Hechos locos sobre la Antártida que todos deberían saber

Hace frío. Y hay bastante hielo allí, una gran parte de él derritiéndose, nos dicen los científicos. Eso es aproximadamente lo que la persona promedio sabe sobre el extendido y helado conjunto de naciones de la Antártida. Ah, y Metallica una vez tocó allí en un concierto.

Esa es una visión muy vaga de un espacio que es sencillamente impresionante. La Antártida bien puede ser el fondo de nuestro mundo, pero en el momento en que los humanos nos chocamos con ella en 1820, debe existir provocado una enorme impresión. Desde ese momento, el sitio fué visitado eminentemente por personas en el campo de la ciencia, lo que hace difícil que un individuo habitual conozca bien la Antártida. Por esa razón nos encontramos aquí, para contarles mucho más sobre nuestro vecino frío, en el Polo Sur.

10. La Antártida es técnicamente un desierto

En el momento en que piensa un desierto, nueve de cada diez ocasiones piensa un mar de dunas de arena dorada bañado por el sol. El Sahara, el Mojave, quizás aun el Gobi. Entendemos que son calurosos y areniscos, y no hay mucha precipitación. Pero en el momento en que echamos una ojeada mucho más profundo a la definición científica de “desierto”, podemos encontrar que solo se aplica uno de esos adjetivos.

Sí, un auténtico desierto sencillamente detalla una zona que tiene muy escasas precipitaciones. 250 milímetros en un año, para ser precisos. Eso incluye lluvia, niebla, y en la situacion de la Antártida, nieve. Y más allá de que los desiertos semejan comunicar algún género de temperatura extrema, es atrayente ver que la mayor parte de los desiertos de todo el mundo están en tiempos fríos. Y la Antártida es el desierto mucho más grande del mundo.

9. Tiene volcanes activos

De la misma los desiertos, tendemos a asociar los volcanes con un preciso paisaje geográfico. Los colosales volátiles y rezumantes que vimos en Nat Geo tienden a estar situados cerca de las costas en ámbitos tropicales. Existen algunas salvedades a eso, como el monte. St. Helens en el estado de Washington, pero generalmente nos atrae meditar que entendemos dónde a los volcanes les agrada colgar sus sombreros.

Pero de todos modos, nos agradaría contradecir esa noción con un monte. Tinieblas Eternas. El volcán mucho más austral de todo el mundo demanda a la Antártida como su hogar, y es bastante activo, con un lago de lava persistente de 1.700 grados en su centro pegajoso. Asimismo es destacable por ser entre los pocos volcanes en el planeta que está regularmente activo, en vez de mantenerse desactivado a lo largo de cierto tiempo y después ingresar en erupción. Y el monte. Erebus no es una anomalía: los científicos han encontrado en la Antártida la zona de volcanes mucho más grande de la Tierra, con mucho más de 91 encontrados hasta la actualidad bajo las gigantes capas de hielo en el radical occidental del conjunto de naciones.

8. Se encuentra dentro de los sitios políticamente mucho más pacíficos de la Tierra.

Una cosa donde los humanos somos buenos es en arruinar un nuevo sitio cuando los navegadores lo pisan por vez primera. Quizás sea la naturaleza tribal de nuestra raza, pero singularmente en el momento en que otros países se implican, por norma general hay una aceptable proporción de riñas sobre a quién forma parte el nuevo hallazgo.

Contra todo pronóstico, 12 de las potencias mundiales acordadas en 1959 que el conjunto de naciones de la Antártida se usaría con objetivos científicos y que no habría militarización de ningún género. Esas naciones incluían a USA y la Unión Soviética, quienes en ese instante estaban intensamente envueltos en la Guerra Fría, con lo que no es poca cosa que estuviesen unidos en este sentido. El Tratado Antártico asimismo aseguró que no habría pruebas de armas ni supresión de desechos nucleares, ni exploraciones minerales. Entonces, si bien ciertos países tener algún reclamo más que nada en el lado de la investigación, el conjunto de naciones esencialmente no forma parte a absolutamente nadie.

7. Hay una cascada que corre roja como la sangre

Es posible que así sea extraño imaginar que hay una cascada en la Antártida primeramente, puesto que uno pensaría que cualquier agua que se mueva en un espacio que está perpetuamente congelado sería virtualmente irrealizable. Pero hace millones de años, el nivel del mar subió y también anegó una parte de la Antártida con un colosal lago de sal. Los glaciares se formaron sobre la área de ese lago, preservándolo en una suerte de suspensión aguada.

Ese lago encapsulado por un glaciar en este momento se volvió tres ocasiones mucho más salobre que el agua del océano. Y por esa razón no se congelará. Conque hay una cascada que sale de manera lenta del lago subglacial que no estuvo expuesto al aire en años y no tiene dentro oxígeno. En el momento en que esa agua al final se muestra al aire, se oxida prácticamente inmediatamente, cubriendo el hielo blanco invernal con una mácula roja sangre. Naturalmente, la cascada tiene por nombre Blood Falls, pues la vida es obscura y no hay promesa.

6. La Antártida tiene un solo cajero y siete iglesias

No es asombroso conocer que las comodidades y los servicios básicos no van a estar libres en una zona donde te congelarás antes de gozarlos. Pero hay un área donde se está generando algo de comercio, y esa es la estación McMurdo, el área de investigación mucho más grande de la Antártida. Hay bares, tiendas y áreas de trabajo de correos para ofrecer cabida a los cientos y cientos de personas que trabajan allí. Y se precisa dinero allí como en otro rincón de todo el mundo. Y ahí es donde intervino Wells Fargo y instaló un cajero. Más allá de que solo dispensa dinero estadounidense, todavía se utiliza en las tiendas y se puede cambiar por otras monedas próximas.

Exactamente la misma el dinero, la fe es su género de moneda para la gente, sin importar un mínimo exactamente en qué lugar de este mundo se hallen. Y en la Antártida, quizás el frío absoluto y desesperanzador provoca que uno alcance los cielos mucho más que en otros sitios. Cerca del conjunto de naciones helado hay precisamente siete iglesias para ser útil a los que quieren ser útil a su Dios. Una de esas iglesias, llamada Iglesia de las Nieves, fué cubierta en llamas. Un par de veces.

5. No puede investigar allí si tiene su apéndice

Investigar en la Antártida es una compañía bastante intrépido. Esencialmente te andas resignando a que te echen del resto de todo el mundo civilizado y, en dependencia de la temporada del año, a no poder irte en lo más mínimo. Por consiguiente, se le solicitará que cumpla algunos criterios si admite estos términos.

Uno, si es un médico que trabaja en la región de investigación australiana, debe tener su apéndice removido antes de bajar allí. La razón es que solo hay un médico de guarda a lo largo de los inviernos impresionantemente duros, y transportarlos por aire a cualquier género de centro médico es realmente difícil. Un médico ruso en 1961 se halló en esa situación y se extrajo su apéndice, con lo que los australianos eligieron que les agradaría no verse atrapados en esa situación. Las muelas del juicio son otra cosa de la que desconfían; si semeja que serán un inconveniente inminente, normalmente se les solicitará que se las extraigan. El invierno antártico y la atención médica urgente no son los más destacados amigos.

4. Los incendios son un riesgo real allí

En el momento en que los incendios forestales encabezan las novedades, en general son Australia o California los que están en llamas. No imaginarías una cubierta de hielo sin vegetación implicada, ¿verdad? Bueno, algo de esta manera. Más allá de que los auténticos incendios forestales y de matorrales no son una cosa en la Antártida, la amenaza de incendios incontrolables es muy real.

Solamente hay precipitaciones allí y los vientos tienen la posibilidad de ser fieros. Esas 2 condiciones son idóneas para que los incendios quemarse fuera de control. Las primeras expediciones británicas descubrieron esto por las malas en el momento en que una fácil cama en llamas prácticamente derruye a toda la tripulación. Y hay una extendida lista de otros incendios, incluyendo la iglesia que comentamos antes. Múltiples estaciones de investigación asimismo fueron víctimas de incendios incontrolables en 2001 y de nuevo en 2009. Un visitante descontento cometió un incendio causado para ser movido por aire del conjunto de naciones olvidado completamente.

3. La Antártida no posee zonas horarias

Es muy bueno estar informado de las ubicaciones horarias, en especial en el momento en que andas planificando el comienzo de un partido de fútbol o el desenlace de temporada de tu programa preferido. Asimismo te hace preguntarte quién decidió hacer estas líneas imaginarias arbitrarias y con qué propósito. Pero vivimos con ellos, con lo que en este momento es una sección habitual de la vida.

En un espacio como la Antártida, donde los días de verano están de manera permanente alumbrados por el sol y los días de invierno están envueltos en obscuridad, el término de zonas horarias verdaderamente no se aplica. Las líneas longitudinales que se usan para “marcar” las ubicaciones horarias confluyen en el momento en que alcanzan el polo mucho más al sur de todas formas, con lo que no hay nada para dividir el tiempo de todas maneras. Además de esto, dado que absolutamente nadie vive verdaderamente allí y, por ende, no requiere entender con urgencia qué hora es, lo realiza aún mucho más bien difícil. Por consiguiente, si está allí, puede estar relajado a sabiendas de que puede utilizar cualquier instante que quiera para empezar y proseguir desde allí.

2. Hay zonas que no recibieron precipitaciones en mucho más de 2 millones de años

Hemos predeterminado que la Antártida es un espacio verdaderamente seco, en tanto que solamente recibe nada con apariencia de nieve. Asimismo es bastante atrayente que lo opuesto acostumbraba a ser cierto hace 90 millones de años, en el momento en que la Antártida se encontraba pésimo con las junglas del trópico. Actualmente, no obstante, es únicamente una cubierta de hielo seca y ventosa, pero no pensamos que comprendas qué secas están las cosas allí.

Hay una zona en la Antártida llamada los Vales Secos, donde no hubo ni una migaja de agua bajando de los cielos. en mucho más de 2 millones de años. De todos modos, hay vientos que son impresionantemente pesados ​​con la humedad, pero su fuerza pura, combinada con la gravedad, los hace prácticamente inútiles para generar precipitaciones.

1. El conjunto de naciones se duplica cada invierno

La Antártida semeja ser una extensión de tierra colosalmente vasta, pero de todos modos, comunmente es del tamaño estadounidense y México combinados. Eso es grande, seguro, pero sin que absolutamente nadie verdaderamente lo visite, el tamaño de manera frecuente se malinterpreta. Cualquier ocasión, hay en torno a mil científicos desperdigadas por su tundra helada, con lo que quizás sea el poco número de personas allí cualquier ocasión lo que provoca que sea mucho más bien difícil de entender, en concepto de tamaño.

Asimismo es bien difícil por el hecho de que el tamaño de la Antártida siempre y en todo momento cambia, y de forma trágica. En el momento en que llega el invierno y empieza el auténtico frío y la helada, la Antártida consigue mucho más masa helada y se amplía en 40,000 millas cuadradas al día. El conjunto de naciones se duplica ciertamente en el final de cada invierno y, topográficamente comentando, se transforma en el desierto mucho más grande de todo el mundo. Conforme se aproxima el verano, el hielo que la Antártida procuró reclamar para sí mismo se rompe y se desplaza hacia el mar para fundirse. Pero en el momento en que esos inviernos impíos vuelven a pegar, el conjunto de naciones empieza a acrecentar su circunferencia de nuevo.

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