Las 10 batallas más mortíferas de la Primera Guerra Mundial

La Primera Guerra Mundial va a ser recordada como entre las guerras mucho más sanguinolentas de la narración de la raza humana. Millones de soldados fallecieron en los dos lados y generaciones enteras de jóvenes fueron aniquilados. Los ejércitos han quedado empantanados en trincheras inescrutables, lo que provocó la desaparición de miles en inútiles ataques contra contrincantes fortificados. La guerra asimismo ingresó armas novedosas y horribles, como la ametralladora, que logró que la guerra fuera aún mucho más horrible y sanguinolenta. Existen muchas peleas horribles, pero esta es una lista de las peores.

10. Guerra de Tannenberg (182.000 bajas en suma)

Tras la errada invasión rusa de Prusia Oriental, los rusos consiguieron infligir una derrota a los alemanes en Gumbinnen y seguir hacia Occidente. Los alemanes se movieron de forma rápida para consolidar el Octavo Ejército alemán para parar el progreso ruso. Pese a ser superados en número, los alemanes, superados en número por 2 ejércitos de campaña rusos, consiguieron infligir una enorme derrota a los rusos en Tannenberg, considerada por ciertos como la derrota mucho más dispar de la guerra. Los rusos padecieron 170.000 bajas en frente de los alemanes 12.000, resaltó la ineptitud de los comandantes rusos y la ineficacia del ejército ruso.

9. Guerra de Arras (278.000 bajas en conjunto)

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En 1917, el Frente Occidental había estado estancado a lo largo de un par de años. Muchas peleas sanguinolentas, incluyendo los mataderos de Verdún y el Somme, habían causado millones de bajas en los dos bandos, y Europa se se encontraba fatigando de la guerra. El prominente mando aliado precisaba romper las líneas alemanas y seguir. El ejército alemán era en este momento numéricamente inferior, y una victoria sólida que rompiese las líneas alemanas de manera fácil podría terminar a la guerra. Como resultado, se formó un plan para asaltar las trincheras alemanas en la localidad de Arras, que, conjuntado con un ataque francés al sur, se suponía por último rompería el punto fallecido en el frente occidental y provocaría una victoria aliada. La Guerra de Arras se inició el 9 de abril de 1917, y los sacrificios iniciales llevaron a la atrapa de Vimy Ridge, de relevancia estratégica, por las fuerzas canadienses y a esenciales logros de las fuerzas británicas en el centro. No obstante, en el momento en que la guerra se cerró el 16 de mayo de 1917, el progreso británico se había detenido. Si bien tácticamente fue una victoria británica, la guerra no resultó en el progreso aguardado y, en último término, fue titubeante. Los británicos perdieron 158.000 bajas en el ataque, a una pérdida alemana de 120.000.

8. Guerra de Gallipoli (473.000 bajas en conjunto)

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En 1915, la guerra en Occidente se había estancado. Los dos bandos habían construido gigantes redes de trincheras y estaban perdiendo hombres en inútiles ataques contra las situaciones fortificadas. Además de esto, la deslumbrante derrota en Tannenberg había puesto a Rusia contra la pared, con el peligro de que los Socios perdiesen un apreciado contribuyente al esfuerzo bélico. Con el incremento de las bajas, los socios eligieron arriesgarse; abre un segundo frente. Sir Winston Churchill, entonces Primer Lord del Almirantazgo, decidió agredir los Dardanelos en la presente Turquía para amenazar la ciudad más importante otomana de Constantinopla. Los socios aguardaban que el segundo frente ayudara a romper el estancamiento en el frente occidental y brindara alivio a los asediados rusos al abrir una ruta marítima para el reabastecimiento. En el momento en que los asaltos navales iniciales fallaron, los socios eligieron arrancar un ataque anfibio para machacar al ejército otomano. Los socios pensaban que los turcos sencillamente se plegarían y colapsarían con bajas mínimas (el Imperio Otomano era llamado el “hombre enfermo de Europa” en ese instante y era visto como enclenque. No obstante, sucedió precisamente lo opuesto. Las tropas turcas atrincheraron y resistieron, obstruyendo los desembarcos socios. El resultado de esto, adjuntado con la mala planificación por la parte de los comandantes socios, fue que las tropas aliadas se empantanaron en las playas y no consiguieron sus propósitos, y el frente de Gallipoli al final se empantanó en el Exactamente la misma guerra de trincheras que se vio en el frente occidental en el momento en que las fuerzas británicas, australianas y neozelandesas se confrontaron con los turcos, intentando de huír de sus cabezas de playa. Los socios acabaron perdiendo 220.000 hombres frente a los 253.000 turcos, y el Imperio Otomano consiguió una pasmante victoria .

Nota ajeno: Diríase que la campaña de Gallipoli fue el instante en que los australianos y neozelandeses han comenzado a verse a sí mismos como un país separado y único de Enorme Bretaña, procedente de historias de la valentía del Cuerpo de Ejército de Australia y Novedosa Zelanda (ANZAC).

7. Primera guerra de los Marnes (483.000 bajas en conjunto)

A inicios de septiembre de 1914, el ejército alemán había invadido Bélgica y avanzaba por medio de Francia, conminando a París. Las fuerzas británicas y francesas ahora habían sufrido muchas bajas intentando de parar a los alemanes, y daba la sensación de que París caería frente a las fuerzas alemanas. Agobiados por parar el progreso alemán, las fuerzas británicas y francesas se afianzaron en el río Marnes, en las afueras de París. Los socios al final lograron parar el progreso alemán en Francia en un contraataque contra los alemanes por seis ejércitos de campaña franceses y un ejército británico, ocasionando muchas bajas al ejército alemán y obligándolos a dejar el plan Schliffen y retirarse, en un acontecimiento que llegó a ser popular como el “Milagro de los Marnes”. Pese a la victoria aliada, la guerra fue costosa; las fuerzas aliadas padecieron 263.000 bajas y las alemanas 220.000. Además de esto, la guerra forzó a los alemanes a retirarse para entonces consolidarse y empezar a crear fortificaciones, lo que provocó que los Socios respondieran y condujese a la sanguinolenta guerra de trincheras que caracterizaría al Frente Occidental.

6. Campaña de Serbia (mucho más de 633.500 bajas en suma)

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Prácticamente todos los institucionales saben que la Primera Guerra Mundial empezó en el momento en que el archiduque Franz Ferdinand, heredero del trono de Austria-Hungría, fue ejecutado por el nacionalista serbio Gavrilo Princep. Asimismo saben que poco después, Austria-Hungría invadió Serbia, ocasionando los rusos declararan la guerra a Austria-Hungría, y después los alemanes declararan la guerra a Rusia, y de este modo consecutivamente. La campaña serbia se inició con el bombardeo austriaco de Belgrado el 29 de julio de 1914, seguido de la invasión militar de Serbia el 12 de agosto. Pese a ser superados en número, los serbios consiguieron frenar la invasión austriaca a lo largo de la mayoría de 1914 y hasta 1915, en el momento en que los alemanes y los búlgaros se unieron a los austriacos en el ahínco por apoderarse Serbia y lanzaron una exclusiva ofensiva, que acabó en la Guerra de Kosovo en el mes de noviembre y diciembre de 1915, donde el ejército serbio fue por último quebrado y Serbia aplastada. La campaña fue horriblemente sanguinolenta para los dos bandos, con los austriacos, alemanes y búlgaros perdiendo un total de 313.500 bajas y los serbios perdiendo mucho más de 320.000.

5. Guerra de Passchendaele (848.614 bajas totales estimadas)

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Esta guerra, que se libró de julio a noviembre de 1917, se convirtió en homónimo de la cruda y sanguinolenta pobreza de la guerra de trincheras a lo largo de la Primera Guerra Mundial. Asimismo famosa como la Tercera Guerra de Ypres, la meta de la guerra era seguir en la aldea. de Passchendaele en Flandes Occidental, Bélgica y flanquea y repudia al ejército alemán. En una secuencia de operaciones de “morder y sostener” contra las líneas alemanas, los socios procuraron gastar a los alemanes a través de una sanguinolenta guerra de desgaste, que acabó con el control de Passchendaele por la parte del Cuerpo Canadiense el 6 de noviembre de 1917, poniendo fin a la guerra. Las condiciones a lo largo de la guerra fueron miserables; los dos lados padecieron horribles bajas, y los británicos solo consiguieron pocas ganancias territoriales por sus sacrificios. El barro era una característica incesante del paisaje disparado, atascando tanques e inclusive ahogando a los hombres. El presidente británico de la temporada, David Lloyd George, usó la guerra como un caso de muestra de despilfarro sin ningún sentido y mal mando. Los socios perdieron un total de 448,614 hombres en frente de los alemanes 400,000.

4. Guerra de Verdún (976.000 bajas en suma)

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Mientras que se tenía en mente la guerra del Somme, los alemanes organizaron un ataque masivo contra la fortaleza francesa cerca de Verdun-sur-Meuse. Si bien la meta alemán era atrapar la localidad, uno considerablemente más fácil era aún mucho más visible; sencillamente matar a muchos soldados franceses que rompería la ética francesa y los forzaría a dejar la pelea. Los franceses, no obstante, defendieron tercamente a Verdún y también infligieron horripilantes bajas a los alemanes, al unísono que padecieron horripilantes bajas a cambio. Se intercambiaron prácticamente 40 millones de proyectiles de artillería a lo largo de la guerra, que marcaron el área con cráteres, varios de los cuales aún son perceptibles hasta hoy, y popularizó el grito de guerra francés “¡No van a pasar!”. Verdún llegó a ser para los franceses y los alemanes lo que el Somme fue para los británicos; un símbolo de los horrores de la guerra generalmente, y de la inutilidad de la Primera Guerra Mundial por norma general. Los franceses perdieron unas 542.000 bajas, al paso que los alemanes perdieron unas 435.000.

3. Guerra del Somme (1.219.201 bajas en suma)

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Entre los 2 enormes peleas de mataderos de la Primera Guerra Mundial, el Somme todavía repiquetea en la cabeza de los británicos como un caso de muestra de las matanzas sin ningún sentido de la guerra. Premeditado en 1916, la meta de la guerra era ser un esfuerzo masivo anglo-francés para hacer una separación en las líneas alemanas que pudiese explotarse con un golpe definitivo. El ataque alemán a Verdún, no obstante, forzó a los comandantes socios a cambiar sus proyectos, y la guerra se transformó en una ofensiva primordialmente británica, a pesar de que los franceses todavía contribuyeron de manera significativa. Los británicos se prepararon para la ofensiva con un bombardeo masivo de artillería de múltiples días sobre las líneas alemanas, que aguardaban dañaría las defensas alemanas lo bastante para dejar que las fuerzas británicas se abriesen paso. El primero de los días de la guerra, se enteraron de que, en verdad, no lo logró en el momento en que los británicos padecieron 60.000 bajas en un día; la mayor pérdida de vidas en un solo día en la historia del ejército británico. Los asaltos siguieron en todo el área de Somme hasta el 13 de noviembre de 1916 en el momento en que la ofensiva por último se desvaneció. La guerra, si bien en último término titubeante puesto que no hubo ningún avance, fue estratégicamente esencial para los socios, puesto que forzó a los alemanes a retirarse 40 millas y después preparó el ámbito para la victoria final aliada en 1918. No obstante, los socios pagaron costoso por este motivo; los socios perdieron un total de 623.906 bajas, incluidos 100 tanques y 782 aeroplanos. Los alemanes perdieron prácticamente 600.000 hombres.

2. Ofensiva de primavera (1.539.715 bajas en suma)

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Asimismo famosa como la Ofensiva de Ludendorff o la Kaiserschlacht (guerra del Kaiser), la Ofensiva de Primavera se lanzó, como su nombre señala, en la primavera de 1918. La espalda de Alemania se encontraba contra la pared; el país padecía un bloqueo británico de sus puertos y había perdido muchos hombres que el ejército alemán debía reclutar a jubilados y tipos para batallar en el frente. Además de esto, la llegada de una cantidad enorme de tropas frescas estadounidense se encontraba allanando el sendero para una alguna victoria aliada. El prominente mando alemán sabía que la única forma de ganar la guerra era vencer a los socios con una enorme ofensiva antes que los estadounidenses tengan la posibilidad de desplegarse completamente. El general alemán Erich Ludendorff fue escogido para planear la ofensiva, que se lanzó el 21 de mayo de 1918. El plan era un enorme impulso contra el frente de Somme a cargo de los británicos, con otros tres asaltos premeditados a desviar la atención de los socios del ataque primordial. Se suponía que el ataque contra el Somme rompiese las líneas aliadas, rompiendo el ejército británico y forzando a los socios a buscar términos de armisticio. Empleando “soldados de ataque” de veloz movimiento, los alemanes en un inicio hicieron adelantos significativos, empujando a los socios hacia atrás y ganando un sinnúmero de tierra en concepto de la Primera Guerra Mundial. No obstante, la operación carecía de objetivos claros, y los alemanes acabaron moviéndose tan veloz que no lograron transportar suficientes recursos para sostener el progreso. Además de esto, no dieron entidades de movimiento veloz, como la caballería, para explotar sus ganancias. Los socios al final se atrincheraron y detuvieron el progreso alemán, poniendo fin a la ofensiva con los alemanes en una situación enclenque para defenderse en el momento en que se dio el empujón final de la guerra. Los alemanes perdieron mucho más de 680,000+ bajas en el empuje, eminentemente a las entidades de soldados de ataque que lideraban los ataques, al tiempo que los Socios perdieron un total mezclado de 850,000+. El ataque falló en su propósito de romper las fuerzas aliadas, y conjuntado con tropas estadounidenses frescas, los socios estaban completados para efectuar el ataque final contra los alemanes.

Nota ajeno: Entre las peleas mucho más reconocidas de la historia militar estadounidense ocurrió a lo largo de la Ofensiva de Primavera. Una fuerza de infantería y marines estadounidenses se encaró a los alemanes en la Guerra de Belleau Wood, deteniendo un avance alemán y ayudando a la derrota general de la Ofensiva de Primavera. A lo largo de la guerra, diríase que los marines lucharon tan ferozmente que los alemanes comenzaron a llamarlos “Teufel Hunden”, que traducido al inglés revela entre los apodos mucho más conocidos de los marines; “Perros desalmados”.

1. Cien días de ofensiva (1.855.369 bajas en conjunto)

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Con el fracaso de la Ofensiva de Primavera, los alemanes han quedado en una situación enclenque, habiendo ganado lote que no podían proteger apropiadamente y habiendo gastado la mayoría de sus mejores tropas tratando romper las líneas aliadas. Los socios, por otra parte, estaban apaleados pero no destrozados, y tenían el beneficio de una cantidad enorme de tropas frescas de los USA, bajo el mando del general John “Blackjack” Pershing. El comandante supremo aliado en ese instante, el mariscal Ferdinand Foch, decidió que los socios deberían regresar a la ofensiva y aceptó un plan propuesto por el comandante británico Sir Douglas Haig para agredir al desgastado Segundo Ejército alemán en Amiens.

El ataque, popular como la Guerra de Amiens, fue un éxito, lo que forzó a los alemanes a dejar por último las líneas en Amiens. Los socios lanzaron otra serie de ofensivas, incluyendo las peleas de Second Somme, Second Noyons y Second Arras. El resultado fue un éxito increíble; las líneas alemanas por último se rompieron y los alemanes se vieron obligados a retirarse a la Línea Hindenburg, una secuencia de proyectos protectoras que resguardaban la patria alemana. Entonces, los Socios han comenzado a agredir la Línea con una sucesión de ofensivas dirigidas a poder el progreso final. Los alemanes desgastados y exhaustos se opusieron, pero no lograron proteger las líneas y, por último, los socios rompieron la línea Hindenburg en la guerra de Cambrai. Los alemanes por último solicitaron la paz y el 11 de noviembre de 1918 se firmó un armisticio que puso fin a las sanguinolentas peleas de la Primera Guerra Mundial. La ofensiva de los Cien Días fue un éxito increíble para los Socios, pero la pagaron cara; los socios perdieron un total de 1.069.636 bajas, incluidos 127.000 estadounidenses. Los alemanes perdieron 785.733 bajas, pero quizás la mayor pérdida fue el colapso del Imperio alemán y los concluyentes términos de paz que los alemanes se vieron obligados a admitir después.

Nota ajeno: Las peleas de la Ofensiva de los Cien Días tienen dentro la Ofensiva Meuse-Argonne, que es la primera enorme ofensiva de la Primera Guerra Mundial que incluye a las fuerzas estadounidenses en una aptitud importante.

Por Justin Jurek

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