Estos tiranos eran realmente amados por su gente

Según Jean Kim, MD’s Producto de 2017 en Psicología El día de hoy, “¿Por qué razón la multitud prosigue a los déspotas?”, Un tirano eficiente reconoce y responde a determinados deseos humanos escenciales. La fuerza y ​​la autoridad del tirano tienen la posibilidad de dejarle presentarse como una figura paterna, cuidando de una nación. En ocasiones, la figura paterna de la nación es asimismo su joven. La intención de un tirano de transgredir los límites legales asimismo puede ayudar a su atrayente. Quizás ninguno de los mandatarios de esta lista sea admirable, pero todos fueron (o, en ciertos casos, son) déspotas muy populares.

10. Reina Isabel I (Inglaterra)

En un producto de 2013 escrito en honor al nacimiento de El príncipe William y Kate Middleton primer hijo, George, Business Insider compiló una lista de los 10 enormes monarcas de la historia británica. La reina Isabel I fue entre las tres únicas reinas en la lista. Es comprensible que sea interesante elogiar o criticar a la reina Isabel por comparándola a figuras políticas femeninas contemporáneas. No obstante, es del mismo modo esencial rememorar que fue querida por sus sujetos en su tiempo. Ella probablemente no ha podido ser una monarca feminista – el término de feminismo no existía en la Inglaterra del siglo XVI – pero precisamente era uno habitual. En contraste a su media hermana, la incondicionalmente católica Reina María I de Inglaterra, quien acusó a prácticamente 300 protestantes ingleses de herejía y quemado ellos en la hoguera, la reina protestante Isabel I no persiguió públicamente a los católicos.

En cambio, confió en privado la labor al diplomático y estadista protestante Sir Francis Walsingham. Walsingham no recibió normas de matar a los católicos practicantes, salvo que estuviesen conspirando para deponer a la reina Isabel I y poner a un monarca católico en el trono. El gobierno de la reina Isabel ha podido ser habitual, pero proseguía siendo una déspota inflexible. Walsingham empleó habilidosamente transcribir códigos, agentes dobles y campañas deliberadas de desinformación para controlar a los súbditos católicos de la reina Isabel. Los curas católicos fueron ejecutados por el acto de decir misa, pues las fueron prohibidos. Walsingham no siempre ejecutaría a los feligreses abiertamente católicos de los curas, pero los multaría, los encarcelaría o se apoderaría de sus tierras y recursos. Sus acciones fueron sancionadas por la reina Isabel I, pero jamás se responsabilizó públicamente. Probablemente esto se deba a 2 causantes. Primero, Elizabeth rigió como un monarca absoluto. Según ese sistema político, su sucesión fue organizada por Dios. Ella era de forma directa responsable frente su salvador, no frente sus súbditos, por su conducta. Seguidamente, Walsingham tuvo precaución de sostener en misterio tanto sus acciones como la naturaleza de su relación con la reina. El cronista del siglo XVI William Camden dicho de Walsingham, “Él vio a todos, y absolutamente nadie lo vio”.

9. Mustafa Kemal Atatürk (Turquía)

Mustafa Kemal Atatürk fue el primer presidente de la República de Turquía y todavía se le llama “El padre de la Turquía actualizada”. Como es la situacion de muchas de las figuras políticas de esta lista, es esencial no evaluar a un líder por su título. Atatürk ha podido ser presidente, pero su liderazgo no fue democrático. Impuso unilateralmente reformas sobre su país, incluyendo la modernización de los sistemas legales y académicos de Turquía y la formalización del idioma y el alfabeto del país. Animó de forma encarecida a su pueblo a adoptar prácticas culturales occidentales.

Atatürk fue un gobernante unificador, en parte por el hecho de que diseñó y controló de manera exitosa su imagen pública como el padre benevolente de Turquía. Un culto a la personalidad es un conjunto de fieles que crean narrativas convenientes (y en ocasiones falsas) sobre la relevancia social y cultural y sociohistórica de un mandatario político. Si bien murió en 1938, las narrativas que valoran a Atatürk todavía son extensamente admitidas en la civilización turca, y ha una reputación conveniente. Sus senos están en los espacios públicos de Turquía, y su imagen se sobrepone (ilegalmente) a las imágenes de la bandera de Turquía. Su popularidad es importante tanto para el futuro para el pasado de Turquía. El presente presidente turco, Tayip Erdogan, fué criticado por procurar usurpar el legado de Atatürk.

8. Genghis Khan (Imperio mongol)

En contraste a la mayor parte de la gente de esta lista, Genghis Khan no era el líder de un solo país. Tras transformarse en líder de los mongoles en 1206, Khan conquistada China, Mongolia, Corea, Persia (en este momento llamada Van a ir), Pakistán, Afganistán, Turkmenistán, Uzbekistán, Tayikistán, Armenia y unas partes de Rusia, India, Hungría, Myanmar, Vietnam, Tailandia y Camboya. Khan era un listo estratega militar. Él es estimado haber matado a 40 miles de individuos. Practicaba de forma regular nepotismo, asegurando la lealtad de sus soldados y aconsejes poniendo a integrantes de su familia en situaciones honorables.

Khan fue un conquistador sin corazón, pero no era siempre un gobernante injusto. Como los romanos, a quienes comentamos en una lista previo, Khan dejó que los pobladores de sus territorios conquistados conservaran muchas de sus prácticas, siempre y cuando aceptaran sin cuestionar su autoridad. Aprobó leyes que garantizan la independencia religiosa en sus territorios y dio exenciones de impuestos a los sitios de culto. Admiraba un acto de valor, aun si lo había cometido un enemigo. Khan conquistó la tribu Taijut, pero fue prácticamente fallecido en el momento en que su caballo fue derruido por una flecha a lo largo de la guerra. En el momento en que Khan se encaró a sus presos de Taijut tras la guerra, en teoría demandó entender la identidad del talentoso arquero que había matado a su caballo. En el momento en que un hombre aceptó valerosamente la compromiso, Khan quedó impresionado por su valentía. Le dio el alias de Jebe (Flecha) y lo nombró comandante de campo mongol.

7. Aleksander Vucic (Serbia)

El ex- presidente serbio Slobodan Milosevic fue cargado con crímenes de guerra por su papel en el asesinato en masa de 1995 en Bosnia-Herzegovina. Estuvo en juicio desde 2002 hasta su muerte en 2006. Como Milosevic, su sustituto Aleksander Vucic es un autoritario que controla la prensa de su país.

No obstante, l acepta a los disidentes, y está robusteciendo las relaciones de Serbia con otros países de europa. Su popularidad hay que eminentemente a su éxito en traer seguridad a Serbia. Los incondicionales del líder del partido de oposición, Boris Stefanovic, demandaron que Vucic sea expulsado de la presidencia en 2019, pero su Partido Progresista Serbio todavía es muy habitual. Muy probablemente retener de manera fácil su mayoría parlamentaria si las selecciones se celebraran el día de hoy.

6. Vladimir Putin (Rusia)

El reconocimiento del presidente ruso Vladimir Putin es en la actualidad en ocaso gracias a las luchas internas de Rusia. Las sanciones impuestas por USA están estancando la economía. La anexión de Crimea estabilizó por un tiempo el acompañamiento habitual de Putin. Sin embargo, 60.000 rusos marcharon para protestar por las políticas de Putin en 2019, la mayor proporción de disidentes que ha enfrentado desde el instante en que recobró la presidencia en 2012.

No obstante, esta falta de popularidad no es característica de Putin. prácticamente 20 años de presidencia (incluida su presidencia en la sombra a lo largo de la administración de Dmitri Medvedev, en el momento en que se desempeñó de manera oficial como presidente). Un ex- agente de sabiduría, Putin controla la prensa, espía a su gente y envenena a sus contrincantes. Al machacar la disidencia, crea seguridad. Rusos que recuerdan la caída de la Unión Soviética en 1991 seguridad de valoresy valoran la aptitud de Putin para proporcionarlo.

5. Gamal Abdel Nasser (Egipto)

Gamal Abdel Nasser de Egipto fue un líder ambicioso y atractivo. Asimismo fue un consumado general militar. Como varios líderes en esta lista, observó a sus ciudadanos. No obstante, asimismo se ganó su respeto al traer reformas socioeconómicas y socioculturales a Egipto. Él nacionalizó el Canal de Suez, asegurando que su país se favorecería de su ruta de viaje apreciada, el río Nilo.

Sus reformas agrarias desarrollado una clase media egipcia. Dio a las mujeres el derecho al voto. Negó a sus ciudadanos muchas libertades personales, pero los adelantos sociopolíticos y socioeconómicos que trajo a Egipto desgastaron los efectos del colonialismo británico.

4. Imelda Marcos (Filipinas)

En contraste a muchas de la gente en esta lista, Imelda Marcos jamás rigió de manera oficial su país. Marcos es la viuda de un expresidente de Filipinas, el autoritario Ferdinand Marcos. A lo largo de su presidencia, la hermosura, el estilo y el deber inexpugnable de su mujer al gasto elevado maravilló a los cronistas de todo el planeta. En 2018, Marcos fue culpado por corrupción. Su marido y ella en teoría se enriquecieron encauzando $ 200 millones de dinero del gobierno a las fundaciones testera suizas a lo largo de la presidencia de Marcos. (Ella está apelando los cargos y se le dejará seguir sirviendo como miembro del congreso en la Cámara de Representantes de su país salvo que concluya en una condena).

Pese a las acusaciones de corrupción, Marcos es una figura pública habitual. En el momento en que viaja, pequeños y comerciantes alinea las calles para verla, y ella les da dinero. Marcos emplea su carisma para conseguir poder. Gracias a su acompañamiento al de hoy presidente autoritario de Filipinas, Rodrigo Duterte, su hijo, Bongbong Marcos, es el vicepresidente de su administración.

3. Josip Broz Tito (Yugoslavia)

Josip Broz Tito sostuvo la seguridad en Yugoslavia aun mientras que guiaba a su país mediante transiciones socioeconómicas. Mucho más adelante en su gobierno, apoyó la autogestión de los trabajadores como una parte de su término de comunismo. Prosiguió siendo un aliado del líder ruso Joseph Stalin, mientras que resguardaba a Yugoslavia de las inestabilidades socioeconómicas ocasionadas a los viejos socios soviéticos por el colapso de la Unión Soviética en 1991.

Tito controlaba todas y cada una de las facciones étnicas en guerra en Yugoslavia. Tras su muerte en 1980, la zona se desestabilizó. Un caso de muestra de semejante desestabilización es el geocidio serbio citado previamente en 1995. Aún de este modo, Tito normalmente continúa idealizado. Su cumpleaños se festeja anualmente en Bosnia.

2. Dr. Hastings Kamuzu Banda (Malawi)

El Dr. Hastings Kamuzu Banda rigió Malawi a lo largo de mucho más de 30 años. El era el pais primer presidente, y ejecutó salvajemente a cualquier viable contrincante político. Banda no dio a sus ciudadanos ninguna independencia personal, pero les dio una mayor seguridad económica al prosperar la infraestructura de su país y hacer mas fuerte su economía agrícola.

Los británicos apreciaron sus simpatías occidentales, pero asimismo fue admirado por otros reformadores africanos, más que nada el activista y presidente sudafricano. Nelson Mandela. Fue expulsado del cargo en 1994 y murió en 1997.

1. Eva Perón (Argentina)

La primera dama de Argentina, Eva Perón, fue tan habitual que aun el compositor británico de Broadway, Sir Andrew Lloyd Webber, se fijó en ella. Webber lanzado Impide, un musical sobre su historia, en 1978. Como la mayor parte de los líderes de esta lista, Juan y Eva Perón eran dictadores déspotas. Si bien su mujer jamás ocupó un cargo oficial en el gobierno, Perón dejó que Impide actuase como su ministra no oficial de Salud y Trabajo.

Una ex- actriz en apuros que había vivido en la pobreza a lo largo de la mayoría de su historia, Impide apoyó las políticas que robustecieron los sindicatos y los fondos de su Fundación Eva Perón se usaron para crear academias, orfanatos, centros de salud y residencias de jubilados. Impide murió de cáncer en 1952, pero prosiguió siendo querida por la clase trabajadora argentina. En verdad, fue tan habitual que la tercera mujer de Juan Perón exhumó los restos de Impide y los logró regresar a sepultar al lado de los del presidente fallecido. Aguardaba que el ademán le ganara el favor de la clase trabajadora.

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