Las 10 mejores películas alucinantes y estimulantes

Si hay algo que las películas hacen mejor que cualquier otra forma de arte, es la extravagancia. La combinación de vista, sonido y música lo transforma en un coctel idóneo para llevar a la audiencia a un viaje salvaje y separado; y en los últimos tiempos, los cineastas aun comenzaron a emplear el cine como una manera de examinar ideas filosóficas embriagadoras como la naturaleza de la identidad, el tiempo y la conciencia. Con esto en cabeza, las próximas son diez películas que tienen ciertas tramas mucho más peculiares, inventivas y estimulantes de la historia del cine. Hay incontables mientes honoríficas que podrían haber incluido de forma fácil en esta lista, conque no dude en dejar cualquier sugerencia en la sección de comentarios.

10. El prestigio

Si deseas desconcertar a la audiencia, no puedes confundirte al sacar una página del libro de trucos del mago, que es precisamente lo que logró el directivo Christopher Nolan con su película de 2006 The Prestige. La historia prosigue a 2 magos de principios de siglo que se implican en una feroz rivalidad una vez que uno inventa un truco nuevo, increíble y completamente inexplicable. Es una película llena de giros, reveses y pistas falsas, y hace unas cuestiones bastante altas sobre la naturaleza de la identidad y la obsesión que indudablemente te sostendrán pensando. Es como un truco de magia de noventa minutos trasplantado a la pantalla, pero en contraste a varios trucos de magia, muestra una recompensa por la que verdaderamente merece la pena quedarse.

Escena mucho más inolvidable:

El Prestige está en su mejor instante en el momento en que exhibe a los 2 magos, interpretados por Hugh Jackman y Christian Bale, actuando en el ámbito. De estas situaciones, la mejor es indudablemente la primera ocasión donde el personaje de Bale interpreta ‘El hombre transportado’, el truco que desata una rivalidad mortal entre él y el personaje de Jackman. El truco está en la simplicidad en sí: el personaje de Bale hace rebotar una pelota en su ámbito y se las arregla para teletransportarse de alguna forma entre 2 puertas, reaparecer y apresarla, pero está retratado con tanta distinción en la película que es simple comprender por qué razón el personaje de Jackman se obsesiona tanto con conociendo su misterio.

9. Segundos

Si andas de humor para una película que verdaderamente te va a hacer meditar, no procures mucho más: Seconds, una joya poco famosa de finales de la década de 1960 interpretada por Rock Hudson. La película prosigue la crónica de un banquero de mediana edad que es contactado por una obscura organización que da un servicio muy interesante: una exclusiva vida. Por una cuota, la compañía finge la desaparición del hombre, lo establece en una exclusiva carrera y casa, y le hace cirugía plástica a fin de que salga luciendo como el popular y apuesto Sr. Hudson. No es un mal negocio, ¿verdad? Bueno, piénselo nuevamente. Siendo estas películas, las cosas son considerablemente más complejas de lo que semejan, y la historia próximamente da un giro brusco hacia lo alucinante. El directivo John Frankenheimer empleó ciertas técnicas de filmación realmente revolucionarias para la película, y el resultado es una experiencia desgarradora y alucinante que no vas a olvidar de manera fácil. Brian Wilson seguramente no lo logró. Según su biografía, ver a Seconds mientras que se encontraba en medio de sus años de drogadicción y tambalearse al filo de la esquizofrenia afectó intensamente al líder de los Beach Boys, y asegura que tras ver la película no volvió al cine a lo largo de prácticamente quince años. años.

Escena mucho más inolvidable:

Al comienzo de Seconds, la compañía sustancia al personaje primordial para persuadirlo de que admita su servicio. Los realizadores usaron lentes ultra enorme angular y ojo de pez para hacer una sensación de irritación en la secuencia, y en varias tomas aun montaron la cámara en el cuerpo del actor, una técnica que tiene ciertos efectos verdaderamente desorientadores. Para colmo, aun edificaron una habitación con un piso desfigurado y descompuesto que se semeja a algo que podrías ver en una vivienda de la diversión. El resultado pertence a las secuencias de sueños / drogas mucho más extrañas y funcionales que nunca haya visto.

8. Una naranja mecánica

Tratándose de extrañezas en el cine, Stanley Kubrick es el rey. Desde 2001, desde The Shining hasta Eyes Wide Shut, fue un directivo siempre y en todo momento entusiasmado en examinar los confines mucho más profundos y retorcidos del inconsciente. En ninguna parte es esto mucho más visible que en La naranja mecánica, su pieza maestra de ciencia ficción satírica de 1972. La historia se lleva a cabo más adelante distópico y prosigue las hazañas de Alex, el líder sociópata de una banda de ‘droogs’ que andan aterrorizando a la multitud en las calles de Enorme Bretaña. Alex por último es detenido por asesinato y se le da un régimen extremista que procura inculcarle una aversión extrema a la crueldad, con desenlaces algo dispares. A Clockwork Orange fue bastante discutida en su publicación, e inclusive fue prohibida resumidamente en el Reino Unido, pero el día de hoy se convirtió en entre las películas de culto más especial por su estilo extraño y sus matices filosóficos. No obstante, más que nada, es recordado por ser un viaje impresionantemente extraño, en ocasiones inquietante y también hilarante, en ocasiones los dos al tiempo.

Escena mucho más inolvidable:

Una naranja mecánica tiene tantas situaciones seminales que es bien difícil escoger únicamente una, pero tratándose de lo extraño, no se regresa considerablemente más inquietante que las situaciones en las que Alex se somete a su “régimen” para adecentar su conciencia de todas y cada una de las tendencias hacia la crueldad. Lo ponen en una salón de cine, lo anudan a una silla y lo fuerzan a utilizar un casco de pesadilla que sostiene los ojos libres mientras que la pantalla exhibe un acto de crueldad y asesinato tras otro. No es una escena simple de ver, pero está garantizado que se va a quedar contigo por un tiempo.

7. El hombre de la tierra

Llevar a los espectadores a un viaje salvaje no en todos los casos necesita millones en FXs y una trama dificultosa; en ocasiones se habla solo de tomar una gran idea y explorarla por todo cuanto vale. Tal es la situacion de The Man From Earth de 2007, una pequeña película sin dependencia que se lleva a cabo como una mezcla de una obra teatral bien redactada y un refulgente tratado filosófico. La historia se enfoca en John Oldman, un instructor universitario que, a lo largo de una celebración con unos amigos, hace la extraña afirmación de que es inmortal. Enseña que nació en la temporada de Cromañón, pero jamás avejentó, y que a lo largo de 10.000 años estuvo caminando por la Tierra, moviéndose cada cinco años a fin de que absolutamente nadie se dé cuenta de su misterio. Sus amigos son comprensiblemente incrédulos, pero están prestos a continuar lo que piensan que es un juego, y lo que prosigue es un largo diálogo sobre la naturaleza del tiempo, el saber y el envejecimiento que jamás ya no es impresionante. Es una película que se restringe a solo una habitación y un solo tema, pero si bien está grabada en la escala mucho más pequeña viable, las ideas que muestra y las cuestiones que expone son mayores y ambiciosas que las películas con capitales diez ocasiones mayores.

Escena mucho más inolvidable:

El hombre de la tierra bien podría ser una obra teatral grabada, con lo que no hay enormes piezas para rememorar. No obstante, existen varios instantes recordables, y de estos, el mucho más destacable debe ser la escena donde John les cuenta por vez primera a sus amigos el misterio de que tiene mucho más de 10.000 años. Al comienzo, lo toman como una broma o una suerte de truco de salón, pero en el momento en que al final se dan cuenta, es algo digno de contemplar.

6. Eterno resplandor de una cabeza inigualable

El escritor Charlie Kaufman ha concebido ciertas premisas bastante pesadas en su tiempo, pero su mejor incursión en los reinos de lo extraño y extraño se causó en Eternal Sunshine of the Spotless Mind de 2004, una historia romántica de ciencia ficción que se luce por su trama alucinante. y estilo visual impresionante. Jim Carrey y Kate Winslet interpretan a Joel y Clementine, 2 ex- amantes cuya relación disfuncional los transporta a una compañía de tecnología que se destaca en eliminar recuerdos lacerantes de la cabeza de los sujetos. Esta ingeniosa propuesta deja al directivo Michel Gondry verdaderamente entretenerse jugando transcurrido un tiempo y el espacio, y en varias situaciones, los elementos y la gente van a desaparecer de la toma conforme se borran de forma sistemática de la memoria de un personaje. Todo lo mencionado da sitio a unas secuencias pasmosas, pero lo que verdaderamente provoca que Eternal Sunshine sea un viaje tan extraño son todas y cada una de las cuestiones que ordena a los espectadores a hacerse: ¿no somos mucho más que la suma total de nuestros recuerdos? ¿Valdría la pena eliminar las malas vivencias de tu cabeza aun si perdiste algo de ti en el desarrollo? Ese género de hondura de tema es un descubrimiento poco común en las películas, y es gran parte de lo que provoca que esta película sea una experiencia tan extraña y inolvidable.

Escena mucho más inolvidable:

El viaje que hace la película mediante los recuerdos de Joel se detiene en múltiples puntos extraños en el tiempo, pero, con bastante, el mucho más extraño y entretenido debe ser una escena donde nos llevan de regreso a en el momento en que Joel era un bebé. Gondry dispara la escena desde el piso hacia arriba, mientras que el bebé Joel se sienta bajo la mesa de la cocina intentando desesperadamente de llamar la atención de su ocupada madre, prácticamente perdiendo la cabeza en el desarrollo. Es una escena hilarante, fantásticamente imaginativa, y de forma fácil entre las partes mucho más recordables de la película.

5. Cebador

Las películas de viajes en el tiempo son siempre y en todo momento una de las maneras mucho más simples de asombrar a la audiencia, sencillamente por las paradojas inherentes y las trampas lógicas que crea saltar hacia atrás o hacia adelante en el tiempo. Es un dispositivo de trama que se ha empleado constantemente, pero pocas veces se ha usado con tanta efectividad como en Primer, una película de ciencia ficción de 2004 sobre 2 ingenieros en apuros que idean de manera accidental una máquina del tiempo. Primer es una película que se luce por 2 cosas: hacerse de manera sin dependencia por $ 7,000 y tener entre las tramas mucho más complicadas, increíbles y también intencionalmente espesas de siempre. Los realizadores eligen por no ofrecer a la audiencia ninguna información, y el resultado es una película que muestra un sinnúmero de gracietas técnicas y ciencia dura. El diálogo embriagador y la trama retorcida están asegurados para perder una parte de la audiencia, pero para esos que se implican, Primer es, en último término, entre las películas mucho más gratificantes y estimulantes de los últimos tiempos.

Escena mucho más inolvidable:

Esta es una película que se enfoca totalmente en estudiar la paradoja del viaje en el tiempo, con lo que cada pequeña escena es una parte de un todo mucho más grande y importante. Pero nada de esto se hace visible hasta unos veinte minutos tras la película, en el momento en que el personaje de Abe transporta a su amigo Aaron a un campo con la promesa de enseñarle “lo más esencial que cualquier organismo vivo haya presenciado”. En el momento en que llegan allí, Abe le distribución a Aaron unos cuantos binoculares, y los 2 miran como Abe, un segundo Abe recién salido de la máquina del tiempo, deja la unidad de almacenaje donde se almacena el dispositivo.

4. Mulholland Drive

Prácticamente todos los directivos de películas que hizo David Lynch podrían incluirse en esta lista, pero si busca una aceptable introducción al carnaval de extrañezas que es su trayectoria, empieze con Mulholland Drive, un thriller psicológico de 2001 que está entre sus mejores. Película (s. La historia prosigue a una muchacha actriz que se muda a Los Ángeles con la intención de irrumpir en el negocio del cine. Próximamente está con una enigmática mujer con amnesia, a quien procura contribuir a recobrar su identidad. Desde ahí, la narrativa se transforma en entre las películas mucho más inquietantes, complicadas y claramente sorprendentes de los últimos tiempos. Es el género de película donde cada espectador está designado a salir con su lectura personal de lo que significa, y hay escasas inquietudes de que o sea lo que Lynch, quien se ha negado a comentar sobre lo que piensa que verdaderamente se habla, siempre y en todo momento deseó.

Escena mucho más inolvidable:

Fuera de su trama primordial, Mulholland Drive se constituye de pequeñas viñetas, muchas de las que se fundamentan en individuos que tienen poco o ningún contacto con los players primordiales. Pero es una de estas situaciones la que da el instante mucho más inolvidable de la película. La secuencia tiene rincón en un lugar de comidas, donde 2 hombres desayunan. Uno empieza a detallar un sueño horrible que estuvo teniendo, y mientras que lo realiza, los datos empiezan a realizarse a su alrededor, hasta la espantosa criatura que se oculta en el callejón del lugar de comidas. Es una escena magistral que rivaliza con las mejores películas de terror en concepto de escalofríos. Por mucho que lo intente, no lo olvidará de manera fácil.

3. La Matriz

¿Qué queda por decir sobre The Matrix? Esta película fue un auténtico cambio de juego en Hollywood, y en el momento en que se estrenó en 1999, en el instante se estableció como entre las películas mucho más extrañas, mucho más predominantes y estilísticamente inventivas de siempre, y todo lo mencionado pese a tener a Keanu Reeves en el papel protagonista. . La película se fundamenta fundamentalmente en una fácil iniciativa filosófica que preocupa a los pensadores desde los días de Descartes: ¿de qué forma entendemos qué es verdadera? Los realizadores han tomado este ensayo mental y edificaron su crónica cerca de él, añadiendo una dosis de enorme capacidad de fuego y kung fu por si las moscas, y el resultado es una película que invita a la reflexión al unísono que pura y fácil diversión. Muestra varios de los efectos visuales y situaciones de acción mucho más interesantes de la memoria reciente; pero lo que verdaderamente recordará a The Matrix es exceder los límites de los modelos de temas que se tienen la posibilidad de emprender en las películas, así sea la naturaleza de la sensación y la experiencia o nuestra relación siempre y en todo momento dinámico con la tecnología.

Escena mucho más inolvidable:

A lo largo de Entrenamiento de Neo sobre de qué manera plegar las reglas del espacio y el tiempo mientras que están en Matrix, hay una escena donde él y Morpheus son transportados a un dojo salidos de una película de acción de Hong Kong y obligados a confrontar en un enfrentamiento cuerpo a cuerpo. Todas y cada una de las mejores unas partes de la película, desde su término intrigante hasta su coreografía de pelea superior, se detallan en esta escena.

2. Club de la pelea

1999 fue un enorme año para las películas increíbles, y el Club de la Riña es el que todavía golpea mucho más fuerte. Con lo que se puede argumentar, la historia prosigue a un dron de oficina sin nombre (interpretado por Edward Norton) que entra en contacto con un extravagante vendedor de jabón interpretado por Brad Pitt. Juntos, los 2 empiezan un club de boxeo furtivo y, una vez que se pone de tendencia, moldean poco a poco a su conjunto de jóvenes descontentos en un ejército guerrillero no oficial que se subleva contra el status quo a través de la realización de extraños actos de sabotaje y vandalismo. Cualquier persona que haya visto Fight Club sabe que o sea únicamente una pequeña una parte de la historia, pero por esa razón esta película todavía es entre las vivencias mucho más extrañas que nunca vas a tener en el cine. Los cineastas prosiguen lanzando novedosas curvas a la audiencia, cada una mucho más absurda que la previo, y todo lleva a entre los finales mucho más retorcidos, increíbles y realmente espectaculares de siempre. Pero la película no solo marcha con un truco. Asimismo se encuentra dentro de las historias temáticamente mucho más valientes de los últimos tiempos, que aborda todo, desde la crueldad y la masculinidad hasta la propaganda y la civilización de consumo.

Escena mucho más inolvidable:

Fight Club está repleto de instantes recordables, ciertos de ellos entretenidos y otros claramente inquietantes, pero de los mejores llega en el momento en que el personaje de Norton, cansado de su trabajo, verdaderamente se golpea a sí mismo a lo largo de una asamblea con su jefe. Tras golpearse a sí mismo en la cara y arrojarse mediante una mesa de vidrio, le afirma a seguridad que su jefe lo atacó, y se las arregla para irse con un fuerte acuerdo que le deja a él y a Pitt verdaderamente cambiar sus travesuras a toda agilidad.

1. 2001: Una odisea del espacio

El desenlace de los 90 podría ser un renacimiento del estilo inventivo y las ideas valientes en la pantalla, pero nada de eso podría haber sido viable si no fuese por el estreno en 1968 de la película seminal de Stanley Kubrick 2001: A Space Odyssey. Puede ser bien difícil de comprender en este momento, pero antes de 2001, el género de ideas que se transformarían en el elemento básico de los profesores de cabeza modernos sencillamente no se abordaban en el cine usual, y la ciencia ficción precisamente no se tomaba seriamente como género. Kubrick no solo gastó millones en crear la visión mucho más verdadera viable de los viajes exclusivas, sino lo combinó todo con una historia que verdaderamente trató de emprender no solo el origen de la raza humana como una clase pensante, sino asimismo especuló sobre dónde podrían nuestros próximos saltos científicos tómanos. No pretendo entender precisamente qué es lo que significa el tercio final de la película, y no sé si alguien verdaderamente lo sabe con seguridad, pero lo que es seguro es que 2001 dio a sus espectadores mucho más elementos en los que meditar que cualquier película previo. y 40 años después todavía no ha perdido ni una migaja de secreto o inventiva.

Escena mucho más inolvidable:

2001 está dividido en 4 episodios, y de ellos el mucho más alucinante es indudablemente el último, una sección llamada ‘Júpiter y alén del infinito’ que muestra a un astronauta siendo absorbido por una ‘puerta estelar’ y siendo lanzado a través del espacio y el tiempo. Lo que prosigue es una extendida explosión de color y sonido que solo puede describirse como psicodélico. Pertence a las secuencias mucho más increíbles de la historia del cine, tanto que en el momento en que se estrenó por vez primera en 2001, se ganó una reputación entre la civilización juvenil como una película habitual para poder ver con un efecto ácido.

About the author

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *