Las 10 mujeres más famosas de la Edad Media europea

Tabla de contenidos

  • 10. Margery Kempe (1373–1438, inglés)
  • 9. Matilde de Canossa (1046-1115, italiano)
  • 8. Héloïse d’Argenteuil (1101-1164, francés)
  • 8b. Beatrice di Folco Portinari (1266-1290, italiano)
  • 7. Joan, condesa de Kent (1328-1385, inglés)
  • 6. Ginebra (galés, inglés, francés; es dependiente de quién escriba)
  • 5. Santa Catalina de Siena (1347-1380, italiano)
  • 4. Leonor de Aquitania (1122 o 1124–1204, francés)
  • 3. Julian of Norwich (1342-1416, inglés)
  • 2. Juana de Arco (1412-1431, francés)
  • 1. Christine de Pizan (1363-1430, italiano-francés)

En el espíritu de la igualdad de género, estoy siguiendo mi lista de los 10 mejores (mucho más 1) Caballeros de la Edad Media con el otro lado del chelín. Si bien no lo sabrías por todas y cada una de las películas y programas de televisión tontos que hay, las mujeres de europa en la Edad Media (500-1500) hicieron contribuciones de enorme alcance a la política, la religión, la guerra y la civilización por norma general. Ciertos aun estaban comprometidos en negocios, y no quiero decir que vender modelos lácteos en un puesto en el mercado del pueblo. Lancé mi red a las crónicas de la cristiandad occidental y procuré diez mujeres auténticas de predominación, tanto en su tiempo como más tarde, y una reina imaginaria. Sí, para ser justos y equitativos, voy a enseñar a once personas.

Establecí mi sistema de clasificación sobre la base de la contribución, así sea política, cultural o religiosa, popularidad, resonancia moderna, predominación y sensualidad. Todos son criterios subjetivos, indudablemente, pero el último no quiere objetividad, se apoya en lo que me agrada. Tratar con él. Por ende, incluyo una calificación de ‘atrayente sexual’, solo para ofrecerle algo de gusto a los métodos, y seamos honestos, eso es la primera cosa que me viene a la cabeza al notar sus retratos. O, para justificar mi razonamiento desde un criterio académico, la atracción sexual fue un ingrediente esencial de la interacción popular para las mujeres en la Edad Media, con lo que es imposible ignorar… bla, bla, bla. ¡Gozar!

10. Margery Kempe (1373–1438, inglés)

Popular por: Traiga a entre las primeras mujeres a fin de que escriba un trabajo práctico y secular.

Atracción sexual: Dinero, sabiduría, hermosura, excelente en el saco … mucho más prominente que prominente

La princesa burguesa original, Margery, no solo ha podido gozar de la riqueza amontonada por su familia, viajando por el planeta popular solo para agradar su pasión por los viajes, sino asimismo halló el tiempo para casarse y ofrecer a luz catorce hijos. Ciertas otras mujeres de su tiempo asimismo tuvieron exactamente las mismas virtudes, pero escasas de rango no noble, y asimismo Margery fue la primera en redactar sobre estos viajes desde una visión intensamente personal.

El Libro de Margery Kempe es una obra considerada como la primera autobiografía en el idioma inglés, donde incluyó las comunes medites místicas de las mujeres conmocionadas de la temporada, tal como ciertos extractos jugosos sobre su muy caliente vida: 14 pequeños no lo hacen. hacerse a sí mismos, ya conoces. La narración del libro de Kempe empieza inmediatamente después de su matrimonio y cuenta la experiencia de su bien difícil primer embarazo. Mientras que daba a luz a este niño, enfermó dificultosamente y temió por su historia. Llamó a un sacerdote a fin de que escuchase su confesión, en tanto que tenía un “pecado misterio” que había estado pesando en su conciencia a lo largo de cierto tiempo. El sacerdote empezó a censurarla antes que pudiese publicar este pecado en su integridad, y después salió. Buen chaval.

Temiendo la condenación eterna, cayó en un estado delirante, observando diablos volando a su alrededor. Considerada un riesgo para ella y para el resto, Marge estuvo encadenada en un almacén a lo largo de seis meses hasta el momento en que Jesús se sentó al lado de su cama y le preguntó: “Hija, ¿por qué razón me has desprotegido y yo no te desamparo jamás?” Ella cuenta, al comienzo, que tenía la intención de transformarse en una sierva de Dios, pero acepta que no podía “dejar su orgullo ni su pomposa indumentaria”.

En la área, esto suena bastante a la vida propia de un santurrón.

y esas historias se contaban entre las mucho más populares de la literatura medieval; no obstante, en una inspección mucho más próxima, su descripción de su padecimiento es revolucionaria. Por una parte, Margery no es virgen ni deja el sexo; por otro, no posee intención de encerrarse o ocuparse a una vida de contemplación solitaria; y al final, no cabe duda de que ella considera al sacerdote como algo menos que inútil.

Ya que el dinero hace girar al planeta, Margery halló tiempo para realizar las inversiones mucho más sólidas: alcohol, obtener una cervecería y todo cuanto acarrea. Su libro fue leído y fue reverenciada por la Iglesia Anglicana, que la cubre en el aquí y el mucho más allí. Conoció al místico inglés Julian de Norwich en su celda privada para una charla seria sobre Dios y la vida entre nosotras, y salió de la visita reforzada por la fuerza de sus convicciones. Llevó una vida plena, fue reconocida en su tiempo, logró que le agradara a la Iglesia y vivió hasta una edad muy avanzada. Margery es aún mucho más destacable en el momento en que se cree que esta fue una temporada no solo de la Peste Negra y el patriarcado opresivo, sino más bien asimismo de la disparidad de la caza de brujas, de la que fueron víctimas muchas mujeres independientes. Pero Margery ocupa el puesto número 10 por el hecho de que … bueno … ¿cuántos de ustedes han oído charlar de ella?

9. Matilde de Canossa (1046-1115, italiano)

Matilde de Canossa

Popular por: Jodiendo al Emperador y apoyando a las comunas libres

Atracción sexual: Poderoso y voluntarioso, pero un tanto tímido en el cariño gracias a un matrimonio incestuoso. Precisaría atención plus

Matilda era famosa como la Enorme Condesa, como una supervillana o un individuo excéntrica, pero pateó lo bastante para merecer el título. Su venganza y sentido de independencia alteraron el curso de la historia en Italia en un instante vital de su avance político, financiero y popular. Matilde se crió bien en la prometedora zona industrial del norte de Italia, pero asimismo tenía fuertes raíces alemanas, en razón de la conquista regular del emperador alemán, que la anudaba a la alta política.

Ella cortó sus dientes de intriga en un matrimonio incestuoso, a través de el que se casó con su hermanastro, cuyo padre no solo era el marido de la madre de Matilde, sino más bien asimismo un primo. Besar a los primos era común en la Edad Media, si bien esa sangre se encontraba bastante cerca para su tranquilidad y dejaba un mal gusto de boca a Matilda, pero asimismo le dio una educación en la manipulación. No obstante, estar relacionada con un sinnúmero de terratenientes a lo largo de una temporada infestada de anomalías de la salud, desnutrición y guerras muy frecuentes significó que próximamente empezó a heredar un sinnúmero de feudos, y en esos días la tierra significaba poder. Esto se regresa fundamental mucho más adelante.

Matilda tuvo su primer contacto real con la política al asistir en las selecciones de múltiples Papas, que eran sus vecinos en Toscana, vinculando de este modo su destino al del lado papal a lo largo de la Disputa de la investidura, que es una oración muy elegante para el certamen del siglo XI sobre poder supremo en Europa – Sumo Pontífice de la Iglesia Católica o el Emperador del Sacro Imperio De roma Germánico. Los datos no importan aquí.

Entonces Matilda tuvo suerte. En un movimiento excepcional para la edad, halló a alguien que la instruyera en las artes militares, tal como en paseos a caballo y lectura seria. Entonces abandonó a su marido cojo y se transformó en agente sin dependencia. Y no un instante bastante próximamente, por el hecho de que en 1077 reventó la disputa entre el emperador Enrique IV y el papa Gregorio VII, y el emperador se vio obligado a llevar a cabo penitencia por su obstinación al pararse descalzo en la nieve frente al castillo donde se hospedaba el papa. Ese castillo era Canossa, la vivienda ancestral de Matilde y un cobijo para los Papas en el momento en que las cosas se calentaban bastante en Roma. El aspecto de prestigio de acoger al gerente de Dios en la Tierra en un instante tan crítico, transformando a Canossa en el centro de la política europea, elevó a Matilda como una auténtica personaje principal a los ojos de sus contemporáneos.

En este momento conocida, Matilde pasó a la ofensiva al proceder a la guerra con el rey mucho más poderoso de la cristiandad occidental. Ella ganó y, no contenta con dejar lo pasado anteriormente, dio a las ciudades comunales de su reino, que era casi todo el norte de Italia, el derecho al autogobierno, y después le dio la fortuna al Papa. Matilda ocupa el puesto número 9 en esta lista pues, si bien alcanzó la cima en política, ha podido alardear de otros pocos logros perdurables.

8. Héloïse d’Argenteuil (1101-1164, francés)

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Popular por: Una historia amorosa con el erudito Peter Abelard

Atracción sexual: Estratosférico si sus cartas son auténticas

Te doy en este momento una doble dosis de amores literarios. Más allá de que ser mujer no era un estado envidiable a lo largo de la Edad Media por norma general, Eloísa padeció doblemente gracias a ello por el hecho de que no solo debía batallar regularmente contra las limitaciones patriarcales que limitaban sus opciones de vida, sino asimismo amaba bastante y asimismo. abiertamente. Tenía la historia amorosa original entre alumnos y instructores que, según todos y cada uno de los reportes, se fundamentaba tanto en el sexo como en la admiración intelectual, lo que no era algo que aun entonces debiese publicitarse extensamente. Era refulgente, extravertida, hot y no tenía temor de decir lo que creía, y eso la metió en varios inconvenientes con su cuidador, su tío, quien naturalmente sospechaba de ella. Deseo decir, que desea que su sobrina sea corrompida por algún académico sórdido, en especial Abelard, que era popular por ser narcisista y malhumorado. No obstante, hay corredores oscuros y armarios apartados entre las salas, y la relación se gaste de la forma mucho más vulgar. El tío se enteró y cortó los innombrables del buen instructor, un ataque al que subsistió prodigiosamente, pero quizás solo como un recordatorio de su corrupción y degradación.

Y esa no es la parte mucho más candente del tema. Tras la castración, Heloise llegó a un convento y, por último, ascendió a abadesa, pero jamás perdió ese sentimiento de amor y estableció con Abelardo entre las correspondencias mucho más reconocidas y sentidas de la Edad Media. Pero estas no eran solo cartas de amor. Hubo indagaciones sobre la naturaleza del amor, las relaciones personales con Dios y otras cuestiones religiosas. Aun de esta manera arruinada socialmente, Heloise era una mujer tan alfa (¿Loba?) Que continuó orgullosa y desafiante hasta el desenlace de sus días, retando a su viejo apasionado a volverse desquiciado y no ser un idiota indeciso.

Naturalmente, lo se encontraba de todas formas, y continuó distante y evasivo. Además de esto, Heloise tiene la distinción de reposar eternamente cerca de Jim Morrison en el cementerio de Père-Lachaise en París, si bien al lado del medio eunuco Abelard.

8b. Beatrice di Folco Portinari (1266-1290, italiano)

Marie Spartali Stillman - Beatrice (1895)

Popular por: Ser musa y apasionado

Atracción sexual: Fantasía romántica más especial

Entre las primeras mujeres en ser ubicadas en un pedestal literario para no haber dado a luz al Salvador, ser atormentada por su fe o actuar de alguna forma santa, Beatrice fue la inspiración romántica del enorme poeta de finales de la Edad Media y principios del Renacimiento, Dante Alighieri. . Parece ser, jamás consumaron nada, pero B era una genuina hija de la burguesía, cuyas fugaces visualizaciones en las calles de Florencia bastaron para completar los corazones palpitantes de jóvenes versistas impresionables, empezando la inclinación de las musas seculares que prosigue hasta nuestros días. ¿Recuerdas a Matilda? Bueno, esto fue una parte de su legado de dar mucho más independencia a las ciudades industriales independientes y de forma de pensar secular del norte de Italia.

La Vita Nuova, una compilación de poemas de amor, fue la manera de Dante de rendir un homenaje romántico a la dama de sus sueños. O eso o era una explicación económica para redactar un verso bastante enfermizo y culpar a Cupido si lo atrapaban. En último término, Dante usó sus hormonas agitadas para desarrollar el soneto como la manera primordial de poesía entre las clases literarias en cierne, y fue retomado por los colosales culturales del siglo XIV, Petrarca y Boccaccio, y unos cuantos siglos después por Shakespeare. Además de esto, Beatrice murió trágicamente en el florecimiento de su juventud a los 24 años. El cariño de Dante por B fue entre los últimos florecimientos del amor cortés medieval, lo que quiere decir que él era un espectáculo y no ir, en último término, prefiriendo sentarse tras un escritorio con un pluma en una mano y * ejem * en la otra. B gana el premio literario definitivo en el momento en que Dante la nombra guía del cielo en la estimada Divina Comedia, entre las proyectos mucho más reconocidas y también predominantes de finales de la Edad Media.

7. Joan, condesa de Kent (1328-1385, inglés)

Jaime I de Escocia con su consorte Joan Beaufort, reina de Escocia.  Él tiene el escudo de armas de Escocia en su tabardo y sostiene una espada y un cetro, mientras que ella tiene el escudo de Inglaterra en su ropa, y sostiene un cetro y un cardo.

Popular por: Creando la cancha mucho más refulgente y consiguiendo la mayor atrapa marital

Atracción sexual: Alta con su ideal de amor cortés, entretenido y cariñoso.

Joan tuvo buenísima prensa a lo largo de su tiempo por el hecho de que era atractiva y se encontraba casada con el caballero mucho más popular de Europa, Eduardo el Príncipe Negro (ver Top 10 de los Caballeros de la Edad Media). Como hija y nieta de varios de los hombres mucho más poderosos de Inglaterra, Joan se crió para entender los entresijos de la intriga real y, como una pequeña refulgente y también capaz, de forma rápida se percató de de qué manera una mujer podía utilizar sus artimañas para sostener su situación en la corte y conseguir socios fuera de ella. Otras mujeres asimismo tenían este talento, evidentemente, pero Joan se encontraba muy sobre sus oponentes y contemporáneas por la razón de que se percató del juego muy temprano en la vida y tuvo una vena romántica y también vehemente que la impulsó a la cabeza de la mayor parte. mujeres / pequeñas deseables en Inglaterra, o en el resto de Europa para la situacion.

Todos y cada uno de los cuentos contemporáneos comentan que era increíblemente bella, con aspectos excelentes, pelo castaño rojizo que le llegaba hasta la cintura y ojos oscuros, y era considerada entre las mujeres mucho más deseables del país. Los rituales del amor cortesano, en los que los hombres cortejaban desde la distancia y pasaban su tiempo escribiendo poesía o peleando en campeonatos de machos para impresionar a las damas en vez de, afirmemos, comunicar su compañía en una esquina obscuro en algún rincón, estaban bien arraigados en la civilización de élite del siglo XIV , con lo que la aptitud de Joan para jugar múltiples juegos de amor simultáneamente sin que se arruine su reputación o se le corte la cabeza es un testimonio de sus capacidades sociales superiores. ¡Prestigio!

Joan se casó con Thomas Holland, a los 12 años, pero sin permiso, y en el momento en que él fue a cruzarse, ella se casó con un conde, asumiendo que, como sucede con la mayor parte de los cruzados, Holanda no retornaría a lo largo de un buen tiempo. Regresó, no obstante, y reventó un escándalo del que ella salió parcialmente indemne, si bien conocida, y consiguió la dispensa del Papa de todas y cada una la gente para quedarse con Holanda.

Hasta entonces, Joan heredó el condado de Kent en 1353 y, unos años después, murió el marido # 1. El instante no podría ser mejor por el hecho de que los ingleses, dirigidos por el Príncipe Negro, terminaban de conseguir su mayor victoria sobre los franceses en Poitiers (1356) y el vencedor precisaba una mujer. Con el cuerpo de Holland aún no frío en el suelo, Joan se casó con Edward y engendró al futuro rey Ricardo II. Entonces procedió no solo a gobernar en la Francia inglesa, sino más bien asimismo a promover la corte mucho más refulgente, que en Francia verdaderamente dice algo. El cronista francés Froissart la llamó “la mujer mucho más bella de todo el reino de Inglaterra y la mucho más cariñosa”. ¡Bella doncella!

A la desaparición del marido # 3, Joan regresó a Inglaterra para respaldar el reinado de su hijo como el nuevo Rey y, como el poder tras el trono, lo asistió a andar las traicioneras aguas de la agitación popular y política. Asistió a Ricardo II a vencer a los barones insolentes y la revuelta de los campesinos. Su reinado fue exitoso hasta el momento en que Juana murió en 1385, tras lo que las cosas se desmoronaron muy de forma rápida hasta el momento en que al final fue depuesto en 1399, poniendo fin a la dinastía Plantagenet. Esta combinación de astucia política, mecenazgo cultural y hermosura pura basta para hallar a Joan el puesto número 7, pero su popularidad de segundo nivel y la carencia de encontronazo en un largo plazo se sostienen aquí.

6. Ginebra (galés, inglés, francés; es dependiente de quién escriba)

Guinevereford
Popular por: Ser la mujer del Rey Arturo, apasionado de Sir Lancelot, ideal de la reina buena pero imperfecta

Atracción sexual: Hermosura de alta cuna, lado desapacible y vulnerable, en último término impropio de seguridad

Ginebra es la única entrada imaginaria en esta lista, pero entra por el hecho de que es un complejo de enormes mujeres medievales: tiene la piedad de Margery Kempe y el poder político de Matilda, es una musa como Beatrice y objeto de devoción romántico-sexual. como Eloísa, y sostuvo una corte espléndida como Juana de Kent. No obstante, Ginebra es asimismo el prototipo de mujeres trágicas y imperfectas en la literatura occidental y tiene la popularidad de probarlo. En contraste a las otras mujeres enumeradas previamente, asimismo alcanza a ser una alegoría bíblica, en tanto que los escritores la interpretan como Eva, dando permiso que la serpiente de la lujuria entre en el Edén de Camelot. En un nivel mucho más terrenal, Ginebra es la mujer ofendida y, en contraste a varios individuos femeninos en el canon literario medieval occidental, su bien difícil situación es completamente convincente, razón por la que, pese a tener poco que decir o llevar a cabo en el período del Rey Arturo, ella es central. a la narración de la gloria y el mal de la Mesa Redonda y el destino de la nublosa Albion.

Tomada en un contexto rigurosamente medieval, Ginebra no es ni santa ni pecadora, sino más bien una mujer noble habitual de buena educación y un fino sentido del deber. Asimismo cubre casi todo el lote de los individuos femeninos de la Edad Media: mujer, apasionado, reina, monja, mecenas, mujer noble y, por consiguiente, puede ser vista como la mujer imaginaria mucho más completa de la Edad Media, aun en frente de la de Chaucer. infame mujer de Bath. Evidentemente, no hay una descripción consistente de Ginebra en la literatura, especialmente en la Edad Media, y bastante dependía del nivel de misoginia del escritor respectivo. De este modo, durante múltiples cientos y cientos de años de regresar a contar este cuento mucho más popular, podemos encontrar ejemplos de Ginebra teniendo hijos, conspirando contra Arthur y siendo raptada por Mordred gracias a su hermosura y también sabiduría.

Ella no es solo un arquetipo, representa múltiples arquetipos. Los romances artúricos fueron muy populares, desde Gales hasta Alemania y Sicilia, y cada cultura remodeló la historia. Ella es la damisela original en apuros, derruye a Camelot por infidelidad, es la obsesión del rey y es el objeto de la lujuria de varios caballeros. Ginebra representa el ideal del amor cortés con sus varios pretendientes. Ella asimismo es la pecadora arrepentida gracias a su adulterio, una actitud que se amoldaba con perfección a la Iglesia, tal como a la cabeza de varios hombres inseguros, y de ahí que se transforma en la monja ideal, sacrificando su felicidad y estatus como una admisión de culpa y aceptación del castigo. Naturalmente, era bastante seguro en el convento y, de la misma Eloísa, transporta la antorcha de su primer y único amor hasta el desenlace.

Ciertos podrían argumentar que el número 6 es prominente para un personaje de ficción que era tan dúctil, pero yo mantengo que su enorme popularidad y su encontronazo cultural compensan todo eso. Ginebra se queda donde está.

5. Santa Catalina de Siena (1347-1380, italiano)

Pequeña Polonia Santa Catalina de Siena

Popular por: Mortificación de la carne y contestación a los reyes

Atracción sexual: Prácticamente ninguno, salvo por el temperamento candente

Catalina era una santa con una enorme predominación política, quizás aun mucho más que los Papas de la temporada, lo que es aún mucho más increíble por su género y orígenes. Ella es la santa medieval más especial en el sentido de que se murió de apetito, tuvo visiones de Cristo, se unió a una orden rigurosa de monjas y escribió contenidos escritos espirituales.

Catherine tuvo un principio desfavorable. Nació en vísperas de la peste negra, empezó a tener visiones a los cinco o seis años, juró castidad a los siete y prácticamente se vio obligada a casarse con el marido de su hermana mayor fallecida a los dieciséis. Familia alucinante, pero no infrecuente. A fin de que conste, su familia trabajaba en el comercio de secadoras de ropa en Siena, un próspero centro protoindustrial y financiero en la Toscana que se aprovechó de la revolución política forjada por Matilde de Canossa.

Catalina se unió a la Orden de los Dominicos como terciaria, lo que le dejó vivir en el hogar en vez de en un convento. El enorme año de Catalina fue 1366, en el momento en que contrajo un “matrimonio místico” con Jesús tras una visión y una sucesión de estigmas. Esto fue tan bueno para una santa medieval: orificios en las manos de La Crucifixión y un vínculo casi sexual con el Señor encarnado.

Estos sucesos la llevaron a salir de su hogar paterno y al planeta de la caridad en el momento en que, gracias a su piedad y también intensa devoción, adquirió una banda de seguidores. Indudablemente, era un tanto parlanchina, pues la llevaron frente al tribunal dominicano en Florencia a fin de que se explicara una vez que se informara que hablaba por el campo defendiendo reformas clericales y predicando otra cruzada. Tal “charla de hombres” no era de su incumbencia, evidentemente, y la dejaron salir con una observación, pero esto prueba que Catherine no se encontraba limitada aun por las convenciones mucho más vagas sobre el sitio de la mujer.

Naturalmente, la observación tuvo poco efecto, y Catalina continuó no solo predicando en exactamente la misma línea que antes, sino empezó a redactar al Papa Gregorio en Aviñón y a los enormes príncipes de Italia a fin de que dejen de luchar ahora y, en cambio, prosigan con el negocio de la realidad. Cristianos y matar al infiel. Uno aguardaría que la mayor parte de la multitud de arriba la considerara una neurasténica, pero Cathy era erudita y también inexorable, y tenía muchas personas tras ella. En varios sentidos, ella se encontraba en el sitio acertado en el instante acertado, por el hecho de que este fue un periodo de fragmentación política en Italia y el cautiverio babilónico del papado, por el que el Papa debió vivir en Francia en vez de Roma pues la Dolce Vita había bastante profundo. Eso y todos y cada uno de los homicidos políticos. En verdad, la hija de Siena se ocupó de conocer al Papa y mencionarle que volviese a poner el trasero en el seno de San Pedro y que hiciese las cosas apropiadamente en sus dominios. Gregory obedeció y, en la mitad de una enorme pompa y derramamiento de sangre, el Papa regresó a su trono original tras una sepa de 70 años. Eso es lo que significa tener a un hombre envuelto en torno a tu dedo.

Mucho más de 300 de las cartas de Cathy subsisten, incluyendo las dirigidas a papas, reyes, el infame mesnadero John Hawkwood, la reina de Nápoles, la familia Visconti de Milán y varias figuras religiosas. Su obra primordial es El diálogo de la Divina Providencia, un diálogo entre un alma que ‘se eleva’ a Dios y Dios mismo. Entonces se mató de apetito. Ya que era tan querida como una santa mujer políticamente activa y socialmente consciente, reventó una riña por su cuerpo hasta el momento en que, en trozos, fue devuelta a la localidad de su nacimiento.

Actualmente, es patrona conjunta de Italia. Catalina sube al puesto número 5 por la fuerza bárbara de su personalidad (me atemoriza) si bien sus contribuciones a la política, la teología y la santidad, tal como su popularidad de hoy, justifican su sitio.

4. Leonor de Aquitania (1122 o 1124–1204, francés)

Iglesia de la abadía de Fontevraud Leonor de Aquitania efigie
Popular por: Independencia y conspiración contra su marido, el rey de Inglaterra

Atracción sexual: Riqueza, encanto y una racha sin dependencia de una milla de ancho

Esta es una muy obvia, conque me disculpo por adelantado, pero la coloco en el número 4, conque ahora me estoy retractando de mi disculpa. Eleanor era de alta cuna, evidentemente, pero tuvo bastante fortuna en el momento en que heredó un ducado y un condado en la mejor una parte de Francia, que asimismo era la mejor una parte de Europa en ese instante. Eso fue extraño y suficientemente dulce, pero no pasó bastante tiempo a fin de que los perros viniesen olisqueando, siendo solteros y todo, y el Rey de Francia la raptó. Hermoso.

No obstante, Luis VII era un tanto inmaduro para ella, con lo que solicitó el divorcio por besar a sus primos (bueno, eso y no ha podido hallar un heredero varón, que era una parte de la razón de su vida) y como tenían baldes de dinero, hicieron que el Papa anulara el matrimonio. La prueba de que tenía que ver con pura tontería, y de que Leonor era una mujer de espíritu sin dependencia y fogoso, está en su segundo matrimonio: con otro primo, en esta ocasión el futuro rey de Inglaterra, Enrique II.

Con una pasión candente que se halló con otra pasión candente, de manera rápida generaron ocho hijos, incluidos cinco pequeños, 2 de los que se transformaron en reyes de Inglaterra y conocidos para comenzar: Ricardo Corazón de León y John Lackland. Como es natural, la pasión asimismo tiene un lado obscuro, y en el momento en que Eleanor deseó comunicar el fallo y llevar a cabo lo que le plazca, se distanció tanto de Henry que asistió a sus hijos a promover la guerra contra su padre, múltiples ocasiones, aun tras haberla encerrado en la torre mucho más alta del castillo mucho más grande …

Eleanor se encontraba realmente bien educada, y no solo para una mujer. Además de esto, podía montar, apresar y apresar tan bien como cualquier caballero y tenía una corte vibrante, patrocinando a los más destacados y mucho más sensuales artistas del país. Ella era la autora de tendencia, y heredar la mayoría de la tierra en la esquina mucho más respetado de Europa le dio el dinero y el prestigio para hacer sus proyectos. Asimismo tuvo la proverbial fortaleza testicular de acompañar a su primer marido en la campaña a la lejana Segunda Cruzada en el Mediterráneo Oriental, donde fue capturada pero con la capacidad de liberarse a sí y a un conjunto de amigos. Su hija Matilde se casó con el futuro emperador del Sacro Imperio De roma Germánico Enrique el León de Sajonia (varios Leos aquí). Tras la desaparición de su segundo marido, se desempeñó como regente de Ricardo Corazón de León, que de todas formas era su hijo preferido, y asistió a su hijo menor, John, a gobernar hasta su muerte, tras lo que todo fue como una pera para él.

Y ella era un imán de caballeros; los caballeros medievales se sintieron atraídos por la gloria como las pulgas por la peste bubónica. Eleanor le logró un favor a la reputación militar de Inglaterra al salvar al mejor caballero de siempre, William Marshall, antes que se transformara en William Marshall (ver Los 10 mejores caballeros de la Edad Media). En su sendero desde su hogar de buscar novia para su hijo en Castilla, fue acompañada por el mucho más grande caballero francés de la temporada, Mercadier. Lo que la asistió fue que Eleanor fue proclamada universalmente como perpulchra, que significa “mucho más que bella”, o en el lenguaje de hoy “super ardiente”. En el momento en que tenía en torno a 30 años, Bernard de Ventadour, un enorme trovador, llamó a Eleanor “divertida, atractiva, la encarnación del encanto”, encomiando sus “bellos ojos y noble semblante”.

Eleanor tuvo un encontronazo en el área de los modales de la corte. En El arte del amor cortesano, Andreas Capellanus (Andrés el capellán) tiene relación a la corte de Poitiers de Leonor. Asegura que múltiples mujeres, dentro Eleanor y su hija Marie de Champagne, se sentarían y escucharían las discusiones de los amantes en la corte y servirían como jurado para las cuestiones que viraban en torno al amor romántico.

3. Julian of Norwich (1342-1416, inglés)

Estatua de Dame Julian

Popular por: Siendo verdaderamente místico

Atracción sexual: No tanto salvo que te agrade el tipo etéreo

Julie vivió un buen tiempo pero, pese a eso, no se conoce bastante sobre su historia personal. Todo eso es realmente útil para entre las mucho más enormes místicas de Inglaterra, puesto que deja que se edifiquen toda clase de anécdotas de creación de mitos en su nombre, y esta indecisión la asistió a tener relaciones con una extensa selección de iglesias tras su muerte.

Exactamente la misma Catalina de Siena y Margery Kempe, fueron un montón de visiones de Jesús lo que la dirigió hacia la religión profunda. Esto fue en 1373 y no solamente los escribió todos, Julie asimismo aplicó su perspicacia y los examinó, creando la base de su teología mística. En otras expresiones, ella no era únicamente una atractiva soñadora religiosa que reunió seguidores comentando bien y alborotando las plumas, de nuevo como Catalina de Siena, pero los resolvió de forma integral por su cuenta en forma redactada. Era parcialmente famosa en su temporada, pero el poder de sus expresiones retumbó durante los siglos, en contraste a las de otros muchos místicos.

Julian fue entre las primeras mujeres en Inglaterra en divulgar en inglés, justo por enfrente de Margery Kempe. Sus dieciséis revelaciones del amor divino que suenan sexys, que comentan su teología, son optimistas, en contraste a la mayor parte de las proyectos religiosas de entonces. En una temporada de peste negra y mortalidad desmandada, flagelantes y también imágenes inquietantes de tormento infernal, Julian escribió sobre el cariño de Dios en concepto de alegría y compasión en vez de una ley recia y un deber inalterable.

En otras expresiones, era personal, no institucional, un concepto que retaba la jerarquía de clases que comunicaba a la sociedad medieval. Ella creía en la clemencia sobre el castigo, y que el secreto del amor de Dios se encontraba en el pináculo de la fe; esta noción desafió grandemente la confiabilidad de la iglesia establecida. Su teología era única en tres puntos: su visión del pecado, su creencia de que Dios es todo amor y no furia, y su visión de Cristo como madre. Según Julian, Dios es tanto nuestra madre como nuestro padre. ¿Tenemos la posibilidad de decir protofeminismo? La iniciativa aquí es que gracias a que Dios es el Constructor, es como nuestra madre. Atrayente.

Todo lo mencionado no se realizó en una celda fría y húmeda de los Norfolk Broads, sino más bien con la asistencia editorial de ciertas mejores psiques religiosas de la temporada en Inglaterra y en el conjunto de naciones. Ella tiene su día de celebración en el mes de mayo, o el día en que le “enseñaron” sus revelaciones místicas. No obstante, Julie se salió con la suya con estas ideas contrarias, si no radicales, gracias a su situación como comunicadora de un convento respetado. Además de esto, la iglesia tenía peces mucho más enormes para freír en ese instante, como reprimir una amenaza mayor en John Wycliffe y el Enorme Cisma. Seriamente, ¿cuántos Papas precisaban estas personas?

Otra iniciativa renovadora que desarrolló a lo largo de los próximos veinte años desde esa aciaga noche fue que el pecado es requisito, en tanto que trae consigo el autoconocimiento. El pecado no procede de la naturaleza inherentemente corrupta y maligna del hombre. Julie no era dualista. El mal es el mal de la Pasión de Cristo. Se habla del desarrollo de estudio, no de las pretensiones al perdón divino, en tanto que eso vendría de todas formas y también implicaría que los errores están mal. No, el pecado es como un mal resultado de un examen; enfréntalo y continúa. “Dios está mucho más cerca nuestro que nuestra alma” y “al caer y levantarnos, somos siempre y en todo momento preciosamente almacenados en un solo amor”. Logró particular hincapié en la “facilidad” y la “cortesía” del trato de Dios con nosotros, “por el hecho de que el cariño provoca que el poder y la sabiduría nos sean absolutamente mansos”. Todo lo que es necesario para ti es amor, hombre.

2. Juana de Arco (1412-1431, francés)

Popular por: Inspirando al francés rebelde para al final liberarse del inglés ahora

Atracción sexual: Oh, un tanto riesgoso aquí, en tanto que es individuo que aún no ha alcanzado la edad adulta y todo, aun para los estándares de la temporada.

Juana de Arco era una joven de Nowhereatall, Francia, que se encontraba en el sitio acertado en el instante conveniente para transformarse en mártir y heroína de Francia, pero en el sitio equivocado en el instante equivocado para vivir una vida sosegada o aun para transformarse en una mística reverenciada. (ver Catalina de Siena y Julián de Norwich). Lo que la distingue de otros soñadores jovenes de la Edad Media fue que, en vez del género de mensaje frecuente de “ contactar con lo divino ”, Joannie aseveró que Dios de todas y cada una la gente le dio normas para despedir a los ingleses de Francia, lo que es bastante viejo. Testamento, por no nombrar un mensaje nacional concreto y bastante secular para producir desde lo prominente.

Naturalmente, la mayoría de Francia se encontraba contenta con despedir a los ingleses, pero Joan era tan inflexible sobre su misión divina que a la tierna edad de diecisiete años ha podido seducir al rey francés (por favor, deseo ser), Carlos. VII que podría conseguir una victoria militar sobre Inglaterra. Sin nada que perder, Hables la envió a dirigir su ejército en el asedio de Orleans (tenga presente que él no fue él mismo), que era una localidad clave para la restauración de la Francia inglesa, con lo que ella se abofeteó y ganó el día. .

Ese fue el punto culminante de su trayectoria, mientras que aún vivía. Joan y sus fuerzas golpearon a ciertos otros ejércitos ingleses, pero fue capturada, juzgada y quemada en la hoguera como hechicera. Entonces, fue rehabilitada y nombrada patrona de Francia.

Joan asimismo era un tanto renegada transgénero, se cortaba el pelo, se ponía los pantalones, lideraba un ejército, todas y cada una esas cosas buenas. Esto era un enorme inconveniente en ese entonces, en tanto que los mechones largos, las faldas anchas y la servidumbre doméstica eran identificadores clave del estatus femenino. Indudablemente, las pequeñas jugaban a ‘caballeros y rapaces’ en lo profundo de los bosques, lejos de las miradas indiscretas de sus progenitores, pero para una muchacha sin medios, jugar a soldado en la mitad de un conjunto de reales hombres de armas era algo único. Muy escasas damas santas de la Edad Media llegaron tan lejos al eludir su género. Margery ha podido haber hecho cuentas y Catherine se pegó con barro, pero jamás negaron su sexo. Aun en la prisión, Joan unicamente se dignó ponerse un vestido por el hecho de que no había solamente que ponerse.

De todas y cada una de las damas medievales de esta lista, la pequeña Joannie ha despertado la imaginación de sobra hombres y mujeres que todos los otros juntos. Hace aparición en Shakespeare, Voltaire, Tchaikovsky, aun en Mark Twain, sin nombrar un montón de libros y películas. Sus visiones eran raramente concretas y también incluían una audiencia de santurrones y santas parado en el campo de su padre, quienes le afirmaron que llevara al delfín (primer heredero al trono) a Reims para su coronación. No colorear a las autoridades francesas como crédulas; Cabe nombrar que le hicieron una revisión intensa de sus antecedentes, tras lo que hallaron su historia alén de todo reproche y sus visiones honestas. En verdad, su presencia en Orleans fue una prueba de la certeza de sus declaraciones, puesto que aun los teólogos medievales tenían una migaja de duda en estos temas.

Su estrategia militar era muy combativa y tenía, si no el atractivo, la fuerza ética para lograr que el ejército se pusiese en marcha para confrontar a los ingleses. Aun recibió una bala de cañón en la cabeza y un perno de ballesta en la pierna y subsistió para proseguir liderando desde la silla de montar. En esencia, este fue el principio del fin de la Francia inglesa.

Juana de Arco asimismo desafió la convención de la santidad medieval al negar el calvario en el momento en que por último fue capturada, y en su rincón escogió realizar múltiples intentos de fuga. Ella se encontraba forjando su destino. No tenía que ver con meditaciones internas con Dios sobre la salvación personal y la búsqueda de la realidad, la Palabra revelada y cosas por el estilo; tenía que ver con una cruzada para socorrer a Francia. En 1431, tras una comedia de fallos, los ingleses juzgaron a Juana por herejía, puesto que esa habría sido la única forma de desacreditarla frente a las autoridades y el pueblo franceses. No obstante, era mucho más capaz de lo que parecía y evitó incriminarse a sí. Siendo tan tristes como intranquilices, los tribunales ingleses acabaron sencillamente falsificando documentos y también amedrentando a los presentes para ‘evaluar’ su caso, con lo que la hicieron abrasar en la hoguera.

No obstante, su imagen heroica no ha podido reducirse a cenizas, con lo que en 1456 se hizo otro juicio, en esta ocasión por los franceses tras terminada la Guerra de los Cien Años, y la exoneró. Joan fué desde ese momento un símbolo de liberación nacional. Pertence a las mujeres mucho más estudiadas de la crónica de Francia, pero aun con todo lo mencionado, no puedo justificar que le conceda el 1° puesto.

1. Christine de Pizan (1363-1430, italiano-francés)

Christine de Pisan - cátedra

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En cierta forma, Christine tuvo suerte. Nació cerca de Venecia de un señalado médico / astrólogo que halló un enorme trabajo en la corte de Carlos V de Francia, donde la indulgencia paternal y una biblioteca colosal y actualizada abrieron la puerta a fin de que Christine se educara al nivel de la los teólogos mucho más eruditos de la temporada. Más allá de que se casó a los 15 años, a dios gracias quedó viuda a los veintitantos, lo que le dejó reanudar sus estudios por cuenta propia. No obstante, la amenaza de la pobreza y la necesidad de sostener a los remanentes de su familia (su padre perdió el trabajo en 1380) la forzó a recurrir a la pluma, en vez de volverse a desposar, con lo que ha podido realizar un óptimo empleo de todos esos entendimientos. Esto fue destacable, en tanto que no solo redactar era una manera extraña de ganarse la vida, punto, era doblemente extraño que una mujer lo hiciese y no tenía un patrón.

No obstante, Christine comprendió bien el giro de la pluma sobre el pergamino. Asimismo comprendió la mercadotecnia y la promoción. Escribió baladas de amor y las vendió en la corte por una aceptable moneda, puesto que era una temporada sentimental, pero solo brincó a la popularidad en el momento en que decidió ingresar en uno de los más importantes debates literarios a inicios del siglo XV. Esto no fue poca cosa pues, como mujer de comercio y, en consecuencia, en una situación económica y popular singularmente frágil, Christine se exponía a la ruina si algún ruin decidía ponerla en riesgo. en su rincón.

El enfrentamiento en cuestión viró cerca de los méritos literarios de la conocida epopeya medieval Romance of the Rose, a la que Chrissie se opuso por el hecho de que no solo denigraba a las mujeres, incluyendo las de alta cuna, sino asimismo contenía un diálogo vulgar y poco verdadera, reduciendo de esta manera el valor de la obra. . En resumen: era una protofeminista y comprendía el arte de prominente nivel. La gente predominantes escucharon y han quedado impresionadas. Fue el primero de una extendida lista de retos al sistema literario.

No obstante asentada en la escena del arte, Christine escribió su obra magna – Libro de las damas y el Libro de las tres virtudes que lo acompaña, en el que hace algo innovador – probar la relevancia de las mujeres para la sociedad en un contexto secular y instruir a las mujeres en todas y cada una de las clases han de ser intelectualmente equilibradas. Esto fue realmente bueno por el hecho de que, al no tener bastante en el sendero del ejemplo literario, ha podido amoldar el diálogo platónico para hacer una utopía un siglo antes de la utopía. Fue suficientemente capaz para entender la relevancia del alegato y los movimientos en la definición de personalidad antes del comienzo pleno del Renacimiento. Christine argumentó que una mujer solo puede ser influyente, así sea en la vivienda o en la corte, si charla en los valores de castidad, virtud y moderación. En otras expresiones, ella no solo abogó por que las mujeres comenten lo que opínan, sino más bien asimismo por que empleen la oratoria para hacerse servir.

En otro acto que descubrió la fuerza de sus convicciones, Christine elogió a Juana de Arco instantes tras su ejecución.

La brillantez y la predominación de esta chavala literaria sin dependencia atrajeron el interés de los círculos mucho más altos, y Christine fue convidada en más de una ocasión a tomar la vivienda como una suerte de poeta distinguida en Inglaterra y Milán, que era la localidad-estado mucho más vigorosa de Italia. Sus patrocinadores incluían no solamente los reyes de Francia, sino más bien asimismo los poderosos y cultos duques de Borgoña, Berry y Borbón, en otras expresiones, la familia real. Todavía es entre las mujeres medievales mucho más estudiadas y sus escritos fueron admitidos críticamente por muchas feministas de la posguerra, incluida Simone de Beauvoir.

De alguna forma, logró huír de ser juzgada como hechicera, si bien es bien difícil decir qué extensamente circularon sus trabajos siguientes. Naturalmente, esa podría ser un plan de supervivencia a la par con la de Copérnico, y un deseo de dejar un poderoso llamado a la independencia a las generaciones futuras de mujeres. Ella sabía sobre el cariño, ella sobre el saber, sabía de qué manera progresar en las cortes mucho más refulgentes, sabía de qué forma decir su parte sin consecuencias graves, y sabía sobre la supervivencia. Christine de Pizan, puedes ser cuanto quieras, ¡y eres el número 1!

Evan Ostryzniuk es el creador de la novela histórica De fe y lealtad: Geoffrey Hotspur y la guerra por el trono de San Pedro (Knox Robinson Publishing, 2011). Su segunda novela, Of Fathers and Sons: Geoffrey Hotspur and the Este Inheritance, se pone en venta en el último mes del año de 2012. Tiene un doctorado de la Facultad de Cambridge y se puede conseguir en: www.evanostryzniuk.com.

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