Las 10 mujeres más famosas de la historia

Más allá de que las figuras históricas mucho más reconocidas fueron comúnmente hombres, existen algunas mujeres que consiguieron lograr el aire enrarecido de notoriedad o poder por norma general guardado para sus contemporáneos propensos a la testosterona; lo que, teniendo en cuenta la naturaleza patriarcal de la sociedad a lo largo de los últimos diez mil años, no es poca cosa.

Fue bien difícil saber quién calificó como el mucho más popular de los aspirantes libres. Procuré mujeres que fuesen auténticamente reconocidas (la mayor parte de la multitud ha oído charlar de ellas). Asimismo consiguieron un prominente nivel de poder político o ejercitaron una predominación notable en su sociedad, hasta tal punto que lograron cambiar las percepciones y, en ciertos casos, aun ofrecer forma a las políticas. Más allá de que reconozco que existen muchas mujeres dignas que no figuraron en mi lista, este es mi mejor intento de saber las 10 mujeres mucho más reconocidas de la historia.

10. Harriet Tubman

Realmente pocas personas podían imaginar que una mujer negra pobre natural de la esclavitud pudiese llegar a transformarse en entre las figuras mucho más conocidas del siglo XIX, pero eso es precisamente en lo que se transformó Harriet Tubman. Nativo de Maryland en torno a 1821, la vida de Tubman fue una vida de adversidades y privaciones desde la niñez que no el matrimonio con un hombre negro libre llamado John Tubman ha podido eliminar. Al final, teniendo bastante de ser comprada y vendida como propiedad, por último escapó de su amo en 1849 y escapó hacia el norte con la asistencia del Ferrocarril Subterráneo, que Thomas Garrett y otros abolicionistas blancos habían predeterminado. Al llegar a la seguridad en Filadelfia, pasó a contribuir a otros esclavos (según ciertos, hasta 300, incluidos integrantes de su familia) a conseguir cobijo en los estados del norte a lo largo de los próximos once años.

Sus sacrificios la transformaron en una mujer perseguida en el sur, lo que resultó en un precio de hasta $ 40,000 en su cabeza en un instante particular. En el momento en que reventó la Guerra Civil, su trabajo con el Ferrocarril Subterráneo acabó, pero su servicio a la causa de la Unión no lo logró. A lo largo de la guerra se desempeñó, por su parte, como enfermera, exploradora de la Unión y, en algún instante, aun espía de la Unión. Tras la guerra, prosiguió siendo una protectora incansable de los derechos civiles y humanos y una figura en el movimiento del voto femenino hasta el año de su muerte en 1913.

Extensamente famosa y reconocida mientras que vivía, tras su muerte se transformó en un ícono estadounidense. Con cierta frecuencia se la conoce como el “Moisés de su pueblo” por sus infatigables sacrificios por dejar en libertad a los esclavos, aun con un enorme riesgo personal para ella, que sirve de inspiración para las generaciones futuras de activistas de derechos civiles.

9. María Magdalena

Varios podrían sorprenderse al hallar entre las figuras mucho más oscuras de la Biblia nombradas en esta lista, pero lo que forma obscuridad es una opinión subjetiva. Más allá de que María, la Madre de Jesús es probablemente mucho más famosa, la prueba recomienda que la viuda de Magdala (a quien varios comúnmente pensaban que era una prostituta, un cargo que desde ese momento fué inspeccionado por la iglesia) probablemente halla sido una figura bastante más esencial que proponen los evangelios habituales. En verdad, según varios de los evangelios nósticos (generalmente populares como los “libros perdidos” de la Biblia), ella ha podido ser una acólita de prominente nivel que jugó un papel definitivo en la difusión de la doctrina cristiana a lo largo de las primeras décadas de la iglesia.

Ciertos investigadores aun proponen que ha podido ser la mujer de Jesús, lo que la transforma en el tema de muchas novelas de Dan Brown. Aun si ella era sencillamente una seguidora y amiga del rabino de Galilea, no obstante, su predominación en la iglesia primitiva, y especialmente en sus ramas místicas, probablemente halla sido importante, lo que forzó a varios teólogos a estimar comprobar la historia del cristianismo para integrar esta María al lado de la madre de Jesús.

8. Eleanor Roosevelt

Ninguna primera dama tuvo mucho más poder y prestigio que Eleanor Roosevelt. Entre las primeras mujeres escogidas para el Senado en 1911 y famosa por su participación en muchas organizaciones beneficiosas antes de transformarse en primera dama, no fue hasta el momento en que se mudó a la Casa Blanca en 1933 que verdaderamente se puso en marcha. Eleanor Roosevelt actuó como los “ojos y oídos” del presidente discapacitado en un instante en que la mayor parte de las esposas políticas eran encargadas al papel de anfitriona en jefe. Efectuó charlas de prensa periódicas, escribió una columna de novedades día tras día y usó su notable predominación con el presidente a fin de que impulsase y aprobase leyes de confort infantil, reforma de vivienda y también igualdad de derechos para las minorías raciales y las mujeres.

Un género de embajadora famosa por sus usuales viajes y alegatos, continuó su trabajo tras la desaparición del presidente en 1945 en vez de pasar tranquilamente a un background como tantas ex- primeras damas. En 1946 fue nombrada encargada de las ONU recién fundadas. En 1947 se transformó en la primera presidenta de la Comisión de Derechos Humanos, tiempo a lo largo del como asistió a redactar la Declaración Universal de Derechos Humanos.

En el instante de su muerte en 1962, pocos podían argumentar que, con independencia de lo que tengan la posibilidad de haber planeado de ella en lo personal, ella había transformado para toda la vida el papel de primera dama y predeterminado un estándar que la mayor parte de las esposas de los presidentes tienen inconvenientes para cumplir hoy en dia.

7. Marie Curie

Nació María Skladowska en Varsovia, Polonia, el 7 de noviembre de 1867, Marie Curie iba a poner a prueba con seriedad el viejo adagio de que el sitio de una mujer se encontraba en la vivienda. Una estudiante en parte importante sin un centavo que trabajó como institutriz y tutora mientras que perseguía su sueño de transformarse en física (una ocupación inaudita para una mujer en el siglo XIX), por último halló su sendero a París en 1891, donde halló trabajo en el laboratorio de física. Gabriel Lippman mientras que proseguía sus estudios en la Sorbona.

Mientras que se encontraba allí, conoció a un instructor de física y química llamado Pierre Curie, en quien halló un alma gemela. Los 2 se casaron en 1895, transformándose en el primer equipo científico de marido y mujer de la historia, y emprendieron una carrera corta pero increíble que los transformaría en físicos triunfadores del Premio Nobel y sus nombres en sinónimos de la ciencia de la química actualizada.

Lo que provoca que Madame Currie sea tan destacable, aparte de ser la primera mujer en ganar un Premio Nobel de ciencia, fue que continuó con el trabajo de su marido tras su muerte en 1905 (probablemente como producto de sus ensayos con radiación). para transformarse en la primera mujer jefe de laboratorio en la Facultad de la Sorbona en París y ganar un segundo Premio Nobel, este en Química, en 1911 (lo que la transformó en la primera persona en ganar 2 premios Nobel, un logro que no se va a repetir hasta el momento en que Linus Pauling fue premiado con un segundo premio en 1962). Indudablemente, sus logros sirvieron como fuente de inspiración para las cientos de científicas y también estudiosas que proseguirían después.

6. María Antonieta

Desde su alucinante desaparición en el final de la espada de un verdugo en 1793, su nombre se convirtió en homónimo de mucho lujo aparatoso por la parte de los superricos y de indiferencia hacia las dificultades de los pobres. Si semejantes críticas eran justas todavía es una fuente de enfrentamiento aun hasta hoy. Precisamente, ella era un subproducto de su ambiente: natural de la nobleza y la opulencia, no era diferente de cientos de otras mujeres de la temporada nacidas en una situación tan alta en la vida.

No obstante, que perdería la cabeza en la guillotina por este motivo, no solo semeja un tanto elevado, sino probablemente no se lo merezca. Por supuesto, ella y su marido, el rey Luis XVI, sencillamente se habían transformado en el propósito de todas y cada una de las desigualdades y también injusticias por las que era popular el sistema real, transformándolos en símbolos para toda la vida del rechazo del pueblo a la vieja forma de gobierno monárquico que había existido desde la antigüedad. .

En esencia, fue víctima de una sincronización impresionantemente mala; si hubiese nacido medio siglo antes, probablemente absolutamente nadie habría oído charlar de ella. Nacida en el momento en que y donde se encontraba y teniendo en cuenta el tiempo político de su temporada, se regresa conocida no solo como un símbolo de la indiferencia rica y las secuelas de exactamente la misma, sino más bien por ser la primera mujer monarca en ser ejecutada, un destino probablemente inmerecido y precisamente no buscado. si en algún momento hubo uno.

5. Indira Gandhi

Probablemente entre las figuras mucho más discutidas del siglo XX, pocos podrían denegar que fue una de sus figuras políticas mucho más capaces, realizando bastante para llevar a cabo de la India la nación vigorosa que es el día de hoy. Un Primer Ministro paradójicamente amado y muy detestado al tiempo, Gandhi (sin relación con el líder espiritual y político del mismo nombre) rigió la India de manera intermitente a lo largo de prácticamente veinte años hasta su muerte a manos de exagerados sij en 1984. (transformándola en la única jefe de estado en funcionalidades nunca asesinada).

Asimismo fue entre las tres únicas jefes de estado que supervisaron un enfrentamiento militar mientras que se encontraba en el cargo (la guerra con Pakistán en 1971 que creó la nación de Bangladesh); las otras 2 son Margaret Thatcher de Inglaterra y Golda Meir de Israel. Tenía sus críticos: varios la acusaban de ser una ondulada y corrupta. político y ella fue de manera frecuente sentenciada tajantemente por llevar a cabo un programa impopular de esterilización obligada en un esfuerzo por supervisar el desarrollo de la población de la India en veloz desarrollo.

El nombre de Gandhi asimismo parecía estar viviendo bajo una estrella obscura: solo siete años tras su muerte a manos de un asesino, su hijo, Rajav, quien se transformó en presidente tras su asesinato, asimismo perdió la vida en el momento en que fue volado a destrozados por una mujer tamil con una bomba puesta en su mochila.

4. Reina Victoria

Escasas mujeres en la historia tuvieron la posibilidad de gobernar un Imperio, pero Alexandrina Victoria Hanover, la hija del hijo de Jorge III, el Príncipe Eduardo, logró exactamente eso. Reinó a lo largo de unos extraordinarios 63 años (de 1837 a 1901) y inspeccionó un Imperio que se extendía desde la India hasta las Américas y desde África hasta el Lejano Oriente. (Tan extendido era el Imperio, que el sol siempre y en todo momento se encontraba encima de alguna una parte de él cualquier ocasión.

Evidentemente, ciertos juerguistas aseguran que la razón por la cual el sol jamás se puso en el Imperio Británico fue pues Dios no podía confiar en un inglés en la obscuridad, pero esto probablemente sea anecdótico). el presente monarca, la reina Isabel II, ha reinado prácticamente exactamente el mismo tiempo (desde 1952) pero el de el es un papel ceremonial. Victoria, por otra parte, tenía poder real y lo usó para duplicar el tamaño de Inglaterra y sostenerla prácticamente libre de guerra (con solo tres pequeñas salvedades). Asimismo formó los partidos Liberal y Conservador y amplió el voto con las Leyes de Reforma de 1867 y 1884.

Su muerte en 1901 traumatizó tanto a los británicos que ciertos de ellos aún no lo han superado. En verdad, su nombre se transformó en homónimo de una era de la historia, a la que el día de hoy hablamos como la “temporada victoriana”. ¡No George Washington tuvo una era con su nombre!

3. Juana de Arco

¿Qué se puede decir de una chavala de diecisiete años que toma un ejército desanimado y lo transporta a la victoria en frente de óbices apabullantes? Su crónica es uno de esos acontecimientos extraños en la historia que no el novelista mucho más imaginativo podría haber evocado, pero que verdaderamente sucedió.

Juana de Arco, una pequeña nacida de sencillos granjeros en el pequeño pueblo de Domremy, logró vencer a un ejército británico bien entrenado y transformarse en integrante de la corte real en solo un año, todo mientras que vestía una armadura blanca y subsistía. Múltiples lesiones. Hasta qué punto ella dirigió en lo personal los ejércitos de Francia es una fuente de enfrentamiento aun hasta hoy, pero la mayor parte de los historiadores están en concordancia en que precisamente fue una increíble estratega y una líder impresionante. Capturada en el mes de mayo de 1430, su posterior juicio y muerte por herejía en la hoguera fue entre los juicios mucho más conocidos de la historia y solo sirvió para prosperar su reputación como mártir y heroína.

Logró su día en la corte, si bien póstumamente: su condena por el cargo de herejía por fundamentos políticos fue cancelada después por un tribunal eclesiástico en 1456 y en 1920 aun fue canonizada y transformada en entre las cinco santas patronas de Francia.

2. Cleopatra

Dudo que escasas mujeres durante la historia sean tan conocidas o hayan sido representadas en la literatura y por Hollywood mucho más que Cleopatra, la última faraona de Egipto y apasionado tanto de Julio César como de Marco Antonio. En concordancia, ella era un individuo turbia que logró matar a sus hermanas y tenía una inclinación a acostarse con quien pudiese resultarle útil en sus sacrificios por ganar poder. Además de esto, traicionó a Mark Antony, pero absolutamente nadie está exento de ciertos defectos inferiores.

Lo que no podía ser criticada era su sabiduría y determinación para lograr realizar tantas travesuras en el mucho más prominente nivel del gobierno de roma, y su encanto para lograr que la multitud admitiera las cosas mucho más poco comúnes, de manera frecuente bajo su enorme peligro. . Más allá de que no vivió lo bastante para poder ver su cuadragésimo cumpleaños (creo que es un tema poco afortunado que debe ver con la mordedura de una serpiente), sí vivió lo bastante para supervisar un Imperio que se prolonga desde el Océano Atlántico hasta el subcontinente asiático.

Asimismo es uno de esos enormes imponderables imaginar qué giro podría haber dado la historia si las flotas de Marco Antonio y Cleopatra hubiesen ganado en Actium y los ejércitos de Octavio hubiesen sido derrotados en Egipto. Precisamente no habría sido poco entretenido, se puede sospechar.

1. Madre Teresa

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Quizás la mujer mucho más conocida del siglo XX es una monja pequeña y de aspecto frágil que tiene por nombre Agnes Gonxha Bojaxhiu, que se realizó considerablemente más famosa en el planeta sencillamente como Madre Teresa. Natural de 1910 en Skopje, Macedonia, tras irse a Irlanda en 1928 para estudiar inglés, al final fue mandada como misionera a la India, donde iba a educar en la escuela del convento de Loreto en Calcuta.

Fue poco tras el final de la Segunda Guerra Mundial en el momento en que sintió un llamado de Dios para trabajar con los mucho más pobres del quinientos mil de ciudadanos de la India. Estableciendo las Misioneras de la Caridad en 1950 con solo 13 integrantes, ocasionalmente medraría a un personal de 4,000 monjas que dirigirían docenas de orfanatos, hospicios para el SIDA y centros de caridad en el mundo entero. Su trabajo asimismo llamó de forma rápida la atención de la red social en todo el mundo, inspirando a incontables otras organizaciones a proseguir su ejemplo en numerosos países del tercer planeta prestando asistencia a los pobres y a los “indeseables” de la sociedad.

Su lugar de un hospicio para indigentes moribundos en 1979 al final le valió un Premio Nobel de la Paz y la transformó no solo en un nombre familiar, sino transformó el nombre de Madre Teresa en homónimo de compasión y caridad. Si bien en ocasiones fue criticada por sus estrictas críticas religiosas, singularmente en lo relacionado al aborto, prosiguió siendo entre las luces refulgentes del siglo XX hasta su muerte en 1997, al paso que el trabajo que empezó prosigue alumbrando el planeta hasta hoy.

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