Gallows Grub: Famous Final Feasts

A los delincuentes condenados a muerte se les frecuenta entregar una última comida a su decisión. Esta vieja tradición expone siempre y en todo momento la próxima pregunta: ¿qué solicitaría usted? Mientras que te decides, echa una ojeada a las elijas de estos conocidos asesinos.

10. Richard “Bruno” Hauptmann

La situacion se conocería como “El delito del siglo. ” Richard Hauptmanncarpintero de origen alemán, fue culpado por raptar y matar al hijo pequeño del héroe de la aviación Hables Lindbergh

Si bien Hauptman sostuvo su inocencia hasta el desenlace, el estado de Novedosa Jersey vio las cosas de otra forma y le impuso una sentencia de muerte en 1936

9. Gary Gilmore

En el verano de 1976, Gary Gilmore robó y asesinó a 2 hombres en Utah. Gilmore se disparó de manera accidental mientras que se deshacía del arma homicida, dejando un indicio de sangre que al final condujo a su detención

Más tarde, el criminal profesional demandó ser ejecutado. La solicitud llevó a múltiples estados a reevaluar una exclusiva serie de estatutos en los que las penas capitales se habían transformado en cadena perpetua. La narración de Gilmore se transformó más tarde en el tema de la novela de Norman Mailer, ganadora del Premio Pulitzer, La canción del verdugo.

8. John Martin Scripps

Sus horripilantes crímenes a lo largo de las vacaciones le valieron el alias de “turista del infierno” John Martin Scripps fue un asesino en serie inglés que ha podido haber ejecutado hasta seis personas en múltiples países, entre ellos Tailandia, México y USA.

Originario de Hertfordshire, en Inglaterra, Scripps usó su experiencia en el homicidio (capacidades que aprendió en la prisión) para desmembrar y liberarse de los cadáveres. Las autoridades terminaron deteniéndole en Singapur en 1995 con seis pasaportes distintas y múltiples tarjetas de crédito robadas correspondientes a sus víctimas. Asimismo tenía en su poder un martillo, una pistola eléctrica, cuchillos y esposas

7. Velma Barfield

2 de noviembre de 1984, a las 2:15 am, Velma Barfield logró historia. La abuela de 52 años recibió una dosis de bromuro de pancuronio, un fuerte relajante muscular que detuvo su corazón, transformándola en la primera mujer ejecutada por inyección mortal.

Mientras que se encontraba en el corredor de la desaparición en la Prisión Central de Raleigh, Carolina del Norte, Barfield pasó una gran parte de su tiempo rezando y tejiendo para sus nietos. La devota cristiana confesó de haber envenenado a cinco personas con arsénico, entre ellas su madre, pero negó haber actuado mal con relación a las enigmáticas muertes de 2 ex- maridos.

6. Adolf Eichmann

A lo largo del juicio de Adolf Eichmannel viejo oficial de las SS negó cualquier remordimiento por su participación en el Holocausto, aseverando que sencillamente “hacía su trabajo” y obedecía órdenes. Su accionar despreocupado introduciría después la oración “…realizando su trabajo”La banalidad del mal. “

Tras la derrota de Alemania en la Segunda Guerra Mundial, Eichmann, de la misma otros nazis de prominente rango, escapó a Sudamérica. Después fue tomado en Argentina por agentes del Mossad israelí y juzgado por un tribunal israelí por varios crímenes contra la raza humana y múltiples crímenes de guerra.

5. Timothy McVeigh

Deseaba vengarse de “lo que el gobierno de los USA logró en Waco y Ruby Ridge“Y orquestaría lo que entonces fue el peor ataque terrorista en suelo americano Timothy McVeighveterano condecorado del ejército que sirvió en la Guerra del Golfo, mató a 168 personas y también hirió a cientos mucho más en el momento en que detonó una bomba bajo un edificio del gobierno federal en Oklahoma City en 1995.

McVeigh edificó un aparato explosivo casero con una mecha temporizada montada en la parte posterior de un camión alquilado aparcado en la parte frontal. La bomba consistía en precisamente 2.300 kg de nitrato de amonio (un fertilizante agrícola) y nitrometano (comburente de automovilismo). Entre las víctimas había 19 pequeños que asistían a una guardería ubicada en la planta baja del edificio federal Alfred P. Murrah.

4. Robert Alton Harris

En el transcurso de unas escasas horas, Robert Alton Harris y su hermano menor hurtaron un vehículo, raptaron y asesinaron a 2 jovenes, birlaron un banco y más tarde fueron detenidos por la policía. Smith aun se las arregló para almorzar, en teoría comiendo las hamburguesas con queso a medio comer de las víctimas

La ola de crímenes se causó en la región de San Diego en el verano de 1978. A lo largo del suplicio, Harris ejecutó a los dos chicos y les ha dicho: “Dejad de plañir y morid como hombres” En un extraño giro del asesinato a sangre fría, entre los agentes que lo detuvo era el padre de entre los pequeños asesinados, pero no se percató de que su hijo había sido ejecutado hasta después.

3. Peter Kürten

Popular como “El Vampiro de Düsseldorf”, Peter Kurten cometió una sucesión de homicidos y agresiones sexuales en Alemania antes de ser culpado a muerte en 1931. Su macabro alias es porque tomaba la sangre de las lesiones de sus víctimas, tanto humanas como animales.

A lo largo del sensacionalista juicio de Kürten, se le puso en una jaula particular para eludir que se escapase. El asesino en serie asimismo relató con franqueza sus horripilantes rituales a la evidente sicólogo Karl Bergcuyo trabajo, El sádicose transformó en una investigación muy influyente en la literatura criminológica

2. “Tiny” Davis

Allen Lee Davis pesaba mucho más de 350 libras, una obesidad mórbida que le dio el irónico alias de “Tiny” Fue culpado por los brutales homicidos de Nancy Weiler, que se encontraba embarazada de tres meses en ese instante, y de sus 2 hijas pequeñas, de 5 y 10 años. Davis se encontraba en independencia condicional por hurto a mano armada en el instante de los asaltos.

Por sus crímenes, Davis fue atado a “Old Sparky” y murió electrocutado el 8 de julio de 1999. Los cuentos de los presentes detallaron de que “Tiny” sangró exuberantemente por la nariz y padeció quemaduras en la cabeza, la pierna y la región de la ingle. Como resultado del fracaso del castigo, Davis todavía es la última persona ejecutada en la silla eléctrica en Florida.

1. John Wayne Gacy

Entre la multitud de asesinos en serie conocidos, John Wayne Gacy se encuentra dentro de los mucho más alarmantes. Este hombre, casado y padre de 2 hijos, actuaba con cierta frecuencia como payaso en centros de salud y actos beneficiosos y trabajó como gerente de tres sitios de comidas Kentucky Fried Chicken antes de ser culpado por asesinato y agresión sexual

Entre 1972 y 1978, los crueles crímenes de Gacy dañaron cuando menos a 33 jovenes y jóvenes, a múltiples de los que torturó y sepultó bajo su casa del área de Chicago. Tras pasar 14 años en el corredor de la desaparición, a lo largo de los que creó múltiples discutidos cuadrosfue al final ejecutado en el Centro Correccional de Stateville, en Illinois.

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