Increíbles historias reales que deberían ser películas (Parte 5)

La lectura de los sucesos de el día de hoy se efectúa bajo nuestro peligro. Las novedades poco a poco más deplorables están repletas de un exceso supuestamente interminable de brutalidad, corrupción y patología. Por suerte, siempre y en todo momento hay películas para distraerse del maligno planeta.

Si bien la industria del diversión no es inmune al caos y la destrucción del coronavirus, en este momento se están generando cambios radicales que tienen dentro cuestiones de inseguridad de producción y de qué forma se lanzan las películas al público.

Por el momento, las situaciones de enormes multitudes se fueron. Lo mismo sucede con cualquier acercamiento sexual tórrido (salvo que los actores así sean una pareja fuera de la pantalla). No obstante, la historia todavía es una importante mina de oro de historias no contadas que harían enormes películas, aun si protagonizan títeres de calcetines o se graban totalmente en animación de arcilla.

10. Amor no fraternal

Las conocidas rivalidades entre hermanos están bien representadas en la pantalla grande con gemas como Los Krays, Toro Furioso, y Los Long Riders. Pero Liam y Noel Gallagher, mucho más populares como el núcleo de cantautores tras el megagrupo Oasis – transporta las discusiones familiares a un nuevo nivel explosivo y muy divertido.

Formado en Manchester en 1991, Oasis emergería como los reyes del pop británico (a pesar de que los entusiastas de Blur no van a estar según vehemencia) con múltiples éxitos que encabezan las listas, incluido “Wonderwall”, “No mires atrás con furia” y “Champagne Supernova”. Exactamente el mismo impulso insuperable que impulsó el éxito de la banda asimismo prácticamente acaba en un fratricidio.

Durante su meteórica carrera, los hermanos Gallagher hicieron un legado marcado por alcohol, riñas y gracietas beligerantes que comúnmente implicaba la palabra C. Entre las discusiones mucho más viles implicó una presentación en directo de MTV Unplugged en el Royal Festival Hall de Londres en 1996. Aseverando estar enfermo, el hermano menor Liam se retiró en el último minuto solo para mostrarse con ‘refrigerios’ en el balcón para interrumpir a sus compañeros de banda a lo largo de la actuación.

Si bien Oasis no ha jugado juntos en mucho más de una década, últimamente han surgido comentarios de una viable asamblea. Los entusiastas de la música probablemente no deberían contener la respiración colectiva. Con independencia de si los chicos en algún momento deciden enmendar viejas vallas, este guion ahora se escribió, y puede apostar su [bleepin’] trasero va a ser [bleepin’] buen teatro.

9. Josh

Fue apodado “The Black Babe Ruth” y extensamente considerado el más destacable jugador de su generación. No obstante, la estrella de la Liga Negra Josh Gibson logró algo que “El Bambino” jamás logró: pegar un jonrón en el Yanqui Stadium. Mucho más increíble aún, la explosión no fue no la hazaña mucho más pasmante del bateador de poder.

Para los entusiastas del béisbol, historias de Sobran las heroicidades del diamante de Gibson. Si varios de los cuentos son apócrifos o no es sin importancia: Josh Gibson tenía el género de talento inusual en el que todo parecía viable.

Nativo de 1911 a lo largo de la era de Jim Crow en Georgia, la familia de Gibson se trasladó después a Pittsburgh, donde se mejoraron sus espectaculares capacidades en el béisbol. El receptor de constitución sólida pasó toda su trayectoria de béisbol en las Ligas Negras, Ligas de Invierno de México y el Caribe, protagonizando equipos de élite como los Homestead Grays y Pittsburgh Crawfords a lo largo de una carrera de 17 años.

Gibson superó todos los días a los contrincantes blancos en juegos de exhibición a lo largo de las décadas de 1930 y 1940. Los historiadores del béisbol estiman que conectó mucho más de 800 jonrones en conjunto que tienen dentro machacar una pelota de 600 pies en el transcurso de un juego de la Liga de Invierno de 1941 en Puerto Rico.

En 1943, Gibson entró en coma y después se le diagnosticó un tumor cerebral. Rechazó el régimen médico y continuó jugando pese a padecer problemas recurrentes conforme su condición empeoraba todo el tiempo. A la edad de 35 años, Gibson murió de un derrame cerebral el 20 de enero de 1947, solo tres meses antes que Jackie Robinson rompiese la barrera del color de las Enormes Ligas.

Si bien el logro histórico de Robinson jamás puede ser disminuido, la mayor parte de los veteranos están en concordancia en que no fue el más destacable jugador afroamericano. Ese honor es para Josh Gibson, quien sería incluido póstumamente en el Salón de la Popularidad del Béisbol Nacional en 1972.

8. El as ganador

Sargento. Keith Chisholm ahora había ganado el estatus de as (cinco o mucho más muertes) y la Medalla de Vuelo Distinguido en el momento en que el destino dio un giro prácticamente mortal el 12 de octubre de 1941. El conduzco de combate australiano fue derruido sobre el Canal de la Mácula y después llevado a un campo de presos de guerra en Alemania. . Confiando en su talento y pura determinación, ocasionalmente escaparía. Un par de veces.

Originario de Petersham, Novedosa Gales del Sur, Chisholm se había formado como dentista en el momento en que reventó la guerra y próximamente se unió a la Real Fuerza Aérea Australiana (RAAF). Fue asignado a Escuadrón 452, el primer escuadrón australiano formado en Enorme Bretaña a lo largo de la Segunda Guerra Mundial. La unidad Spitfire contó con múltiples otros pilotos relevantes, incluido “Paddy” Finucane (mucho más sobre él mucho más adelante), y se transformó en entre los escuadrones mucho más triunfantes de la guerra.

Chisholm se festejó en un inicio en Stalag VIII-B Lamsdorf en Silesia, que en este momento forma una parte del suroeste de Polonia. El aviador logró huír tras canjear identidades con otro preso para sumarse a un campo de trabajo de afuera. Si bien después fue atrapado, Chisholm volvió a llevar a cabo exactamente el mismo truco. En esta ocasión funcionó.

A lo largo de prácticamente tres años, Chisholm esquivó habilidosamente a los nazis al tiempo que cooperaba con la resistencia en Polonia y Francia. Su atletismo de colegial asimismo pasó a primer chato en el transcurso de un hecho en el que el australiano usó un tackle de rugby para mover a un oficial al río Vístula. Por último regresó a Inglaterra y después regresó a Australia, ganando la Cruz Militar por “su tenaz persistencia y cautelosa planificación” para huír exitosamente del enemigo.

7. Dr. Pat

Los deportistas nacidos en Irlanda tienen una extendida y también ilustre tradición con la publicación de martillo, ganando oro en cinco de las primeras seis Olimpiadas. Según el folclore viejo, el héroe mitológico, Cú Chulainn, diríase que lanzó la rueda de un carro a enormes distancias. Oportunamente, una historia de historia legendaria actualizada se transformó en el primer deportista en ganar una medalla de oro olímpica para el Estado Libre Irlandés en los Juegos de 1928 en Ámsterdam.

En años precedentes, los vencedores irlandeses se habían visto obligados a competir por Enorme Bretaña o habían inmigrado a USA. Pero un estudiante de medicina del condado de Cork cambiaría eso. Si bien solo medía 5 pies 11, Pat O’Callaghan confió en su poder explosivo y pies veloces para transformarse en el más destacable de todo el mundo. 4 años después, ansiaba tener otra ocasión de lograr la gloria olímpica y viajaría 5,000 millas para lograrla.

Los Juegos Olímpicos de 1932 en Los Ángeles contaron con bastante sol y encanto en su moderno Coliseo de estilo de roma. Deportistas de 37 naciones formaron parte de el espectáculo de verano mientras que se codeaban con ciertas estrellas mucho más esenciales de Hollywood como Douglas Fairbanks, Sr. y su del mismo modo conocida mujer, la actriz Mary Pickford. Pero el auténtico drama estaría protagonizado por un médico irlandés vestido con un trébol en pos de oro.

Sin que O’Callaghan lo supiese, la área de lanzamiento de la arena era inusualmente dura y no era correcta para sus zapatos largos con clavos diseñados para pasto. Luchó como resultado hasta el momento en que un compañero de equipo lo asistió a efectuar una cirugía menor con una sierra para metales y lijar los picos del doctor. Pese a estar detrás a lo largo de toda la rivalidad, O’Callaghan desató un colosal esfuerzo en su último lanzamiento para conseguir la victoria y alzar la Tricolor de nuevo.

Mientras que se encontraba en Los Ángeles, el jefe de MGM, Louis B. Meyer, le ofreció a O’Callaghan el papel de “Tarzán”, que el buen doctor rechazó. Tras todo, tenía pacientes que ver en Irlanda. Pero eso no detuvo al “Dr. Pat ”de festejar su digna victoria en Prohibición America.

Según cuenta la historia, O’Callaghan había pasado de contrabando ciertas botellas de poitín (alcohol ilegal irlandés) en su maleta para el largo viaje que tenía por enfrente. A su llegada, un funcionario de aduanas lo interrogó sobre el estruendos de las botellas. El irlandés de pensamiento veloz respondió: “Medicina. Soy el médico del equipo “.

6. Águila real

Lilli Henoch no se limitó a ganar, ella dominó. Al llegar a la mayor parte de edad en Berlín a lo largo de la década de 1920, mostró un talento natural en múltiples deportes, lo que logró que sus logros fuesen aún mucho más increíbles teniendo en cuenta las escasas ocasiones libres para las deportistas femeninas en ese instante.

Henoch se unió al Club Deportivo de Berlín (BSC) en 1919 y no perdió el tiempo para ocasionar encontronazo. Ella asistió a ser vanguardista su programa de atletismo femenino y se transformó en la primera mujer en recibir el “Águila Dorada”, el premio más esencial del respetado club. Entre 1922 y 1926, la superestrella estableció cinco récords mundiales en atletismo y ganó diez títulos de campeonato alemán, rivalizando en lanzamiento de peso, disco, salto de longitud y 4 x BSC. Relé de 100 metros.

Lamentablemente, se le negó competir en los Juegos Olímpicos a lo largo de su mejor instante pues Alemania no tenía tolerado mandar deportistas en 1920 y 1924 como castigo por la Primera Guerra Mundial. Asimismo sería perseguida por ser judía, un delito que ocasionalmente resultó en secuelas mortales.

Conforme la maquinaria de guerra nazi se aceleraba, los judíos fueron sacados por fuerza de sus hogares y todas y cada una de las academias no arias cerraron. Pese a su condición de ícono nacional y entrenadora muy reconocida, Henoch próximamente se halló haciendo un trabajo como trabajadora de la cosecha a las afueras de Berlín. A inicios del otoño de 1942, ella y su madre, Rose, fueron ubicadas en un vagón de ganado y deportadas a Riga, Letonia.

El viaje desde Berlín duró tres días. Los registros detallan que aparecen como “desaparecidos” el 8 de septiembre de 1942. Lo mucho más posible es que fueron asesinados por los escuadrones de la desaparición de Einsatzgruppen y sepultados en las fosas recurrentes a las afueras de Rumbula.

La memoria de Lilli Henoch fué honrada con múltiples jalones cerca de Berlín, incluyendo una pequeña piedra chapada en latón famosa como Stolperstein (“piedra de tropezón”). El tributo pertence a los 60.000 monumentos grabados afines puestos en 21 países de Europa que sirve como un conmovedor recordatorio de los crímenes nazis.

5. Arroz Spitfire

Mientras que la Guerra de Enorme Bretaña se desarrollaba a lo largo del verano de 1940, los Socios precisaban desesperadamente pilotos valientes y algo de suerte para parar el ataque alemán por medio de Europa. La Royal Air Force (RAF) conseguiría los dos con “Paddy” Finucane (pronunciado FIN-NEW-KIN), quien de manera rápida surgió como un enorme as y ocasionalmente se transformó en el comandante de ala mucho más joven en la crónica de la RAF mientras que volaba su Spitfire adornado con tréboles.

Nativo de Dublín en 1920, Finucane se trasladó después con su familia a Londres en el momento en que era joven. Se unió a la RAF en el requisito de edad mínima de 17 años y medio y llegó a registrar 32 muertes en operaciones sobre el Canal de la Mácula y la Francia ocupada por los nazis. Asimismo ganó la Distinguished Flying Cross con 2 barras y la Distinguished Service Order y fue condecorado en lo personal por el rey George VI en el Palacio de Buckingham. La historia del irlandés es aún mucho más destacable si se estima que su padre luchó una vez contra los británicos a lo largo del Alzamiento de Pascua de 1916.

Valeroso, afable y atrayente, Finucane se transformó en una celebridad mundial en el momento en que el resultado de la guerra aún se encontraba en juego. Aun halló tiempo para el romance y se comprometió con una interesante joven llamada Jean Woolford, que vivía en exactamente la misma calle que la familia Finucane. Desgraciadamente, la historia del conduzco as y la ‘muchacha de al costado’ acabarían trágicamente en el momento en que su Spitfire se estrelló en el Canal de la Mácula en 1942 y desapareció en el mar. Solo tenía 21 años.

Un torrente de mal se extendió por todo el planeta mientras que el plantel militar, los amigos, la familia y los seguidores lloraban la pérdida. Una asamblea de sobra de 2.500 personas asistió a su memorial en la catedral de Westminster, y el nombre de Finucane se anotó después entre ‘Los pocos’ en el Monumento a la Guerra de Enorme Bretaña en el terraplén de Londres.

4. Navidad negra

El preferido de las fiestas perennes, “Blanca Navidad” cantado por Bing Crosby todavía es el simple mucho más vendido de todo el mundo, vendiendo mucho más de 50 millones de copias. Si bien la letra de la canción evoca recuerdos de tiempos mucho más inocentes y contentos, la vida real del habitual artista revela una historia muy distinta, llena de pistoleros, damas y habitaciones sutilmente alumbradas y repletas de humo.

En la cima de su popularidad, Crosby fue de manera fácil entre los artistas mucho más estimados y mejor pagados de todo el mundo. Pero su imagen saludable como un hombre de familia apasionado del golf contrastaba con un lado mucho más obscuro plagado por su adicción al juego y al alcohol.

La dañina combinación daría rincón a supuestas conexiones con la mafia que requirieron un salve de su amigo de Rat Paquete, Frank Sinatra. Las sombrías travesuras de Crosby resultarían en la El FBI lo observa, ficheros que entonces mostraron vínculos con el mafioso Bugsy Siegel y 2 de los primordiales secuaces de Al Capone, Frank Nitti y Jack “Machine Gun” McGurn.

Tras la desaparición de Crosby por un ataque cardiaco masivo en 1977, la reputación del hombre de la canción y el baile recibió otro ojo morado con la publicación de un memorias para contar todo por su hijo mayor, Gary. El libro mordaz Continuar mi sendero, detalla a su padre como un tirano abusivo física y psicológicamente, el polo contrario del personaje de sacerdote benevolente que le valió al adulto mayor Crosby un Premio de la Academia al Mejor Actor en la película de 1944, Yendo a mi forma.

3. El obús humano

Mucho más que jamás, USA precisa héroes como recordatorio del sacrificio que logró grande al país. Hombres como Al Blozis, un deportista transformado en soldado, que medía 6 pies 6 pulgadas y pesaba 250 libras de músculos sólidos. Su personalidad mucho más grande que la vida aun merecería tres apodos: “The Human Howitzer”, “Jersey City Giant” y “Hoya Hercules”.

Hijo de inmigrantes lituanos, Blozis medró en Novedosa Jersey, donde batió 24 récords de secundaria en atletismo. Después aceptó una beca deportiva para la Facultad de Georgetown y asimismo actuó en el equipo de fútbol mientras que estableció múltiples récords mundiales en la publicación de peso.

Como el más destacable lanzador de la nación, Blozis se ha propuesto ganar el oro en los Juegos Olímpicos. El enfrentamiento mundial, no obstante, llevaría a la cancelación de los juegos de 1940 y 1944. Logró múltiples intentos de alistarse, pero fue rechazado gracias a limitaciones de altura. En cambio, el deportista de múltiples talentos firmó con los Giants y gozó de un éxito inmediato en la NFL como ala protectora All-Pro.

Ocasionalmente persuadió a los oficiales del Ejército a fin de que levantaran su prohibición de tamaño y se presentó frente a la Escuela de Aspirantes a Oficiales en Fort Benning, Georgia. Allí, el Hércules de en la actualidad se sumó a su historia de historia legendaria al publicar una granada de prácticamente 95 yardas. Antes de viajar a Europa, Blozis se unió a sus compañeros de equipo Giant en el Campeonato de la NFL de 1944 contra los Green Bay Packers en el Polo Grounds. Sería el último juego que jugase.

El Ejército lo asignó al 110º Regimiento de la 28ª División de Infantería, cerca de las Montañas de los Vosgos en la zona francesa de Alsacia. A lo largo de una tormenta de nieve vespertina el 31 de enero de 1945, el teniente Blozis fue a buscar a 2 soldados de su pelotón una vez que los hombres no regresaran de una misión de exploración ese día. Pese a confrontar a un enemigo bien atrincherado, obscuridad total y condiciones de congelación, se dispuso solo a localizarlos. El impresionante vencedor jamás regresó y después fue proclamado KIA.

Una fácil cruz blanca memora al primer teniente Al Blozis en el Cementerio Americano de Lorena en Saint -Avold, Francia. Los terrenos serenos y exuberantes del cementerio de la Segunda Guerra Mundial mucho más grande de Europa en los EE. UU. Están pacíficamente en una zona en este momento famosa como Grand Est (El Enorme Este), un tributo correspondiente a un auténtico héroe estadounidense.

2. El pájaro es la palabra

En el momento en que se supo en 2009 la novedad de que el ex- lanzador de Enormes Ligas (MLB), Mark “El pájaro” Fidrych había fallecido en un incidente agrícola, el planeta del deporte lamentó la pérdida de uno de sus individuos mucho más memorables. Su corto carrera vulnerable a las lesiones duró solo cinco años, pero su primer año en los Bigs es una historia de historia legendaria.

El año es 1976. Rocoso tops en la taquilla. La Bicentenario americano está en exhibición completa en todas y cada una partes. Y un lanzador diestro desgarbado para los Tigres de Detroit se transformó en una sensación de un día para otro en sendero a ganar el Novato del Año. Sus triunfos en el montículo y su encanto juvenil lo transformaron en un enorme preferido de los entusiastas, una superestrella en sus inicios que aceptó libremente que si no fuese por el béisbol, estaría bombeando gasolina en su hogar en Northborough, Massachusetts.

Con el pelo largo y desgreñado, el lanzador de espíritu libre conmovió a Motor City con su peculiar teatro en el campo que incluía charlar con la pelota a lo largo de los juegos. En el transcurso de un tramo destacable, ganó 11 entradas sucesivas, victorias de juegos terminados. Asombroso. Después fue nombrado lanzador abridor de la Liga De america en el Juego de Estrellas y acabó la temporada 19-9.

En 1977, empezó la temporada fuerte y parecía presto a proseguir con su éxito hasta presenciar la primera de múltiples lesiones en el brazo. Un desgarro no diagnosticado en su manguito rotador por último descarrilaría su prometedora carrera en la MLB que acabó en 1980.

Fidrych entonces se retiró a Northborough, donde él y su mujer formaron una familia en su granja de 107 acres. Durante los años, esporádicamente apareció en los juegos de los veteranos en Detroit, pero prefirió su modo de vida rural y relajado y ser solo otro trabajador, marido y padre.

Quizás mucho más que algún otro deporte, el béisbol está intensamente empapado de melancolia y recuerdos perdurables que se desvanecen de manera lenta pero consiguen soportar la prueba del tiempo. Mencionado lo anterior, los auténticos apasionados jamás olvidarán ese verano mágico del 76 y proseguirán oyendo los ecos de la multitud que cantan “Deseamos El pájaro, deseamos el pájaro “.

1. Go-Gos sin frenos

El reportaje de 2020 que se titula homónimo, Los Go-Gos, explora el ascenso y la caída de la primera banda de mujeres que encabeza las listas de éxitos en redactar sus canciones y tocar sus instrumentos. Más allá de que es informativa y interesante, intercalando imágenes viejas con entrevistas recientes de todos y cada uno de los integrantes de la banda, a la presentación le falta un factor vital que únicamente una película podría sugerir apropiadamente: drama. Y mucho más particularmente, la montaña rusa del revés del sexo, las drogas y el rock ‘n’ roll que han tomado estas legendarias damas.

La historia empieza a fines de los 70 en Los Ángeles, donde una joven llamada “Dottie Danger” intenta ser artista de una banda de punk rock. Después conoce a otras chicas de ideas similares y empieza a tocar en bares y clubes de mala muerte locales. Mientras que pasaban el rato en el infame ‘Rock and Roll Denny’s’ en Sunset Blvd., el conjunto se decidió por el nombre “The Go-Gos” y próximamente se apartó de su personalidad punky a un sonido power-pop mucho más satisfactorio para la radio.

Belinda Carlisle, habiendo descuidado “Dottie” por su nombre real, en este momento encabezó la novedosa alineación, con Jane Wiedlin, Kathy Valentine, Gina Schock y Charlotte Caffey. Tras firmar con un sello discográfico esencial, la banda lanzó su álbum debut en 1981, La hermosura y el ritmo. Prosiguieron fáciles de éxito, incluidos “We Got The Beat” y “Nuestros labios están sellados” – los dos enormes éxitos que asistieron a impulsar el álbum al número uno.

Poco despues, han comenzado los auténticos fuegos artificiales. La popularidad y los muchos de dinero de forma rápida llevaron a fiestas sin frenos y inconvenientes al acecho. Más allá de que la cocaína era precisamente la sustancia escogida por Carlisle y el resto, el guitarrista primordial Caffrey desarrolló una adicción a la heroína paralizante. Sin embargo, la banda se las arregló para continuar adelante, vendiendo estadios en el mundo entero a multitudes furiosas. En el sendero, Carlisle asimismo se implicó románticamente con el Primera base de los Dodgers de Los Ángeles, Mike Marshall. ¡Carrera!

Pero, uy, lo que sube debe bajar. El tercer álbum de la banda, Programa de entrevistas, tuvo un desempeño inferior conforme la banda implosionó de forma lenta (asimismo conocidas como “diferencias creativas”). Para 1985, las desapacibles riñas internas alimentadas por los celos y el incremento del abuso de drogas al final pasaron factura, y los Go-Go dejaron de fumar y han tomado caminos separados.

Carlisle tendría una triunfadora carrera a solas pese a empolvarse de manera continua la nariz a lo largo de prácticamente 30 años. Impresionantemente, aun participó a objetivos de la década de 1980. comercial antidrogas – que es como un narcisista mentiroso patológico que hace un aviso de servicio público sobre las virtudes de la sinceridad y la humildad.

A dios gracias, la historia tiene un final de Hollywood. Después, el conjunto sepultó el hacha y se reunió para tocar y grabar material nuevo. Asimismo, Patas arriba, un musical que muestra las canciones de los Go-Go’s, gozó de un éxito reciente en Broadway en el Hudson Theatre.

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