos casos, aun ofreciendo ilustraciones pornográficas. Cientos y cientos de estas cartas circularon y también, indudablemente, en 1891, ciertas de ellas se hicieron públicas, ocasionando convulsión y también indignación.

La única persona detenida en el tema fue Leberecht von Kotze, nuestro profesor de liturgias del káiser. Poco después fue puesto en independencia sin cargos, pero sintió que era su deber vengarse de la gente a las que creía causantes de reportar sobre él. Kotze empezó a retar a varios de los otros ayudantes masculinos a duelos y no valió la pena para él. Fue herido en el primer desafío y después fallecido en el segundo una vez que una bala le alcanzara el intestino.

En lo que se refiere al chantajista, ciertos historiadores han señalado con el dedo Princesa charlotte, la hermana del emperador. Tenía popularidad de ocasionar travesuras y escándalo amoroso desde el momento en que era pequeña. Finalmente estuvo que se encuentra en el pabellón de caza y ciertos aun han sugerido que organizó la celebración para capturar a sus convidados desprevenidos.

4. ¿Qué virgen era la reina virgen?

En este momento observamos a la reina Isabel I, hija de Enrique VIII, que rigió Inglaterra a lo largo de 44 años a lo largo del siglo XVI. Fue famosa en toda Europa como la Reina Virgen, y varios la encomiaron por su resolución de abrazar el celibato. Elizabeth ha dicho la conocida oración “Voy a tener únicamente una apasionado aquí, y no amo “. La reina, en verdad, jamás se casó, pero eso no detuvo los comentarios de aventuras, especialmente con su preferido de la corte. Robert Dudley, conde de Leicester. La situación es bastante afín a la de Victoria y John Brown, pero tiene el beneficio agregada de una muerte enigmática que ciertos han sugerido que ha podido ser un asesinato.

Elizabeth y Robert Dudley habían sido amigos próximos desde la niñez. En el momento en que se transformó en reina, instantaneamente lo nombró Profesor del Caballo para retribuir su lealtad. Este era un puesto codiciado, en tanto que implicaba bastante tiempo privado con su majestad. Los 2 se aproximaron aún mucho más y Elizabeth raras veces dejaba que Dudley abandonase su corte.

Poco a poco más, la iniciativa del matrimonio entró en la cabeza de Dudley. Solo había un inconveniente: ahora se había casado con otra mujer llamada Amy Robsart. No obstante, en un golpe de buena suerte para él, su mujer murió menos de un par de años una vez que Isabel se transformara en reina, gracias a una enigmática caída por las escaleras. Por alguna razón, ese día particularmente, Robsart ordenó a sus sirvientes que fuesen a la feria a fin de que ella estuviese sola en la vivienda. En el momento en que retornaron, la hallaron al pie de la escalera con el cuello roto. Gracias a las situaciones, ciertos historiadores han sugerido el suicidio, pero la iniciativa de que Dudley logró matar a su mujer para lograr casarse con la reina asimismo resultó bastante durable.

Había muchas partes con intereses en dar a conocer esta clase de chimentos. Varios eran otros pretendientes de Elizabeth que procuraban liberarse de la rivalidad, pero otros deseaban deshonrar a la reina misma, no a Dudley. María, reina de Escocia, ha dicho abiertamente que Isabel y ella “cuidador de caballosEran amantes y tenían la intención de casarse tras liberarse de la primera mujer de Dudley. En un caso así, jamás se trató verdaderamente de lo que pudieses evaluar, sino más bien de lo que podrías llevar a cabo opinar a la multitud.

3. Dolores y sanciones

Jorge IV jamás fue considerado como entre los populares monarcas británicos. Desarrolló una reputación de extravagancia, egoísmo y promiscuidad desde el momento en que era el Príncipe de Gales. Entonces empezó su reinado en 1820 con un escándalo enorme que apareció en la primera plana de todos los diarios y puso a la opinión pública en contra suya.

George se casó con Caroline de Brunswick en 1795, décadas antes de su coronación. En la mayoría de los casos, en un matrimonio diplomático, la gente por lo menos procuran realizar un esfuerzo para fingir que se agradan, pero ese no fue la situacion aquí. Caroline y George fueron rechazados desde el comienzo. En teoría, solo tuvieron relaciones íntimas en su noche de bodas y después la noche siguiente, y cuando nació su hija, la princesa Charlotte, deseaban tener la menor relación viable entre ellos.

Al tiempo que charlar sobre su relación se transformó en chimentos calientes en el país, Caroline acordó dejar Inglaterra y pasar un tiempo por Europa, y al final regresó en el momento en que llegó el instante de la coronación de George. Tras todo, ella deseaba ser reina, no lo soportaba por nada.

A lo largo de su tiempo merodeando por los centros turísticos y palacios de Europa, Caroline recogió a un sirviente italiano llamado Bartolomeo Pergami. Se hicieron muy próximos y, como era de aguardar, esto lanzó comentarios de que estaban teniendo una aventura. George se enteró de esto y presentó el Emprendimiento de Ley de Penas y Penas de 1820 al Parlamento Británico en un esfuerzo por conseguir el divorcio.

Esto fue en el mes de julio de 1820. George era el nuevo rey, pero su coronación aún no había tenido rincón y no deseaba que Caroline fuera su reina. Lamentablemente para él, el único fundamento de divorcio era el adulterio, con lo que fue a juicio acusando a su mujer de “una conducta demasiado indigna y degradante”. privacidad”Con“ un extranjero de baja categoría ”como Pergami.

Todo el suplicio se desarrolló en los jornales como uno aguardaría verlo en los tabloides de el día de hoy, salvo que en vez de fotografías, tenían representaciones en dibujo indecentes. Ciertos representaban al rey Jorge con cara de cerdo. Otros enseñaron a la reina desvisto en el baño con Pergami. Fue una suerte de trato que la realeza británica jamás antes había recibido y ciertos sostienen que inició la inclinación del escándalo de los tabloides. Como ha dicho un historiador: “Ningún monarca británico fué retratado en posiciones mucho más absurdas ni en términos mucho más aborrecibles”.

2. Un médico alemán en la corte del rey Christian

Caroline Matilda vivió una vida corta, marcada por el escándalo y la catástrofe. En 1766, en el momento en que solo tenía 15 años, se transformó en la novedosa reina de Dinamarca y Noruega al casarse con su primo, el rey Christian VII.

Este fue un matrimonio sin amor y Caroline próximamente se halló apartada en una corte donde no tenía amigos ni socios. El rey fue frío y negligente con ella y lo mucho más posible es que padeciese una patología mental no diagnosticada. Para intentar calmar su condición, Christian solicitó la asistencia de un médico alemán llamado Johann Friedrich Struensee. Su predominación sobre el rey medró de forma incesante y, prontísimo, la reina asimismo se enamoró de sus encantos.

Los 2 han comenzado un romance en torno a 1770. Por año siguiente, la reina Carolina tuvo su segundo hijo, la princesa Luisa Augusta, y los historiadores están prácticamente seguros de que ella era la hija del médico alemán, no del rey. En voz baja, la multitud aun referido para ella como “la petite Struensee”.

Gracias a su predominación con el rey y la reina, Struensee se transformó en el de hecho gobernante del reino por un tiempo. Fue un fan de la Era de las Luces, con lo que usó su situación para aprobar muchas ideas novedosas y liberales. Varios de estos trabajaron contra el favor de la nobleza, con lo que, como era de aguardar, Struensee se realizó contrincantes de manera rápida.

Por año siguiente, la aristocracia logró público el tema y detuvo y acusó a la reina y al médico de adulterio. Caroline Matilda aceptó el hecho, con lo que Struensee fue ejecutada mientras que su matrimonio se disolvía y ella era deportada. Murió unos años tras escarlatina, a los 23 años.

1. El tema Tour de Nesle

En 1314, Felipe IV, asimismo llamado Felipe el Precioso, era rey de Francia y organizó múltiples matrimonios políticos para su descendencia para cerciorarse de que su reino prosperara. Tuvo tres hijos (Luis, Felipe y Carlos) y los emparejó a todos con condesas y duquesas de Borgoña. Hasta entonces, su hija Isabel se transformó en reina de Inglaterra en el momento en que se casó con Eduardo II.

El ámbito del escándalo empezó en el momento en que Isabella y su marido visitaron a su familia en Francia. Ella trajo regalos, que incluían seda bordada. carteras que le dio a las tres cuñadas. Avance veloz después ese año y también Isabella y Edward estaban de regreso en Londres, organizando un banquete masivo, en el momento en que la reina apreció 2 carteras iguales colgando de las cinturas de 2 caballeros normandos, Philip y Gauthier de Aunay. La conclusión fue visible: las princesas estaban teniendo aventuras y obsequiaron los bolsos a sus amantes.

Isabella notificó a su padre que puso a los caballeros bajo supervisión. Al final, Felipe logró arrestar a los caballeros y las princesas y los acusó de cometer adulterio usando el en este momento demolido Tour de Nesle o la Torre de Nesle como punto de acercamiento. Como era de aguardar, los caballeros fueron torturados hasta el momento en que confesaron el hecho.

A las mujeres las desvistieron, les afeitaron la cabeza y las encarcelaron. Solo 2 de ellos fueron declarados responsables. A pesar de que los tres fueron acusados, uno logró persuadir al tribunal y a su marido de su inocencia. De ámbas princesas condenadas, una murió en prisión, al tiempo que la otra por último fue liberada y mandada a un convento.

El castigo para los caballeros fue relevantemente mayor despiadado. Primero, les cortaron los genitales y los lanzaron a los perros, entonces los desollaron vivos, les rompieron los huesos en la rueda, les echaron metal colado sobre ellos y, por último, los decapitaron.

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